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Yo le regalé mi sonrisa y ella…
Hace tres años, encontrándome en Bogotá, viví una bella historia que la construimos Mary y yo de la nada… con apenas ingredientes, salvo el respeto mutuo. Veréis:
Esa mañana fui a una conocida cafetería, con tintes internacionales. Y tras hacer cola, me atendió una chica grandota, como sus ojos, con un abundante cabello negro y cuya piel era del color del caramelo tostado más unos toques de miel.
Mientras que me atendía, siguiendo mi costumbre, busqué su nombre en el cartelito que llevaba pillado en el delantal con un alfiler y, claro, como no me se estar callado, le improvisé mi saludo:
“Mary, ¿Sabes que mi madre y todas mis hermanas se llaman como tú?: María del Carmen, María Rosa, María Teresa, María Inés… “
Y, como era de esperar, a ella le hizo gracia.
Pasados unos minutos, cuando fui a recoger mi pedido, ella había garabateado en mi vaso una frase que nunca olvidaré:
“Juan Carlos, qué linda sonrisa”
Yo le regalé mi sonrisa y ella me regaló la suya…

UN ENTRAÑABLE LIDER LLEGA MAÑANA A COLOMBIA
Recuerdo que hace tiempo escribí sobre sobre “el camino hacia el liderazgo” a raíz de un foro de debate que dirigió mi querida amiga en el municipalismo latinoamericano Daisy Alvarado (Coordinadora de la Red de Conocimiento de Recursos Humanos de la UIM). Y de sus interesantes, cautivadoras y didácticas reflexiones aprendí el ABC del liderazgo, que sin embargo rara vez vi reflejado en las personas relevantes de nuestra sociedad. Os trascribo algunas de mis anotaciones:
- Un líder debe saber mantener su postura sin ambigüedades, de manera firme y constante. Y paralelamente tener en cuenta las opiniones de los demás para a partir de ahí tomar las propias, pero su responsabilidad le debe llevar a ser consecuente para saber decir que no cuando lo estime necesario aunque sea una tarea difícil y nada agradable.
- Pero sobre todo, ha de ser humilde. La humildad no está reñida con el ejercicio del liderazgo. Es más, el respeto, la obediencia y la eficacia, se obtienen de una manera natural obrando con modestia y paciencia. Todos antes de dirigir, hemos sido dirigidos.
- En su liderazgo debe ser alegre y optimista, cumplir las promesas, escuchar atentamente, ser siempre compasivo y, lo más importante…decir siempre la verdad.
- Y por último, el líder debe tener un proyecto en común, del que debe conseguir que todos sean partícipes y lo asuman como propio.
Y todo esto viene a colación porque mañana miércoles llega a Bogotá, desde donde hoy os escribo, un verdadero líder: el PAPA FRANCISCO… El cada vez más querido Papa Francisco, a quien este humilde blog, que semana tras semana aboga por el desarrollo de ciudades comprometidas, hace un tiempo tuvo el inmenso honor, lleno de gratitud, de incorporarle a su selecta nómina de CIUDADANOS COMPROMETIDOS.
Y fue sobre todo a raíz de la publicación de una de sus encíclicas (“Laudatio Si”) con la que “me sentí muy reconfortado, hasta el punto de que le mandé un abrazo inmenso por su valentía, por su sentido de la oportunidad, por haber sabido mirar hacia una de las mayores injusticias que hoy consentimos por doquier: que nuestras ciudades sigan siendo espacios que dificultan no sólo el desarrollo personal, sino algo tan básico como la propia dignidad, ante la apatía y la desidia de unos y otros.”

Bogotá al amanecer desde el Santuario de Monserrate (JCGR)
“Y tuvo que llegar el Papa Francisco, autoridad excepcional pero mejor ciudadano, para decir con fuerza que no es justo que en el s.XXI nuestro desarrollo se siga basando en un crecimiento desmesurado, en un consumo de recursos excesivo e insostenible y en unas ciudades desiguales y poco habitables… que le dan la espalda a las personas. Y es por ello que la encíclica está repleta de referencias a lo más importante, al ser humano. A la indignidad que supone la desigualdad en la ciudad, a la exclusión de las personas por deficiencias en las infraestructuras o el trasporte, a la perdida de la identidad colectiva que emana del no mantenimiento de nuestro patrimonio, o a lo difícil que es relacionarnos con el otro en una ciudad deshumanizada".
Pero volviendo al principio, creo que es fácil encontrar en el Papa Francisco todas esas virtudes que caracterizan a un buen líder… hasta el punto de que en apenas unos años millones de personas, creyentes o no, nos hemos encariñado enormemente con su discurso directo y sincero, lleno de humanidad y de compromiso, valiente y necesario…
Por eso FRANCISCO, Ciudadano Comprometido, desde este humilde blog, te damos la bienvenida a Bogotá y a Colombia, en la seguridad de que traerás mensajes oportunos que calarán hondo en sus bellas gentes y en sus autoridades.
BOGOTÁ RECLAMA SU ESPACIO PARA EL DEPORTE URBANO
Hace unos días os hablábamos de cómo de gratamente nos había sorprendido la ciudad de Bogotá con su iniciativa periódica de la Red de Ciclovías, a través del articulo BOGOTÁ RECLAMA SU ESPACIO PARA EL PEATÓN
Tal y como os anunciamos, nos quedaba pendiente dar a conocer una iniciativa mediante la cual se está fomentando la implantación de un conjunto de deportes puramente urbanos, donde la ciudad está sabiendo integrar y difundir actividades minoritarias pero cada vez más demandadas.
Al igual que con la Red de Ciclovías, la propia ciudad hace de la necesidad virtud ante la escasez de espacios tradicionales para la practica deportiva y acoge en los lugares mas insospechados y en los rincones más sorprendentes distintas actividades deportivas, que no podemos catalogar de deportes de masas, pero que por su variedad y progresión en adeptos cada día ganan más notoriedad. Y todo auspiciado por la Alcaldía Mayor de Bogotá a través del Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD) que, dejando de lado los tópicos asociados a muchos de estos deportes a menudo catalogados como “marginales”, le están dedicando la atención que la ciudad, como entidad viva, y sus practicantes, se merecen.
El IDRD, a través del Programa de Gerencia de Deportes Urbanos y Nuevas Tendencias (DUNT), persigue el objetivo de fortalecer el desarrollo, el crecimiento y la evolución de las comunidades en torno a los Deportes Urbanos y Nuevas Tendencias, a partir del apoyo y liderazgo en procesos deportivos y socioculturales relacionados a los nichos de estas actividades.
El propio programa define el concepto de “Deportes Urbanos y Nuevas Tendencias” como todos aquellos deportes de riesgo controlado, relacionados a las actividades de ocio y con algún componente deportivo, cuya práctica está sujeta a espacios y condiciones dadas por la urbe. Como tal, la práctica de todos estos deportes, además de la actividad física, involucran una serie de reglas y/o normas a desempeñar dentro de un espacio o área determinado, y donde la capacidad física y técnica del competidor son la base primordial para determinar su resultado.
Las escenas deportivas urbanas y nuevas tendencias con las cuales el DUNT ha establecido relación a partir del trabajo con las comunidades han sido: Skate, Roller, BMX, Park, Flataland, Dirt Jump, Street, Longboarding, Roller Derby, Parkour, Capoeria, Bike Polo, Futbol Freestyle y Escalada en Muro Artificial.
Estos deportes urbanos cuentan en Bogotá con más de 25.000 participantes y miembros de comunidades urbanas, que se han hecho un hueco dentro del escenario deportivo de la ciudad a partir de su propia gestión y con el apoyo del IDRD.
La plataforma física y virtual para la divulgación de este programa se llama “laUrbe.co, Cultura en Movimiento”, a través, respectivamente de un Magazine a modo de minirevista y de un sitio web: laurbe.co
Podeis acceder a la edición nº1 del folleto en formato virtual a través del siguiente ENLACE.
La web del Programa de Gerencia de Deportes Urbanos y Nuevas Tendencias la encontrareis en este ENLACE
BOGOTÁ RECLAMA SU ESPACIO PARA EL PEATÓN
Recientemente, por motivos profesionales, hemos tenido la oportunidad de conocer la Capital de Colombia, Bogotá, dentro de nuestra particular cruzada de trasladar la experiencia y principios de la Ciudad Comprometida a través, como seguro que sabréis, de DCC (Desarrollo de Ciudades Comprometidas).
En cada lugar, en cada ciudad, en cada barrio… en el que desembarcamos nos gusta conocer buenas prácticas que se estén llevando a cabo por aquellos lares. De Bogotá, entre muchas sorpresas, nos ha llamado la atención como una ciudad densa, con carencias en espacios públicos, están explorando formulas para mejorar la práctica deportiva y fomentar hábitos saludables.
A semejanza de la Ciclovía de Lima (La avenida de Arequipa se cierra al tráfico todos los domingos durante 6 horas a lo largo de 6 kilómetros y durante este período queda prohibida la circulación de vehículos a motor, como podéis recordar a través del artículo que publicamos titulado “CICLODIA, APUESTA DE LA METROPOLI DE LIMA POR EL USO DE LA BICICLETA”), Bogotá da un paso más a través de su red de ciclovías: ahora no se trata de una única vía que afecta a unos pocos distritos, sino de una malla de ciclovías que se interconectan en un circuito de más de 120 km y que cubre todos los sectores de la ciudad. Se viene realizando desde 1974, donde todos los domingos y festivos del año de 7 a 14 horas se posibilita que un millón de usuarios salgan de manera segura de sus casas a practicar diferentes tipos de deporte o simplemente, paseo.
Resulta interesante como ciudades como Bogotá hacen de la necesidad virtud, “ocupando” aunque sea temporalmente el espacio del coche, dueño absoluto, ya que, probablemente, una ciudad más equilibrada, con unos transportes públicos eficientes, una red proporcionada de dotaciones y equipamientos, de espacios públicos a diferentes escalas, no se vería obligada a reclamar un ámbito que nunca debió perder.
Otra muestra de ello son las potencialidades de aprovechamiento para el ocio y el deporte que presentan ciudades como Bogotá, como muchas otras de Sudamérica (como por ejemplo, Santiago de Chile), a través de ciertos entornos naturales, boscosos, céntricos o adyacentes a los núcleos, como es el “Cerro de Motserrate”. Suelen ser espacios con unas características apropiadas para el deporte y muy utilizados por las personas para su espaciamiento y práctica deportiva, aunque a menudo no estén específicamente dotados para ello.
Pero volviendo al ámbito del asfalto, en la capital de Colombia, se está fomentando la implantación de un conjunto de deportes puramente urbanos, donde la ciudad está sabiendo integrar y difundir actividades minoritarias pero cada vez más demandadas. En los próximos días ampliaremos con otro artículo esta iniciativa que tan gratamente nos ha sorprendido de Bogotá.


