“ Muchas gracias Maricarmen, has sido muy generosa. El corazón grande lo tenían las dos protagonistas de esta bella historia y seguramente un trocito de sus corazones esté también guardado como un tesoro en cada una de esas 60 muñecas de trapo que traje. Como también aquellas personas que guardan en su recuerdo viviencias de sus personas queridas están de alguna manera ensanchando su mcorazón... Tú conociste a mi madre, y ahora que ambos la estamos recordando, estamos también evocando a su bondad y aprendiendo de ella. Un fuerte abrazo ”