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Ahora a La Calahorra le toca demostrar que ama a su castillo

No hace mucho tiempo que un ilustre colega, también paisano mío por más señas, me compartió la enorme indignación que le produjo visitar el Castillo de la Calahorra (Provincia de Granada. España).
Se trata de uno de los B.I.C. más sobresalientes de Andalucía y uno de los mejores referentes monumentales de la rica Comarca de Guadix. También constituye el icono patrimonial más reconocible del flamante Geoparque de Granada ¿Por qué? Pues porque es imposible soñar un mejor fondo escénico para su imponente silueta que las impresionantes cumbres blancas de la cara norte del P.N. de Sierra Nevada que, en apenas distancia, se yerguen casi 2000 metros por encima del altiplano del Marquesado del Zenete.

Pero también se trata de un ajado monumento cuyos propietarios nunca han querido abordar con responsabilidad su deber de conservación ni tampoco nunca quisieron gestionar con altura de miras la visita turística al monumento, reduciéndose a un escueto mínimo legal de una tarde a la semana.
Esto me decía el arquitecto Paco Sánchez Martínez:
“Nos llamó poderosamente la atención que una joya arquitectónica de semejante porte y potencia se encuentre en una permanente agonía, sin más conservación que unos cartones para recoger el guano de las palomas que se cobijan en las tirantas de las galerías del patio, o un plástico atado sobre el barandal de mármol de Carrara de la planta superior… Un bochorno que enrojece a los que amamos nuestro patrimonio.
Verdaderamente indignante que un Castillo concebido como una auténtica gema: rudo e inescrutable desde el exterior y cristal precioso y brillante hacia el interior, se encuentre en un estado de abandono de proporciones colosales, que ha sido denunciado en repetidas ocasiones…”
Quizás ya sabrás que el Castillo de La Calahorra, que data de principios del siglo XVI, constituye uno de los mejores ejemplos de palacio-fortaleza renacentista en España. Está ubicado sobre una colina rocosa para así dominar la extensa llanura del antiguo Marquesado del Zenete. O que en el entrellano de ese cerro se asienta el pueblo de La Calahorra, a escasos kilómetros de la autovía A-92, y ubicado en un estratégico cruce de caminos ya que allí confluyen tanto la ruta que parte hacia La Alpujarra (a través del Puerto de La Ragua) como diversas carreteras que se dirigen hacia los otros pueblos del altiplano, todos ellos ubicados a casi un tiro de piedra (Ferreira, Aldeire, Alquife, Lanteira, Dólar, Charches o Jerez del Marquesado, por citar algunos de ellos).


Pero es que además de proximidad geográfica, entornos idílicos y costumbres ancestrales llenas de autenticidad, también debemos tener en cuenta que todos los pueblos del marquesado conviven con unas barreras difíciles de superar: envejecimiento de su población, recesión demográfica y unos niveles de empleo y renta ínfimos, lo que sitúa a esta comarca como una de las zonas más deprimidas de toda la Unión Europea.
Ahora sí que te será mucho más fácil imaginar la frustración de sus gentes al comprobar cómo los valores patrimoniales del castillo no han servido de acicate para propiciar el tan ansiado desarrollo socioeconómico: impotentes ante la no apertura al público en condiciones aceptables; impotentes ante el estado de degradación del monumento; e impotentes ante la histórica falta de implicación por parte de las administraciones públicas para la superación de este conflicto.
¿El resultado? Un tremendo desapego social e incluso municipal con respecto a su principal monumento en particular y con respecto a lo patrimonial en general. Lo demuestra el hecho de que la evolución urbana acaecida en este pueblo durante los últimos 30 años esté plagada de soluciones estéticas heterogéneas y llenas de imposturas impropias de un pueblo que ama su patrimonio y sus tradiciones. También pone de manifiesto la falta de control municipal y por tanto de implicación municipal para la aplicación del planeamiento planeamiento urbanístico vigente desde 1995 (NNSS), que ya por entonces quiso apostar por el mantenimiento de la armonía y los valores urbanos, ambientales y paisajísticos de su arquitectura tradicional. Por tanto::
- Deterioro de la riqueza patrimonial y cultural en el casco tradicional como consecuencia del abandono y desuso de los edificios.
- Importación de los gustos y modas que nadan tienen que ver con las tradicionales, dando lugar a “pastiches” arquitectónicos.
- Proliferación anárquica de edificaciones y usos diversos en el entorno urbano

Es decir, es como si en La Calahorra se llevara a gala dicha falta de valorización social del patrimonio como manera de protestar por el abandono de las administraciones en la resolución de los problemas de su castillo, ya que en otros municipios colindantes se aprecia mucho mayor esmero en el tratamiento de las edificaciones y espacios públicos a pesar de no disponer de un BIC tan relevante como La Calahorra.
También en el entorno rural inmediato del Castillo hay vergonzosas huellas de un desarrollismo inconsciente e inexplicable, del que en este caso ya no son responsables solo los habitantes de La Calahorra ya que todas las administraciones ya sea por activa o por pasiva permitieron en la década de los '90 que al hilo de la construcción de la autovía que articula Andalucía (A-92) se autorizase una terrible cantera de áridos en las mismísimas narices del cerro del castillo… cuyo impacto atroz siempre nos estará gritando.
Pero ahora cambiemos de tercio, porque ya por fin me haré eco de una bellísima noticia de hace unas semanas que ha corrido como la pólvora:
“El castillo de La Calahorra será público tras medio milenio en manos privadas”
Ha sido gracias a la feliz iniciativa de la Diputación de Granada, que ha gestionado su adquisición. Es más, Francisco Rodríguez, su presidente, se ha atrevido a aseverar que “se trata del anuncio más importante que ha hecho la diputación en 40 años de historia”. Presidente, estoy absolutamente de acuerdo y quiero felicitarte públicamente por ese compromiso de diputación con el patrimonio de la “Granada interior” ya que además del Castillo de La Calahorra se ha conocido que ha adquirido otros BIC en Guadix o en Huéscar, por ejemplo. ¡Felicidades!
Pero esta bellísima noticia, larguísimamente anhelada, como te contaba, resulta que ha pillado a este pueblo en "fuera de juego patrimonial"… ya que lamentablemente durante muchos años eligió el peor camino posible para mostrar su desazón y su impotencia: algo así como darse un tiro en el pie.
Por eso, vecinos de La Calahorra con vuestro alcalde Alejandro Ramírez a la cabeza, ahora toca arremangarse y demostrar que verdaderamente amáis a vuestro castillo. ¿Cómo? Yo os lo diré:
- mimando vuestra arquitectura tradicional,
- rehabilitando las casas en peor estado de conservación,
- instando a la conservación de las casonas históricas que aún se conservan,
- o protegiendo el paisaje rural de vuestra vega tradicional e instando para que siga estando cultivada…


Y para ello, nada mejor que empezar a aplicar sin dilación y con rigor el Documento de Criterios para la regulación del Entorno del BIC del Castillo de la Calahorra (Granada) que por encargo de la Delegación Territorial de Granada de la Consejería de Turismo, Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía fue elaborado en 2022, en el que de manera detallada se explica cómo hacer compatible el desarrollo local y la protección cultural en el entorno urbano y rural de este monumento.



Nuestros municipios a un click
Como muchos sabéis, desde sus orígenes, este blog está muy comprometido con la divulgación científica, cultural y artística. En artículos anteriores os hemos hablado de algunas de las fuentes de información pública, que la administración autonómica lleva años poniendo a disposición de la ciudadanía en general, y del desarrollo que en las últimas décadas está teniendo la información geográfica en especial. Si bien es cierto que en muchas ocasiones, el desconocimiento de estas fuentes, hace que pasen desapercibidas para muchos.
Por ello hoy queremos acercaros a lo que para algunos portales, o geoportales más bien, que gracias al apoyo del gobierno autonómico, se han convertido en referente a escala nacional, de datos espaciales, al alcance de todos en un solo click.
La Infraestructura de Datos Espaciales de Andalucía es el punto de acceso telemático que el Sistema Estadístico y Cartográfico de Andalucía pone a disposición de quienes deseen buscar, localizar, ver, descargar o solicitar algún tipo de información geográfica referida al territorio de Andalucía.
La IDEAndalucía forma parte de una red de infraestructuras de datos espaciales con nodos a nivel autonómico, estatal y europeo, que integran geoservicios interoperables mediante estándares internacionales, implantados en desarrollo de la Directiva InspirE.
Ésta se organiza como una red distribuida, formada por diversos sistemas de información interconectados a través de Internet. Cada uno de esos sistemas constituye un nodo dentro de la red. Actualmente esta red la forman 16 nodos: el nodo central y otros 15 nodos de diversas Consejerías de la Junta de Andalucía, Organismos Autónomos, Diputaciones Provinciales, Ayuntamientos y Mancomunidades.
Aparte de nodos específicos como el REDIAM, de información medioambiental, el SIGMA, geológico minero, o nodos de la Agencia Andaluza de Energía, lo que hoy queremos contaros en concreto son los diferentes nodos desarrollados por las Diputaciones y la información que contienen.
Los sistemas de información geográfica, que a partir de hora llamaremos SIG, están ya integrados las diferentes páginas de las diputaciones provinciales, en todas excepto en las de Huelva y Almería, en las que el proyecto todavía no ha visto la luz. Todos tienen aspectos comunes, y algunas diferencias que le dan mayor o menor calidad, o funcionalidad al servicio que ofrecen. Todas comparten el abarcar la totalidad del territorio provincial, a escala municipal. En su interior casi todos ofrecen servicios de visores geográficos, desde los cuales se puede ver con un fácil manejo, datos espaciales estadísticos, ortofotografías, callejeros urbanos, etc. También comparten un servicio de descargas de información geográfica, y muchos se implementan con WMS (Web Map Server), así como descarga de todo tipo de mapas temáticos de las diferentes provincias.
Si bien es cierto que la mayoría de la información es común, ya que todos se integran en el mismo ideario INSPIRE, cada uno tiene alguna particularidad lo que hace diferente a cada geoportal. Por ejemplo el SIG de la diputación de Córdoba ofrece información sobre las rutas de paisajes con historia, o el de Jaén, que ofrece un visor de ortofotagrafías cotejable.
Sin duda esto es un logro para todos los ciudadanos, la democratización de la información, al acceso al inmenso mundo que te abren los datos, al poder de conocer.. y este logro en parte se lo debemos al esfuerzo de las administraciones, que en este sentido, si bien siempre se puede mejorar, han hecho un gran esfuerzo. No tanto desde el punto de vista del desarrollo de los geoportales, si no de la colaboración técnica entre Ayuntamientos, Diputaciones, Conserjerías….que permiten la actualización y mantenimiento continuo de esos datos, y garantizan la calidad de la información.
EL SILENCIO AL ALCANCE DE TODOS
El ruido es un problema sobre el que se viene legislando desde hace tiempo por parte de las diferentes administraciones, con el fin de mejorar la calidad de vida de los habitantes de ciudades y municipios. En este sentido la Diputación de Granada en colaboración con GRAMSA (Red Granadina de Municipios hacia la Sostenibilidad) ha elaborado una ordenanza tipo, para ayudar a los pequeños y medianos municipios, con menos recursos económicos y humanos, a que regulen los problemas derivados de la contaminación acústica.
Según ha declarado el propio el vicepresidente José Robles “Una vez más, se trata de prestar servicio a los municipios más pequeños”, que ha añadido que “la Diputación de Granada va a poner a su disposición, siempre a petición de los ayuntamientos, esta ordenanza tipo” de forma que “los vecinos puedan vivir mejor que es el objetivo último que tenemos los responsables de las administraciones públicas”.
En el contenido de la ordenanza tipo, redactada por expertos profesores de diferentes ámbitos, Ingeniería Civil, Física y Derecho Administrativo de la Universidad de Granada, hay que destacar los siguientes aspectos: está orientada a una tipología de pequeños y medianos municipios, con escasos recursos técnicos y humanos; e introduce nuevos procedimientos dirigidos a controlar el funcionamiento de actividades susceptibles de producir contaminación acústica, haciendo viable su funcionamiento a la vez que salvaguardando a los vecinos de las molestias que éstas puedan ocasionar.
Se incorporan preceptos no previstos en la Ley 37/2003 del Ruido, por corresponder su regulación a los ayuntamientos, como es el tema de la buena convivencia ciudadana respecto de las molestias derivadas del comportamiento vecinal, tanto en el interior del domicilio como en la vía pública. En este sentido, otra novedad es el órgano de mediación y resolución de conflictos que se establece para resolver los problemas mediante un acto de conciliación y arbitraje, sin acudir a la realización de ensayos y mediciones, para garantizar el cumplimiento de la misma y en particular las buenas relaciones vecinales.
Desde GRarquitectos y dentro de nuestro compromiso con el urbanismo comprometido y la sostenibilidad ambiental en los núcleos urbanos, nos hemos hecho eco de esta noticia, y consideramos un proyecto importante para ayudar a la mejora de la legislación municipal al respecto.
Para más información sobre la noticia, pincha AQUI
VE LA LUZ EL ECOMUSEO DE CASTILLEJAR
El pasado 25 de junio se ha inaugurado, gracias a los trabajos acometidos por el área de Fomento y Obras Públicas de la Diputación Provincial de Granada, el Ecomuseo de Castillejar, los visitantes podrán profundizar sobre el terreno en el hábitat de las cuevas de la zona así como conocer el trabajo del esparto, y los hornos y las minas de yeso.
Este centro se ha construido con dos planes de la Iniciativa de Turismo Sostenible (ITS) de la Consejería de Turismo de la Junta de Andalucía, y con la ayuda de la Diputación Provincial de Granada.
Es un museo en el que se visualiza y expone tanto el hábitat de cuevas, como el trabajo del esparto y los hornos y minas de yeso.
El Ecomuseo de Castilléjar organiza sus actividades en torno a tres ámbitos:
- El Centro de Recepción de Visitantes, ubicado en el casco urbano de Castilléjar, que albergará la Oficina de Turismo, las oficinas técnicas y las infraestructuras necesarias para el desarrollo de talleres de actividades relacionadas con las temáticas abordadas.
- El paraje de los Hornos de Yesos y las Balsas de Esparto, a las espaldas del actual Complejo Recreativo del Lago, en Los Olivos.
- El territorio que cubre una red de itinerarios que abarcan amplias zonas de Badlands y de la estepa entre los términos municipales de Castilléjar y de Galera.
Partiendo del concepto de Ecomuseo como experiencia museológica en la cual se sustituye el triplete edificio-colección-visitantes, por el de territorio-patrimonio-población, el Ecomuseo de Castilléjar está especializado en torno al paisaje de las hoyas de Baza Guadix y Huéscar, que forma parte de los paisajes semiáridos del sureste español. Una rareza europea vinculada a la humanidad desde los albores de la colonización humana de Europa.
Si bien la temática final del Ecomuseo de Castilléjar se centra en la experimentación del paisaje, de momento los esfuerzos se concentran en estudios en los que el concepto de Paisaje Cultural se utiliza como concepto que alude a la interacción entre la naturaleza y los seres humanos, ilustrando su historia evolutiva y las formas tradicionales de utilización del territorio, con el objetivo de conservar su ecodiversidad.
Siendo este Ecomuseo un museo “para”, antes que un museo “de”, los recursos sobre los que se apoya en la actualidad su equipo para desarrollar sus actividades, giran en torno a dos temáticas: el yeso y el esparto.
En torno a la primera se organizan talleres didácticos sobre sus distintos métodos de explotación tradicional y, con relación a la segunda, talleres destinados a concienciar a la población sobre la situación de peligro de extinción que pesa sobre la cultura del esparto.


