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Historias del Coronavirus (3): ¿CÓMO ACTUAR EN EL SECTOR DE LA CONSTRUCCIÓN A CAUSA DEL COVID-19?

Hoy me dirijo a todos mis “colegas” del mundo de la construcción en sentido amplio: fontaneros, electricistas, ingenieros, empresas constructoras, técnicos en prevención de riesgos laborales, servicios técnicos municipales, alcaldes, consultores de cualquier especialidad, promotores, cooperativa…, y claro, cómo no, arquitectos y arquitectos técnicos que ejercen la dirección facultativa de las obras de edificación, para intentar aclarar cómo actuar en el desarrollo y ejecución de las obras de edificación que estén en curso o a punto de ser iniciadas ante la situación de alarma sanitaria creada por el coronavirus COVID-19. Y voy a intentar ser muy directo y claro:
¿Hay alguna norma o instrucción precisa que establezca qué hacer? Mientras no se establezcan disposiciones específicas por las autoridades el Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España y el Consejo General de la Arquitectura Técnica de España han establecido unas pautas de actuación que se incluyen (se adjuntan) a fin de “es clarificar e interpretar en el ámbito profesional de los arquitectos y arquitectos técnicos, las actuaciones más pertinentes en orden a garantizar la salud de todas las personas que intervienen en el proceso edificatorio y sus propias obligaciones, a la vista de una situación excepcional y teniendo en cuenta toda la normativa aplicable y la situación de estado de alerta acordada por el RD 462/2020, de 14 de marzo.”
¿Pero son unas normas o unas recomendaciones? Se trata de “un documento interpretativo de actuación profesional, que tiene carácter urgente y para facilitar la aplicación de todas las disposiciones normativas relativas a garantizar la salud en los centros de trabajo, que está sujeto por tanto a las medidas que puedan adoptarse en función de una situación tan excepcional y cambiante.”
¿Cuáles son dichas recomendaciones?
- El arquitecto o arquitecto técnico que ostente la condición de coordinador en materia de seguridad y salud de la obra solicitará al contratista y jefe de obra le comuniquen las medidas de prevención de riesgos derivados del COVID-19 que se han adoptado, y si tales medidas son suficientes para garantizar la salud de los trabajadores y personas que acudan a la obra (previa consulta a su servicio de Prevención)
- A los trabajadores les asiste el derecho de interrumpir su actividad y abandonar el lugar de trabajo si consideran que dicha actividad entraña un riesgo grave para su vida o su salud.
- Podrá precisarse si puedan desarrollarse con garantías de salud la totalidad de la obra o determinadas actividades de la misma.
- Deben adoptarse las medidas y condiciones para garantizar la salud de trabajadores y personal de la obra y evitar la propagación del virus, que ya han sido precisadas por los protocolos sanitarios oficiales, entre las que se encuentran:
- Garantizar la distancia de seguridad entre trabajadores de un metro.
- Evitar aglomeraciones o agrupaciones de los trabajadores, que supongan un contacto entre los mismos, tanto en la obra como en todas las dependencias e instalaciones de la misma.
- Establecer los protocolos de protección de trabajadores y personal de la obra y también controles de medición de la temperatura a la entrada de la misma.
- Ante el menor indicio de síntomas de la enfermedad, se seguirá rigurosamente el protocolo sanitario establecido. Y de confirmarse que alguna persona haya dado positivo en la enfermedad, se paralizará inmediatamente la obra y se comunicará a todos los miembros de la dirección facultativa, así como a las subcontratas y autónomos que hayan podido estar en la obra durante los últimos 15 días.
- El Plan de Seguridad y Salud de la obra se adaptará en lo que sea necesario.
- El coordinador de la seguridad y salud, podrá decidir sobre:
a) la continuidad de la obra;
b) disponer la paralización de los tajos, o en su caso, de la totalidad de la obra, dando cuenta a la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, al contratista, subcontratistas afectados, así como representantes de los trabajadores y al Ayuntamiento.
Ya solo me queda agradecer a los arquitectos técncios Jose Miguel de la Torre Sarmiento (Decano del Colegio de Arquitectos técnicos de Jaén) y a Rosa Solis, que desde el tajo, en Málaga, han atendido a mis consultas... Así como felicitar a Lluis Comerón Graupera, presidente del Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España, y a Alfredo Sanz Corma, presidente del Consejo General de la Arquitectura Técnica de España por su ejemplar y ágil coordinación.



LA DESVALORIZACIÓN DE LA ARQUITECTURA Y DE LOS ARQUITECTOS
Hace unos días en un solemne evento organizado por el Colegio de Arquitectos de Granada (COAG) los diferentes ponentes fueron dejando en el aire diversas “guindas” que no debieran caer en saco roto:
- la cuasi coincidencia en el tiempo de la liberalización de los honorarios profesionales con el inicio de la crisis inmobiliaria, lo que se ha traducido en una terrible desvalorización de los arquitectos, profesional y económica.
- O cómo en pocos años las administraciones públicas han pasado de organizar numerosos concursos de arquitectura a organizar ahora exclusivamente concursos económicos.
Además recientemente, por pura coincidencia, tuve la ocasión de departir con algunos de los responsables de arquitectura del gobierno andaluz y les mostré la contradicción de que las administraciones utilicen para la valoración preliminar de sus actuaciones un Banco de Precios de la Construcción, a fin de garantizar su viabilidad técnica, laboral y económica, mientras que, por el contrario, los honorarios de los proyectos y su seguimiento técnico se rigen por un liberalismo a ultranza, con precios que ya de partida son abusivos y denigrantes... y que a su vez son objeto de bajas temerarias en las licitaciones para mayor regocijo de los organismos públicos.
Algo que solo puede entenderse por la insensibilidad de quienes nos gobiernan en todos los niveles de la administración, y por la tremenda crisis profesional que atenaza a los Arquitectos españoles, donde la calidad y la profesionalidad ha sido sustituida hace más de una década por el mercantilismo y la irracionalidad.
Al respecto, en palabras del Decano del COAGranada, en 2017, la mitad de los colegiados facturaron menos de 9000 euros brutos... con saldos netos mensuales de 500 euros. Denigrante, humillante, escandaloso, y muy muy preocupante porque afecta de lleno a la viabilidad de que este colectivo siga desempeñando con responsabilidad su función pública y profesional. Y es que esta situación ultraliberal tan grave no tiene parangón en el resto de los países europeos, por lo que no vale eso de echarle las culpas a la UE...
Administraciones y Colegios... ¡Necesitamos respuestas ya!

RECORRIENDO LAS CENTRALES HIDROELÉCTRICAS DE JÉREZ DEL MARQUESADO
Este domingo pasado, como casi todos ellos, decidí salir a la montaña para hacer senderismo y cargarme de vitalidad… Recordareis que una de mis frases favoritas es esa que dice:
¿Qué hay en los paisajes que no sea una cierta fertilidad en mí?
Pues bien, en esta ocasión recorrí el Barranco Alcázar, en la cara Norte de Sierra Nevada (Jerez del Marquesado, España), primero ascendiendo por su margen izquierda hacia el área recreativa de La Tizná, y ya tras el bocata, descendiendo por su margen derecha. Conociendo un maravilloso paisaje cultural que nos iba narrando cómo el hombre del lugar se relacionó con la montaña y supo convivir con ella.
En realidad el hilo conductor del recorrido fueron las diferentes obras de ingeniería que a lo largo del siglo XX se hicieron para producir electricidad destinada fundamentalmente para las cercanas Minas de hierro de Alquife, hoy clausuradas pero que durante décadas han sido la única fuente de trabajo de toda la comarca del Marquesado. Aunque lógicamente durante el recorrido en cierto como pudimos identificar los vestigios que a lo largo de la historia dejaron estas gentes, con sus costumbres, en el lugar…
Así pues, iniciamos nuestra senda recorriendo un antiguo camino de arrieros que cruzaba la Sierra y que discurrió en gran parte por uno de los “cortafuegos” del bosque de coníferas que fue sembrado allá por los años ’50 y que en apenas unas décadas ha trasformado el paisaje comarcal. Pero enseguida llegamos a los primeros ingenios para producir electricidad, de los muchos que hay en este valle: Las Centrales Hidroeléctricas del Marquesado. Todo un sistema conformado por la recogida de agua de los arroyos y su canalización a través de un canal para que no mucho después, una vez conseguido un gran desnivel respecto del río, caer con toda la fuerza hacia una Central Hidroeléctrica y sus turbinas para producir la electricidad que permitió modernizar las Minas de Alquife.
Y durante el recorrido que nos ocupó unas cinco horas, apreciamos todos los elementos que conformaban estos sistemas de generación de electricidad, absolutamente innovadores para su época y que trajeron la “modernidad” a estas montañas… Canales, balsas de acumulación de agua, cámaras de descarga, la casa del guarda, las tuberías, las centrales con sus turbinas… Un maravilloso patrimonio de arqueología industrial que ojalá que más pronto que tarde pueda sea objeto de las obras de conservación (e incluso de puesta en uso puntual) para que pueda ser “contado” a los visitantes… Por lo que aprovecho desde aquí para mandar un fuerte abrazo y todo mi apoyo a Juan Carlos Guerrero (investigador/soñador local) que está intentando impulsar estas iniciativas…
Y durante el recorrido visitamos una vaquería, o recorrimos diversas acequias de riego, con sus partidores, nos acercamos a las plantaciones de castaños… y de alguna manera, visualizamos también la exquisita manera con la que el hombre popular se relacionó con el medio en el que vivía y con el que convivía…
En definitiva, una maravillosa mañana teniendo como una guía excepcional a la fotógrafa Nuria Hernández, en unos parajes sobrecogedores, que me cargaron de energía y también de pensamientos… y quién sabe si también de proyectos…



CAMBIO Y RENOVACIÓN EN LA ARQUITECTURA ESPAÑOLA… ¿Me sigues?
Me ha encantado comprobar cómo en la reciente XIII BEAU (Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo) no sólo han premiado, como era habitual, a trabajos convencionales y tradicionales de los arquitectos… En esta ocasión, bajo la denominación ALTERNATIVAS, se ha querido reconocer el momento de ”cambio y renovación que está experimentando la arquitectura española” permitiendo la exposición realizar un recorrido por la diversa manera con que trabajan los arquitectos, que están sabiendo encontrar nuevos escenarios de trabajo.
Y por eso, un simple repaso de las categorías premiadas ya nos permite visualizar esos cambios:
PATRIMONIO Y TRANSFORMACIÓN: «Entendido como un concepto que engloba intervenciones de diferente tipo y escala, sobre las preexistentes y sobre lo construido. Las formas de aproximación a la historia y a la memoria son un recurso fundamental para el desarrollo sostenible de las ciudades, así como un instrumento de conocimiento y preservación de la identidad colectiva. La importancia de tratar creativamente la relación entre lo viejo y lo nuevo en cualquier momento de la historia, ha sido indispensable para preservar el legado de nuestro patrimonio.»
Y me encanta destacar entre los proyectos premiados a la sede de la nueva Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Granada, cuyo galardón se justifica entre otras cosas por “el hecho de que el edificio irradie esa energía acumulada en el tiempo, busca ser fuente de bienestar e inspiración para los nuevos arquitectos”. Ya que «la nueva Escuela de Arquitectura que anteriormente fue Hospital Militar, se encuentra situado en el barrio del Realejo, a los pies de la Alhambra, frente al Campo del Príncipe. El lugar vivió un dilatado proceso de transformación durante más de quinientos años, que comenzó con la existencia de una casa nazarí, siguió en el siglo XVI con la construcción de la Casa del Almirante, y se fue completando hasta configurar, a mediados del siglo XX como edificio monumental, una gran manzana que supera la pequeña casa del entorno.»

URBANISMO: PAISAJE Y CIUDAD : «La integración del proyecto arquitectónico y urbanístico dentro de los procesos de transformación y reciclaje de los paisajes constituye uno de los retos más importantes para la cultura arquitectónica del siglo XXI. La planificación urbana nace hoy de las transferencias del espacio agrícola productivo, de la regeneración de las industrias y las infraestructuras descontextualizadas, o de la integración de la ruina contemporánea, entre otros factores. La incorporación de estas cuestiones a la planificación de la ciudad y su paisaje implica también una idea de urbanidad nueva y la consideración del espacio público como lugar estratégico.»
En esta categoría yo quiero destacar sobre todos ellos al “Proyecto Madrid Río”, que se ha proyectado/ejecutado entre 2007/2015 y del que cabe destacar inevitablemente su carácter holístico:
«Madrid río compromete al tejido urbano en toda su dimensión y afecta a su completo metabolismo, desde los niveles funcionales del subsuelo hasta los elementos superficiales de nueva continuidad. El proyecto ha integrado los nuevos sistemas de movilidad urbana (30 km de túneles con más de 200.000 vehículos diarios), el soterramiento de las líneas eléctricas (que transportan el 40% de la energía de la ciudad), la protección contra inundaciones, la conexión entre barrios (mediante 23 puentes) y la ordenación de un espacio público de más de 120 hectáreas. Y ha incorporado a todas las disciplinas técnicas y actores de la ciudad, afectando directamente a más de un millón de habitantes.»
INVESTIGACIÓN. TRANSFERENCIA SOCIAL. PROPUESTAS INNOVADORAS: «Asistimos a un cambio significativo en la manera de trabajar. Se han transformado los dos elementos básicos tradicionales: la autoría y la obra. Se valorará la capacidad para investigar y abordar soluciones, así como las transferencias sociales y técnicas que la arquitectura y el urbanismo establecen con la sociedad proporcionando un avance técnico acorde con el territorio y en entorno cultural en el que se asientan.«
Y es aquí, dentro del campo de la investigación, donde se han destacado algunas de las iniciativas que promueven la divulgación de la arquitectura y el urbanismo en una sociedad cada vez más plural, y al fomento de la trasferencia social de la arquitectura. En definitiva, La BEAU ha premiado lo que nosotros ya venimos promocionando a través de nuestra sección COMPROMETIDOS POR LA RED. Así pues, me encanta facilitaros los enlaces de las publicaciones digitales y blogs premiados, con lo que de alguna manera La Ciudad Comprometida se siente muy reconfortada y animada a seguir con la labor que emprendimos en 2009, hace ya más de 7 años…:
Divulgación
Publicaciones digitales /Blogs
Building Service Blog. Arquitectura y Instalaciones en la web.
Javier Bermejeo Busto, César Martín Gómez
Proyecto Mapeo Co.Opera
Grupo de cooperación UPM HaBETSAM, compuesto en este proyecto por :Felipe Colavidas Espinosa, Lucía Navarro Corcuera, Ignacio Gómez Álamo, Concepción del Rocío Aranda Iglesias, Adela Salas Ruiz
Hidden Architecture
Alberto Martínez García, Héctor Rivera Bajo
HipoTesis Serie Numerada
Francisco García Triviño, Fernanado Nieto Fernández, Katerina Psegiannaki
Lo dicho, debemos felicitarnos por los nuevos enfoques de ese cambio y renovación que han emprendido los arquitectos españoles.
Aquí os dejo un enlace a un documento bastante exhaustivo de dicha XIII BEAU:
Construyendo puentes hacia la historia viva de Perú
El Antiguo imperio Inca ha dejado numerosos vestigios y maravillas arquitectónicas, entre ellas el Camino Inca, un entramado caminos que conformaban el sistema vial incaico, y que se estima, superaba los 30.000 km, todos ellos conectados con la capital.
Hoy en «La Ciudad Comprometida» queremos compartir con nuestros lectores un artículo sobre la maravillosa restauración de uno de los puentes que conformaba esta red, el famoso Q’eswachaka, que permite cruzar el rio Apurimac, a unos 3.700 m.s.n.m. con una longitud aproximada de 28.67 metros y más de, y se dice pronto, 500 años de antigüedad.
«Gracias a la comunidades aledañas Huinchiri, Chaupibanda, Ccollana Quehue y Pelcaro, el puente de Q’eswachaka, el último puente de su género, se encuentra casi en su estado original. Estas comunidades hacen gala de su cultura viva, reviviendo técnicas y ceremonias de origen andino, repitiendo año a año esta ceremonia.
Las diferentes actividades que se llevan a cabo son:
- Primer día: el paqo en compañía del oficiante celebran una ceremonia a favor del Apu tutelar Quinsallallawi, el qoya ichu recolectado con anticipación por las 4 comunidades es apilado y colectado. Las mujeres son las encargadas de tejer la primera soguilla o qheswa. Por la tarde los varones divididos en dos grupos a ambos lados del puente extendiendo soguillas de extremo a extremos en línea recta, las que son trenzadas por el chakaruhac (ingeniero inca) para armar el qheswasca o trenza mayor.
- Segundo día: desamarran las sogas viejas amarradas a unos clavos de piedra a los que amarrarán las sogas nuevas y una vez firmes lanzarán el puente de un lado a otro.
- Tercer día: se concluye con el lanzamiento armando los pasamanos y la superficie del puente.
- Cuarto día: se lleva a cabo un hermoso festival de danzas autóctonas a modo de fin de fiesta.
La renovación del puente de Q’eswachaka no sólo implica el reemplazo físico de sus estructuras es la muestra de la existencia de tradiciones técnicas y ceremonias de los incas, las que han sobrevivido a los años y constituye una muestra clara que nuestra cultura vive.»
Como bien resalta el artículo, lo importante no es tanto la restauración material del puente, que por supuesto lo es, sino la confluencia de las diferentes comunidades de la zona y la pervivencia de las formas constructivas históricas, que juegan un papel de nexo de unión cultural y territorial. Este tipo de muestras sin duda son un éxito, en un mundo cada vez más globalizado en el que muchas veces tendemos a perder nuestras raíces y nuestra cultura, en el que cada vez buscamos más diferencias y nos olvidamos de los lazos que unen…nuestro deseo de que los Huinchiri, Chaupibanda, Ccollana Quehue y Pelcaro sigan alimentando su ser comunitario, y nos sigan dejando disfrutar, gracias a su trabajo, de esta ruta histórica e impresionante.
LEOPOLDO TORRES BALBÁS Y LA RESTAURACIÓN CIENTÍFICA
El miércoles 27 de febrero tendrá lugar la presentación del libro “Leopoldo Torres Balbás y la restauración científica”. Ensayos. Esta publicación está editada por la Consejería de Cultura y Deporte, a través del Patronato de la Alhambra y Generalife y el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico.
La presentación se celebrará en el salón de actos del Colegio de Arquitectos de Granada a las 19.00 horas. Os invitamos a acudir a este acto asi como desde La Ciudad Comprometida felicitamos al Patronato por su encomiable labor en la difusión y puesta en valor del gran patrimonio que atesora la Alhambra.
Torres Balbás es considerado el responsable de la imagen moderna que tenemos en la actualidad de la Alhambra, que forjó mientras ostentó el cargo de Arquitecto-Conservador del Conjunto Monumental de la Alhambra y el Generalife, entre 1923 y 1936.
Compartimos en siguiente video, donde de manera resumida, se muestra el desmontaje, restauración, exposición y por último el regreso a su ubicación natural de los Leones del Patio al que dan nombre.
ARQUITECTOS CON NUEVAS RESPUESTAS
Una nueva hornada de arquitectos españoles piensa y actúa de otra manera. Es la generación plural. Ni comparten un estilo ni obedecen credos teóricos. Tienen voz e ideas propias. No les mueve la búsqueda de un sello, sino levantar edificios capaces de hablar a la gente.
Qué motivos tiene esta generación de arquitectos para sonreír a la cámara? En España hay un grupo cada vez mayor de proyectistas que hace las cosas de otra manera. Y no lo vive como renuncia, sino como pasión. No les preocupa ni construir por todo el mundo ni adscribirse a un estilo. Ni siquiera les inquieta diferenciar un sello propio. Casi todos rondan los 40 años y sus desvelos pasan más por escuchar a la sociedad y dar respuesta a sus problemas que por construir de acuerdo con estrictas normas ajenas. Buscan más experimentar con materiales industriales y reciclables que apoyarse en la bandera de la sostenibilidad como una etiqueta o una estrategia promocional. Su propia estrategia es hacerlo cada vez mejor. El objetivo: llegar a los usuarios, cambiar la vida de los lugares. Y la de la gente.
Todos los arquitectos incluidos en este reportaje lo están consiguiendo. Pero no son casos aislados. Se puede hablar de generación. Son profesionales que prefieren la concentración a la extensión. En general tienen pocas obras y nunca manejan dos categorías: no esconden proyectos de segunda alimentando lo que publican en las revistas. Lo que creen lo aplican a todos sus trabajos. Sus ideas ya no son hijas de ningún credo cerrado: ni del moderno ni del deconstructivista. Son propias. Las obtienen «de una chistera inagotable: un tractor, una lámpara, el aroma de la Lonicera caprifoliu, de Thomas Bernhard», explican José Selgas y Lucía Cano (Madrid, 1965), autores del Palacio de Congresos de Badajoz y a punto de inaugurar el Auditorio de Cartagena. Ellos lo tienen claro: «Todo está pensado ya, pero las variaciones son infinitas». Encontrar su propia variación es lo que los mueve.
De la misma caudalosa fuente, mezcla de excepción y cotidianidad, parece beber Enrique Krahe (Madrid, 1970), que levantó en Zafra (Badajoz) un teatro de pueblo con un mundo propio. «Recolectamos y cultivamos ideas. Una campaña publicitaria puede ser tan reveladora como la lectura de un texto científico», explica Krahe. Para él, «lo cotidiano encierra un potencial inagotable».
También José María Sánchez García (Don Benito, 1976) ha encontrado su gran oportunidad en Extremadura. La grande y las pequeñas. Tras levantar el Espacio para la Creación Joven en Villanueva de la Serena (Badajoz) o el laboratorio Agrolab, en su propio pueblo, Sánchez finalizó un Centro de Tecnificación Deportiva junto al embalse de Gabriel y Galán, en Cáceres. El edificio, donde sonríe para la fotógrafa, es un cruce entre un platillo volante, un mirador y una pista de atletismo posada frente al agua como un ave zancuda. «Más que de las ideas deberíamos preocuparnos del tiempo que necesitamos para desarrollarlas», opina. La de este proyecto le llegó buscando una línea cercana al agua, que se adaptara al lugar y que fuera capaz de acortar el plazo de montaje. Como Selgas el año anterior, José era becario en la Academia de España en Roma cuando diseñó este edificio. La obra le ha reportado reconocimiento y premios significativos, como el que la revista británica Architectural Review concede cada año al mejor arquitecto europeo emergente.
Ese galardón británico está últimamente abonado a la nueva arquitectura española. Un año antes, en 2008, lo consiguieron otros dos arquitectos asentados en Barcelona, Mónica Rivera (San Juan de Puerto Rico, 1972) y Emiliano López (Mendoza, Argentina, 1971), por el inolvidable hotel Aire, en las Bardenas Reales de Tudela (Navarra). Lo más notable de ese hotel es que consigue transformar el enclave inhóspito de un desierto en un lugar acogedor con estancias-mirador que lanzan al usuario al paisaje, al tiempo que lo protegen. También es excepcional que los promotores aceptaran construir un módulo a escala real en el que descubrir posibles fallos del diseño. Ese mismo año, cuando la cosecha de los pisos de protección oficial en España venía marcada por la firma de grandes estudios extranjeros, como el del Pritzker Thom Mayne, Rivera y López ganaron el Premio FAD por un bloque de pisos en Barcelona. Se hicieron con el galardón explotando la idea de la convivencia en las terrazas, actualizando la tradición de las corralas.
Emiliano y Mónica se muestran cautos a la hora de hablar de una nueva generación: «Quizá el distintivo de la nuestra sea la constante exposición a la información. Esa sobresaturación puede despistarnos de lo realmente necesario», opinan. «Siempre ha habido arquitectos que han priorizado las necesidades esenciales», cuentan. Consideran que la buena arquitectura «conecta con la gente creando lugares que son entendidos y disfrutados por diversas generaciones». Y hablan de estrategias en lugar de ideas como sistema de trabajo abierto a todos los que intervienen en una obra. «Intentamos incorporar circunstancias inesperadas en la toma de decisiones». Ese concepto, abrir el mundo de la toma de decisiones al usuario o a los obreros, es una constante en el credo descreído pero concienzudo de esta generación de arquitectos que, sin embargo, pondría los pelos de punta a toda la generación anterior.
Rivera y López, que se crió en Barcelona, se conocieron en Harvard. En la misma situación se encuentran varios de los proyectistas que despuntan hoy en España. Anna Anttila es finlandesa. Montó estudio con su pareja, Eugeni Bach, en Barcelona. Hace dos años consiguieron el Premio FAD de la Opinión gracias a una vivienda levantada en Gaüses (Girona) que recicla el agua de lluvia, se alimenta de energía solar y solo costó 70.000 euros. También Belén Moneo y Clara de Solà-Morales conocieron a sus socios-maridos, el norteamericano Jeff Brook y el mexicano Eduardo Cadaval, mientras estudiaban en Harvard. El extranjero y el extrarradio son los lugares que cimentan esta generación plural de arquitectos.
Pegado a la pantalla de un ordenador conectado a Internet, Santiago Cirugeda (Sevilla, 1971) es un personaje que en otro momento habría sido marginal, carne de exposición de ideas utópicas en museos de arte contemporáneo. Hoy está transformando los lugares de ocio y residencia en Sevilla. Hace parques temporales. Levanta viviendas en azoteas o en andamios, espacios donde existe un vacío legal. La suya es una arquitectura pequeña, sin apenas medios. Con todo, el cambio grande lo están sembrando Cirugeda y sus afines en la Red. Han abierto una línea de apertura mental entre muchos arquitectos. Y también entre muchos ciudadanos en busca de cuatro paredes a las que poder llamar casa.
«Se puede y se debe hacer una ciudad con otras herramientas que no son la arquitectura: el asociacionismo, por ejemplo», explica Cirugeda. Cree que una movilización puede cambiar una ley. De conocer cómo funcionan los sistemas de ordenación social y urbana, los económicos o los normativos, surgió su idea de replantearlos y criticarlos. Él trata de averiguar por qué no funcionan las ciudades y qué se puede hacer para mejorarlas. Entre sus referentes apenas hay arquitectos. Cirugeda habla claro. Asegura que «durante años, los promotores y los políticos han sido quienes han diseñado las ciudades». Y que «la profesión apenas se ha enfrentado a ellos aunque ahora vengan los lamentos». Él, su estudio y varios colectivos, asociaciones y ONG llevan años tratando de reforzar los vínculos con diversos entornos sociales, generando maneras de producir ciudad que no han sido apoyadas, ni siquiera permitidas, por ejemplo parques levantados en solares vacíos con mobiliario y macetas que llevaron los vecinos. «Es hora de que nos dejen hacer y de que se conozcan esos proyectos para que otros puedan imitarlos», dice. Los proyectos de Cirugeda y su colectivo Recetas Urbanas hablan por él. Y aunque esa preocupación por conectar con la sociedad real no sea nueva en la arquitectura, sí lo son las redes amplias y bien conectadas que ha permitido Internet.
Cerca de ese modelo de arquitectura, más sociológico que geométrico, está Andrés Jaque (Madrid, 1971). Fue al terminar la escuela cuando se dio cuenta de que «la arquitectura era una actividad política». Estuvo becado en Dresde cuando la ciudad se transformaba para equipararse con las ciudades de la Alemania del Oeste. Allí tomó conciencia de que la demolición de un edificio o el trazado de un camino era un tema de debate que no podía resolver ningún experto, porque no había un único criterio y porque la decisión afectaba de diferente manera a grupos también diferentes. Le ampliaron la beca y se dedicó a viajar en autobús: «Tenía tiempo para estar sin prisas en sitios como Addis Abeba, Zúrich, Sarajevo, Bruselas, Jerusalén o Gaza. De ese momento vino mi interés por explorar el papel que la arquitectura desempeña en la construcción de lo social».
Con ese pasado, no sorprende que el modus operandi de Jaque sea el trabajo de campo. Organiza reuniones con los afectados por un proyecto. Graba en vídeo las conversaciones y analiza qué papel desempeña el proyecto en las vidas de quienes discuten: «A partir de ahí lanzamos propuestas y vemos cómo sus argumentos evolucionan». Como fuente de ideas, Jaque cita el conocimiento anónimo que ha recibido de la gente a la que quiere. La forma de poner la mesa, regar las plantas, hacer la maleta… «Para mí, la arquitectura no son los edificios, sino cómo los soportes materiales, las plantas, los animales y los usuarios se relacionan entre ellos creando situaciones deseadas. Por eso me fascinan los dibujos de interiores de Lina Bo Bardi, las organizaciones de barrio de Cedric Price o el marketing demostrativo con el que Tupperware llevó los laboratorios a los interiores de las casas. Aboga por «domesticar y abrir la caja negra de los proyectos que comprometen los presupuestos de una comunidad al escrutinio de aquellos a los que no se les reconoce el estatus de expertos».
No están solos Jaque y Cirugeda. También los miembros del estudio sevillano La Panadería hablan de ceder en parte la batuta del diseño y las decisiones. Les interesa «la opinión del profano que tanto asusta a los arquitectos de otras generaciones». «Está en nuestras manos proponer otra manera de hacer arquitectura, intentar cambiar el sistema de valores y recuperar la función social del arquitecto». Aunque reconocen que desde los sesenta hay mucha gente tratando de conectar arquitectura y sociedad, les interesa el potencial de la sostenibilidad social además de la energética. Buscan recuperar la relevancia de las necesidades de los habitantes.
No es un discurso teórico. Sus proyectos (www.casamasomenos.net) ilustran esa experiencia. Eva Morales (Jerez de la Frontera, 1974), Rubén Alonso (Barcelona, 1973) y David Cañavate (Sevilla, 1972), que forman La Panadería, cuentan que han aprendido del debate, del trabajo en común y del intercambio de ideas en horizontal, «autoorganizándonos con otros estudiantes o profesionales, como respuesta y rechazo a la disciplina impuesta en la escuela de arquitectura donde estudiamos». Y a pesar de provenir del ambiente más rebelde, o precisamente por eso, hacen autocrítica. «Hemos estado haciendo arquitectura para nosotros mismos y para los medios». Su propuesta: trabajar menos en la «arquitectura de los domingos» y un poco más en la «arquitectura de diario».
Victoria Garriga (Barcelona, 1969) reconoce que quizá ellos tengan una imagen más «modesta» de su profesión. «No aspiramos a grandes individualidades, aspiramos a ser catalizadores creativos. Esto no implica falta de ambición, sino control del ego y una gran confianza en la fuerza creativa de las personas en entornos de empatía, libertad y respeto», explica. Ella, Toño Foraster (Bilbao, 1968) y cinco arquitectos más forman AV62, pero, vehemente e inagotable, Victoria es la voz del equipo.
Fue tras fortalecer el músculo en trabajos pequeños cuando se lanzaron a concursos de escala mayor. Consideran que «las ideas de la arquitectura están insinuadas en los lugares y contenidas en los deseos de las personas», pero Victoria es rotunda en cuanto a la primera y más importante fuente de formación: la propia experiencia vivida. Creen que hay saberes que requieren de personas capaces de transmitirlos y que la arquitectura es uno de ellos. En su manera de mirar, Victoria reconoce a Enric Miralles, Pedro Azara y Marta Llorente como maestros, y Toño, a Pepe Llinás, Josep Quetglas y Joan Brossa. Pero coinciden en la maestría de Lina Bo Bardi. Otra vez la arquitecta que renunció a su vida burguesa en Italia para tender un puente entre la arquitectura y la cultura popular en Brasil.
Enrique Krahe es crítico con el exceso de autocomplacencia que produce el dominio de las herramientas gráficas que se da entre los jóvenes arquitectos de hoy. Pero también sostiene que pocas profesiones se hallan tan expuestas como la arquitectura. Admite que son «muy ególatras: la aceptación popular de una propuesta no nos satisface plenamente si no se ve refrendada por el reconocimiento dentro de la profesión». Por eso cree que el acercamiento a la gente, aunque creciente, sigue siendo limitado. Por eso su propuesta de mejora pasa por aprender a incorporar con naturalidad las necesidades reales de los usuarios: «Solo así haremos una arquitectura con otro tipo de integridad, paradójicamente más integradora».
¿Cómo pueden los arquitectos romper su endogamia? ¿Cómo conectar con una sociedad que durante años simplemente han coronado? «De romper la endogamia ya se encargó hace tiempo la propia sociedad», sostienen Selgas y Cano. «Nosotros disfrutamos con nuestra vulgaridad. Nos tranquiliza sabernos camuflados en la sociedad. Y al trabajar desde dentro no es necesario explicar tu trabajo, se entiende a la primera. Sobre todo por la gente joven -nada que ver con la edad- porque habitan en tu mismo camping».
«¿Realmente pensamos que los arquitectos del star system han coronado algo o solo se han prestado a ser la cara adulada y bien pagada de un poder que no es en realidad suyo?», pregunta Victoria Garriga. Ella cree que lo más dramático de los últimos años no es la práctica más o menos afortunada de algunos arquitectos, sino «lo que se consigue ocultar con ella: la bajísima calidad de los proyectos medios». Piensa que los megaproyectos estelares han saturado los medios de información y han esclerotizado la crítica y el debate arquitectónicos». «Vivimos una auténtica resaca, pero no creo que no supiésemos, un par de años atrás, que estábamos bebiendo de más», concluye.
Krahe reivindica el papel de un «urbanismo de proximidad». Pero es Andrés Jaque el que, desde sus clases, está llamado a convertirse en el teórico de un grupo sin teoría. Si le preguntamos por la arquitectura de los últimos años, estos son para él «los guggenheim verdaderamente reseñables»: tejidos de voluntariado como Arquitectos Sin Fronteras, lecturas del uso del urbanismo como herramienta de exclusión y vías para su desactivación, como las desarrolladas por Eyal Weizman en Gaza o Teddy Cruz en la frontera de Tijuana y San Diego. Jaque está convencido de que vienen arquitecturas que en lugar de intentar educar a sus usuarios puedan convertirse en sus cómplices: casas con alquileres económicos, pero no tristes. «En lugar de colegios, pronto veremos escuelas que al mismo tiempo son centro de día para mayores». Opina también que cambiarán las prioridades: «Más importante que dedicar esfuerzos a colocar un falso techo de aluminio será asegurarse que todo el mobiliario puede retirarse sin esfuerzo para que en el vestíbulo del ayuntamiento puedan ofrecerse clases de hip hop». Pero tal vez lo más sorprendente es que considera deseable que cada vez sean más lentos los procesos de construcción. «Hemos entrado de lleno en la era de la precaución. Habrá que tantear y dedicar tanto tiempo a la evaluación de resultados y a la revisión de las previsiones iniciales como al diseño».
Jaque y muchos de los arquitectos de esta generación sostienen que el acceso al conocimiento especializado ha cambiado la vida. Recuerdan, por ejemplo, cómo es hoy más respetuosa y transparente la forma en que los médicos se relacionan con sus pacientes y más horizontal la manera en que los profesores dialogan con las ideas de sus alumnos. «Vivimos un momento en el que las hegemonías culturales, masculinas, occidentales, antropocéntricas, coloniales o generacionales han sido desafiadas por otros contextos de conocimiento que han demostrado su vigencia», explica Jaque. En ese marco, todos estos jóvenes entienden que el arquitecto debería ser uno más entre quienes contribuyen a promover el diálogo para construir entornos en los que sea posible proteger las diferencias y vivir pacífica y libremente.
Por Anatxu Zabalbeascoa. Publicado en El País el pasado día 10 de octubre de 2010
GRarquitectos SE INCORPORA A LA RED UIM DE EMPRESAS COLABORADORAS AL DESARROLLO LOCAL
La UNION IBEROAMERICANA DE MUNICIPALISTAS (UIM) es una Asociación Internacional para el Desarrollo, sin ánimo de lucro constituida en 1990 para, entre otros, el fortalecimiento institucional de los gobiernos locales a fin de propiciar una mejora de las condiciones socioeconómicas y la calidad de vida de los ciudadanos.
Más allá de una declaración de buenas intenciones, lo que se va aglutinando es un importante foro donde se da cabida a todas aquéllas voluntades e iniciativas que se sienten comprometidos, cada cual en su particular ámbito, con una visión optimista y positiva de su entorno.
Hace unos días publicamos el discurso de AMIN MAALOUF con ocasión de la concesión del Príncipe de Asturias, hoy volvemos a él para recordar la función teleológica y finalista de la cultura que compartimos de principio a fín y, en ese contexto, dedicar esfuerzos, recursos y medios es una exigencia para GR.
La firma del Convenio de Adhesión, supone, por tanto, un mayor grado de integración en el desarrollo de los fines de la institución, en los que ya venía participado activamente (recordemos que la Red de Concimiento UIM es dirigida por Juan Carlos Garcia de los Reyes). Por ello, nuestro orgullo y felicitación por alinearnos con la estela de sensibilidades que piensan que otro mundo es posible.
A continuación reproducimos la noticia de la adhesión en la página oficial de la UIM:
La adhesión se sellaba el pasado lunes 25 de octubre, con la firma del respectivo Convenio por parte de su representante legal, Don Juan Carlos García de los Reyes.
Con el objetivo de aunar los esfuerzos de la Responsabilidad Social Corporativa, la Red UIM de Empresas Colaboradoras al Desarrollo Local (ENCODEL) se constituye en un instrumento de empresas comprometidas con el desarrollo de las ciudades iberoamericanas, apostando por las líneas de cooperación estratégicas que promueve la UIM a través de acciones tendentes a fortalecer la institucionalidad de los gobiernos locales.
La incorporación de GRarquitectos a ENCODEL supone la suma manifiesta del sector privado en los procesos de desarrollo y la articulación de la cooperación mediante esta Red.
Pincha aquí para acceder a la noticia.
HACIENDO PROFESIONALES ‘COMPROMETIDOS’
Como recordareis, hace unos días desde LA CIUDAD COMPROMETIDA realizamos una convocatoria de 5 Becas para la asistencia a LOS FOROS PROFESIONALES DE GRarquitectos que se celebrarán en una de las sedes de Granada durante el último cuatrimestre de 2010. En ellos, cada 15 días nos reunimos todos los miembros del equipo para debatir o analizar cuestiones de interés profesional. Se trata de una práctica comprometida, apasionada y apasionante, que nos cohesiona como equipo y que nos ayuda a formarnos como profesionales.
Estas becas son gratuitas y van destinadas a mejorar la formación de los jóvenes profesionales así como para fortalecer una visión comprometida con la sociedad en el ejercicio de nuestra profesión.
Así que, tengo la gran alegría de anunciaros que en esta ocasión han sido ocho los candidatos elegidos, debido al interés e ilusión mostrados p0r todos ellos. La lista es la siguiente:
JOVENES PROFESIONALES:
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Jesús María Cuesta Guerrero
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Jesús Rubio Gómez
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Lucía Toro Vázquez
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Saúl Bernal Meral
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Manuel Contreras Cobos
ESTUDIANTES DE ÚLTIMO CURSO O DE PROYECTO FIN DE CARRERA:
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Jose Miguel de la Torre Sarmiento
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Mª Emilia Garzón
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Luis Cara Enciso
POR UNA NUEVA CULTURA DEL TERRITORIO (1)
En los tiempos que corren es más necesario que nunca crear una nueva cultura del territorio. Los especialistas quieren ponerse de acuerdo al respecto.
El ‘Manifiesto por una Nueva Cultura del Territorio’ fue presentado por un grupo de geógrafos y arquitectos el 8 de mayo de 2006.
La evolución que están experimentando los usos del suelo en España, principalmente a causa de los avances de una urbanización realizada de forma masiva y sobre terrenos no siempre adecuados, es muy preocupante. Este proceso está teniendo consecuencias ambientales y paisajísticas muy negativas cuyo alcance, en muchos casos, no viene siendo ni considerado, ni corregido. El actual modelo de urbanización está teniendo asimismo consecuencias perniciosas para la calidad de vida de los ciudadanos –de las que son expresión palmaria las dificultades de acceso a la vivienda, el incremento de la movilidad y el aumento de los costes de los servicios- y puede comportar efectos preocupantes para el mismo equilibrio del sistema financiero y la actividad económica, tal como han advertido en reiteradas ocasiones las autoridades fiscales y monetarias. Además, la práctica del urbanismo ha devenido demasiado a menudo sinónimo de opacidad, de “mala política” y aún de corrupción. Así, el instrumento que debería servir para ordenar los usos del territorio en beneficio de la colectividad ha acabado identificándose, en muchos casos, con una técnica ininteligible donde la participación democrática del conjunto de actores presentes en los territorios es irrelevante y prevalecen los intereses de los agentes urbanizadores.
En el campo disciplinar, la propia expresión “ordenación del territorio” no ha alcanzado todavía un suficiente consenso científico-técnico, y su práctica real en la mayoría de las Comunidades Autónomas no ha llegado a ser relevante en términos político-administrativos Así, se consume voraz y desordenadamente un recurso limitado, el territorio, sin disponer de instrumentos adecuados y sin que se atisben respuestas suficientes a los graves e irreversibles daños que en muchos lugares se están ocasionando.
La gestión prudente del territorio debe convertirse en el elemento central de un nuevo debate ciudadano. Un debate democrático en el que participen todos los actores concernidos, especialmente aquellos que menos capacidad tienen para hacer oír su voz. Es imprescindible que la sociedad española tome conciencia de que, de persistir, el mal uso y desgobierno del territorio acarrearía, tras una corta etapa de grandes beneficios privados, largos periodos de onerosos costes ambientales, económicos y sociales. La mayor capacidad técnica para transformar la naturaleza y los espacios de vida, el rápido aumento de la población y de los niveles de consumo debe ir acompañada de prudencia y respeto en el uso y la gestión de los recursos de que disponemos. Sólo así conseguiremos mantener y mejorar nuestro nivel de bienestar, sólo así aprovecharemos las grandes potencialidades de que goza nuestro territorio, sólo así evitaremos legar a las generaciones venideras una España desfigurada, plagada de riesgos y repleta de exasperaciones cotidianas, de desequilibrios territoriales, de procesos segregadores y de deterioro irreversible de elementos culturales, simbólicos y patrimoniales.
El buen gobierno del territorio, de la ciudad y del campo, como el representado en el maravilloso fresco del Palacio Comunal de Siena, es responsabilidad de todos.
Por ello debe convertirse en un tema político de primer orden, entendiendo por político no únicamente la práctica institucional o partidaria, sino también el compromiso del conjunto de los ciudadanos. Cada ciudadano tiene derecho a vivir en un ámbito digno, sano y bello, pero también tiene el deber de cuidarlo y de exigir que velen por él quienes tienen la representación de la sociedad. En este sentido hay que saludar con optimismo el incremento de las asociaciones y entidades que en toda España pugnan por preservar determinados espacios amenazados por procesos de urbanización inadecuados. Pero debemos ser capaces de dar a estos movimientos no sólo un carácter defensivo y local, sino también propositivo y general. Urge pues poner las bases de una nueva cultura del territorio. Una nueva cultura territorial que impregne la legislación estatal y autonómica, que oriente la práctica de todas los ayuntamientos y el conjunto de las administraciones, que provea el marco adecuado para el buen funcionamiento del mercado, que corrija en beneficio de la colectividad los excesos privados y que haga prevalecer los valores de la sostenibilidad ambiental, la eficiencia funcional y la equidad social.


