“ Creo que después de este tiempo de clausura todos saldremos al mundo un poco diferentes. Con prioridades cambiadas. Yo que siempre me pregunto el por qué de las cosas, pienso en la gran paradoja en la que nos encontramos: debemos evitar el mínimo contacto en este nuevo siglo del aislamiento y las comunicaciones..... el poco contacto que nos profesamos nos queda absolutamente prohibido.... aún más soledad en la soledad....
Tiempo de estar en familia y estrechar los lazos del amor sin tocarse..... tiempo para pensar qué es lo realmente importante.... solidaridad virtual ante una pandemia... unidad virtual por un virus....
Las comunicaciones que tanto nos han separado, son ahora nuestra única herramienta para socializar....Enorme paradoja ”