Mostrando artículos por etiqueta: Juan Carlos García de los Reyes

Guadix es, sin duda alguna, un lugar pleno de hitos en su paisaje: La Torre de la Catedral que se yergue imponente en el primer plano de cuantos accesos tiene la ciudad y que se asoma con su esbeltez característica redibujando cualquier perfil de la ciudad; las crestas de los cerros de los barrios de Cuevas que coronan la ciudad por el Sur en un plano intermedio que se ve rematado por el telón de fondo majestuoso de las lejanas cumbres de Sierra Nevada; los campanarios mudéjares que identifican a cada uno de los barrios accitanos... y en el centro de la urbe, sobre todo, la Alcazaba de Guadix, verdadero referente del perfil urbano accitano al asentarse en el corazón de su casco antiguo, precisamente en su parte más elevada en consonancia con la función militar y defensiva para la que fue erigida...

Podríamos decir que siendo Guadix mismo un hito paisajístico, con un original diálogo entre dos maneras de entender el urbanismo y un emplazamiento excepcional entre la vega, la sierra y el cielo, la Alcazaba, su alcazaba, aguarda paciente década tras década a que en la vida cotidiana de la ciudad se le devuelva un protagonismo equivalente al que su posición, su arquitectura, su presencia y su historia le otorgan... Te invito a leer cómo hemos previsto en el Plan Especial devolver a la Alcazaba su relevancia a través del artículo publicado en el periódico comarcal WADI AS.

Articulo PE GXPincha en la imagen para ampliar

Articulo PE GX 1

Pincha en la imagen para ampliar

 

 

 

Publicado en LA HORA DE GUADIX
Viernes, 13 Octubre 2017 07:00

¿QUIEN NOS RECORDARÁ CUANDO HAYAMOS MUERTO?

Hace unos días fui a caminar por la montaña con uno de mis hermanos, Torcuato Fandila (de profesión Fotoperiodista y sin duda alguna el más activo, prolífico, y original de mis hermanos, por lo que es muy conocido y querido en la comarca de Guadix), quien había decidido que con esa caminata por los valles de Ferreira (ENP de Sierra Nevada, Andalucía) iniciaría una nueva vida de hombre activo también físicamente…

El caso es que en las dos horas largas que caminamos, conversamos sobre mil cosas y entre ellas me narró una anécdota preciosa de la que ambos fuimos testigos pero que yo ya no recordaba… Os cuento:

En un frío día nada primaveral de 2001, a finales de abril, una comitiva de mi ciudad, Guadix, con la mayor solemnidad fue a Madrid a exhumar los restos de uno de sus hijos más ilustres, si no el que más, el escritor Pedro Antonio de Alarcón, que había fallecido en 1891 pero que había dejado escrito que querría que sus restos descansasen en su ciudad natal… No en vano había escrito cosas tan hermosas como esta en el prólogo de uno de sus libros:

“En un rincón de Andalucía hay un valle risueño… ¡Dios lo bendiga!
Que allí tengo amigos, hermanos, padres…”

El caso es que allí nos juntamos una comitiva municipal presidida por el entonces alcalde de Guadix Jose Luis Hernández Pérez, a quien acompañaba una representación de mi familia (Mis hermanos Julio y Torcuato Fandila, mi sobrino Juan Luis y yo) en justa correspondencia a la pasión con la que mi padre había dedicado tantísimas horas de estudio de su obra literaria; el periodista Tico Medina (quien con el apoyo gráfico de mi hermano al día siguiente publicó un bello artículo en Ideal de Granada) y la también prestigiosa periodista de televisión ROSA MARÍA MATEO (junto con su esposo) ya que en ese mismo año había recibido el Premio Nacional de Periodismo Pedro Antonio de Alarcón…

En fin, el caso es que mientras que se procedía a la apertura de la sepultura, Rosa María Mateo expresó con mucha emoción “lo hermoso que era que más de un siglo después de su muerte, sus paisanos no solo no hubiesen olvidado a este personaje sino que se habían esforzado por trasladar sus restos para que descansaran definitivamente en su ciudad…“ preguntándose con melancolía “si alguien la recordaría a ella, por ejemplo, cuando falleciera y pasaran unas décadas…”

Y quiso la casualidad, o el destino, que bajase su mirada en ese momento para descubrir algo sorprendente: que estaba pisando accidentalmente la lápida de un enterramiento de alguien que se llamaba como ella: ¡Rosa María Mateo!

Ni qué decir tiene que las lágrimas corrieron por sus mejillas y ya a partir de ese momento, sus gafas ocultaron su mirada durante el resto del emotivo acto…

cementerio GX

 

LO MÁS EVOCADOR QUE CONOZCO EL RÍO DE LA VIDA

http://granadablogs.com/gr-arquitectos/2010/01/29/el-sombrero-de-tres-picos-poker-de-ases-alarcon-dali-falla-y-picasso/

http://granadablogs.com/gr-arquitectos/2009/12/18/dali-pedro-antonio-de-alarcon-y-la-ciudad-comprometida/

En el corazón de las ciudades, en ocasiones diversos espacios se van degenerando de tal modo que en muy pocos años pueden convertirse en verdaderas bolsas de marginalidad, en las que confluyen diferentes procesos de abandono, de degradación física de los edificios, de obsolescencia urbana en general y sobretodo de vulnerabilidad social de sus moradores.

Por tanto no es una casualidad que la degradación física de los edificios y del espacio urbano, a pesar de que estas zonas muchas veces están ubicadas a escasos metros de las principales avenidas, vaya unida a la presencia de muchas de las modalidades de la degradación social: hacinamiento, drogadicción, desempleo, alcoholismo, absentismo escolar, familias de escasos recursos, inmigración…

Y es evidente que su regeneración no es viable con la aplicación de los simples mecanismos del mercado inmobiliario, ya que suele propiciar procesos especulativos debido a la buena posición relativa de estos inmuebles cuyos moradores pagan rentas muy bajas, por lo que de no mediar la acción pública siempre se termina con la rápida ruina y demolición de los edificios y la consiguiente expulsión de las familias.

En estos casos, es claro por tanto que hay que aplicar políticas públicas y diseñar por tanto operaciones de regeneración urbana. Y deben ser actuaciones integradas porque deben articular medidas sociales, ambientales y económicas, enmarcadas en una estrategia municipal global y unitaria, donde se propicie la rehabilitación de los edificios, la rehabilitación del espacio público y la rehabilitación social de las personas y familias que allí habitan. Y estas acciones es recomendable que se enmarquen en estrategias globales de regeneración que impulsen las administraciones públicas (baste recordar la Áreas de Rehabilitación Integrada que en Andalucía se impulsaron en la pasada década de este siglo en sus principales ciudades con resultados sorprendentes como por ejemplo en el Bajo Albaicín de Granada).

Cuando esto ocurre, es recomendable que se intervenga a través de diferentes instrumentos de planificación a nivel de barrio o de ciudad histórica, mediante los cuales se puedan delimitar los ámbitos específicos en los que se deba intervenir pero en el contexto de políticas globales de regeneración urbana. En dicho sentido, con el apoyo de mi equipo, he tenido la oportunidad de incorporar este tipo de acciones en diversos Planes Especiales (del Casco Antiguo de Guadix o del Sector Alhambra de Granada, por ejemplo) definiendo un tipo de “proyecto urbano” que hemos denominado ARI: ÁREAS DE REHABILITACIÓN INTEGRADA y de las que hoy os quiero mostrar algún ejemplo:

- Objeto: La regeneración urbana de ámbitos urbanos vulnerables, obsoletos o degradados, alcanzando tanto a la rehabilitación de los edificios como a la del espacio público. Tendrán carácter integrado porque deben articular medidas sociales, ambientales y económicas, enmarcadas en una estrategia municipal global y unitaria, formulada a través del Plan Especial.
- Delimitación de los ARI: Para una adecuada gestión de los ARI se considera que el tamaño óptimo de la unidad máxima de actuación debe ser la manzana, pudiendo incluso ser solo una parte de ella. Son, por tanto, ámbitos divisibles para aquellos casos que se considere oportuno atendiendo al estado de la edificación o del espacio urbano, y siempre atendiendo a una mejor gestión. El ámbito delimitado puede ser también un pequeño espacio urbano y las parcelas (edificadas o no) que lo conformen.
- Objetivos: 1) Optimizar los recursos técnicos para la redacción de proyectos unitarios que con un criterio de intervención coherente abarque todo el ámbito delimitado, 2) Optimización de la tramitación administrativa para gestión de una sola licencia de obra y 3) Mejora de la ejecución de obra mediante una licitación única para todo la actuación prevista en el ARI en la que concurran empresas especializadas que permita abaratar costes y mejore la organización de la obra.
- Gestión: Los sujetos legitimados para intervenir en estos procesos de regeneración urbana son, además de las Administraciones Públicas competentes (municipio o gobierno regional, por ejemplo), las comunidades y agrupaciones – forzosas o voluntarias – de propietarios, las cooperativas constituidas al efecto, los propietarios de terrenos, construcciones, edificaciones y fincas urbanas y los titulares de derechos reales o de aprovechamiento, las empresas, entidades o sociedades que intervengan a cualquier título en dichas operaciones, y las asociaciones administrativas que podrán constituirse al efecto, con los siguientes fines:
a) Participar en el proceso de planificación o programación de la actuación.
b) Elaborar, por propia iniciativa o por encargo del responsable de la gestión de la actuación de que se trate, los correspondientes proyectos, planes o programas.
c) Asumir, por sí mismas o en asociación con otros sujetos intervinientes, públicos o privados, la gestión de las obras de mejora y regeneración urbana o, en su caso, participar en una u otra en la forma que se convenga con el responsable de la gestión.
- Incentivos: Las actuaciones de regeneración urbana delimitadas como ARI en el Plan Especial tendrán preferencia sobre otras actuaciones para la obtención de todas las ayudas o las subvenciones de carácter municipal, autonómico o estatal que puedan ser aplicadas en ellas. Así mismo el Ayuntamiento podrá aplicar un régimen especial para reducir al máximo los costes de tasas municipales e impuestos que graven las obras (ICIO, ocupación de vía pública, etc.), pudiendo llegar a tener la consideración de obras municipales. La intervención municipal es ineludible en aquellas ARI, la mayoría, en las que se prevé intervenir mediante la reurbanización y mejora del espacio urbano.
- Obligaciones: Las actuaciones de regeneración delimitadas como ARI en el presente Plan Especial podrán imponerse por la Administración competente cuando concurran las condiciones previstas para cada una de ellas en el Real Decreto-ley 8/2011 de 1 de Julio y en el resto de la legislación aplicable, en cuyo caso les será de aplicación lo dispuesto en el apartado 2 del artículo 111 de la Ley de Economía Sostenible (en el caso de Andalucía)
- Fichas: Se confeccionan para cada ámbito de ARI en las que se definen aspectos tales como la situación del ámbito, información fotográfica, estado de la edificación y del espacio público, las afecciones al espacio urbano, las afecciones a otro tipo de actuaciones previstas por el Plan referidas a la estructura viaria, de reforma interior, de obtención de suelo para equipamientos, y relación de parcelas catastrales afectadas.

A modo de ejemplo se adjuntan las fichas correspondientesa una de ellas:

Normat PE ALHAMBRA92

Normat PE ALHAMBRA93

 

 

Martes, 10 Octubre 2017 07:00

PAISAJE Y HÁBITAT EN LA ALPUJARRA

Hace unos días, con motivo de una de mis reflexiones en La Ciudad Comprometida, en la que hablaba de la orfandad que aqueja a los minúsculos municipios de La Alpujarra (Comarca andaluza ubicada entre las provincias de Granada y Almería), mi apreciado amigo, el arquitecto onubense Guillermo Duclós Bautista, uno de los especialistas con mayor sensibilidad que conozco, para mejor ilustrar mis palabras quiso compartirnos en las redes sociales su “álbum fotográfico” sobre esta tierra y yo, claro, le propuse compartirlo mejor con todos vosotros, para lo cual os las muestro aprovechando para rescatar unas palabras que escribí hace tiempo sobre “Paisaje y Hábitat en La Alpujarra”, en la seguridad de que ambos discursos se reforzarán mutuamente:

“El paisaje constituye, sin duda, uno de los elementos más significativos de la Alpujarra – Sierra Nevada. El paisaje de éste ámbito se caracteriza por la intensa humanización y el equilibrio que tradicionalmente ha existido entre el aprovechamiento del medio y la conservación de los recursos ambientales existentes. De esta simbiosis surge un ámbito peculiar, donde tanto valor e interés tienen los núcleos de población como el propio medio natural en el que se inscriben.

Se trata de un área montañosa en la que incluso se localizan las mayores cumbres de la península Ibérica, extendiéndose las comarcas alpujarreña y del alto río Nacimiento, respectivamente, por las vertientes meridionales y septentrionales de Sierra Nevada. Un amplio espacio situado entre las provincias de Almería y Granada, relativamente aislado del exterior por la escasez de comunicaciones, pero aún más recóndito internamente debido a la compartimentación a la que obliga la complejidad del relieve.

El hecho montañoso es, sin duda, la condición geográfica más determinante del área, lo que ha conllevado, entre otros múltiples efectos, el arraigo de una cultura tradicional, el refugio de unos modos de vida ancestrales y de unas formas de hábitat (asentamientos) y habitación (construcciones) singulares.

Se expresa en ésta una sola realidad paisajística que la hace perfectamente identificable respecto a otros espacios. Pero, a la vez, posee tal diversidad interna que se la puede considerar como un extenso mosaico de muy diferentes formas, tamaños y colores.

Este mosico se traduce en elementos tan diversos como las altas lomas cubiertas por verdes masas forestales, pastizales y cultivos hasta las vegas que se encajan en los fondos del valle, pasando por los aterrazamientos de ladera construidos por paratas de piedra y salvaguardados con árboles en los linderos y las mollares laderas cubiertas de almendros y vides.

Esta diversidad de paisaje y los matices que surgen por cada rincón suponen una vivencia de sensaciones visuales, auditivas y aromáticas únicas.


La Alpujarra

Pincha en la imagen para acceder al álbum completo.

 

Los núcleos tradicionales de la comarca, constituyen una de sus más importantes manifestaciones culturales y representan una perfecta muestra de equilibrio entre el asentamiento humano y la naturaleza. Además, juegan un papel integrador que conforma el territorio y el paisaje, manteniendo sus características y convirtiéndose en las señas de identidad comarcal.

La arquitectura tradicional presenta un indudable carácter unitario siendo quizás el más evidente de los distintivos de la comarca. A ello contribuye la belleza de las construcciones, pues en ellas se combinan magistralmente la asimetría de sus volúmenes con el equilibrio en sus medidas y proporciones.

La casa popular es parte integrante del paisaje en un buen ejemplo de armonía con la naturaleza. Los materiales presentes en el entorno son los elementos básicos para su construcción, adoptando una estructura a base de formas cúbicas. Las edificaciones, caracterizadas por sus techos o terraos cubiertos de launa, se encaraman sobre los barrancos y laderas creando conjuntos urbanos que se despliegan como mantos blancos que contrastan sobre la montaña.

De manera recíproca, el paisaje natural se convierte en protagonista en la escena urbana de los núcleos, manifestándose desde los miradores, paseos-mirador, por encima de las edificaciones o enmarcado por las mismas, cualificando de esta manera los recorridos urbanos y convirtiéndose en un valor añadido al indudable interés ambiental de los pueblos de la comarca.”

REFLEXIONES SOBRE LA ORFANDAD DE LA ALPUJARRA GRANADINA