Conversando (10) sobre cómo insuflar unión, serenidad y cordura en la vida colectiva

- Juan Carlos, ¿En qué consiste el oficio del urbanista?

Tiene mucho que ver con el hecho de buscar puntos de encuentro entre los diferentes agentes sociales y políticos para proponer los mejores proyectos colectivos que se necesitan en cada barrio, cada ciudad o cada territorio.

- ¿Por qué se habla tanto de formar equipos multidisciplinares?

Es sumamente compleja ya que afecta a cuestiones realmente diversas: legales, económicas, sociales, técnicas, culturales, ambientales, de seguridad, de salud, administrativas… y también, lógicamente políticas.

- Entonces, ¿Cuál debe ser la formación académica de un urbanista?

La de un generalista, es decir, aquel que pueda coordinar y comprender al resto de las disciplinas. A mí me parece que los arquitectos, si posteriormente se forman adecuadamente, tienen un perfil óptimo para ello. 

- Suele decirse que difícilmente ven ejecutados sus trabajos…

Ten en cuenta que los proyectos urbanos suelen requerir de largos procesos administrativos para su aprobación y que su ejecución posterior también suele requerir que numerosos actores públicos y privados se coordinen… ¡Por eso los urbanistas tenemos que tener grandes dosis de soñadores!

- ¿Quieres decir que se trata de trabajos impulsados por unos (políticos o empresarios) para que posteriormente los gestionen e incluso los inauguren aquellos que vendrán después? Difícil ¿No?

Se requiere, qué duda cabe, una clara convicción de que uno no se debe a ninguno de los actores, ni siquiera a aquellos que gobiernan, a los que deciden o a los que te contratan… sino a los ciudadanos. Esa es en realidad la función social que los profesionales debemos asumir para ser verdaderamente útiles. Útiles a los que años después habitarán en un barrio con buenos servicios, en el que se pueda caminar, cuyo transporte público sea eficiente, con espacios idóneos para trabajar, que mime su cultura y su patrimonio, con viviendas dignas y asequibles… y con ciudadanos responsables…

- Ya, Juan Carlos, pero… ¿Cómo hacerlo y no morir en el intento?

Pues mira, estando muy preparado en cada una de las materias que suelen confluir en cada decisión para que todos aquellos que van a intervenir en ese expediente (funcionarios, ingenieros, ambientalistas, abogados, inversores, propietarios, colectivos sociales… además, de los políticos) acepten que tus propuestas son coherentes y se encuentren cómodos con la solución elegida. Además deben ser propuestas capaces de superar una verdadera maraña administrativa y ser evaluadas por numerosas administraciones.

- Pero ni tan siquiera eso garantiza que esa solución sea óptima y que finalmente mejore la calidad de vida de los ciudadanos?

Tienes toda la razón, porque las ciudades que hemos construido en los últimos cincuenta años, son en muchos aspectos realmente decepcionantes y si no que se lo pregunten a los que soportan ruidos y contaminación, a los que no pueden acceder a una vivienda digna, a los que emplean demasiado tiempo para llegar a su lugar de trabajo, a los que sufren el descontrol de un turismo avasallador, o a los que habitan en lugares inseguros como consecuencia de los riesgos naturales… ¿Cuántos pueblos han perdido absurdamente sus señas de identidad? 

Cuando un proyecto no es viable, no es oportuno, no es legal, no es justo o simplemente no es el adecuado,  está claro que no vale ponerse de perfil. Pero mira, para que un urbanista pueda influir en la toma de decisiones debe tener una evidente capacidad de convicción y también, por qué no decirlo,  de persuasión.

- Lo pintas muy fácil pero no lo es…

¡Ja, ja, ja! Lo cuento fácil pero no digo que lo sea, al contrario, es ciertamente difícil. Te lo vuelvo a explicar aunque de manera resumida:

1, es imprescindible contar con conocimientos suficientes de las numerosas materias que concurren en cada toma de decisiones (técnicas, económicas, políticas, sociales, ambientales, culturales, legales…);

2, debe tener una gran capacidad de convicción y desarrollar una gran capacidad pedagógica;  y

3, ha de ser enormemente proactivo para que a los “noes” les sigan otras propuestas alternativas que además de viables sean sensatas.

- Pero Juan Carlos, intuyo que te estás guardando algo más…

Pues si, te voy a ser franco, hay un cuarto ingrediente que te confieso que no es nada común: todos esos atributos deben ir acompañados de una gran determinación para convencer a unos y otros. Por eso yo me siento muy identificado con una colega mexicana cuando al prologarme uno de mis libros me soltó:

“Juan Carlos, tú eres una persona influyente en las mentes de las personas influyentes”

Al margen de que fue enormemente gentil conmigo pero lo que más importa es que creo que esa frase refleja perfectamente el afán que debemos asumir los profesionales en general y los urbanistas en particular para poder ser verdaderamente útiles.

- Pues anda que va a ser fácil llegar a acuerdos en el contexto actual, con la clase política tan radicalizada y con la sociedad tan exasperada

Ya… Pareciera que los verbos sumar o construir ya estuvieran pasados de moda… porque ahora de lo que va la cosa es que aplaudamos de manera descerebrada como si fuéramos gansos mansos y seguidistas de aquellos que tienen la lengua más afilada, que son más oportunistas y que más vociferan. Como si no importase construir relatos denigrantes o incluso falsos sobre los contrarios porque estamos en una “guerra total”. Así que si, en efecto, el panorama actual es el menos propicio para construir consensos y diseñar proyectos colectivos.

 Resuenan tanto las críticas, las denuncias, los abusos, los insultos o los argumentos zafios para ridiculizar o destruir al contrario (en redes sociales, en tertulias, en medios de comunicación, en los plenos o en el parlamento) que pareciera que ese sea el sino de nuestra aciaga era, sin que midamos, o incluso sin que nos importe demasiado, que por el camino nuestra convivencia y nuestra democracia, junto con todas las instituciones que la sostienen, se vayan deteriorando a marchas forzadas…

Aunque no sea sencillo apreciar una buena melodía o un delicado adagio entre tanto ruido ensordecedor, sin embargo me gustaría trasmitir que en la mayor parte de las ciudades y pueblos en los que nuestro equipo está trabajando sus alcaldes y concejales no son así. Son muchísimos más los que escuchan, los que suman, los que se esfuerzan en atisbar el bien común desde planteamientos de gobernanza.

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- Ahora, si te parece bien te pediría para finalizar una reflexión final

Pues que yo no pienso desfallecer. Ni muchísimo menos. Al igual que yo, somos miles, centenares de miles, millones en realidad, los que aún a riesgo de parecer ilusos y soñadores, estamos convencidos de que, más pronto que tarde, volverá a estar de moda eso de “gobernar con todos y para todos”, “ir todos a una”, “que las personas sean lo primero”, “respetar al diferente o al otro”, “propiciar proyectos colectivos”, “construir acuerdos”, “soñar el futuro y trabajar por el”… Y que los que tienen una cierta visibilidad pública sean conscientes de la enorme responsabilidad que tienen para difundir los hábitos sociales y colectivos que corresponden a una sociedad verdaderamente democrática y justa: el respeto, la educación, la sensatez, el valor de lo colectivo y de lo común, los derechos sociales, el respeto a las personas, la misericordia o la empatía.

 Pero, bueno, ahora lo que toca es “animar a la roja”, ese extraordinario grupo de chavales que a todos nos representan, a ver si con su ejemplo empezamos a insuflar unión, serenidad y cordura en la vida colectiva.

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19 comentarios

  • Enlace al Comentario Juan Carlos, García de los Reyes Martes, 14 Julio 2026 09:27 publicado por Juan Carlos, García de los Reyes

    Jesus, como negarte la razón, pero por más que pienso, no encuentro otra manera de darle coherencia a las ciudades que la de levantar la mirada para definir un modelo. Yo tampoco creo demasiado en los planes que lo definen todo cada vez creo más en los Masterplan al estilo del PGOM o en los planes de barrio

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  • Enlace al Comentario Jorge Fernández Segura Martes, 14 Julio 2026 10:26 publicado por Jorge Fernández Segura

    Querido Juan Carlos me satisface muchísimo leer y aprender de lo que dices con tanta coherencia. Te animo a no "desfallecer" ,y te acompañaré en lo que pueda. Gracias!!

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  • Enlace al Comentario Juan Manuel Caro Tenorio Martes, 14 Julio 2026 15:16 publicado por Juan Manuel Caro Tenorio

    Hay que decirlo alto y claro como tú lo dices para que no se repitan esos errores. En el urbanismos hay muchísimo intereses en confrontación y no siempre prosperan los más loables.

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  • Enlace al Comentario Alfred Sá Martes, 14 Julio 2026 15:43 publicado por Alfred Sá

    Buena reflexion Juan Carlos

    Buff, qué difícil és tu profesion si te paras a pensar en todos los obstáculos y barreras que hay que ir superando, y sobretodo el de los diferentes partidos politicos ... a veces un proyecto puede quedar parado hasta que vuelve a gobernar el mismo partido politico que te contrató en su dia. En iluminacion tambien nos pasa, pero es A una escala menor....

    Ánimos y a seguir insistiendo con buen ánimo

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  • Enlace al Comentario Lydia Ruiz Garcia Martes, 14 Julio 2026 18:10 publicado por Lydia Ruiz Garcia

    Llevo solo una semana en la empresa, pero me ha gustado conocer esta forma de entender el trabajo

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  • Enlace al Comentario Alfonso Castellon Martes, 14 Julio 2026 18:41 publicado por Alfonso Castellon

    Hola Juan Carlos, preciosa entrevista y reflexion optimista, decia Jean Jacques Rousseau: «La juventud es el momento de estudiar la sabiduría; la madurez, el de practicarla». No dejes de hacerlo

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  • Enlace al Comentario Alicia Arredondo Miércoles, 15 Julio 2026 17:53 publicado por Alicia Arredondo

    La planificación del territorio, como bien comentas, requiere una visión multidisciplinar, capaz de integrar aspectos sociales, económicos, ambientales, culturales y políticos para responder a las necesidades reales de la población. Comparto la idea de que el territorio es un espacio dinámico donde confluyen múltiples intereses, por lo que, también el diálogo y el consenso son fundamentales para construir ciudades más habitables, sostenibles e inclusivas. En este sentido, las decisiones urbanísticas deben orientarse al bien común y apoyarse en el conocimiento del territorio, la participación ciudadana y el compromiso de las administraciones. Solo así será posible afrontar desafíos como el acceso a la vivienda, la movilidad, la conservación del patrimonio o la adaptación al cambio climático, mejorando la calidad de vida de la ciudadanía

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  • Enlace al Comentario Juan Carlos, García de los Reyes Martes, 28 Julio 2026 16:12 publicado por Juan Carlos, García de los Reyes

    Uf!! Como consecuencia del apretón de trabajo y la acumulación de tareas propia de las semanas previas al descanso estival ni tuve tiempo de contestar una a una vuestras aportaciones como suele ser mi costumbre y mi deseo, así que ya, creo que lo mejor es mandaros a cada uno de los autores (y de los lectores) un fuerte abrazo muy agradecido.

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  • Enlace al Comentario natalia Miércoles, 29 Julio 2026 09:33 publicado por natalia

    Me quedo con la idea de que la verdadera influencia de un profesional no reside en imponer soluciones, sino en ser capaz de generar confianza, explicar, convencer y encontrar puntos de encuentro. Esa visión del urbanismo como una disciplina al servicio de las personas y del bien común es, probablemente, una de las enseñanzas más valiosas que puede transmitir, ya que el urbanismo no trata solo de transformar el espacio físico, sino también de generar las condiciones para una mejor convivencia. Gracias por compartir estas reflexiones.

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