¿Tú ciudad histórica contamina o descontamina? Destacado

Tomarse en serio la protección de los Bienes de Interés Cultural como de cualquier otro inmueble al que la colectividad le reconozca valores patrimoniales, debería ser muchísimo mas que velar por el cumplimiento del deber legal de sus propietarios de conservarlos adecuadamente. En realidad, eso nadie lo discute aunque, a decir verdad, a la mayoría de los ayuntamientos les da una enorme pereza exigir que los edificios catalogados estén en un óptimo estado de conservación. Quizás sepas que son escasísimos los casos en los que las administraciones públicas llegan hasta las últimas consecuencias ordenando a los propietarios de estos inmuebles que los conserven adecuadamente y su arruinamiento, hasta el punto de exigirlas y en su defecto hacerlo ellas mismas de manera subsidiaria trasladándoles dichos costes.

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Eso explica que en bastantes ocasiones las ciudades históricas se vayan empobreciendo culturalmente al perder poco a poco muchos de sus principales atributos y de su simbolismo como consecuencia de la especulación o la desidia. Van siendo más vanas y van dejándose por el camino parte de su autenticidad.
 
Llegados a este punto creo que es bueno que recordemos, a modo de ejemplo, un par de casos emblemáticos en los que dichas órdenes de ejecución posibilitaron que fueran los propios ayuntamientos quienes intervinieran evitando la ruina de dos importantes monumentos: se dieron en Torredelcampo, Jaén; y en Gualchos – Castell, Granada. Te comparto los enlaces que lo explican ya que te los conté por aquí hace tiempo:
 
Pero mira, siendo importantísimo velar por que los bienes culturales estén adecuadamente rehabilitados, que alberguen usos y actividades coherentes con sus características históricas, o que llegado el caso incluso tengan regulada la visita pública a su interior, considero que no debería ser suficiente. También debemos fijarnos en la salud y en la coherencia del entorno de sus entornos respectivos. De ahí mi afirmación de que no debería ser suficiente si realmente queramos apostar por la excelencia urbana y patrimonial de nuestro legado cultural. 
 
En alguna ocasión hemos reflexionado afirmando que cada uno de los bienes culturales constituye un tesoro que debemos mimar, y la verdadera diferencia la apreciaremos en aquellas ciudades que han decidido que, además de mantener su patrimonio rehabilitado y con vida, quieran conseguir un adecuado diálogo con sus entornos respectivos. Es decir, que se produzca con respeto y armonía.
 
En sentido análogo, cuando se trate de proteger ámbitos patrimoniales mucho más amplios, como sería el caso de un barrio histórico, de todo un pueblo tradicional, de un yacimiento arqueológico, de un paisaje cultural o de un sitio histórico, por ejemplo, para alcanzar esa excelencia urbana y patrimonial de la que hablabamos debería buscarse para la totalidad de dichos ámbitos. Eso requiere inevitablemente de una mayor altura de miras por parte de todos los actores locales y, desde luego, de un indudable compromiso colectivo, que deben concretarse: primero en la elaboración y aprobación de una regulación normativa exhaustiva para dichos ámbitos; y después, lógicamente, propiciando su gestión y seguimiento municipal.
 
De lo contrario, ese entorno monumental, ese barrio histórico o ese paisaje cultural irán deteriorándose progresivamente de mil maneras: ya sea en forma de usos inadecuados, construcciones impropias, alteraciones de la topografía, contaminación lumínica, saturación de mobiliario urbano, excesiva presencia del automóvil, ocultamiento del paisaje, banalización de la escena urbana, cartelerías y señaléticas heterogéneas, colores, texturas o marquesinas impropios, cableados e instalaciones que afeen el lugar o veladores que saturen el espacio público…


plano ordenacion CH

Pero fíjate que nada de lo que hoy te cuento es nuevo, ya que en la Ley 14/2007, de 26 de noviembre, del Patrimonio Histórico de Andalucía (y de manera análoga ocurre con las leyes sobre el patrimonio cultural de todas las comunidades autónomas del país) entre las diferentes medidas que se establecieron que deberian ser reguladas por los planes urbanísticos para una adecuada protección de los bienes culturales, hay dos contenidos específicos respecto de los cuales me gustaría centrarme en la reflexión de hoy:

  • 1. Identificación de los elementos discordantes y medidas correctoras tanto para el propio inmueble como para su entorno:
    • A. Identificación de elementos discordantes existentes en los edificios y medidas específicas de descontaminación visual o perceptiva:
      • Volúmenes discordantes
      • Cierres discordantes
      • Cubierta discordante
      • Huecos discordantes
      • Carpintería discordante
      • Instalaciones discordantes
      • Tratamiento de fachadas y medianeras discordantes
      • Publicidad discordante
      • Acabados discordantes
    • B. Identificación de elementos discordantes existentes en el espacio público:
      • Pavimentación
      • Mobiliario urbano
      • Recogida de residuos
      • Aparcamientos
      • Otros
    • C. Normativa en la que se regulen las actuaciones en los edificios o el espacio público con presencia de elementos discordantes.

EL buñol

EL GR

EL Salobreña

EL Torredo

  • 2. Normativa para el control visual o perceptivo de las futuras actuaciones, como, por ejemplo:
    • Las construcciones o instalaciones de carácter permanente o temporal que por su altura, volumetría o distancia puedan perturbar su percepción.
    • Las instalaciones necesarias para los suministros, generación y consumo energéticos.
    • Las instalaciones necesarias para telecomunicaciones.
    • La colocación de rótulos, señales, vallas y publicidad exterior.
    • La colocación del mobiliario urbano, incluidos toldos, veladores, quioscos y demás elementos análogos.
    • La ubicación de elementos destinados a la recogida de residuos urbanos.
    • Cualesquiera otros elementos o actuaciones que puedan distorsionar o incidir negativamente en la percepción, disfrute, contemplación o integridad de los bienes culturales, poniendo en riesgo de algún modo los valores protegidos.

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A modo de conclusión, espero que la lectura de este post te esté ayudando a visualizar que nada es por casualidad, ya que las ciudades históricas o los pueblos que rezuman armonía en su paisaje urbano o periurbano; aquellas cuyos edificios tienen un razonable estado de conservación y uso; las que apuestan por la rehabilitación de los inmuebles; ciudades y pueblos en los que sus espacios públicos están urbanizados y ocupados con mesura y al tiempo llenos de vitalidad… son lugares en los que con toda probabilidad llevan muchos años trabajando para ello.
 
Verdaderos ejemplos de buena gestión municipal y una ciudadanía que ha entendido que su patrimonio cultural constituye un bien tan valioso que lo cuidan con orgullo y lo usan con responsabilidad.


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Aunque imagino que estarás cayendo en la cuenta de que no son todas, ni muchísimo menos, las que se toman en serio estas cuestiones… Fíjate, por ejemplo, que aún son numerosos los Conjuntos Históricos que no se han dotado de un instrumento adecuado para su ordenación y protección. También es el caso de otras muchas ciudades históricas (incluso aquellas petenecientes a la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO) que lo tienen tremendamente desactualizado o incompleto, ya que sus planes fueron diseñados allá por los aos '90 del pasado siglo… y prefiero no decir nombres porque te llevarías las manos a la cabeza...
 
Ahora entenderás que está más que justificado que en el Anteproyecto de Ley de Patrimonio Cultural de Andalucía (2025), cuya aprobación aparentemente se producirá en breve, se les dé un plazo a todas ellas para que renueven o actualicen sus respectivos planes de ordenación y de protección, incluyendo entre otras muchas medidas, criterios específicos para la descontaminación paisajística de sus entornos patrimoniales y para que incorporen una adecuada regulación de las nuevas demandas actuales con incidencia en el paisaje urbano
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39 comentarios

  • Enlace al Comentario Javier García González Martes, 17 Febrero 2026 11:29 publicado por Javier García González

    Juan Carlos, me parece fundamental tu análisis sobre la "descontaminación perceptiva", ya que el ruido visual de instalaciones y elementos discordantes altera la escala y la lectura histórica del patrimonio tanto como el propio deterioro físico.
    Coincido en que la excelencia urbana exige superar esos planes de los noventa hoy obsoletos, entendiendo que la protección del edificio es inseparable de la armonía de su entorno. Recuperar esa limpieza visual es, sin duda, el primer paso para devolverle su autenticidad a la escena urbana.

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  • Enlace al Comentario Ignacio Henares Martes, 17 Febrero 2026 12:35 publicado por Ignacio Henares

    Un placer leerte siempre

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  • Enlace al Comentario Mónica Martes, 17 Febrero 2026 19:49 publicado por Mónica

    Cuan fundamental es que una buena regulación esté acompañada de la necesaria concienciación de la ciudadanía y de quienes realmente usan la ciudad. Cuando las “prohibiciones” o “sanciones” no se perciban como castigos, sino como una oportunidad para lograr la mejor ciudad histórica posible —bien cuidada, ordenada y libre de elementos que la alteren—, será mucho más sencillo alcanzar el objetivo.

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  • Enlace al Comentario Margarita Jerez Caparrós Jueves, 19 Febrero 2026 07:10 publicado por Margarita Jerez Caparrós

    Proteger el patrimonio no debería limitarse a cumplir la ley, sino asumir un compromiso real con aquello que forma parte de la identidad colectiva. No basta con evitar la ruina de un edificio; también importa la coherencia y la calidad de su entorno. La idea de los “elementos discordantes” resulta especialmente importante, porque pone el foco en cómo pequeños desajustes pueden alterar la percepción de un conjunto histórico. Las intervenciones patrimoniales que marcan la diferencia y destacan implican ir más allá de lo mínimo exigible y entender que el cuidado del patrimonio es también una forma de cuidar la propia ciudad.

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  • Enlace al Comentario juan carlos GARCÍA DE LOS REYES Jueves, 19 Febrero 2026 20:06 publicado por juan carlos GARCÍA DE LOS REYES

    ¡Oh! Tras un par de días intensísimos de trabajo, de repente me encuentro con un rosario de comentarios de reflexivos comentarios realizados por varios compañeros de profesión, todos ellos interesantes y realizados desde sus particulares perspectivas...
    - Así, Alejandro Muñoz ha destacado la importancia de gestionar el paisaje urbano lo que requiere de un gran compromiso y visión desde los ayuntamientos y sus equipos técnicos;
    - Mario Valenzuela pone el dedo en la llaga del mal de la gentrificación que afecta a muchas de las ciudades más singulares, demandando además políticas de movilidad urbana sostenible;
    - Sabina Delgado, insiste en la necesidad de contar con planes de descontaminación visual;
    - Javier García González nos habla de la "limpieza visual" para devolverle su autenticidad a la escena urbana y a los entornos de los monumentos;
    - Mónica Blázquez reflexiona sobre la necesidad de hacer pedagogía y concienciación con los que habitan y los que usan la ciudad;
    - y Margarita Jerez Caparrós pone el foco en la necesidad de entender que el cuidado del patrimonio y su entorno constituye una forma más de cuidar la propia ciudad.
    Excelentes reflexiones... ¡Gracias y felicidades!

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  • Enlace al Comentario juan carlos GARCÍA DE LOS REYES Jueves, 19 Febrero 2026 20:11 publicado por juan carlos GARCÍA DE LOS REYES

    He leído con interés el comentario de la arquitecta jiennense Maida Malpartida, que propone que reflexionemos sobre la necesidad de apostar por la concienciación de los habitantes de la ciudad en cuestión, para que conozcan y amen su patrimonio. Es decir, hacer pedagogía del patrimonio local... Absolutamente de acuerdo. ¡Gracias y bienvenida a este blog!

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  • Enlace al Comentario juan carlos GARCÍA DE LOS REYES Jueves, 19 Febrero 2026 20:12 publicado por juan carlos GARCÍA DE LOS REYES

    Recibimos con alegría el comentario que la Doctora Maritza Velarde nos regala desde Lima. Siempre positivo con nuestra labor y agradecida por nuestro empeño. Te mando un fortísimo abrazo, querida amiga

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  • Enlace al Comentario juan carlos GARCÍA DE LOS REYES Jueves, 19 Febrero 2026 20:14 publicado por juan carlos GARCÍA DE LOS REYES

    Que La Ciudad Comprometida tenga entre sus lectores al profesor, gestor de lo público, investigador y ciudadano comprometido Ignacio Henares es un lujazo y todo un orgullo... ¡Gracias buen hombre!

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  • Enlace al Comentario Ana Fernandez Viernes, 20 Febrero 2026 07:18 publicado por Ana Fernandez

    Un artículo muy acertado, que pone sobre la mesa una cuestión que a menudo simplificamos demasiado, nuestras ciudades históricas no son un problema ambiental, sino una oportunidad si se gestionan con inteligencia. Coincido en la idea de que conservar no significa congelar, sino adaptar y optimizar desde criterios sostenibles. Integrar patrimonio no solo es posible, sino necesario para construir ciudades con identidad propia.

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  • Enlace al Comentario Joaquín Hidalgo Viernes, 20 Febrero 2026 07:29 publicado por Joaquín Hidalgo

    Muy interesante el post. La reflexión es necesaria porque recuerda que la calidad de la ciudad histórica no depende solo de grandes planes o decisiones públicas, sino también de la suma de actuaciones privadas. El propietario particular tiene una responsabilidad directa en la conservación del conjunto, pero a menudo se enfrenta a una normativa compleja, costes elevados y dificultades técnicas que no siempre van acompañadas de asesoramiento ni incentivos suficientes. Exigir calidad y coherencia es necesario, pero también lo es facilitar que las intervenciones compatibles con el patrimonio sean viables y asumibles, evitando que la protección se convierta, en la práctica, en un obstáculo para la conservación.

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