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Compartir conocimientos, compartir actitudes y sembrar compromiso
Estoy feliz porque en mi entorno de trabajo la normalidad va volviendo por sus fueros y, aunque sea poco a poco, estamos recuperando los mejores hábitos. Y, como si estuviese leyendo tus pensamientos, sé que te estarás preguntando: ¿A qué se referirá ahora Juan Carlos? Pues al imprescindible hábito de compartir conocimientos, compartir actitudes y sembrar compromiso.
Ya que compartir conocimientos, no solamente técnicos, ni muchísimo menos, es la esencia sobre la que debe sustentarse un engrasado trabajo colectivo, o en equipo, como suele denominarse… Me estoy refiriendo a esos conocimientos que normalmente no vienen en los manuales y que sin embargo son los que marcan verdaderamente la diferencia. Unos conocimientos que solo se pueden asimilar tras una larga e intensa vida profesional con cuyos vaivenes, y sus correspondientes subidas y bajadas, finalmente se ha podido formar tu propia componente, es decir, el vector de tu vida, ese que te ayuda a entender tantísimas cosas que, si bien no se refieren a aspectos técnicos o legales concretos, sí que van a ser, a la postre, imprescindibles para que cualquier propuesta, del tipo que sea, pueda ser viable.
Unos conocimientos esenciales que tienen que ver con las estrategias de comunicación, la capacidad de sintetizar las ideas, de identificar en cada caso los aspectos verdaderamente estratégicos que deban ser considerados, de contribuir a la construcción de un adecuado clima de confianza y también, cómo no, para generar un contexto de seguridad en el profesional y en sus propuestas.
¿Y por qué, también, compartir actitudes? Pues porque eso de ser proactivos no debe ser solamente un eslogan, ni mucho menos. Las tareas, ninguna, deben ser realizadas de manera mecánica, descontextualizada y aséptica, porque generalmente van a provocar parálisis, demoras o impedimentos que a la postre van a dificultar que las iniciativas puedan ser viables.
Cualquier “no” debe ir acompañado de un “pero así sí” o cualquier “esto no se puede, esto no se debe o esto no es factible” debe ir siempre asociado a una alternativa o a un análisis en positivo sobre aquellos aspectos que, por ejemplo, hayan de ser reconsiderados. Y no vale eso de quedarse con el balón o darle un patadón para quitártelo de en medio… Porque la pelota hay que sacarla bien jugada, pasándola (la pelota o el testigo) siempre al compañero o al siguiente actor en el proceso… Contribuyendo en definitiva a construir o a sumar, porque de aquellos que solo gustan de desmoronar o de restar ya tenemos bastantes.
Y ya para terminar el trío te daré unas pinceladas sobre qué significa eso de sembrar compromiso. Pues verás, es que no es lo mismo ir de cara por la vida (profesional al menos) que de perfil. Porque si trabajamos en una ciudad, por ejemplo, debemos sentirnos vecinos de la misma; o en otros casos sentirnos promotores de aquel proyecto, o beneficiarios de esa iniciativa, o sufridores de esa afrenta, con el afán por culminar aquello que se inicia…
Aún a costa de que, a raíz de esa implicación, de cuando en cuando los arañazos te calen el alma, pero has de saber que también, recibirás una recompensa que adoptará múltiples caras: tu propia satisfacción por el deber cumplido, el aprecio de las personas, sentirte partícipe de los avances conseguidos, así como irás notando progresivamente que, como te decía al principio, tu proceder cada vez generará mayor confianza y seguridad en los demás. En definitiva, que a ojos de los demás, como de los tuyos propios, ganarás en fiabilidad y que será también fácil predecir el éxito en las tareas que te sean encomendadas.
Y te cuento todo esto porque, precisamente en dos días consecutivos, ayer y hoy, tengo la oportunidad de sembrar esos tres nobles principios de los que te he hablado:
- Ayer tarde reinstaurando una de aquellas buenas prácticas que durante los últimos años hubo de aplazar: el FORO PROFESIONAL DE GR-ARQUITECTOS. Un encuentro distendido de todo el equipo en el que tres de los integrantes han expuesto a los demás de manera sintética algunos de los trabajos que están desarrollando y el correspondiente turno de preguntas y comentarios. Una estrategia para generar conocimiento, habilidades, cohesión y sentimiento de pertenencia. Y fue muy gratificante.
- Y esta tarde participando on line en una CONFERENCIA a la que he sido invitado desde la UNIVERSIDAD ANTONIO NARIÑO DE COLOMBIA, para que les comparta a sus futuros arquitectos los principios de La Ciudad Comprometida. Ni qué decir tienen que me llena de orgullo (además de un cierto sonrojo) que me sigan llamando para estas lides que no son otra cosa que sembrar pasión por la arquitectura y por la profesión de arquitecto, en este caso.

Ellos no lo saben aún, pero yo les voy a hablar, haciendo gala de ello precisamente, sobre ese hábito tan imprescindible y tan necesario de compartir conocimientos, compartir actitudes y a sembrar compromiso.
Ser arquitecto: un reto, un afán y un compromiso

Una apreciada colega de Colombia, que imparte clases a los futuros arquitectos en la ciudad de Ibagué, me escribió hace unos días con un lamento: “He notado la falta de pasión (de mis alumnos) por la arquitectura y me preocupa”
Y de ahí surgió un “Conversatorio” (como a ellos les gusta denominar) en el que participé y disfruté el pasado sábado junto a otros dos excelentes docentes de la Universidad Antonio Nariño. La profesora Jennyfer Barrera había previsto que profundizásemos en un mensaje que exhibe la Sociedad Colombiana de Arquitectos:
"La buena arquitectura CONSTRUYE sociedad, GENERA sentido de pertenencia, emociones positivas y TRAZA un mejor vivir; la buena arquitectura debe ser PARA TODOS.
No hay que olvidar que trabajamos para personas que habitan los espacios, por eso nuestro trabajo debe responder a sus requerimientos, respetando su cultura, su entorno y el medio donde pertenecen."
Pero, aquello que había surgido como una excusa para que los estudiantes pudieran asimilar que la arquitectura guarda una estrecha relación “con el ser humano, la cultura, el análisis del lugar, las sensaciones…” terminó siendo un taller en el que los ponentes estuvimos abriéndoles el horizonte de sus inminentes vidas profesionales, e inyectándoles buenas dosis de amor, pasión y compromiso con una noble profesión que está destinada, ni más ni menos, que a mejorar la calidad de vida de la gente.
Por esos requiebros que tiene el destino, precisamente esa misma mañana, un buen amigo acababa de recomendarme el último libro del escritor colombiano Juan Gabriel Vázquez en el que, bajo el título VOLVER LA VISTA ATRÁS, “narra desde la ficción la vida del cineasta Sergio Cabrera y da cuenta de la complejidad de interpretar y relatar una vida ajena… una oportunidad para sentarse en el borde de la cama y volver a esas imágenes que le dan sentido al presente y a lo que somos”
https://www.elespectador.com/noticias/cultura/entrevista-a-juan-gabriel-vasquez-sobre-su-libro-volver-la-vista-atras-basado-en-la-vida-de-sergio-cabrera/
Y eso enseguida me trajo a la memoria que, en 2017, encontrándome precisamente en Colombia (Bogotá), sentí que yo también debía debía pararme un poco y volver la vista atrás, y hacer un cierto balance de mi vida. Y también sentí que debía narrarlo. Para mí mismo y para compartirlo. Y de ahí surgió un libro intimista denominado: REFLEXIONES DESDE LA CIUDAD COMPROMETIDA: LO QUE SIENTEN MIS PENSAMIENTOS.
con este enlace podrás descargártelo: https://laciudadcomprometida.eu/suscribete
Y por eso me pareció que quizás les podría ser útil aquellos jóvenes, a los que el mundo les va a abrir sus puertas de par en par, que les compartiera compartir algunas de las reflexiones que escribí en aquellas semanas previas a mi vuelta definitiva a Granada. Porque les ayudaría a entender el camino que había decidido recorrer durante mis treinta y tantos años como arquitecto. Y les conté cosas como estas:
“Soy arquitecto y con este oficio, solo apto para soñadores, se ha ido moldeando mi carácter a medida que iba tomando cuerpo mi convicción de que yo, como todos, día a día, podía contribuir a que las cosas cambien a mejor… Y mientras os escribo se me eriza la piel al comprobar que, quizás también, la estela que dibujé durante todos estos años pueda servir de guía a otros que sientan la necesidad de implicarse de lleno en esa tarea.
Ya han pasado más de tres décadas desde entonces y me siento tremendamente afortunado por toda la experiencia que he acumulado como consecuencia de los numerosos proyectos de todo tipo en los que he tenido la suerte de intervenir. Con cada uno de ellos he crecido y madurado, pero no solo en conocimientos técnicos, sobre todo en el grado de implicación colectiva que los arquitectos tenemos que asumir para la mejor construcción de nuestras ciudades…
No hace mucho escribí que no tenía duda alguna de que uno mis pilares esenciales ha sido mi maravilloso equipo, ya que unos y otros me ayudan cada día a conjugar la ética con la excelencia. Y otro de ellos ha sido la asunción de un creciente compromiso con la colectividad, con la arquitectura, con la armonía, con la equidad social, con el respeto a la memoria histórica, con la sostenibilidad… Y eso me lleva a pensar en tantos y tantos excelentes ciudadanos gracias a los cuales nuestras ciudades, nuestra sociedad, nuestro mundo, y en definitiva todos nosotros, somos sin duda un poco mejores.”
Y hablándoles de esa manera me seguí abriendo a ellos exponiéndoles “ese manual” que me ha permitido llegar a donde estoy hoy en día y, sobre todo, a ser quien hoy soy, en la esperanza de que también les pudiera ser útil a ellos:
“Os será fácil apreciar los vínculos tan arraigados que tengo con mi tierra y con mis gentes, aunque reconozco también que cada vez se me ensanchan más esos términos, tras tantos años retando a la vida en mi condición de granadino errante…
Pero os confieso que yo ya no sabría entenderme sin La Ciudad Comprometida. Porque ha sido a través de sus páginas virtuales como ha ido aflorando todo el sentido de mi yo, como persona, como ciudadano o como arquitecto… para hoy poder visualizar la magnitud que pueden llegar a tener los aportes personales para esa tarea titánica, pero maravillosa, de construir un mundo diferente, más justo, con mayores y mejores oportunidades para todos. Donde la esencia de lo que ha sido esté presente en el moldeado de lo que pueda ser.
Por eso para mí, La Ciudad Comprometida es mucho más que un blog. Es un reto, es un afán, es un compromiso que ayuda a explicar que todos los días, aquí o allá, en la red o en vivo, con palabras y sobre todo con los hechos, cada vez somos más los que tenemos claro que no podemos ser sólo espectadores en un mundo que cada vez nos gusta menos.”
Y en algún momento de aquella intensa conversación virtual también les compartí algo en lo que creo firmemente: “que la mejor huella que los profesionales podemos dejar es un buen legado de concordia, de buen hacer, de diálogo... y no debemos olvidar que cualquier oportunidad es perfecta para llevarlo a cabo”.
Quiero felicitar a la profesora J. Barrera por esta preciosa iniciativa y también agradecerle la oportunidad que me ha brindado en compañía de los arquitectos Dimitry Zawadzky Zapata y Eduardo Peñaloza Kairuz, a quienes felicito por su gran humanidad y cercanía. ¡Hasta siempre!

Los desafíos para lograr una Amazonía sostenible
Me encantan las cadenas de mensajes. Esas en las que a raíz de una primera reflexión se van sucediendo los comentarios de unos y otros, hilvanándose un discurso coral lleno de emociones… Y lo cuento porque de algo así ha sido testigo La Ciudad Comprometida en estos días.
Mirad, todo empezó con mi post “Es tiempo de actuar” en el que os contaba una serie de acciones esperanzadoras que en Europa y en España estaban surgiendo a cuenta de la reciente Cumbre del Clima. Y en eso que Ana, desde Hernani (País Vasco, España) me mandó un bellísimo mensaje:
“He vivido mucho, he sufrido, he reído, he gozado… Pero te puedo asegurar que lo único que nunca me ha defraudado es la naturaleza. Jamás. Es lo único que realmente me ha dado vida… si cada uno buscáramos dentro y profundizáramos nos daríamos cuenta de que es nuestra madre. Que venimos de ella. ¿Y qué hijo mata a su madre?”
Que a su vez dio lugar a un nuevo post que le tomó prestado el nombre y que a su vez, entre otras muchas, recibió las palabras sentidas que Gisela nos mandó desde Bogotá (Colombia):
“Podemos seguir excusándonos mientras acabamos los animales, los árboles, los ecosistemas..., irresponsables y soberbios. La codicia reina. Hoy más que nunca se requiere nuestro compromiso con él, de eso depende la vida de todos.
La contribución de los arquitectos y su cambio en el diseño de ciudades es esencial en esta era del Antropoceno.”
Gisela Paredes Leguizamón es catedrática en planeación urbano/regional en la universidad La Gran Colombia, y es una apasionada luchadora en defensa de La Amazonía, y con ella he tenido el honor de coincidir en diversos foros profesionales. Pues bien, Gisela me acaba de mandar una recientísima publicación de la que es autora (auspiciada por el gobierno de su país), a la que podéis acceder pinchando en la imagen, en la que traza el camino para que las políticas territoriales sean sostenibles en este delicado espacio:
“Nos proponemos destacar los retos y oportunidades ambientales más significativos para el desarrollo territorial de la amazonia, que consideramos tienen que ver con cinco aspectos principales:
-
- el control a la deforestación;
- la consolidación de una economía forestal;
- el cumplimiento de la Sentencia 4360 de 2018 que reconoció a la amazonia como sujeto de derechos;
- la contribución a la protección de los derechos de las comunidades étnicas
- y el cumplimiento de los compromisos del acuerdo de paz.”
Se trata de una bella y pedagógica publicación con la que se quiere ilustrar a todos los actores políticos, institucionales y sociales de Colombia implicados en La Amazonía “para fortalecer los procesos de formulación de los planes de desarrollo, con la certeza de que estos planes constituyen la carta de navegación de los territorios en un momento histórico para la región y el país, pero reconociendo igualmente los grandes desafíos que afrontamos para la construcción conjunta de una amazonia sostenible.”
Así pues, como veis, unas reflexiones llevaron a otras, y finalmente nos trajeron a esta iniciativa tan comprometida con la sostenibilidad La Amazonía colombiana, en todas sus dimensiones, cuya lectura no os defraudará. Y a mí me ha parecido hermoso compartirlo con vosotros…
¡A ver si cunde el ejemplo!

Lo qué aprendí en el pequeño municipio de Jerusalén (Colombia)
Hoy os escribo lleno de satisfacción desde un pequeño municipio que está ubicado en un lugar recóndito, al fondo de un valle, entre las montañas de la Cordillera de los Andes Orientales, a tres horas de Bogotá, en el departamento de CUNDINAMARCA.

Y es que resulta que en este lugar de apenas 2800 habitantes, denominado JERUSALÉN, su municipalidad con la colaboración y el apoyo técnico, logístico y económico de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) ha desarrollado en cuatro años escasos un plan de gobierno en el que lo ambiental y el camino hacia lo ecosostenible han presidido todas sus acciones, hasta tal punto que si hoy se le teclea en Google aparece enseguida:
“Jerusalén municipio ecosostenible”
Así pues, os quiero contar una maravillosa y ejemplar experiencia en la que, una vez más, las gentes buenas y humildes del mundo rural nos dan toda una lección de compromiso. Y también lo que constituye una “práctica ejemplar” que, a modo de acción piloto, la CAR ha impulsado.

El resultado: decenas de proyectos para erradicar su pobreza y mejorar su calidad de vida, y que aportan desarrollo en coherencia con la protección ambiental y con la sostenibilidad:
- Ciudadanos inteligentes que utilizan sus recursos con inteligencia
- Ciudadanos implicados con las iniciativas y concienciados con el nuevo modelo
- Los maestros desarrollando un completo programa de educación ambiental lleno de experiencias concretas de respeto al ambiente
- Energía solar para el colegio y los equipamientos públicos
- Buenas prácticas agrícolas y ganaderas
- Impulso del ciclo integral del agua
- Recogida selectiva de residuos orgánicos y creación de mejoradores de suelos
- Reciclaje del papel para usos didácticos
- Lucha contra la desertificación y recuperación del recurso suelo
- Aprovechamiento responsable del agua doméstica y agrícola
- Reforestación participativa
- Generalización del uso de la bicicleta
- Protección de sus espacios naturales
- Generación de biogás como recurso doméstico
- Gestión eficaz de la recogida y reciclado de los residuos inorgánicos y envases
- Y sobre todo, la apropiación de los procesos llevados por parte de la comunidad local...
Cómo veis, todo un catálogo de acciones difícil de superar. Por eso quiero felicitar efusivamente a su Alcaldesa, Maria Eugenia Salguero Cruz y agradecer su amabilidad a los miembros de su equipo que nos acompañaron (Daniela, David, Paula, Alex, Cristina, Sr. Cotrino, ...) y de la CAR (Edwin, Claudia Verónica, Claudia Marcela, Daniel, Jacob, Joseluis...)...

En fin, un día muy reconfortante y bastante clarificador... así que estaréis conmigo que era necesario difundir está comprometida iniciativa.
Por último os dejo un vídeo en el que dialogamos acerca de la experiencia en Jerusalén:
Pincha en la imagen para acceder al vídeo.
Si quieres mayor información sobre Jerusalén y sus experiencia, te invito a visitar el siguiente enlace:
https://www.car.gov.co/jerusalen

Los municipios ecosostenibles de Colombia y La Ciudad Comprometida

Queridos amigos, hoy os escribo entre feliz, sorprendido y agradecido. Y lo hago desde Madrid, camino hacia Bogotá (Colombia), una sorprendente metrópoli que conozco bastante bien, y que está ubicada en el corazón de los Andes, a casi un palmo de los 3.000 m.s.n.m. por cuyas calles, bullicio y quebradas tuve la dicha de entrevivir por unos meses. Y a la que no viajaba desde hace dos años.
Y este hormigueante estado de ánimo que me invade hasta llegarme al tuétano tiene que ver con el motivo de mi viaje, ya que lo hago por invitación de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) para impartir la conferencia inaugural de un importantísimo (y ejemplar) evento que busca que los municipios impulsen sus instrumentos de ordenamiento territorial ambiental, o como denominaríamos en España, sus PGOUs.
Imagino que sabreis que la capital del Departamento de Cundinamarca es Bogotá y que conjuntamente concentran una población 10.000.000 hbts., conformando una de las más importantes regiones urbanas América.
Habreis adivinado que esta invitación supone un bello reconocimiento a La Ciudad Comprometida por su capacidad pedagógica para difundir y explicar “la importancia de la Planificación ambiental/territorial para que desde los municipios se avance hacia el escenario ideal del desarrollo ecosostenible” (en palabras de la ingeniera Claudia Collantes, miembro del equipo organizador de dicho evento).
Como sabéis los lectores de este blog, La Ciudad Comprometida surgió como un vehículo para explicar a la sociedad en general y también, claro, a sus representantes políticos y sociales, que otro modelo de ciudad es posible. Precisamente esa en la que a todos nos gustaría vivir. Diseñada a escala humana, en el que las personas ejerzan de ciudadanos y en la que se den las condiciones adecuadas para que los ciudadanos puedan desarrollarse como personas. Por tanto, difundir La Ciudad Comprometida tiene mucho que ver con esa labor de “apostolado social” que debe hacer un urbanista.
“¿Qué es una Ciudad Comprometida? Una ciudad donde reine la armonía, se incorporen la inclusión, la eficiencia, el respeto al medio ambiente y en la que las personas puedan vivir con dignidad y desarrollarse como ciudadanos. Una ciudad que considere su memoria histórica, desde el entendimiento de que “nada es, sino por lo que ya ha sido”. Cuando una ciudad es armónica, la sociedad que la habita es armónica. En cada caso, el paisaje urbano y periurbano hablan con elocuencia de la sociedad que hay detrás.” https://granadablogs.com/gr-arquitectos/2016/11/24/la-ciudad-comprometida-un-nuevo-paradigma-urbano-hecho-pedagogia-iii/
Así que tendré la oportunidad de exponerles LOS PRINCIPIOS PARA EL DESARROLLO DE CIUDADES COMPROMETIDAS: ese ABC con el que construir ciudad y ciudadanía que debiera presidir cualquier gestión pública sensible con las necesidades de la gente; audaz en la búsqueda de soluciones que traigan prosperidad para todos; e impulse, con valentía y pedagogía, políticas sensibles y respetuosas con el ambiente y de mirada larga.
Planificando las actuaciones en la ciudad y en el territorio con un instrumento que mire al futuro, coordinando las políticas públicas, encauzando las iniciativas privadas, y orientado hacia la mejora general de la ciudad en su territorio. Propiciando en definitiva un lugar óptimo en el que vivir.
Nombre del evento: “MODELOS DE TRANSICIÓN HACIA MUNICIPIOS ECOSOSTENIBLES” http://municipiossostenibles.car.gov.co/
Organiza: CORPORACIÓN AUTÓNOMA REGIONAL DE CUNDINAMARCA. Colombia
Objetivos: Dirigido a las autoridades, asesores y profesionales colombianos. Se presentarán a través de un ejercicio académico, experiencias exitosas de ciudades y municipalidades, a nivel mundial y nacional, que a través de ejercicios planificados han logrado desarrollar modelos de ecosostenibilidad, demostrables y replicables al caso colombiano, así como casos particulares de metodologías e innovaciones, desarrolladas por entidades gubernamentales, académicas y/o privadas.
Expositores: expertos internacionales de Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador, España, Finlandia, Francia, Hungría, Israel, Perú y Uruguay
Dirección del evento: Martha Mercedes Carrillo Silva, Director de Cultura Ambiental y Servicio al Ciudadano – DCASC, y la Dirección de Laboratorio e Innovación Ambiental – DLIA.
¡En fin! Que ya sabéis que estos hormigueos que siento claro que tienen que ver con la emoción por volver a Bogotá, pero son sobre todo debidos al gran honor que se le hace con esta invitación a La Ciudad Comprometida.

UN ENTRAÑABLE LIDER LLEGA MAÑANA A COLOMBIA
Recuerdo que hace tiempo escribí sobre sobre “el camino hacia el liderazgo” a raíz de un foro de debate que dirigió mi querida amiga en el municipalismo latinoamericano Daisy Alvarado (Coordinadora de la Red de Conocimiento de Recursos Humanos de la UIM). Y de sus interesantes, cautivadoras y didácticas reflexiones aprendí el ABC del liderazgo, que sin embargo rara vez vi reflejado en las personas relevantes de nuestra sociedad. Os trascribo algunas de mis anotaciones:
- Un líder debe saber mantener su postura sin ambigüedades, de manera firme y constante. Y paralelamente tener en cuenta las opiniones de los demás para a partir de ahí tomar las propias, pero su responsabilidad le debe llevar a ser consecuente para saber decir que no cuando lo estime necesario aunque sea una tarea difícil y nada agradable.
- Pero sobre todo, ha de ser humilde. La humildad no está reñida con el ejercicio del liderazgo. Es más, el respeto, la obediencia y la eficacia, se obtienen de una manera natural obrando con modestia y paciencia. Todos antes de dirigir, hemos sido dirigidos.
- En su liderazgo debe ser alegre y optimista, cumplir las promesas, escuchar atentamente, ser siempre compasivo y, lo más importante…decir siempre la verdad.
- Y por último, el líder debe tener un proyecto en común, del que debe conseguir que todos sean partícipes y lo asuman como propio.
Y todo esto viene a colación porque mañana miércoles llega a Bogotá, desde donde hoy os escribo, un verdadero líder: el PAPA FRANCISCO… El cada vez más querido Papa Francisco, a quien este humilde blog, que semana tras semana aboga por el desarrollo de ciudades comprometidas, hace un tiempo tuvo el inmenso honor, lleno de gratitud, de incorporarle a su selecta nómina de CIUDADANOS COMPROMETIDOS.
Y fue sobre todo a raíz de la publicación de una de sus encíclicas (“Laudatio Si”) con la que “me sentí muy reconfortado, hasta el punto de que le mandé un abrazo inmenso por su valentía, por su sentido de la oportunidad, por haber sabido mirar hacia una de las mayores injusticias que hoy consentimos por doquier: que nuestras ciudades sigan siendo espacios que dificultan no sólo el desarrollo personal, sino algo tan básico como la propia dignidad, ante la apatía y la desidia de unos y otros.”

Bogotá al amanecer desde el Santuario de Monserrate (JCGR)
“Y tuvo que llegar el Papa Francisco, autoridad excepcional pero mejor ciudadano, para decir con fuerza que no es justo que en el s.XXI nuestro desarrollo se siga basando en un crecimiento desmesurado, en un consumo de recursos excesivo e insostenible y en unas ciudades desiguales y poco habitables… que le dan la espalda a las personas. Y es por ello que la encíclica está repleta de referencias a lo más importante, al ser humano. A la indignidad que supone la desigualdad en la ciudad, a la exclusión de las personas por deficiencias en las infraestructuras o el trasporte, a la perdida de la identidad colectiva que emana del no mantenimiento de nuestro patrimonio, o a lo difícil que es relacionarnos con el otro en una ciudad deshumanizada".
Pero volviendo al principio, creo que es fácil encontrar en el Papa Francisco todas esas virtudes que caracterizan a un buen líder… hasta el punto de que en apenas unos años millones de personas, creyentes o no, nos hemos encariñado enormemente con su discurso directo y sincero, lleno de humanidad y de compromiso, valiente y necesario…
Por eso FRANCISCO, Ciudadano Comprometido, desde este humilde blog, te damos la bienvenida a Bogotá y a Colombia, en la seguridad de que traerás mensajes oportunos que calarán hondo en sus bellas gentes y en sus autoridades.




