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En relación con el artículo del Lunes pasado, queremos mostrar  unos de nuestros trabajos sobre movilidad urbana, los programas Municipales de Transporte de Sucre y Tarija, en los que intentamos plasmar nuestra  filosofía que persigue construir, crear, edificar y planificar de una manera más respetuosa con el medio que nos rodea.

Los problemas de congestión, de contaminación, de accidentes y otros, aumentan día a día en las ciudades de Tarija y Sucre.

Vista aérea de Tarija. Fuente: ww.mirabolivia.com
Vista aérea de Tarija. Fuente: ww.mirabolivia.com 
Vista aérea de  Sucre. Fuente: PMOT Sucre  www.dcc-ciudades.com
Vista aérea de Sucre. Fuente: PMOT Sucre  www.dcc-ciudades.com

 El trabajo realizado  consiste en la elaboración del Programa Municipal de Transporte (PROMUT) para los Municipios de Sucre y Tarija, en la Provincia de Cercado en Bolivia. Dicho proyecto está promovido por SuissContacT, una fundación de origen suizo que se dedica, en cooperación con contrapartes locales, a fomentar el desarrollo sostenible (sustentable en lo económico, social, político y ambiental). 

Una de las acciones del Programa. Fuente: www.dcc-ciudades.com
Una de las acciones del Programa. Fuente: www.dcc-ciudades.com

 El espacio urbano es limitado, se trata entonces de diseñarlo con mucho cuidado, optimizando la repartición y el uso del mismo entre los diferentes modos de transporte, devolviendo su papel a los modos que contaminan poco, ocupan poco espacio y no crean accidentes. Los Promut son una excelente oportunidad para incorporar los desplazamientos como tema de debate y poner la movilidad sobre nuevos rieles, por eso se necesita: 

  • Una buena planificación de la globalidad de la ciudad
  • Como medidas de movilidad realizables permitiendo alcanzar la mejora en las redes de transporte con una visión sostenible
  • Una fuerte implicación de las Alcaldías en el Promut y la sociabilización del proyecto a la población

 Los desafíos relacionados con la movilidad son importantes en Tarija y Sucre, pero todavía es tiempo de ajustar las políticas y las infraestructuras para crear condiciones de movilidad más sostenibles y respetuosas hacia el ciudadano y el medio ambiente.

Para más información se puede consultar en el siguiente ENLACE.

Publicado en La Ciudad Comprometida
Lunes, 23 Agosto 2010 06:43

QUE NO BRILLE SOLO EL LUCERO DEL ALBA

La contaminación lumínica daña el ambiente, la salud y es un problema para los astrónomos – Las autonomías empiezan a frenar el derroche
Luces de los coches brillando en la noche oscura de Nevada en Estados Unidos.
Luces de los coches brillando en la noche oscura de Nevada en Estados Unidos.

Khalil Gibran se lo escribió a su «adorada Mary» en los años veinte del siglo pasado. «¡Qué gran diferencia entre la luz que viene de arriba y la que viene de abajo!», se lamentaba el poeta libanés. Khalil Gibran le contaba a Mary lo «impresionante y bella» que sería Nueva York bajo el brillo solo de la luna y las estrellas.

Casi un siglo después -y descartado ya el sueño del escritor de dejar a oscuras a la ciudad de Nueva York, salvo apagón accidental-, la luz que generan las ciudades se ha colado en la conciencia medioambiental. Forma parte de los problemas del denominado medio ambiente urbano, que las Administraciones intentan atajar. El último ejemplo es el de Andalucía, que acaba de aprobar un reglamento de protección de la calidad del cielo nocturno, que prevé sanciones de hasta 60.000 euros para los que infrinjan las restricciones que se imponen en la norma y que incluye los anuncios luminosos.

Los efectos de la contaminación son bastante sencillos de detectar. Como cada agosto, los restos de polvo del cometa Swift-Tuttle desencadenan un curioso fenómeno en el firmamento, la lluvia de estrellas conocida como las Perseidas o Lágrimas de San Lorenzo. Pero verla es cada vez más complicado, sobre todo, en las grandes urbes. «En 20 años hemos perdido en España una magnitud aparente», señala David Galadí, astrónomo del Observatorio de Calar Alto (Almería): es decir, vemos menos estrellas que nuestros abuelos, que podían observar a simple vista objetos hasta tres veces menos brillantes.

El principal enemigo de los observatorios astronómicos es la contaminación lumínica. «Cuando obtenemos un dato tenemos que descontar el efecto brillo del cielo, que cada vez se acentúa más por la explosión urbanística», indica Galadí. Pero las observaciones astronómicas no solo se ven afectadas por los alumbrados instalados cerca de los telescopios. «Esta contaminación se genera en un punto pero sus efectos llegan a cientos de kilómetros de distancia», añade Galadí, quien también es coordinador en Andalucía de Cel Fosc, asociación de lucha contra este tipo de polución: «A Calar Alto le afectan las luces de Almería (situada a 50 kilómetros), de Baza y de Macael».

El problema de los observatorios astronómicos fue el que hizo que empezara la preocupación por esta clase de contaminación. La primera norma en España para proteger las noches data de 1988, la denominada Ley del Cielo de Canarias. La aprobó el Congreso de los Diputados para intentar blindar el Observatorio del Roque de los Muchachos, en la isla de La Palma, uno de los puntos de referencia para la investigación astronómica internacional.

Pero el reto ahora es trascender el ámbito puramente científico y concienciar a toda la población sobre los problemas que acarrea esta contaminación, que rebasa lo que clásicamente se ha considerado conservación del medio ambiente.

El nuevo reglamento andaluz surge del desarrollo de la Ley de Gestión Integral de la Calidad Ambiental de Andalucía (Gica) y de la ley estatal 34/2007, cuya disposición adicional cuarta insta a todas las comunidades autónomas a prevenir y reducir este tipo de contaminación. Actualmente, no existe una directiva europea sobre esta forma de polución, por lo que el Gobierno central deja en manos de las Administraciones autonómicas la regulación del problema, señala el Ministerio de Medio Ambiente.

La primera comunidad que abordó este asunto fue Cataluña, que aprobó una ley en 2001 y la desarrolló a través de otro reglamento en 2005. La norma ha tenido algunos problemas en su tramitación pero, según la Generalitat, en los últimos años ha provocado que se dejen de emitir 28 millones de kilolúmenes por hora, lo que significa que se emite un 60% menos que en 2006. Este ahorro equivale a dejar de emitir a la atmósfera 85.000 toneladas de CO

2. Por su parte, los técnicos de la Consejería de Medio Ambiente de Andalucía que han elaborado el nuevo reglamento estiman que, gracias a esta norma, se dejarán de emitir 37.400 toneladas de dióxido de carbono al año.

El frente del derroche energético es el que han elegido algunas Administraciones para tratar de concienciar sobre este problema a la sociedad, mucho más sensible a otros tipos de contaminación urbana como, por ejemplo, los ruidos. «La contaminación lumínica es la más desconocida, en el caso de la acústica tenemos una mayor presión social», reconocen desde la dirección general de Cambio Climático y Medio Ambiente Urbano de la Junta de Andalucía: «Estamos iniciando el camino para que la sociedad pida que no se derroche».

«Con el alumbrado ocurre igual que cuando llegó el agua corriente a los pueblos y el alcalde colocaba una fuente de la que salía agua durante 24 horas como un signo de prosperidad», añade Galadí. «Ahora sería considerado una obscenidad». En opinión de este astrónomo, en España existe una «visión de nuevos ricos» respecto al alumbrado: «Cuantas más bombillas, más bonito nos parece todo».

Al margen del derroche energético, la contaminación lumínica afecta a los ciclos vitales y a los comportamientos de especies animales y vegetales con hábitos de vida nocturnos. Al ser humano también le provoca molestias como la fatiga visual, la ansiedad y alteraciones del sueño. Según explica Ángeles Rol de Lama, profesora de Fisiología y miembro del Laboratorio de Cronobiología de la Universidad de Murcia, la luz durante las noches también afecta a la glándula pineal, localizada en el cerebro y que desempeña un papel fundamental en el reloj biológico en los vertebrados.

Esta pequeña glándula produce y libera en el cuerpo humano la hormona melatonina, pero lo hace en mayor cantidad durante las noches y en momentos de oscuridad, según esta investigadora. La melatonina está considerada como un agente anticancerígeno que frena el inicio y progresión de algunos tumores. También es una molécula antioxidante que frena el envejecimiento de las células y la aparición de enfermedades degenerativas. En concreto, la contaminación lumínica provoca «un aumento del riesgo» en determinados tipos de cáncer como el de próstata, mama y colo-rectal. «Una investigación realizada en Israel con fotografías por satélite, combinadas con otros factores de riesgo, señala como las zonas con más incidencia de estos tipos de cáncer son las más iluminadas», añade Rol de Lama.

El problema con esta forma de polución no solo se genera por el elevado número de bombillas, sino también por la configuración de las luminarias. Muchas de las farolas de los municipios alumbran por igual las aceras y el cielo, algo absurdo. El nuevo reglamento andaluz, por ejemplo, da un plazo de tres años para eliminar las luminarias que emitan más de un 25% de luz sobre el plano horizontal. Según Fernando Ibáñez, presidente del Comité Español de Iluminación (CEI), el 63% de los sistemas de alumbrado que hay en España no cumplen con los rangos de eficiencia energética. «Estamos en el buen camino, pero queda mucho que hacer con las instalaciones antiguas», añade Ibáñez.

La contaminación lumínica se genera por la mala orientación de las luminarias y por los rangos espectrales que se utilizan de forma innecesaria. En la reglamentación andaluza, por ejemplo, está previsto que en dos años desaparezcan todas las lámparas que no sean monocromáticas en las zonas oscuras, denominadas en la legislación como E1. «Las luces naranjas son las menos agresivas (…) Las blancas son las peores, porque sus efectos llegan más lejos y generan más contaminación», explica Galadí. La norma andaluza también prohíbe el uso de láser y led que emitan por encima del plano horizontal o la utilización de aerostatos por las noches con fines publicitarios.

Las características técnicas que deben cumplir las instalaciones de alumbrado exterior son comunes para todo el país y están recogidas en el real decreto 1890/ 2008, que aborda la eficiencia energética en este tipo de iluminación. Sin embargo, las restricciones y reglamentos los deben elaborar las comunidades autónomas. Cataluña, Islas Baleares, Navarra, Cantabria y Andalucía son las pioneras en este asunto. Otras, como Castilla y León, Murcia o Valencia tienen más o menos avanzadas sus regulaciones.

Todas las normativas autonómicas parten de la zonificación en cuatro grandes áreas. Las más restrictivas son las zonas oscuras o E1, donde el uso de la iluminación artificial está muy restringido. En el caso andaluz se consideran áreas oscuras los espacios naturales protegidos. Los reglamentos también blindan determinados puntos de referencia. En el texto catalán el punto de referencia es el observatorio astronómico de Montsec. En el andaluz, los observatorios de Sierra Nevada y Calar Alto.

Luego, cada región concreta sus propias limitaciones. Por ejemplo, en Cataluña y Navarra se prohíbe la «iluminación permanente» de las pistas de esquí. En Andalucía, se intenta poner coto a la iluminación ornamental de monumentos durante el horario nocturno y el alumbrado de playas y costas, «a excepción de aquellas integradas física y funcionalmente en los núcleos de población». La Junta de Andalucía ha incluido en su reglamento excepciones que podrán establecer los Ayuntamientos, que son los que, al final, tienen que aplicar las restricciones a través de sus ordenanzas. Y en los municipios muchas veces no se dispone de técnicos especializados en este tipo de asuntos medioambientales ni de recursos. Aquí es donde suele fallar la aplicación de las normas sobre contaminación lumínica.

El Ayuntamiento de Tárrega (Lleida) fue de los primeros en aprobar una ordenanza de protección del cielo en 1998. Poco a poco, más corporaciones se han ido sumando a este tipo de iniciativas. En el caso andaluz, el nuevo reglamento obligará a los 771 municipios de la comunidad a aprobar una ordenanza de protección del cielo y así lograr que las noches sean más oscuras y se pueda contemplar algo más que el lucero del alba.

La luz que se genera en un punto llega a cientos de kilómetros.
Andalucía prevé sanciones de hasta 60.000 euros por alumbrar de más.
El 63% del alumbrado no cumple con la eficiencia energética.
Esta polución reduce la creación de melatonina, un anticancerígeno.
Cataluña, Baleares y Navarra son las pioneras en la protección del cielo.
Andalucía prohíbe la luz artificial en las playas no urbanas.

Por Manuel Planelles. Publicado en El País el 21 de agosto de 2010

Publicado en Noticias y Actualidad
Viernes, 30 Abril 2010 10:51

Los efectos negativos de la descentralización

Un ejemplo de descentralización. Fuente: Internet.

“Durante mucho tiempo, el urbanismo ha sido un asunto de Estado en Francia”, dice Thierry Paquot, filósofo de lo urbano y editor de la revista “Urbanisme”. Pero a partir de los años  80, los gobiernos de derecha o de izquierda han delegado a otros la fabricación de la ciudad. El Estado se ha puesto al servicio del mundo privado: “El mejor ejemplo, es Laurent Fabius, que ofrece a Eurodisney una línea de tren de cercanía que pedían sin éxito los habitantes de Marne la Vallée desde hacía años!”.

En 1983, las leyes de descentralización, delegan el poder a los Ayuntamientos para las licencias urbanísticas y arquitectónicas. “Y la catástrofe empezó” considera Thierry Paquot, “la mayoría de los políticos locales son incompetentes en urbanismo y además muchas veces tienen un gusto execrable”. Se apoyan en promotores que venden productos acabados “llave en mano”. “El hábitat se banaliza y conduce a la Francia fea que conocemos que niega el espíritu del lugar”.

Otro ejemplo. Fuente: Internet.

Frederic Bonnet, arquitecto consultor del Estado en Haute Vienne confirma: “En un radio de 40 kilómetros alrededor de Limoges, todos los pueblos han construido, diez, quince, veinte casas para unos habitantes que nunca van al centro del pueblo y que trabajan todos en Limoges”. El mecanismo es sencillo: para luchar contra el éxodo rural, para evitar el cierre de la escuela, el municipio construye una urbanización que atrae una nueva población. Pero los niños escolarizados crecen y se van. Hay que crear una segunda urbanización para conseguir nuevas familias. Es una huida hacia delante.

El esparcimiento urbano esta reforzado por la especulación inmobiliaria. Es difícil para el alcalde de un pequeño municipio negar a sus vecinos agricultores que sus terrenos sean urbanizables, sabiendo que el precio del terreno se multiplicará entonces por 10 o 20. Y es así que Francia consume para su urbanización dos veces más terrenos agrícolas que Alemania. “Hay que acabar con la política urbana coordinada al nivel local, no es la buena escala”, concluye Frederic Bonnet.

La última imagen de Cordemais. Fuente: Internet.

Publicado en La Ciudad Comprometida
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Juan Carlos García de los Reyes junto a Miguel Ángel Sánchez del Árbol y Luís Miguel Valenzuela Montes./ GR

Esta tarde se ha celebrado bajo este títilo en el Salón de Grados de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Granada (UGR), y dentro de la programación de las “Jornadas sobre el Patrimonio, el Paisaje y la Sostenibilidad en la Vega” organizada por la Asociación de Alumnos por la Ciencia, la Cultura y el Deporte (ACICUDE) y el Seminario de Medio Ambiente y Calidad de Vida – Cátedra José Saramago , un interesante panel de expertos.

En él han participado Francisco Aguilera Benavente del Laboratorio de Urbanismo y Ordenación del Territorio de la Universidad de Granada; Miguel Ángel Sánchez Árbol del Departamento de Análisis Geográfico Regional y Geografía Física de la UGR; el urbanista y arquitecto granadino Juan Carlos García de los Reyes, director de GR arquitectos y autor de este blog de ‘La Ciudad Comprometida’, y todo bajo la moderación de Luis Miguel Valenzuela Montes del Departamento de Expresión Gráfica Arquitectónica y en la Ingeniería de la también Universidad granadina.

Ante medio centenar de alumnos, profesores y especialistas en la materia, los encargados de guiar este panel de expertos han ido esbozando uno a uno sus teorías de sostenibilidad de la Vega.

Partiendo de la caracterización paisajistica y geográfica de la Vega, se habló de las posibilidades reales de supervivencia de este espacio único tal y como lo conocemos, de la necesidad de genenrar sístemas que permitan la sostenibidad de la Vega como sístema autónomo. De la posibilidad de solapar diferentes usos: recreativos, de ocio, agrícolas… dentro del espacio de Vega para conseguir que los habitantes del área metropolitana de Granada no solo vean la Vega como un paisaje, sino que sean capaces de disfrutarla, valorarla y amarla, ya que no hay mejor modo de que algo dure en el tiempo que hacer que su actividad no cese.

Asistentes, ponentes y participantes han demostrado su compromiso por la Vega al practicamente llenar este auditorio en un día poco proclive para este tipo de actos al coincidir un día de la semana viernes; a las 16:30 horas; Día del Padre y de San José (y de todos los Pepes y Pepas); Fiesta de la Primavera; puente festivo en diez comunidades autónomas y con la ocupación en Granada a un grandísimo nivel; un intrépido calor…

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LA PLANIFICACIÓN DEL PASIAJE AGRARIO DE LA VEGA DE GRANADA
Jueves, 18 Marzo 2010 09:34

DECLARACIÓN EN DEFENSA DE LA VEGA DE GRANADA

Cartel de las jornadas.
Cartel de las jornadas.

Hoy han comenzado las “Jornadas sobre el Patrimonio, el Paisaje y la Sostenibilidad en la Vega” organizadas por la Asociación de Alumnos por la Ciencia, la Cultura y el Deporte (ACICUDE) y el Seminario de Medio Ambiente y Calidad de Vida – Cátedra José Saramago. Estas jornadas finalizan el próximo sábado día 20 y en ellas participan Alberto Matarán Ruiz, Miguel Ángel Sánchez del Árbol, José Miguel Reyes Mesa y Juan Carlos García de los Reyes, entre otros.

Dentro de este marco, se va a presentar el borrador de la ‘DECLARACIÓN EN DEFENSA DE LA VEGA DE GRANADA’ que ha sido elaborado por los centros educativos de la provincia y está vinculada al proyecto Vega Educa que apoya la UGR y, desde este blog de ‘La Ciudad Comprometida’, te la presentamos como primicia.

Esta Declaración que ya ha sido firmada por el escritor José Saramago, el cantante Miguel Ríos, el político Federico Mayor Zaragoza, el periodista medioambiental Joaquín Araujo o el poeta Luís García Montero, se presentará en sociedad para conseguir un mayor apoyo, el próximo 22 de abril con la celebración de la primera Eco-Marcha por la Sostenibilidad de la Vega, que recorrerá cien centros educativos desde Loja a Granada, y que contará con la presencia de la esquiadora María José Rienda y posiblemente del ciclista Alberto Contador.

Las conferencias se están celebrarando en el Salón de Grados de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Granada (UGR).

Declaración en Defensa de la Vega de Granada

TERRITORIO AGRARIO Y NATURAL, PATRIMONIO MATERIAL E INMATERIAL

El vasto territorio provincial y, en especial, las Vegas de Granada, son un regalo generoso de la naturaleza que las civilizaciones que poblaron estas tierras han sabido enriquecer y dinamizar. Históricamente esta conjunción entre personas-naturaleza ha dado alimento y bienestar a las gentes de Granada a lo largo de la Historia.

Nuestro variado patrimonio cultural está presente en gran cantidad de obras científicas, literarias, pictóricas, y, especialmente, en la conciencia de los habitantes de Granada que han compartido su Vega, junto a Sierra Nevada y, posteriormente, la Alhambra, como grandes señas de identidad.

Sin embargo en la Vega de Granada el insostenible modelo de desarrollo actual ha desarticulado este vínculo secular y deja como resultado la destrucción de suelos, paisajes, vegetación, patrimonio poniendo en peligro el necesario equilibrio ecológico y la rica biodiversidad vegetal y animal que posee. Este proceso de degradación ambiental contradice el espíritu de nuestras leyes que defienden, entre otras cuestiones, políticas orientadas «a la protección del medio ambiente, la conservación de la biodiversidad, así como de la riqueza y variedad paisajística de Andalucía, para el disfrute de todos los andaluces y andaluzas y su legado a las generaciones venideras» (art.195 del Estatuto de Autonomía de Andalucía, 2007).

El tiempo de acción y el sentido común se imponen, por ello pedimos que se tomen las medidas necesarias para buscar equilibrios capaces de dinamizar y proteger nuestra Vega, armonizando actividad económica y valores ambientales y sociales, desde la necesaria sostenibilidad.

Nuestra Vega constituye, en definitiva, un patrimonio cultural que debe ser defendido ahora para que pueda ser heredado por las generaciones futuras.

Por Alberto Matarán Ruiz. Dr Ambientólogo y Director de la Cátedra José Saramago – Seminario de Medio Ambiente y Calidad de Vida de la UGR

“La memoria genética de los lugares sepultados reflorece en todas partes”
(A. Magnaghi. El proyecto local, Ed. Universidad Politécnica de Cataluña)

Vista de la Vega de Granada.

Los paisajes andaluces, producidos a lo largo de la Historia por la “gente viva” que los han habitado y que los habitan actualmente, constituyen el principal yacimiento patrimonial (ambiental, territorial, urbano y socio cultural) para promover un futuro socioeconómico sostenible. Esta idea tan opuesta al modelo de desarrollo andaluz, se puede encontrar en el Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía, aprobado en 2006. Seguramente en la coyuntura actual de crisis y desempleo parece más creíble que en el momento álgido de la burbuja inmobiliaria en el que se aprobó dicho plan.

Cada vez más personas defendemos que la Vega es uno de los yacimientos patrimoniales más importantes de Granada, hasta el punto que la propia Alhambra no sería la misma sin el paisaje agrario que ha estado a sus pies desde que se construyó.

Ahora bien, la Vega, a diferencia de la Alhambra, no es un lugar que deba ser museificado, es un espacio que ha sido producido por la “gente viva” a la que hacía referencia al inicio. Y esta gente viva, sus saberes, forman parte esencial de un paisaje agrario construido durante siglos para alimentar a las poblaciones cercanas y para intercambiar sus productos con otros lugares, sobre todo los más cercanos.

Desde hace varias décadas existen diversos movimientos con una influencia creciente que están   apostando de forma decidida por la dinamización de este espacio agrario a través del apoyo institucional y ciudadano a la gente de la Vega (ver Plan para la Dinamización Sostenible de la Vega de Granada en www.otragranada.org). Se podría decir que muchas de las personas que desde hace años pertenecemos a estos movimientos, también somos parte de la gente de la Vega, o, diciéndolo de un modo más adecuado a las gentes de la Vega.

Otra panorámica de la Vega.

Al parecer, gracias a las movilizaciones ciudadanas, la propuesta de un parque de ocio en la Vega Sur (el llamado Parque del Mileno), fue descartada el año pasado, pues de hecho la propia Junta de Andalucía, a través de la Consejería de Vivienda y Ordenación del Territorio, había comenzado el proceso para la elaboración de un Plan Especial de la Vega de Granada que incluía un Parque Agrario y Cultural, cumpliendo por fin con una parte esencial de lo que el propio gobierno regional había aprobado diez años antes en el Plan de Ordenación del Territorio de la Aglomeración Urbana de Granada (POTAUG, 1999). Sin embargo, aunque desconozco las razones, la redacción de dicho plan y el proceso participativo que llevaba aparejado llevan más de tres meses de retraso, y eso no es una buena señal para la Vega.

Por lo tanto, nos encontramos en un momento crucial en el que las gentes de la Vega deben implicarse para la definición del futuro de este territorio. Desde mi experiencia investigadora considero que uno de los métodos más interesantes para articular esta implicación es la Investigación-Acción-Participativa (IAP), dando lugar a un diseño compartido del Parque Agrario y Cultural que se convierta en plan y en política pública de las administraciones granadinas, aunque su activación la estén iniciando ya las gentes de la Vega desde el mismo momento en el que se implican en un proyecto de IAP que incluye la definición y la realización de proyectos en los que no es necesaria la administración, aunque su apoyo será bienvenido siempre y cuando se compartan los métodos y los objetivos. De hecho, los procesos que se están generando están siendo acompañados por municipios comprometidos como lo es Fuente Vaqueros desde hace muchos años; localidad a la que podrían sumarse otros municipios y administraciones (comarcales, provinciales, regionales…) que están expresando su interés en la búsqueda de la sostenibilidad en base a los recursos locales y apoyándose en los grupos que cuidan nuestros paisajes.

Las gentes que están trabajando por una nueva cultura del territorio para la Vega de Granada, estarán representadas en primer lugar por las personas dedicadas a la agricultura que, tal y como describe Magnaghi (2010), “Reconstruyen una relación de cuidado con la tierra, la calidad alimentaria, el cultivar local, el ambiente, y el paisaje, y que implementan relaciones de intercambio con la ciudad”. A este grupo se le suman personas del mundo de la hostelería preocupadas por relacionarse con sus territorios, y asociaciones para el autoconsumo y el consumo de productos ecológicos, incluyendo redes de comercio justo y solidario.

Por otro lado, es importante el papel de las empresas o cooperativas productivas y financieras (de entre estas últimas sobre todo la banca ética), de los sindicatos (principalmente los del mundo rural) y de otras organizaciones profesionales que en algunos casos tratan de buscar la calidad de los procesos productivos y de los productos, y que están activando formas de desarrollo autosostenible basadas en los recursos de la propia Vega y orientadas a cubrir las necesidades de las poblaciones cercanas, mejorando con ello nuestra calidad de vida.

Secadero en la Vega.

También serán importantes las asociaciones vecinales y barriales tanto urbanas como rurales que se vinculan a sus territorios y construyen su identidad; los colectivos de mujeres que buscan un papel activo en la definición de relaciones de género que faciliten el cuidado del territorio, de los espacios públicos y de la calidad de vida; asociaciones de mayores que tratan de compartir sus saberes y sus experiencias; o incluso lo que Magnaghi (2010) denomina “agregaciones juveniles que construyen espacios públicos y sociales autónomos”, cuyas energías les han permitido activar procesos muy interesantes, y “migrantes que construyen nuevos espacios de ciudadanía y de intercambio multicultural”, que en algunos casos podrían aportar a la Vega sus experiencias en el trabajo campesino.

Y por último, aunque no por ello con menor importancia, se encontrarían las asociaciones ecologistas y culturales que defienden activamente el paisaje y el territorio, y que forman redes muy activas para la dinamización de la Vega de Granada.

Atendiendo a todas estas energías ciudadanas y a otras que se dan en otros contextos, en mi labor docente e investigadora de la Universidad de Granada, estoy construyendo junto con otras personas el Taller Libre de Proyecto Social como una red que permita acompañar y dinamizar estos procesos aprovechando todo el potencial existente en la relación entre la universidad, los territorios que la rodean y sus gentes. De este modo, en el caso de la Vega de Granada, y de otros paisajes andaluces, trataremos de generar un proceso de decodificación y reconstrucción de significados a través de una reapropiación colectiva del paisaje como bien común, haciendo interactuar de forma participativa saberes expertos con saberes contextuales en consonancia con lo que determina el Convenio Europeo del Paisaje (arts. 5 c. y 6 c.).

Magnaghi, A. (2010). “El Proyecto Local”. Ed. Universidad Politécnica de Cataluña. Barcelona.
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Diseño del PARQUE AGRARIO Y CULTURAL DE LA VEGA DE GRANADA
La delegación granadina encabezada por Emilio Herrera, Decano del COAG.
La delegación granadina encabezada por Emilio Herrera, Decano del COAG.

“Noticias y Actualidad” (2)

Los arquitectos de España, reunidos en Valencia, estamos debatiendo sobre las principales cuestiones que afectan a la arquitectura, la ciudad y al territorio: las crisis económica, energética y ambiental.

Como podéis analizar, se tratra de debatir aspectos que tienen una clarísima incidencia sobre la vida cotidiana de los ciudadanos, y de cuyo debate deberá surgir un claro pronunciamiento de los arquitectos que deberemos optar por un fiel compromiso con la ciudad y el territorio. Los principales ponentes y los congresistas hemos coincidido en afirmar a la producción extensiva, por ejemplo los adosados de viviendas, como uno de los aspectos más negativos de la ciudad reciente por ser contrarios a un urbanismo de calidad y sostenible.

La delegación granadina ha contado con la presencia de varios representantes del Colegio de Arquitectos de Granada, presidida por su Decano Emilio Herrera, Francisco Peña, Miguel Martín y Roser, además de una nutrida representación de GRarquitectos, ya que esta empresa ha sido seleccionada como ejemplo a nivel nacional por su organización interna y su modo de desarrollar la profesión de la arquitectura y el urbanismo.

En la exposición de los seleccionados junto a la mención de GR arquitectos.
En la exposición de los seleccionados junto a la mención de GR arquitectos.
Publicado en Noticias y Actualidad