“ La Naturaleza es sabia per se, y nosotros los humanos que supuestamente ocupamos el puesto de “reyes de la creación”, estamos empeñados en ser cada vez más borricos, con perdón hacia estos nobles animales de los que todavía tenemos mucho que aprender.
El alma se me queda muy triste cuando hablo de estas cosas, cuando veo como nos empeñamos en matar una y otra vez a nuestra madre, a la madre de todos, a la Naturaleza.
¿Habrá mayor crimen que ese?
Puede que nosotros no vivamos lo suficiente para ver el declive al que estamos avocados, pero nuestros descendientes, que por norma natural nos sobrevivirán, padecerán nuestra arrogancia y nuestro poco desvelo por entregar un planeta mejor que el que nos ofrecieron a nosotros.
¡Una verdadera pena! ”