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YO TUVE LA DICHA DE TRABAJAR EN LOS MÁS BELLOS LUGARES
Por alguna extraña razón, solemos concentrar mayor atención y energía en esos pequeños fracasos y decepciones puntuales que son inherentes a la vida.
E incluso cuando afrontamos algún reto (y yo os garantizo que casi cada día asumo uno distinto), las piedras del camino pareciera que pesasen más que los logros.
Pero quizás bastaría con cambiar de óptica para que nuestra percepción y nuestra respuesta fuesen distintas…
Yo tuve la dicha, por ejemplo, de trabajar en decenas de territorios, ciudades y pueblos. Seguramente en los más bellos lugares y para las más bellas personas.
Y al mirar hacia atrás, sin olvidar el gran esfuerzo que me requirieron, sin embargo veo con nitidez que con la luz de mi compromiso y de mi fe pude ayudarles a trazar un nuevo futuro.
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LAS 7 MARAVILLAS DE DALÍAS ME HAN PARECIDO MARAVILLOSAS (4).
Recordareis que hace unas semanas empezamos a reflexionar sobre la importancia de valorar el patrimonio cultural de cada municipio y como comprobé que era un tema que os interesaba me comprometí a seguir profundizando sobre este asunto. Y por eso hoy, abundando sobre el asunto quisiera contaros la estupenda sorpresa que me regaló una pequeña población del sur de España, en el oriente de Andalucía: Dalías (Almería).

Este pueblo, que da nombre a uno de los mayores milagros del agro andaluz: “El Campo de Dalías”, es muy famoso por su agricultura intensiva en invernaderos, pero yo no podía sospechar que me iban a dar una verdadera lección de amor por lo propio, por sus costumbres y por su paisaje…
Dalías se asienta a media ladera de la Sierra de Gádor, como escondido en un valle, a unos 10 kilómetros del Mediterráneo y algo elevado respecto de la llanura agrícola, por lo que el paisaje hacia el sur lo domina en primer plano ese inmenso “mar de plástico” y ya al fondo el brillo azulado del mar… Y fruto de ese boom agrícola allí han nacido otras ciudades como El Ejido, muy populosas pero anodinas como casi todas las cosas que crecen demasiado rápido.
Por eso mi sorpresa al llegar a Dalías… un verdadero remanso de belleza y armonía, en un bello paraje que hasta ahora han sabido mimar: Mantienen orgullosos su arquitectura de casas blancas, cúbicas y de escala familiar, y han sabido hacer que su crecimiento de los últimos años se haya adaptado a esas mismas pautas, de modo que allí me sorprendieron muchas cosas, pero seguramente la que más el sosiego que percibí en el lugar. La paz del lugar.
Y además, ese mismo orgullo por lo propio allí se percibe en el mimo por el entorno rural montañoso: árido pero moteado por los cultivos, abancalado con bellísimos muros de piedra a cuerda seca, y donde los algarrobos, membrillos, higueras, olivos y almendros te hablan con bella elocuencia de la añeja cultura mediterránea.
Y mira si están orgullosos en Dalías de su cultura heredada que hace no mucho decidieron, por suscripción popular, elegir sus “7 maravillas”: los mejores ejemplos de su tradición que cualquier visitante debe conocer. Y yo me dispuse, lógicamente a recorrerlas lo que me permitió pasear por el pueblo (La Iglesia, el Retablo del Cristo de la Luz y el Casino), recorrer sus alrededores (Ermita de Al-Hizam, el Nacimiento del Río y los Baños de la Reina) y la Iglesia de Celín (un pequeño pueblecito aún más remetido en las montañas)…
Me pareció una maravillosa iniciativa local para no solo mostrar orgullosos su bello patrimonio sino para que al recorrerlo te impregnes de su paisaje y de la sabia relación que el hombre supo construir entre lo urbano y lo rural, mostrando a las claras que cómo es mucho mejor vivir en armonía con el lugar, y que para ello simplemente hace falta hacer las cosas con sensatez y mesura.
EL PGOU DE ALMUÑÉCAR´2003 PARA DEMOSTRAR QUE OTRO TIPO DE CIUDAD ERA POSIBLE. Mis proyectos favoritos (6)
LOCALIZACIÓN: Almuñécar (Granada, Andalucía, España)
Tipo de proyecto: PGOU y protección del CH
FECHA: junio 2002/mayo 2013
FASE PROYECTO: Información, Diagnóstico, Avance y Aprobación Inicial
PROMOTOR: Ayuntamiento de Almuñécar
Almuñécar se enclava en la Costa Tropical de Granada, en una de las ciudades más dinámicas de Andalucía, al ubicarse en su “eje litoral”. El término municipal tiene una extensión de unas 8.100 hectáreas, contando el municipio con 21.500 habitantes censados en el año 1.996, si bien en época estival multiplica su población aproximadamente por 5.
Durante la legislatura 1.999/2.002, gobernaba el Ayuntamiento de Almuñécar una singular alianza PP/PSOE que había conseguido desalojar de la alcaldía al populista, demagogo y controvertido Juan Carlos Benavides, que en sus años de mandato había aplicado un urbanismo especulativo, gestionado con opacidad y con resultados terribles para la ciudad. Y en ese contexto, fui contratado para dirigir el nuevo PGOU a través de una Oficina Municipal del PLAN (OMP).
Había un amplio consenso social y político sobre la urgencia de renovar el anterior PGOU que databa de 1987, ya que durante sus largos años de vigencia se generó una intensísima actividad urbanística que había derivado en un modelo de ciudad claramente mejorable, caracterizado por la alta densidad de edificación, alta estacionalidad, destrucción del paisaje urbano y rural, modelos urbanísticos no sostenibles y el deterioro del patrimonio cultural.
Así pues, bajo la dirección política de Juan Luis González y Trinidad Herrera (PP) y de Antonio Rebollo y Rocío Palacios (PSOE) pude acometer con mi entregado equipo un trabajo intenso, apasionante e innovador que debía demostrar que otro tipo de urbanismo era posible en aquella castigadísima ciudad turística.
Por eso, desde el primer día se marcaron los PRINCIPIOS que a partir de ese momento iban a presidir el desarrollo del PLAN:
- la búsqueda del consenso social y político,
- la concurrencia interadministrativa,
- la seguridad jurídica, la transparencia
- y la participación ciudadana.
El intenso trabajo desarrollado por la OMP en menos de un año permitió la aprobación del documento de Información/Diagnóstico/Avance del PGOU de Almuñécar en Diciembre de 2.002, y la aprobación inicial del mismo en Abril de 2.003, dando paso a su exposición pública y al concurso de las administraciones sectoriales de Andalucía y del Estado, coincidiendo con las nuevas elecciones municipales, para garantizar que, más allá de los resultados electorales, ya nada podría detener un nuevo diseño urbano pensado para los ciudadanos.
Así pues, las bases para la ordenación del nuevo plan fueron:
- racionalizar el consumo de los recursos ambientales,
- conservar el patrimonio histórico y cultural existente en el municipio
- y promover la ordenación de los usos urbanos con criterios de sostenibilidad.
Mi trabajo al igual que el de todo el equipo de la OMP concluyó tan pronto Benavides volvió a ser alcalde, pero tal y como habíamos predicho, ya habíamos demostrado que era posible soñar con otro tipo de ciudad, restañando las heridas del urbanismo abusivo, estableciendo medidas para articular adecuadamente la ciudad, internamente y con el territorio, y resaltando sus valores históricos, culturales y paisajísticos sobresalientes.
Y en efecto, ni los ciudadanos ni las administraciones sectoriales consintieron a partir de aquel momento que Almuñécar renunciase a ese sueño. Y hoy, algo más de una década después, este municipio gestiona su territorio y su ciudad dentro de la legalidad y con rigor.
Por tanto, en Almuñécar el urbanismo comprometido consiguió, en apenas unos meses, dar un golpe de gracia al urbanismo especulativo.
BUBIÓN, CANDIDATO A SER CITTASLOW
Lo que son las cosas… Hace unos días os estaba hablando del Barranco del Poqueira a cuenta de los mecanismos que establecieron sus municipios para la protección de su medio ambiente urbano, y resulta que el mismo viernes se hizo pública la noticia de que Bubión había sido incluido en la selecta lista de “los pueblos más bonitos de España” (al igual que ya lo habían conseguido los otros dos municipios de este valle hermosísimo: Capileira y Pampaneira).
Raúl Ruíz Álvarez, que es el responsable del turismo comarcal de la mancomunidad de municipios y por tanto el verdadero motor junto con su ayuntamiento de este logro, ayer manifestaba en las redes sociales que “constituye una gran oportunidad para La Alpujarra y un reconocimiento a la gestión sostenible del Barranco del Poqueira”, al tiempo que anunciaba que en próximas fechas se solicitará formalmente que Bubión sea admitido además en la prestigiosa RED DE MUNICIPIOS CITTASLOW de España:
Según WIKIPEDIA: Cittaslow es parte de una tendencia cultural conocida como el Movimiento lento (se inspira en la organización Slow Food): Los objetivos de Cittaslow incluyen mejorar la calidad de vida en las ciudades mientras resisten a la homogeneización y la americanización, donde las franquicias predominan. Celebrar y apoyar la diversidad cultural y las características de la ciudad y su interior son el núcleo de los valores de la Cittaslow.
Y Raúl nos decía, tan orgulloso, que “sólo habrá dos municipios que estén en ambas listas: CITTASLOW y PUEBLO MAS BONITO DE ESPAÑA, lo que será un gran impulso al turismo de calidad que ofrece La Alpujarra”.
El caso es que Raúl me ha escrito ayer tarde para pedirme que haga una carta de recomendación en favor de Bubión, en la que a través de los numerosos artículos publicados en La Ciudad Comprometida, describa los logros obtenidos para la conservación y la protección de la arquitectura, del urbanismo y de la ecocultura de Bubión, ahora convertido en una especie de buque insignia de La Alpujarra.
Claro que lo haré, orgulloso y agradecido, ya que, como escribí hace años, “la gente sencilla y buena de La Alpujarra” me sigue haciendo caricias… y yo por eso no puedo sino decir, una vez más: ¡Gracias Alpujarra! y ¡Felicidades Bubión!

"NUNCA ME HABÍAN OFRECIDO NADA"
Leo en la prensa que "La Fundación Acciona dota de electricidad asequible a una de las zonas más empobrecidas de Perú: Cajamarca" e inevitablemente mi mente vuela... porque yo conozco muy bien Cajamarca. Una ciudad intensa que preside uno de los departamentos más pobres, encajada entre los Andes y tan alejada del resto del país que sus gentes se encuentren solas:
“Nos hemos dirigido a la base de la pirámide. Una parte de la población que nunca va a tener acceso a servicios básicos como a la electricidad o el suministro saludable de agua, una región a la que no llega el Estado ni las empresas porque no hay negocio”.
Y siento regocijo y orgullo de que las empresas algunas veces hagan tan bien las cosas. Así sí...
Y estando en esto, de entre todos mis recuerdos cajamarquinos me asalta uno especialmente bello que quisiera que siempre me acompañase pero que hasta ahora creo que nunca os lo había contado:
Resulta que hace años, en una fría y húmeda mañana, poco después del amanecer, salí desde mi hotel a vagar por las calles dirigiéndome sin prisa hacia la Plaza de Armas. Y en algún rincón, una viejecita vendía frutitas de aguaymanto (unas sabrosas bolitas naranjas también llamadas uchuva) y le compré una bolsita. Había llovido esa noche y el cielo estaba límpido. Seguramente debía ser domingo porque las calles estaban desérticas y al llegar a su imponente Plaza, me sorprendió comprobar que estaba completamente vacía. Algo insólito.
Recuerdo muy bien que me dirigí lentamente a la zona central, lleno de paz e impregnando mis sentidos de todas las sensaciones que me ofrecía la mañana en aquel bello lugar. Y en un momento dado, justo cuando iba sentarme en un banco llevándome a la boca la primera de las bolitas de aguaymanto, pasó junto a mí con sus bártulos una barrendera, pertrechada en un recio uniforme amarillo. Y yo tuve un gesto reflejo y ofrecí aquel primer fruto a aquella mujer diciéndole de repente:
"Señora, ¿Quiere?"
Y ella, sorprendida, levantó su mirada, y con mucha parsimonia primero dejó su cubo y escoba en el suelo, y después fue quitándose los guantes de lona amarilla... mientras me miraba sorprendida. Y en silencio alargó su mano ya despojada en la que yo deposité media docena de aquellos frutillos. Y ya, cuando menos lo esperaba, con una gran dignidad me dijo:
"Nunca me habían ofrecido nada"
Se las comió en silencio, volvió a ponerse aquellos guantes y siguió barriendo... mientras que yo me quedé sobrecogido por aquello que acababa de vivir.
Por eso hoy, me siento especialmente reconfortado de que la responsabilidad social de una empresa, española además, haya llevado la luz de la esperanza a algunos miles de hogares perdidos en las montañas de Los Andes.
CRITERIOS PARA LA PROTECCIÓN DEL BIC ALPUJARRA MEDIA Y LA TAHÁ. Mis proyectos favoritos (5) y Huertos urbanos (3)
Hoy os voy a hablar de otra manera de proteger los huertos urbanos como fue la derivada de la declaración como Bien de Interés Cultural en la categoría Sitio Histórico de La Alpujarra Media Granadina y La Tahá (Granada, España) cuya incoación la realizó la Junta de Andalucía hace ahora justamente 12 años.

Con dicha declaración se hizo apremiante la necesidad de desarrollar las acciones encaminadas a una pronta protección correcta y efectiva de este ámbito territorial ya que afectó (ya fuese a los bienes individuales delimitados, sea a su Entorno Inmediato de Protección o sea a su Entorno Visual de Protección) a un total de 20 municipios: La Tahá, Pórtugos, Busquístar, Cástaras, Juviles, Lobras, Bérchules, Almegíjar, Capilerira, Bubión, Trevélez, Cádiar, Murtas, Torvizcón, Órgiva, Turón, Albondón, Polopos, Rubite y Sorvillán.
En este caso, la Consejería de Cultura nos encomendó un trabajo poco usual pero muy adecuado a las características de este BIC (artículo 30.3 de la la Ley de Patrimonio de Patrimonio Histórico de Andalucía) que consistió en la elaboración de unas directrices para asegurar una correcta y eficaz protección del BIC en tanto cada uno de los municipios elaborase en el futuro su correspondiente planeamiento urbanístico.
En dicho sentido el DOCUMENTO DE CRITERIOS PARA LA PROTECCIÓN DEL BIC SITIO HISTÓRICO DE LA ALPUJARRA MEDIA GRANADINA Y LA TAHÁ lo elaboramos con toda celeridad a lo largo del año 2006 y desde entonces ha constituido una herramienta esencial para su protección y gestión.
Os recordaré que en el ámbito protegido afecta en su conjunto al paisaje ecocultural de La Alpujarra Media, por lo que se incluyen:
- elementos arquitectónicos aislados;
- algunos núcleos de población sobresalientes por sus características y su estado de conservación;
- formas agrícolas de uso del suelo;
- sistemas de riego y elementos de arqueología industrial;

Así pues, estos CRITERIOS, aun cuando en absoluto pueden sustituir a los planes municipales (de los que por el momento solo los municipios del Barranco del Poqueira cuentan) sin embargo sí que han permitido desde entonces dar al menos una respuesta adecuada a los procesos territoriales que acontecen en su entorno comarcal:
- Procesos de transformación y “modernización” de las construcciones que conforman los núcleos de población, por lo que surge la necesidad de protección de los valores culturales, ambientales y paisajísticos de los núcleos urbanos tradicionales, ejemplos significativos del carácter singular de la arquitectura de la Alpujarra.
- Auge de la actividad turística rural, basado en los destacados valores naturales y paisajísticos de la zona, así como en las buenas condiciones climatológicas durante buena parte del año.
- Abandono de la agricultura tradicional, con los consiguientes procesos de degradación ambiental y paisajística de los espacios aterrazados, que suponen un ejemplo significativo de la antropización tradicional del medio rural.
Y para no extenderme demasiado en este artículo, sólo os diré que obviamente entre las directrices específicas que aquel innovador documento de 2006 estableció se incluyeron medidas específicas tendentes a evitar la progresiva desaparición de los huertos urbanos existentes en el corazón de los núcleos de población o en sus espacios aledaños, por lo que hoy todos aquellos espacios siguen cumpliendo con la función ecocultural que el sabio hombre popular supo reservarles.
Obviamente, más de una década después, ya debería llegar la hora de revisar/completar aquel documento de Criterios… pero ese es otro cantar.

LA PROTECCIÓN DE LOS HUERTOS EN EL BARRANCO DE POQUEIRA. Huertos urbanos (2)
Hace años, tras concluir el Plan de Ordenación y de Protección del Barranco del Poqueira (Alpujarra, Andalucía, España), recuerdo que escribí una sentida reflexión en reconocimiento de los logros conseguidos en común, a lo largo de los últimos 20 años, por los ciudadanos de aquel hermoso lugar. Toda una lección de responsabilidad y de coherencia que habían dado los tres municipios de aquel valle con motivo de su planeamiento, con el que escribí una de las páginas más gratificantes de mi vida profesional.
Y entre otras cosas escribí que:
“En numerosos lugares, en demasiadas ocasiones, la huella del desarrollismo urbanístico de los últimos años ha terminado por enterrar muchos de los valores urbanos, ahogados por la huella indeleble de la especulación en el diseño y en la construcción de la ciudad.

Por ello me parece acertado y justo que se reconozcan los grandes esfuerzos que se están realizando desde la Alpujarra en defensa de su valiosísimo, a la vez que frágil, patrimonio ecocultural. Y es necesario destacar, entre todas, la labor pionera que desde el Barranco del Poqueira que ha permitido que:
- la Consejería de Cultura haya delegado en sus tres municipios las competencias para la gestión de sus respectivos Conjuntos Históricos,
- Y que en el año 2009 se les concediese la Bandera de Andalucía por la planificación y gestión urbanística de su territorio.”
Pues bien, hoy quiero rescatar de aquel plan algunas ideas sobre sus innovadoras propuestas, precisamente aquellas referidas a la PROTECCIÓN DE SUS HUERTOS URBANOS:
“El lento proceso de crecimiento, evolución y transformación de los núcleos tradicionales a partir de los pequeños asentamientos rurales primigenios ha supuesto la ocupación progresiva de los espacios cultivables existentes entre los cortijos y eras.
Existen huertos que se mezclan en la trama urbana con las edificaciones residenciales, manteniéndose la actividad productiva en muchos casos. En otros casos se han reconvertido como espacios libres privados, con unas cualidades ambientales reseñables.
Estos espacios suponen un esponjamiento de la trama y son elementos de gran interés etnológico, destacando los muros que definen los abancalamientos como elementos cualificadores del espacio público.”
Pues bien, en relación a sus huertos de estos tres municipios, el plan estableció diferentes medidas para “Evitar la progresiva densificación de las zonas centrales de los pueblos y la paralela desaparición de los espacios no edificados de carácter privado, tales como los huertos y jardines anejos a las edificaciones tradicionales, de gran importancia a la hora de configurar la escena urbana”.

Por tanto el plan identificó y catalogó todos los huertos urbanos vinculados a las viviendas y estableció mediadas para su conservación como espacios agrícolas integrados paisajística y ambientalmente dentro de la trama urbana… Supuso toda una innovación y requirió de grandes dosis de pedagogía, pero felizmente eligieron el camino de la sostenibilidad y de la responsabilidad.
Por eso, entonces escribí, muy orgulloso de sus gentes, que el Barranco del Poqueira era todo un modelo a seguir.
HUERTOS URBANOS (I): LA ASOCIACIÓN CO-MARCA GIUADIX NATURAL ES INCANSABLE Y SORPRENDENTE
Los miembros de la Asociación Co-Marca Guadix Natural son incansables y sorprendentes… Y hoy me siento encantado de contaros la última de sus iniciativas… Veréis:
Resulta que en el corazón del Conjunto Histórico de Guadix (Andalucía, España) coexisten intercalados con el caserío, o aledaños a la ciudad, numerosos huertos que atesoran valores ambientales, paisajísticos, históricos, etnográficos, culturales y productivos por lo que su puesta en valor constituye una de las principales líneas de acción que se promueve desde su ayuntamiento a través del Plan Especial para la Protección del Casco Antiguo (que yo tengo el inmenso honor de dirigir).
¿Y qué valores son los que conservan y trasmiten estos huertos urbanos? Pues la asociación los sintetiza así:
- Culturales: guarda la impronta de las diferentes etapas de su ocupación, formando un paisaje cultural con un rico patrimonio arqueológico, histórico y etnográfico (casa-palacio, castillo, palacios, acequias, albercas, aceñas, molinos, puentes, arquitectura, música, costumbres, léxico,...).
- Medioambientales: los huertos son fruto de la interacción del ser humano con la naturaleza, en donde la gestión inteligente del agua y del paisaje ha producido un agroecosistema muy productivo y a la vez sostenible, con una rica biodiversidad de flora y fauna tanto de especies silvestres como de variedades locales. Su situación en el interior de la ciudad le hace actuar como sumidero de CO2, regulador del microclima, y reserva de suelo fértil fundamental para luchar contra la desertización y para garantizar una despensa de alimentos para las generaciones futuras.
- Socioeconómicos: los Huertos han sido durante siglos el principal motor económico de las vegas de la Accitania, sus pedanías y sus pueblos y a pesar del retroceso que sufren en la actualidad, pueden seguir proporcionando trabajo y riqueza económica.
Por este motivo Co-Marca Guadix Natural ha establecido un convenio de colaboración con el Ayuntamiento de Guadix y la Fundación Pintor Julio Visconti (FPJV) para la recuperación y mantenimiento de la huerta histórica anexa a su casa-museo (una de las más notables de la ciudad) “a través del desarrollo de actividades formativas y educativas en torno a la agroecología; la recuperación de especies autóctonas; la puesta en valor de la biodiversidad, el patrimonio natural, histórico, cultural y etnográfico de las huertas de la ciudad.”

Por tanto, si estáis interesados, aún podréis inscribiros como alumnos de un curso que tendrá lugar el día 1 y 2 de diciembre, o bien como voluntarios para un grupo de trabajo para promocionar los huertos ecológicos. Si es así, ponte en contacto con ellos a través del correo: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Un espacio singular lo forman los históricos huertos, producto de la intervención humana durante cientos de años con el fin de aprovechar los recursos y ambientes naturales, dando como resultado un paisaje en donde se conservan importantes valores culturales, medioambientales, paisajísticos y socioeconómicos.
Pues veréis, a lo largo de mi vida profesional he asumido en numerosas ocasiones el reto de defender este tipo de espacios, verdaderos bálsamos ambientales y culturales en la ciudad, para ámbitos tan dispares como el Barranco del Poqueira, La Tahá de Pitres, el Sitio Histórico de la Alpujarra Media (Bérchules, Juviles, Lobras…), Castril de la Peña, o La Alhambra y el Generalife. Po eso me enorgullece comprobar que en el caso de mi ciudad querida, el urbanista puede trabajar estrechamente con las instituciones y con la sociedad civil organizada para ordenar, regular, proteger e integrar los huertos urbanos en condiciones aceptables y sostenibles.
Por eso aplaudo esta iniciativa ya que es esencial animar a los propietarios de los pequeños huertos urbanos, generalmente vinculados a sus viviendas, para que los cultiven y los mimen, al igual que crear equipos de voluntarios ambientales que puedan colaborar en esta labor que, como os decía, está en plena consonancia con las propuestas del Plan Especial de Protección del Casco Antiguo de Guadix... ¡Felicidades!
PORQUE UNA COSA ES PREDICAR Y OTRA DAR TRIGO
Buenos días a todos!
Hoy voy a dejar de predicar y voy a pasar a dar trigo... Es decir:
¡Que desde hoy iré a trabajar en bicicleta!
Ni coche, ni bus ni nada de nada... Porque llevo años platicando al respecto y ya era hora que me tocase a mí...
Si, si, mirad que bien que me sabía la teoría (ahí os dejo algunos de los artículos de La Ciudad Comprometida animando a cambiar coche por bici):
¿QUÉ ES UN CARRIL-BICI URBANO?
COMPROMETIDOS POR LA RED "I love bicis"
LA BICI, UN MODO DE TRANSPORTE PARA LA CRISIS
UNA SUGERENTE MANERA DE INTERCONECTAR AL URBANISTA CON LOS CIUDADANOS
Así que… ¡Adelante Juan Carlos!, ¡Que si las grandes industrias o los países no se implican demasiado para disminuir el CO2 contaminante, al menos que por ti no quede!!

EL MILAGRO DE ALBARRACÍN EN LA GESTIÓN DE SU PATRIMONIO Y LOS PELIGROS QUE LE ACECHAN
Hace unos días tuve la fortuna de asistir a una conferencia magistral con motivo de la apertura del curso 2017/18 del Centro de Estudios Padre Suárez, (el que os he hablado recientemente) que versó sobre un tema interesantísimo:
La gestión integral del patrimonio cultural: El caso de Albarracín, por Antonio Jiménez Martínez, Director Gerente y Secretario de la Fundación Santamaría de Albarracín (Aragón, España)
Y fue una estupenda ocasión para escuchar de primerísima mano al principal artífice de lo que se ha venido a denominar “el milagro de Albarracín”, ya que en apenas dos décadas, este Conjunto Histórico, de apenas 1000 habitantes, ubicado en las montañas y alejado de cualquier gran ciudad, ha pasado de estar lánguido y ruinoso a tener una saludable salud patrimonial y una desbordante vida cultural y turística. Y ha sido consecuencia fundamentalmente del buen hacer, riguroso y sensato, de la Fundación Santa María de Albarracín, una organización público/privada sin ánimo de lucro (Obispado de Teruel y Albarracín, Ayuntamiento, Diputación e Ibercaja) que hace dos décadas decidió trabajar en la recuperación y activación cultural de su rico patrimonio, como vehículo para lograr el desarrollo sociocultural y económico local. Esto es, la cultura y el patrimonio como motor de desarrollo a través de:
1, la restauración y conservación de sus bienes culturales;
2, de la dinamización de su legado cultural e histórico una vez recuperado;
y 3, garantizando la viabilidad y sostenibilidad de la gestión de los inmuebles restaurados.
Y como decíamos, en apenas 20 años han conseguido acuñar un modelo de gestión integral del patrimonio que ahora todo el mundo aplaude pero que como nos contaba Antonio Jiménez, está basado en esos principios de la sensatez y de la mesura que el hombre rural en general, y el aragonés en particular, lleva tatuados en sus entrañas. Y por eso la buena gente del lugar lo expresa de manera elocuente, con uno de los halagos más evocadores que nunca había escuchado:
“Con poquico dinero cogen mucha cosecha”
Y nada mejor para expresarlo que repasar las mareantes cifras de lo conseguido en estos años, porque no olvidemos que al fin y al cabo estamos en un pequeño pueblo:
- 30 rehabilitaciones de edificios de las cuales 6 de ellas han sido de carácter integral.
- Una vez restaurados, la fundación gestiona 3 de ellos (Un Palacio de Reuniones y Congresos, la Iglesia/Auditorio, el Centro de Restauración, 3 residencias, y 4 centros museísticos)
- Siguen incorporando bienes a la Fundación cuya intervención está programada.
- Han restaurado aproximadamente 1400 bienes muebles (retablos, cuadros, libros, ropajes etc.) habiéndose consolidado allí un prestigioso Centro de Restauración por el que han pasado más de un millar de especialistas.
- Han consolidado a Albarracín como “Ciudad Cultural” y como destino turístico como lo demuestran más de 500 actividades, entre cursos y seminarios, conciertos, o exposiciones, por ejemplo.

No cabe duda que la ciudad histórica, su cultura y su entorno suponen un importantísimo atractivo, pero lo excepcional aquí es la “activación permanente de la ciudad conseguida con la aplicación de un importante programa cultural, vertebrado en acciones diferentes agrupadas en cursos y seminarios, congresos, exposiciones y conciertos” apuntalado además con la actividad docente que se desarrolla desde el Centro de Restauración, los que la convierten “en un referente cultural de primer orden”.
Pero… (Siempre hay algún pero) también quisiera daros algunos datos de otra índole, como aportación de La Ciudad Comprometida a las gentes de Albarracín, para que les ayude a reflexionar:
- el número de plazas de alojamientos turísticos o de comensales en los restaurantes son hoy mayores que los habitantes censados.
- La masificación por la alta demanda está derivando en una merma en la calidad de la experiencia de visitar Albarracín.
- El nuevo Plan Urbanístico (PGOU, abril de 2011) prevé un incremento de 400 viviendas construidas (con capacidad para otros 1000 habitantes más) si bien han quedado en estado expectante suelos con capacidad para otras 750 viviendas.
- Pero más allá de las cifras anteriores, que sin duda son elocuentes, existe un conflicto sin resolver entre la obsesión por crecer y las necesidades de protección patrimonial en un espacio de tanta fragilidad como es Albarracín, como lo demuestra el hecho de que recién aprobado el PGOU el gobierno regional de Aragón ha procedido a la delimitación del Conjunto Histórico y de su entorno (Mayo de 2011).
- Y, por último, Albarracín, al igual que ha avanzado sorprendentemente en la recuperación de sus monumentos y bienes culturales, aún no ha abordado con rigor la planificación de su ciudad histórica y entorno, garantizando a través de Plan Especial en el que confluyan todas las miradas y las sensibilidades, que la capacidad de acogida de este maravilloso pueblo no va a superarse, que sus viviendas no se van a transformar en alojamientos turísticos, que su población va a seguir viviendo en sus casas tradicionales, que no se va a desnaturalizar su cultura…
En fin… que yo sugeriría a la Fundación Santa María de Albarracín que bien a través de mecenazgos, de apoyos técnicos, o de asesoramiento especializado, sea invitando a expertos en la planificación de ciudades históricas, sea a través del acompañamiento al ayuntamiento… debiera implicarse en esta delicada materia, porque llegados a este punto, más valdría dotarse de una buena norma reguladora a la altura de las ciudades históricas más exigentes, que lamentarse más adelante por haber muerto de éxito.
En todo caso, mis felicitaciones más sonoras para esta Fundación Santa Mª de Albarracín y para su cabeza visible, D. Antonio Jiménez Martínez.



