“ Gracias Juan Carlos por haber compartido conmigo este emotivo momento. Tuve el honor de conocer a Julián, gracias a mi mujer Rosarito. Ella le bordaba el número 22, para colocarlo en las todas las prendas, en su época de estudiante. Le apreciaba muchísimo y me transmitió ese cariño, por el que nos hicimos amigos. Hace tres meses, Rosarito, también nos dejó y seguro que allá donde estéis, te seguirá bordando con hilos de luz tu número 22. Dale un fortísimo abrazo y compartirlo con todos los que en la tierra os queremos. Un abrazo para ti, Juan Carlos. ”