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Martes, 01 Abril 2025 20:08

Mi humilde capotazo

Hoy vengo decidido a hablarte de las buenas gentes a las que más admiro. ¿Que de quiénes? Pues de todas aquellas que viven en las decenas de pueblitos que se encuentran dispersos por el mundo rural español. Personas relativamente alejadas de las ciudades, lo que viene a ser lo mismo que decir que tienen bastante complicado acceder a los servicios y dotaciones públicas o privadas de las que disfrutamos todos los demás. Que disponen de muchísimas menos oportunidades para poder acceder a un empleo digno y relativamente estable, para poder ser emprendedores, para acceder a la cultura, para recibir atención sanitaria básica, para que haya un colegio bien atendido relativamente cerca, o para disponer de un transporte público razonablemente eficiente que les comunique con otros pueblos cercanos y con una ciudad…

¿Se tratarían entonces de ciudadanos de segunda? Muchos opinan que sí porque de otra manera cómo poder explicar que casi todos esos sitios en los que viven van languideciendo poco a poco en una especie de muerte en vida. Y sufren una diáspora juvenil que los va dejando cada vez más envejecidos, con menos gente y como consecuencia de ello también con menos recursos de todo tipo. Por eso hace unos años ganaron fuerza los sobrenombres de “La España Vacía” o “La España Vaciada” para reivindicar de las administraciones públicas un tratamiento diferenciado y una atención especial a esos territorios, a esos municipios, a esas comarcas… Un grito desgarrador que reclama no solo justicia, sino también inteligencia colectiva, porque nos va mucho en ello.

  Yo lo que sé es que en la España interior, en la España rural, en la España despoblada, se concentran muchos de los valores identitarios, culturales, ambientales o paisajísticos que nos han permitido ser lo que somos, que forman parte de nuestra esencia como país y de los que nos sentimos orgullosos, por ser el poso y la fiel consecuencia de la enorme sabiduría popular que durante generaciones fueron atesorando nuestros padres, y los padres de nuestros padres:

  • Ya que aglutinan lo mejor de nuestras tradiciones culinarias, porque ¿De donde nacieron, si no, la fabada, las migas, la fritaílla, los pucheros, el gazpacho o los pestiños?
  • O de las tradiciones culturales, religiosas o festivas que remanecen del mundo rural y que constituyen señas de identidad que han sido adoptadas como propias por una gran parte de la sociedad: la tauromaquia y los encierros taurinos, la trashumancia, los mundos del aceite, del vino, del pan, del jamón o de los dulces; el fervor popular por las romerías; las verbenas…
  • O, ¿Qué decir de las costumbres que nacieron precisamente de los vínculos ancestrales entre el hombre rural y su territorio? A mí, por ejemplo, no me cabe ninguna duda de que las mejores lecciones sobre el respeto que le debemos a la naturaleza las aprendí en mientras trabajaba para ellos. Y me siguen maravillando la red de acequias de La Alpujarra, los bancales agrícolas en los ruedos de los pueblos de montaña, las vegas feraces de los valles de interior, la inteligente gestión tradicional de los productos del bosque, la cultura de la vid, del olivar, de las dehesas o de las mieses, o el mundo de las aguas termales.
  • O, ¿Qué decir de los paisajes majestuosos que nos regalan por doquier estos municipios, tan llenos de cultura? Porque a poco que los sepamos mirar nos van a hablar con elocuencia de las gentes que allí habitaron y de sus modos de vida, cuyas enseñanzas no deberíamos olvidar. Una arquitectura del paisaje llena de armonía, de equilibrio, de saber popular y de respeto al medio.
  • O porque la arquitectura vernácula, o arquitectura popular como también se la conoce, suele ser una refinada conjunción entre lo funcional y la economía de medios, generalmente bellísima y rebosante de respeto al sitio. Con pueblos que se adaptan al lugar y a la orografía como un guante de seda a la mano. Con memorables ejemplos de arquitectura escalonada, con singulares tipologías arquitectónicas verdaderamente bioclimáticas, con hábitats sorprendentes como las casas cueva, por el uso inteligente de la cal, del barro, de la launa, del añil, de la madera, de la pizarra, del barro… o con ingenios arquitectónicos memorables como los molinos harineros, los batanes, los molinos de viento, los pozos de nieve, los apriscos, los chozos, las cortijadas, los manantiales, las ermitas, o los secaderos.

Por eso, como te decía al principio, hoy he decidido que mi reflexión será para echar un humilde capotazo al conjunto de la sociedad rural, a todos los que habitan en las comarcas más alejadas de las grandes ciudades, y específicamente a sus ayuntamientos, para agradecerles la labor abnegada y tantas veces frustrante que se realiza desde las administraciones locales, con apenas medios y desde luego con recursos insuficientes, en un intento desesperado por revertir la tendencia perversa de la despoblación con todo lo que significa. ¿Cómo? Pues dando visibilidad a una de las labores a las que deben enfrentarse sus ayuntamientos como es la de formular y aprobar un plan urbanístico que regule y ordene los usos y actividades urbanos y rurales en sus territorios.

Casi con vergüenza colectiva debo decirte que en la mayoría de los casos deben afrontar la ingente labor técnica, jurídica y administrativa que su pone formular el planeamiento urbanístico municipal con medios propios y tantas veces sin la comprensión del resto de las administraciones que pareciera que no hubiesen comprendido eso de la necesidad de apoyar y solidarizarse con los más pequeños, con los que tiene menos recursos económicos y humanos, con aquellos a los que la sociedad y sus normas se lo pone más difícil…

  • Sí, sí Juan carlos, pero ¿Cómo has pensado darle visibilidad?

 Pues, mira, por ejemplo, mandando un fortísimo abrazo, lleno de admiración y de solidaridad, al minúsculo municipio de CARATAUNAS (La Alpujarra Granadina. España) que con apenas 170 habitantes acaba de aprobar definitivamente su PGOU tras un esfuerzo y un empuje digno de los mayores elogios tanto para Diego, su alcalde, como para el resto de su corporación.

CARATAUNAS 3

CARATAUNAS 1

Y también, mandando otros abrazos igual de sentidos, y tan comprometidos y solidarios, a los alcaldes y alcaldesas y sus respectivos equipos, de los ayuntamientos de ALBONDÓN, ALMEGÍJAR, ALQUIFE, ANTAS, BORNOS, CASTRIL, CIJUELA, FERREIRA, JUMILLA, IBROS, LAHIGUERA, PÓRTUGOS, SANTA ELENA, SORVILÁN, VALDEPEÑAS DE JAÉN y VALDERRUBIO, todos ellos con muy poca población y la mayoría con menos de 1000 habitantes, para que continúen impulsando sus respectivos planeamientos urbanísticos  ya que serán unos instrumentos esenciales para poder propiciar un adecuado desarrollo local, ajustado a la realidad social y física del municipio, que potencie y mime sus valores tradicionales, ambientales y paisajísticos, y tan sencillo de ser gestionado como se pueda. Con la finalidad, noble como pocas, de mejorar la calidad de vida de sus gentes en todos los sentidos.

ALBONDON 1

ALQUIFE 1

CASTRIL 1

SANTA ELENA 1

 

SORVILAN 1

Por mi parte, por nuestra parte, les seguiremos apoyando con todo nuestro afán y brindándoles toda la experiencia que hayamos podido acopiar durante casi toda una vida trabajando en el mundo rural, porque nunca voy a olvidar que mucho de lo que he aprendido me lo enseñaron sus gentes.

JC en teruel

Publicado en La Ciudad Comprometida

Desde La Ciudad Comprometida siempre hemos defendido el valor, en su sentido más amplio, de todo aquel patrimonio, material o inmaterial, que hemos recibido como herencia del pasado. En esta ocasión, queríamos dedicarle una reflexión al patrimonio arqueólogico, que junto al histórico, artístico, monumental y natural, demuestran que en Andalucía somos unos privilegiados y que este enorme legado conlleva una gran responsabilidad.

La semana pasada, nuestro colaborador en temas patrimoniales, Miguel Angel Sorroch,e nos habló de la transversalidad entre arquitectura e historia . En el siguiente artículo del blog de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía hemos encontrado un articulo que  nos habla de los 5 pilares básicos para que cualquier iniciativa de protección o puesta en valor del patrimonio tenga visos de tener éxito. Estos serían el pilar institucional, el político, el económico, el científico y el social. El articulo al que nos referimos se titula “El patrimonio arqueológico como estímulo, alternativa o complemento al desarrollo rural”

Yacimiento de la Necrópolis Iberica de Tútugi. Fuente: Elaboración propia.
Yacimiento de la Necrópolis Iberica de Tútugi en Galera. Fuente: Elaboración propia.

El primer pilar que hace referencia el articulo seria el apoyo institucional, que existe puesto que la Ley del Patrimonio Histórico de Andalucía, recoge de manera clara y concisa las normas que se consideran necesarias para la protección, conservación y puesta en valor de los bienes culturales, sean éstos del tipo que sean. Pero los bienes culturales en Andalucía son innumerables -de hecho, existen más de 17.000 BIC declarados, así como otros muchos bienes que no lo están-, y, muchos de ellos, ya sean BIC o no, están desvirtuados, abandonados, desprotegidos y, lo que es peor, en muchos casos destruidos. La realidad se impone y diariamente la prensa pone el dedo en llaga: edificios catalogados que se declaran en ruina y que deben ser demolidos mediante actuaciones de emergencia; castillos y murallas que se desploman

En el caso de que no exista un claro apoyo político al patrimonio arqueológico, resulta casi inviable garantizar su protección y su conservación. Asimismo, es poco más o menos que imposible poner en marcha iniciativas, inversiones o financiación que permita no solo poder llevar a cabo las obras necesarias de excavación, conservación, restauración, urbanización y difusión de los yacimientos, sino que garantice su mantenimiento y la continuidad de los trabajos y de los estudios, cuando las urnas decidan los cambios que la ciudadanía estime convenientes.

Si por otro lado lo que falta es el apoyo económico, los bienes están abocados, incluso, a su desaparición. No se trata únicamente de procurar inversiones, sino que se trata, sobre todo, de asegurar la financiación continua que permita la perdurabilidad de los bienes protegidos y que en algunos casos ya están expuestos. La conservación debe y tiene que ser constante, puesto que su exposición a, entre otros muchos agentes, las inclemencias metereológicas y a la  contaminación atmosférica, al no estar, en muchísimos casos, bajo ningún tipo de protección, los deteriora y destruye de manera implacable y sistemática.

No debemos dejar de lado, ni por asomo, el apoyo científico. No se puede trabajar en los espacios arqueológicos si los que están a su frente no son garantes de la verdadera significación de los espacios y sino no cuentan con apoyo arqueológico de otras instituciones. La metodología arqueológica, el estudio constante y honesto de los espacios arqueológicos, garantiza la personalidad de cada uno de los sitios, huyendo de tópicos y, en algunos casos, de leyendas y/o falsedades instaladas en el subconsciente popular que banalizan los yacimientos y que les confieren una imagen pueril que los aleja completamente de su realidad. Es el trabajo científico lo que diferencia los sitios, el que los hace únicos y el que les confiere personalidad y singularidad.

Estudios del yacimiento de la Necrópolis Iberica de Tútugi en Galera. Fuente: Elaboración propia.
Estudios del yacimiento de la Necrópolis Iberica de Tútugi en Galera. Fuente: Elaboración propia.

Y por último y no por ello menos importante, se debe contar desde el principio con el apoyo social. La difusión de los bienes culturales es necesaria para que la sociedad que vive junto a ellos se enorgullezca de los mismos, los cuide, los valore y los hagan suyos. Sin su apoyo, el bien se verá abocado a su expolio y a su destrucción. La entrada en la vida de una comarca de un espacio arqueológico otorga al territorio en el que se inscribe una “cultura patrimonial” que le imprime un carácter específico al entenderse, por parte de sus habitantes, que esos yacimientos pueden ser un acicate no solo cultural, sino también laboral y económico.

Muestra de ello son las posibilidades para el desarrollo rural de comarcas enteras que tiene la puesta en valor de restos arqueológicos.  GRarquitectos ha tenido la oportunidad de participar en este desarrollo a través de proyectos como la Restauración y puesta en valor de la Necrópolis Íbera de Tútugi, en Galera, Granada. (Pincha aquí para acceder mas información)

Plano del proyecto elaborado por GRarquitectos de Recuperación y Puesta en Valor del yacimiento de la Necrópolis Iberica de Tútugi en Galera. Fuente: Elaboración propia.
Plano del proyecto elaborado por GRarquitectos de Recuperación y Puesta en Valor del yacimiento de la Necrópolis Iberica de Tútugi en Galera. Fuente: Elaboración propia.

El artículo finaliza con una reflexión, con la que no podíamos estar más de acuerdo…

Son muchos los espacios arqueológicos, no solo de Andalucía, sino también del resto de España, en los que se han paralizado las inversiones. Evidentemente la crisis ha puesto de manifiesto, aún más, lo frágil que es la cultura y lo fácil que es aniquilarla.

Para acceder al articulo completo, Pincha aquí.

Jueves, 05 Agosto 2010 10:04

PAISAJE RURAL ANDALUZ

Cultivos de Cádiz.
Cultivos de Cádiz.

El paisaje rural se diferencia de otros tipos de paisaje en el hecho de que el territorio que ocupa se desarrolla una actividad rural, esto es, básicamente agrícola, ganadera o forestal, implicando por lo  tanto una presencia activa del hombre. Esto representa por un lado un elemento alterador del paisaje (no necesariamente negativo), pero por otro lado aumenta la importancia del mismo. La relación existente entre el hombre y el medio natural en el que desarrolla sus actividades le convierte no sólo en usuario del entorno, sino también en encargado de modelarlo y adaptarlo a sus necesidades.

 

El patrimonio de los paisajes agrarios tradicionales, creado con el esfuerzo milenario de agricultores y pastores mediterráneos como las vegas, las dehesas, los bancales y las terrazas en laderas o las huertas, representan una de las expresiones más importantes de la diversidad y riqueza paisajística de Andalucía.

Olivar en Granada.
Olivar en Granada.

La conservación de paisajes en su conjunto o de determinados elementos del paisaje (setos, bosquetes, vegetación de ribera, cercas, paredes de piedra, etc.) no sólo mantiene la riqueza y diversidad paisajística de Andalucía sino que al mismo tiempo contribuye a la preservación de otros valores o bienes ambientales (biodiversidad, ecosistemas, hábitats de la fauna y flora, y corredores biológicos).

El mayor inconveniente en la conservación es la viabilidad económica de los productos obtenidos, situación que podría cambiar si se logran aplicar mecanismos que valoren sus aportaciones al ocio, recreo, uso didáctico y científico y, en general, al disfrute del ciudadano. En definitiva, que definan el beneficio de la producción de bienes públicos no valorados todavía lo suficiente por el mercado, pero sí y cada vez más, por la sociedad.

Olivar de Jaén.
Olivar de Jaén.
Fuente: ‘Manual para la diversificación del paisaje agrario’.

Por Gosia Janusz. Paisajista de GRarquitectos

Con esta reseña de un Foro de Debate iniciamos una nueva serie de reflexiones que se enmarcarán dentro de un bloque temático que denominaremos: LA SOCIEDAD COMPROMETIDA y que tendrá por objeto informar y ¿por qué no? debatir las conclusiones de los principales foros nacionales e internacionales que aborden temáticas relacionadas con el objeto de este blog, que no es otro que incentivar la arquitectura, las ciudades y los territorios comprometidos…

Así pues, será una manera de tomar el pulso a aquellas iniciativas que la sociedad comprometida con la construcción de un mundo mejor está llevando a cabo, teniendo en cuenta que sus conclusiones, a pesar que en un momento dado pudiesen ceñirse a un ámbito concreto, generalmente podrán ser extrapolables a otros muchos ámbitos, a otros muchos países, como amplios son los lugares de residencia de los seguidores actuales y futuros de este blog.

En esta primera ocasión  nos vamos a centrar en la jornada de reflexión que tuvo lugar en el Parque de las Ciencias de Granada (España) con motivo de la conmemoración del 20 aniversario de la ley 2/89, de 18 de Julio, de Inventario de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía. Por tanto su finalidad fue la de evaluar los efectos que sobre la Red de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía, y sobre sus ámbitos de influencia…  cuyo interés general queda justificado si se tiene en cuenta que esta comunidad autónoma española ha sido  pionera en la implantación de políticas de protección medioambiental y de desarrollo rural.

Esta ley ha demostrado, a lo largo de sus 20 años de vigencia, su eficacia en la protección del medio ambiente. No obstante estamos ante una época que requiere una nueva regulación que mantenga ese nivel de protección pero que potencie la conservación compatible con el uso racional de los recursos. Son necesarios modelos de desarrollo rural que integren, en mayor medida, los espacios protegidos en su entorno social y territorial. Y dicha evaluación fue llevada a cabo con el concurso de los principales agentes sociales, políticos y técnicos para lo cual se constituyeron 5 mesas de trabajo con temáticas de tanta relevancia como: 1. Desarrollo Sostenible; 2. Conservación; 3. Participación Social; 4. Infraestructuras y Edificaciones; y 5. Función de los EE.NN.PP. en la Sociedad.

Nos reunimos casi doscientas personas entre responsables políticos, técnicos de la administración, empresarios, profesionales (con una nutrida presencia del equipo de GRarquitectos, claro), asociaciones y colectivos diversos… Yo tuve el honor, y la responsabilidad, de presentar una ponencia en la mesa relativa a Infraestructuras y Edificaciones en los Espacios Naturales Protegidos en la que pude exponer la amplia experiencia de mía y de mi equipo en la ordenación urbanística de los núcleos de población ubicados bien en el interior de espacios naturales, bien en su ámbito de influencia, en los cuales suelen repetirse circunstancias tales como: la existencia de una arquitectura vernácula de gran valor cultural; una presencia relevante del paisaje dentro de la escena urbana; unos paisajes rurales muy cualificados por la mano del hombre… pero también situaciones de marginalidad en cuanto a accesos e infraestructuras de servicios; dotaciones deficitarias; envejecimiento de la población; falta de apego por la población rural a los valores culturales de su arquitectura y de su urbanismo… Y casi siempre, la constante presión de la especulación inmobiliaria (Claro, ahora atemperada por la crisis).

Y respecto de este debate se incorporaron en las conclusiones de la Jornada algunas ideas tales como:

1. Sensibilización de los ayuntamientos sobre la importancia de dotarse de planes urbanísticos municipales que den respuesta pormenorizada a las necesidades de protección y puesta en valor de la arquitectura y el urbanismo tradicional, posicionándose claramente a favor de acciones encaminadas hacia la conservación y la integración frente al abandono y la ruptura.

2. Los objetivos de estos Planes Urbanísticos han de ser:

  • a. Proteger y poner en valor el patrimonio cultural y etnográfico
  • b. Garantizar la integración de los nuevos crecimientos con el núcleo tradicional
  • c. Controlar los procesos de transformación del medio rural

Y en relación con las infraestructuras de comunicación, una idea bastante comprometida/esperanzadora que ojalá se tenga en cuenta para el diseño de la controvertida Variante de Orgiva:  “…El gran desarrollo normativo, destacando el “Manual de Recomendaciones Técnicas para el Diseño y Ejecución de sistemas viarios en Medios sensibles” y el “Libro Blanco de las carreteras y los espacios naturales protegidos de Andalucía”, establecen normas y mecanismos básicos para que las infraestructuras se lleven a cabo respetando las valores del territorio por el que discurren. Se debería buscar la correcta aplicación, apurando al máximo esta normativa, adaptando la carretera al medio.”

La importancia de este foro estriba en que sus conclusiones han sido remitidas a la Consejera de Medio Ambiente para ser analizadas de cara a la elaboración de la Nueva Ley de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía. Dicho foro de debate ahora ha sido trasladado a la red, así que todo aquel que desee aportar propuestas puede acceder, a través del enlace:

http://www.cma.juntaandalucia.es/medioambiente/servtc5/foro20espacioN/mvnforum/index

Espacios naturales protegidos de Ferreira./ Archivo GR
Espacios naturales protegidos de Ferreira./ Archivo GR