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Saboreando cada paso bien dado, cada sorbo, cada avance
Querido amigo, hace ya muchos años que asumí que ser urbanista es un oficio de largo alcance y que por ello debes aceptar que no será fácil ver materializados la mayor parte de tus proyectos urbanos. Un trabajo de mirada larga y por ello de lenta maceración porque los trabajos de planificación suelen requerir grandes dosis de fe y una gran capacidad, no ya para soñar el futuro, sino para generar ilusión colectiva en los habitantes y en las autoridades de esa ciudad o de ese territorio, para que también ellos decidan apostar por ese sueño colectivo, para que sea su guía durante los años venideros.
Así que, como comprenderás, no hay otra alternativa que la de ir saboreando cada paso bien dado, cada sorbo, cada avance. Sin perder la perspectiva y sin sobrevalorar las cosas, claro que no, pero viviendo intensamente cada logro, por pequeño que pudiera parecer.
Al hilo de estas reflexiones, me viene al recuerdo algo que un día escribí con forma de poema, pero cuyo contenido más bien parecía una especie de testamento vital:
“Acostúmbrate a levantar la mirada para soñar tu camino, pero no olvides esforzarte en recorrerlo cada uno de tus días”
https://laciudadcomprometida.eu/component/k2/211-el-nuevo-amanecer-que-nos-espera
¿Qué a qué viene todo esto? Pues para poder explicarte uno de esos sorbos que me ha regalado mi oficio de urbanista, con sabor a ambrosía (o más bien, con sabor al exquisito Vino de Antas que producen con esmero mis buenos amigos José Miguel García y Domingo).
Pues sí, ha sido en Antas (provincia de Almería. Andalucía. España). Un municipio que apenas tiene 3.500 habitantes distribuidos en un rosario de pueblitos y que está ubicado a más de dos horas desde mi ciudad. Allí por los confines de Andalucía hacia el levante, o lo que para el caso viene a ser lo mismo, en la puerta de Andalucía desde el arco mediterráneo.

Se trata verdaderamente de un lugar estratégico como lo demuestra el hecho de que allí nació la Cultura del Argar, que colonizó todo el sureste de la península hace 4.000 años. Por eso en las inmediaciones del río Antas, en los espacios alomados que van conformando cada uno de sus recodos, existen identificados hasta una veintena de yacimientos arqueológicos de primer orden.
Pero verás que el paso de los milenios no le ha restado a sus gentes ni un ápice de esa vitalidad innata y su capacidad de emprendimiento como lo demuestra el hecho de que el Antas actual cuenta con una esplendorosa actividad industrial y logística y su agricultura está llena de vigor. Fíjate si es así que ofertan el doble de empleos que habitantes tienen (más de 6.000), dando trabajo a los habitantes de muchos de los pueblos de su entorno.

Por tanto, Antas, un lugar con un pasado, un presente y un futuro memorables. Eso me enganchó.
Hay quienes me dicen: “Juan Carlos, busca trabajar en ciudades más grandes, donde luzca toda tu experiencia como urbanista” … pero a mí me encanta alternar esas ciudades con los municipios más menudos, porque si no lo hiciese me perdería vivencias tan emotivas como las que en estos días pasados he vivido en Antas.
Te cuento que hace ahora tres años, la vida, que es muy sabia, se encargó de llevarme a este lugar, del que apenas conocía nada, para dirigir un nuevo plan urbanístico que sustituyese al añejo planeamiento municipal que fue diseñado a principios de la década de los ’90, hace ya 35 años, ni más ni menos.
Su ayuntamiento estaba convencido con gran acierto de que ya ni el municipio, ni las necesidades de sus vecinos, ni las actividades económicas que les dan trabajo, ni las infraestructuras existentes, ni el propio contexto comarcal se parecen en nada o en casi nada a lo que existía por entonces. Por tanto, no podían seguir gestionando su territorio con una normativa que hace ya muchísimos años que se quedó antigua y que por tanto estaba lastrando su futuro.
Por eso, sin perder ni un minuto, tan pronto como entró en vigor la nueva legislación en materia urbanística (L.I.S.T.A.) se pusieron manos a la obra para la contratación de un Plan Básico de Ordenación Municipal (P.B.O.M.) que es el instrumento previsto en la nueva ley andaluza para los municipios de hasta 10.000 hab. Así que comprenderás que como ese instrumento urbanístico acaba de ser aprobado por unanimidad por su corporación municipal, hoy lo que toca es felicitar efusivamente a todos los “antusos”, con su alcalde Pedro Ridao a la cabeza.

Y no es para menos, porque mira cómo lo ha celebrado la prensa provincial, al resaltar que se trata del primer municipio en avanzar con un nuevo urbanismo acorde con la nueva legislación urbanística:
“ANTAS, MUNICIPIO PIONERO A NIVEL ALMERIENSE Y ANDALUZ CON LA APROBACIÓN INICIAL DE SU PLAN BÁSICO DE ORDENACIÓN MUNICIPAL” https://www.diariodealmeria.es/provincia/antas-urbanismo-plan-ordenacion_0_2004173379.html
Pero es que no es solo eso, porque el pasado miércoles día 25 de junio, el ayuntamiento organizó un acto público para la presentación del PBOM y, para sorpresa de unos y otros, quisieron sumarse al acto las principales autoridades políticas y técnicas de la provincia de Almería: algo verdaderamente excepcional:

- Dolores Martínez Utrera, la Delegada Territorial de Fomento, Articulación del Territorio y Vivienda de la Junta de Andalucía, que se encargó de recalcar la labor pionera de Antas que servirá de referencia a tantos y tantos municipios almerienses y andaluces.
- Francisco Torres Pérez, Jefe de Servicio de Urbanismo en la Delegación Territorial, que quiso resaltar no hay mejor motor para propiciar el desarrollo en un municipio que dotarse de un plan urbanístico bien pensado y que sea viable a todos los niveles, porque va a ser la llave para la autorización municipal de centenares de proyectos.

- Juan Martín García, Jefe de Servicio de Asesoramiento Urbanístico de la Diputación Provincial de Almería, gran conocedor de la zona, que valoró positivamente las propuestas del nuevo plan.
- Luis Cano Rodríguez, Decano del Colegio Oficial de Arquitectos de Almería, que hizo un elogioso repaso sobre la valiente apuesta que hemos hecho desde el PBOM para la protección y valorización del rico y variado patrimonio cultural de antas, además de detenerse en alguna de las propuestas urbanísticas del plan más innovadoras.

- o Antonio González Gerez, arquitecto municipal de Antas, que supo dinamizar el evento con sus inteligentes preguntas a unos y otros.
Pero lo que no podía imaginar fueron las elogiosas palabras, llenas de generosidad y de afecto, que me dedicó el alcalde en su alocución, resaltando mi/nuestro compromiso, solidaridad, humanidad, entrega y tesón… ¡Uffff! Verdaderamente emocionante e inesperado. Como lo fueron también los aplausos de los allí presentes al terminar sus palabras.
¡Ah! ¿Qué de qué les hablé yo? Pues… En realidad, sería largo de contar, pero te diré que creo que les hice sentirse orgullosos por el camino emprendido con su nuevo plan y por el compromiso colectivo que están suponiendo las propuestas…. Creo que por hoy ya es suficiente, pero te dejo una copia del tríptico que hemos preparado que contiene algunas de las ideas principales, además de compartirte el enlace de descarga del plan: https://drive.google.com/drive/folders/1VTvFODo1DxrGU-cETPdG9nd8byl5LUQ2
En fin, como te decía al principio, saboreando cada paso bien dado, cada sorbo, cada avance.


Ahora a La Calahorra le toca demostrar que ama a su castillo

No hace mucho tiempo que un ilustre colega, también paisano mío por más señas, me compartió la enorme indignación que le produjo visitar el Castillo de la Calahorra (Provincia de Granada. España).
Se trata de uno de los B.I.C. más sobresalientes de Andalucía y uno de los mejores referentes monumentales de la rica Comarca de Guadix. También constituye el icono patrimonial más reconocible del flamante Geoparque de Granada ¿Por qué? Pues porque es imposible soñar un mejor fondo escénico para su imponente silueta que las impresionantes cumbres blancas de la cara norte del P.N. de Sierra Nevada que, en apenas distancia, se yerguen casi 2000 metros por encima del altiplano del Marquesado del Zenete.

Pero también se trata de un ajado monumento cuyos propietarios nunca han querido abordar con responsabilidad su deber de conservación ni tampoco nunca quisieron gestionar con altura de miras la visita turística al monumento, reduciéndose a un escueto mínimo legal de una tarde a la semana.
Esto me decía el arquitecto Paco Sánchez Martínez:
“Nos llamó poderosamente la atención que una joya arquitectónica de semejante porte y potencia se encuentre en una permanente agonía, sin más conservación que unos cartones para recoger el guano de las palomas que se cobijan en las tirantas de las galerías del patio, o un plástico atado sobre el barandal de mármol de Carrara de la planta superior… Un bochorno que enrojece a los que amamos nuestro patrimonio.
Verdaderamente indignante que un Castillo concebido como una auténtica gema: rudo e inescrutable desde el exterior y cristal precioso y brillante hacia el interior, se encuentre en un estado de abandono de proporciones colosales, que ha sido denunciado en repetidas ocasiones…”
Quizás ya sabrás que el Castillo de La Calahorra, que data de principios del siglo XVI, constituye uno de los mejores ejemplos de palacio-fortaleza renacentista en España. Está ubicado sobre una colina rocosa para así dominar la extensa llanura del antiguo Marquesado del Zenete. O que en el entrellano de ese cerro se asienta el pueblo de La Calahorra, a escasos kilómetros de la autovía A-92, y ubicado en un estratégico cruce de caminos ya que allí confluyen tanto la ruta que parte hacia La Alpujarra (a través del Puerto de La Ragua) como diversas carreteras que se dirigen hacia los otros pueblos del altiplano, todos ellos ubicados a casi un tiro de piedra (Ferreira, Aldeire, Alquife, Lanteira, Dólar, Charches o Jerez del Marquesado, por citar algunos de ellos).


Pero es que además de proximidad geográfica, entornos idílicos y costumbres ancestrales llenas de autenticidad, también debemos tener en cuenta que todos los pueblos del marquesado conviven con unas barreras difíciles de superar: envejecimiento de su población, recesión demográfica y unos niveles de empleo y renta ínfimos, lo que sitúa a esta comarca como una de las zonas más deprimidas de toda la Unión Europea.
Ahora sí que te será mucho más fácil imaginar la frustración de sus gentes al comprobar cómo los valores patrimoniales del castillo no han servido de acicate para propiciar el tan ansiado desarrollo socioeconómico: impotentes ante la no apertura al público en condiciones aceptables; impotentes ante el estado de degradación del monumento; e impotentes ante la histórica falta de implicación por parte de las administraciones públicas para la superación de este conflicto.
¿El resultado? Un tremendo desapego social e incluso municipal con respecto a su principal monumento en particular y con respecto a lo patrimonial en general. Lo demuestra el hecho de que la evolución urbana acaecida en este pueblo durante los últimos 30 años esté plagada de soluciones estéticas heterogéneas y llenas de imposturas impropias de un pueblo que ama su patrimonio y sus tradiciones. También pone de manifiesto la falta de control municipal y por tanto de implicación municipal para la aplicación del planeamiento planeamiento urbanístico vigente desde 1995 (NNSS), que ya por entonces quiso apostar por el mantenimiento de la armonía y los valores urbanos, ambientales y paisajísticos de su arquitectura tradicional. Por tanto::
- Deterioro de la riqueza patrimonial y cultural en el casco tradicional como consecuencia del abandono y desuso de los edificios.
- Importación de los gustos y modas que nadan tienen que ver con las tradicionales, dando lugar a “pastiches” arquitectónicos.
- Proliferación anárquica de edificaciones y usos diversos en el entorno urbano

Es decir, es como si en La Calahorra se llevara a gala dicha falta de valorización social del patrimonio como manera de protestar por el abandono de las administraciones en la resolución de los problemas de su castillo, ya que en otros municipios colindantes se aprecia mucho mayor esmero en el tratamiento de las edificaciones y espacios públicos a pesar de no disponer de un BIC tan relevante como La Calahorra.
También en el entorno rural inmediato del Castillo hay vergonzosas huellas de un desarrollismo inconsciente e inexplicable, del que en este caso ya no son responsables solo los habitantes de La Calahorra ya que todas las administraciones ya sea por activa o por pasiva permitieron en la década de los '90 que al hilo de la construcción de la autovía que articula Andalucía (A-92) se autorizase una terrible cantera de áridos en las mismísimas narices del cerro del castillo… cuyo impacto atroz siempre nos estará gritando.
Pero ahora cambiemos de tercio, porque ya por fin me haré eco de una bellísima noticia de hace unas semanas que ha corrido como la pólvora:
“El castillo de La Calahorra será público tras medio milenio en manos privadas”
Ha sido gracias a la feliz iniciativa de la Diputación de Granada, que ha gestionado su adquisición. Es más, Francisco Rodríguez, su presidente, se ha atrevido a aseverar que “se trata del anuncio más importante que ha hecho la diputación en 40 años de historia”. Presidente, estoy absolutamente de acuerdo y quiero felicitarte públicamente por ese compromiso de diputación con el patrimonio de la “Granada interior” ya que además del Castillo de La Calahorra se ha conocido que ha adquirido otros BIC en Guadix o en Huéscar, por ejemplo. ¡Felicidades!
Pero esta bellísima noticia, larguísimamente anhelada, como te contaba, resulta que ha pillado a este pueblo en "fuera de juego patrimonial"… ya que lamentablemente durante muchos años eligió el peor camino posible para mostrar su desazón y su impotencia: algo así como darse un tiro en el pie.
Por eso, vecinos de La Calahorra con vuestro alcalde Alejandro Ramírez a la cabeza, ahora toca arremangarse y demostrar que verdaderamente amáis a vuestro castillo. ¿Cómo? Yo os lo diré:
- mimando vuestra arquitectura tradicional,
- rehabilitando las casas en peor estado de conservación,
- instando a la conservación de las casonas históricas que aún se conservan,
- o protegiendo el paisaje rural de vuestra vega tradicional e instando para que siga estando cultivada…


Y para ello, nada mejor que empezar a aplicar sin dilación y con rigor el Documento de Criterios para la regulación del Entorno del BIC del Castillo de la Calahorra (Granada) que por encargo de la Delegación Territorial de Granada de la Consejería de Turismo, Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía fue elaborado en 2022, en el que de manera detallada se explica cómo hacer compatible el desarrollo local y la protección cultural en el entorno urbano y rural de este monumento.



Para mí este pueblo solo era una mancha blanca que coronaba una colina en el horizonte

Si no eres de la provincia de Jaén (Andalucía, España) es probable que no hayas oído hablar de Lahiguera, y desde luego también es más que improbable que alguna vez hayas ido a ese lugar. Te lo digo porque ese era mi caso hasta que por el azar del destino la vida me ha llevado allí.
El caso es que, debido a mi profesión, ya había tenido la oportunidad de visitar con asiduidad otras ciudades cercanas, Torredelcampo, Arjona o Torredonjimeno, por ejemplo, e incluso no hace mucho tiempo estuve enfrascado con la restauración del Castillo del Berrueco que al igual que Lahiguera se encuentra ubicado en el corazón de la Comarca de La Campiña, un plácido territorio alomado en el que reina el olivar, que se encuentra enmarcado entre las sierras de Jaén, por el sur, y el gran valle del Guadalquivir, el gran río de Andalucía, por el norte.
Pero hasta que mi profesión me ha traído, para mí este pueblo solo era una mancha sin nombre, blanca, muy blanca, que coronaba una colina en el horizonte… aunque, mira tú lo que son las cosas, resulta que yo ya presumía, sin saberlo, del riquísimo aceite de Lahiguera, gracias a la generosidad de mi querido allegado José Martínez, que vive en la cercana ciudad de Andújar.

Pero hoy ya sé, por ejemplo, que hasta no hace muchos años este pueblo tenía otro nombre, Higuera de Arjona, hasta que, como en tantos otros lugares que yo conozco, con la llegada de la democracia sus gentes prefirieron quitarse de en medio el apellido para enfatizar su nombre de pila…
Lahiguera cuenta con casi 1.600 habitantes y su ubicación le permite una conexión fluida con la autovía A-4, lo que facilita los desplazamientos hacia Andújar o Madrid, lo que sumado al desarrollo de actividades económicas ligadas a la agricultura y la transformación del aceite de oliva, le otorga un papel clave en la economía local. Por eso es fácil imaginar que allí casi todo el mundo tiene raíces con alguna de las dos cooperativas oleícolas que les molturan la aceituna (Cooperativa del Campo Santa Clara y Cooperativa del Campo San Isidro) o con otras empresas del sector como es Mergaoliva.
Aún recuerdo cuando no hace demasiadas semanas visité este lugar por primera vez, quedándome prendado del sobresaliente panorama que desde allí se divisa en cualquiera de las direcciones, lo que explica que, en el punto más elevado de esa loma, denominado La Atalaya, se ubique el Torreón de Tercia del S. XIII, que nos habla bien a las claras sobre por qué nació este pueblo precisamente en este lugar.
La segunda sorpresa que me llevé fue al caminar por su calle Ramón y Cajal, verdadera espina dorsal del pueblo, llena de elegancia y de finura gracias a la sobriedad de la arquitectura y al orgullo por lo propio de sus gentes.

También podría decirte que la tercera sorpresa, enorme, fue descubrir la arquitectura de su ayuntamiento, que allá por 1914 fue diseñado por el gran arquitecto andaluz Aníbal González, padre del estilo regionalista que tan buenas obras le dio a la ciudad de Sevilla (entre ellas su conocidísima Plaza de España).

Pero te voy a ser franco, lo mejor de todo ha sido dejarme contagiar por la profesionalidad y el afán que me mostraron desde el primer momento los regidores y los funcionarios municipales (mando saludos agradecidos a Paqui Calero, la alcaldesa, a Carolina Campoy, secretaria general, y a Martín Aranda, el técnico municipal), de la misma manera que agradecí la predisposición a colaborar de las dos portavoces de los partidos de la oposición, y del buen espíritu colaborador que pude apreciar en las juntas directivas de las dos cooperativas locales y en diversos vecinos que también participaron en las reuniones de trabajo.
¡Uy! ¡Jajajaj! Y yo habla que te habla y resulta que había olvidado explicarte que todo esto que te cuento ha sido con motivo del inicio de los trabajos para la redacción del nuevo planeamiento urbanístico: el Plan Básico de Ordenación Municipal de Lahiguera que sustituirá a unas añejas Normas Subsidiarias de Planeamiento Municipal que datan de 1999.
Por el momento, hemos concluido una fase preliminar de los trabajos en la que tan importante ha sido acopiar toda la información documental que se nos ha facilitado, como escuchar a los concejales, empresarios, cooperativistas y vecinos en general sobre sus demandas y anhelos… Nosotros les hemos hablado con pedagogía de conceptos como la sensatez, la legalidad, la sostenibilidad, los valores locales o el interés general, mientras que ellos nos han explicado cosas mucho más concretas, pero no menos importantes, ya que necesitan reubicar un fallido polígono industrial, un nuevo recinto ferial, ampliar el cementerio, simplificar en lo posible la gestión urbanística de los crecimientos urbanos, o empezar a considerar como una posibilidad que antes o después los cooperativistas puedan afrontar su unificación…

Pero entre los muchos desafíos también se encuentra el envejecimiento de la población y la falta de relevo generacional. Además, Lahiguera carece de una base industrial significativa y su economía no está suficientemente diversificada hasta el punto de poder generar suficiente empleo estable fuera del sector agrícola. Esta situación limita las opciones de desarrollo económico y su evolución dependerá de su capacidad para adaptarse a los cambios económicos y sociales que afectan a las zonas rurales de Andalucía.
Por nuestra parte, por mi parte, intentaremos serles útiles y ayudarles a trazar el mejor destino posible para sus gentes.

Vivencias que se quedaron enredadas en tu cabello
¡Ja, ja, ja…! Hoy te ofrezco, en auténtica primicia, ja, ja, ja, una de mis facetas más divertidas, la de cocinero… Pero, ojo, cocinero de lumbre y chimenea, de sartenes grandes y raseras de hierro. Cocinero con sabor a madera de almendro, de almirez, de majaos y de medidas infalibles cargadas de sensatez, de secretos y misterios (una pizca, lo que admita, hasta cubrir, a buen ojo, un puñao, no mucha…). En definitiva, amante de la cocina familiar, de las tradiciones y de los recuerdos ya que, inevitablemente, cada matiz de su preparación te evoca vivencias que ya se quedaron enredadas en tu cabello…
Pero principiemos por el principio: La cosa es que mi buen amigo Pepe Raya, al que todos llamamos “el Secre” presentó mis credenciales para que mi particular “arroz de conejo con alcachofas y pimientos asados” fuese incluido en la colección de vídeos culinarios que forman parte del proyecto LOPERA EN SU COCINA //www.youtube.com/@LoperaensuCocina
Lopera, un pequeñísimo pueblo que no llega ni a los 200 habitantes, en realidad una pedanía municipio de Cortes y Graena (Geoparque de Granada, Andalucía. España) está situado en pleno Valle del Río Fardes, a escasos kilómetros de Guadix. Tierra de casas-cueva que miran embelesadas hacia la cara norte de Sierra Nevada, y tierra de los mejores melocotones que cualquiera pudiera soñar probar (¡Ahí lo dejo! Ja, ja, ja) y como también podrás comprobar, tierra con personas más que comprometidas con sus tradiciones y su cultura, porque mira que son poquitos y las cosas que son capaces de emprender. Bueno, que me disperso… ¡Al tajo!
El caso es que, en la fecha convenida, se me presentaron en el Molino de San Antonio de Ferreira Pepe Tomás (alma mater de la iniciativa culinaria) y otros miembros de la Asociación Cultural y Deportiva Valle Río Fardes dispuestos a comprobar si era verdad que yo atesoraba una verdadera reliquia culinaria propia de estas tierras del sur… El caso es que me puse en modo Arguiñano y hable casi más que cociné ¡ja,ja,ja!


Fue una velada maravillosa en la que al fin le puse cara a Ana María (cuyos maravillosos melocotones tuve el gustazo de degustar el año pasado por primera vez, y no será la última, ni mucho menos) y de la mano de Antonio Huertas pude degustar su afamado AOVE. También fue una oportunidad que me permitió reencontrarme con amigos tan queridos como Paco Garzón, Cristina Sanchís, Antonio Morillas o Josefa Navarro…

No solo me sentí honrado, mucho, por la simpatía que derrocharon conmigo y con mi familia, sino que también me llenó de ilusión poder sumarme a la iniciativa de este buen grupo que buscan “mostrar a la gente las tradiciones culinarias de la comarca dejando también un legado digital para las generaciones futuras.”
¡Que aproveche!

Así lo contaron ellos: "Hoy nos enseñan a preparar una receta con auténtico sabor mediterráneo, combinando la rica carne magra del conejo con hortalizas frescas, donde destacan las alcachofas y setas. El resultado impregna al arroz con un sabor único, lleno de matices de pueblo" y así te lo cuento yo en vivo y en directo:
¡Ah! Me recuerda Pepe Tomás que no olvides suscribirte al canal
Algunas veces la vida toma conmigo café...

Algunas veces, cuando uno menos se lo espera, le llegan caricias de la vida. Pues resulta que ayer me llegó una de ellas. Verdaderamente emotiva. Verás:
Es que fue un día grande para la historia reciente de Ronda (Andalucía, España) ya que se celebró la primera sesión de su COMISIÓN TÉCNICA MUNICIPAL DE PATRIMONIO HISTÓRICO, como consecuencia de que la Consejería de Turismo Cultura y Deportes de la Junta de Andalucía al fin ha delegado en este municipio las competencias en materia de protección del patrimonio en el ámbito de su Conjunto Histórico.
Dicha delegación, larguísimamente anhelada, solo ha podido producirse tras la aprobación definitiva del plan urbanístico que hemos diseñado para esta ciudad histórica: exhaustivo, comprometido y que mima lo mucho que tiene de patrimonial este bellísimo y archiconocido municipio malagueño.
Su elaboración no ha sido en absoluto sencilla... Claro que una de las claves para lograrlo ha tenido que ver con la entrega y el compromiso de mi equipo de www.gr-arquitectos, pero comprenderás que no habría sido suficiente sin el buen hacer y la profesionalidad de todo el equipo técnico y jurídico del ayuntamiento, o sin la ejemplar implicación de toda la corporación municipal.
Pues eso, que te decía al principio que ayer se celebró la sesión inaugural de dicha comisión, pero para mi sorpresa, la alcaldesa Maripaz Fernández y el concejal de Urbanismo Jesús Vázquez han querido que yo asistiese en calidad de invitado de honor… aunque fuese en la distancia ¡Ainssss!

Aparte de la emotiva invitación, te diré que con la puesta en marcha de esta comisión local se va a agilizar enormemente la autorización de toda clase de iniciativas en favor de lo patrimonial y del buen urbanismo, como lo demuestra el hecho de que en la sesión de ayer recibieron el espaldarazo una docena de proyectos que en su mayoría llevaban muchísimos meses atrancados en la maraña burocrática de la administración. Por tanto, ayer se dio un buen ejercicio de operatividad y de buen hacer municipal que ayudará a dar visibilidad al impulso que se quiere dar desde el ayuntamiento, con el aval de la Junta de Andalucía, a la rehabilitación de la Ronda Histórica, y por eso desde ahora las autorizaciones ya no tendrán que venir desde Málaga sino que se otorgarán directamente desde Ronda.
Cuando me dieron la palabra les manifesté (no sé si constará en el acta, jajaja) que lo están haciendo muy bien. Después, me escribió Raúl Arroyo, el arquitecto municipal, para decirme que ayer fue un bonito día… ¡Vaya que lo fue!
Así que esta mañana, muy tempranico, antes de que la vorágine del día a día me absorbiese, he querido compartirte mi alegría por esa caricia recibida en el día de ayer, y para ello nada mejor que recurrir a los poetas para que nos ayuden a dar voz a los sentimientos, que para eso están (porque nadie duda a estas alturas que Joan Manuel Serrat es uno de los mejores). Por eso, querido amigo de la Ciudad Comprometida, hoy le tomé prestado uno de sus versos:
“Algunas veces la vida toma conmigo café…”

Mi humilde capotazo
Hoy vengo decidido a hablarte de las buenas gentes a las que más admiro. ¿Que de quiénes? Pues de todas aquellas que viven en las decenas de pueblitos que se encuentran dispersos por el mundo rural español. Personas relativamente alejadas de las ciudades, lo que viene a ser lo mismo que decir que tienen bastante complicado acceder a los servicios y dotaciones públicas o privadas de las que disfrutamos todos los demás. Que disponen de muchísimas menos oportunidades para poder acceder a un empleo digno y relativamente estable, para poder ser emprendedores, para acceder a la cultura, para recibir atención sanitaria básica, para que haya un colegio bien atendido relativamente cerca, o para disponer de un transporte público razonablemente eficiente que les comunique con otros pueblos cercanos y con una ciudad…
¿Se tratarían entonces de ciudadanos de segunda? Muchos opinan que sí porque de otra manera cómo poder explicar que casi todos esos sitios en los que viven van languideciendo poco a poco en una especie de muerte en vida. Y sufren una diáspora juvenil que los va dejando cada vez más envejecidos, con menos gente y como consecuencia de ello también con menos recursos de todo tipo. Por eso hace unos años ganaron fuerza los sobrenombres de “La España Vacía” o “La España Vaciada” para reivindicar de las administraciones públicas un tratamiento diferenciado y una atención especial a esos territorios, a esos municipios, a esas comarcas… Un grito desgarrador que reclama no solo justicia, sino también inteligencia colectiva, porque nos va mucho en ello.
Yo lo que sé es que en la España interior, en la España rural, en la España despoblada, se concentran muchos de los valores identitarios, culturales, ambientales o paisajísticos que nos han permitido ser lo que somos, que forman parte de nuestra esencia como país y de los que nos sentimos orgullosos, por ser el poso y la fiel consecuencia de la enorme sabiduría popular que durante generaciones fueron atesorando nuestros padres, y los padres de nuestros padres:
- Ya que aglutinan lo mejor de nuestras tradiciones culinarias, porque ¿De donde nacieron, si no, la fabada, las migas, la fritaílla, los pucheros, el gazpacho o los pestiños?
- O de las tradiciones culturales, religiosas o festivas que remanecen del mundo rural y que constituyen señas de identidad que han sido adoptadas como propias por una gran parte de la sociedad: la tauromaquia y los encierros taurinos, la trashumancia, los mundos del aceite, del vino, del pan, del jamón o de los dulces; el fervor popular por las romerías; las verbenas…
- O, ¿Qué decir de las costumbres que nacieron precisamente de los vínculos ancestrales entre el hombre rural y su territorio? A mí, por ejemplo, no me cabe ninguna duda de que las mejores lecciones sobre el respeto que le debemos a la naturaleza las aprendí en mientras trabajaba para ellos. Y me siguen maravillando la red de acequias de La Alpujarra, los bancales agrícolas en los ruedos de los pueblos de montaña, las vegas feraces de los valles de interior, la inteligente gestión tradicional de los productos del bosque, la cultura de la vid, del olivar, de las dehesas o de las mieses, o el mundo de las aguas termales.
- O, ¿Qué decir de los paisajes majestuosos que nos regalan por doquier estos municipios, tan llenos de cultura? Porque a poco que los sepamos mirar nos van a hablar con elocuencia de las gentes que allí habitaron y de sus modos de vida, cuyas enseñanzas no deberíamos olvidar. Una arquitectura del paisaje llena de armonía, de equilibrio, de saber popular y de respeto al medio.
- O porque la arquitectura vernácula, o arquitectura popular como también se la conoce, suele ser una refinada conjunción entre lo funcional y la economía de medios, generalmente bellísima y rebosante de respeto al sitio. Con pueblos que se adaptan al lugar y a la orografía como un guante de seda a la mano. Con memorables ejemplos de arquitectura escalonada, con singulares tipologías arquitectónicas verdaderamente bioclimáticas, con hábitats sorprendentes como las casas cueva, por el uso inteligente de la cal, del barro, de la launa, del añil, de la madera, de la pizarra, del barro… o con ingenios arquitectónicos memorables como los molinos harineros, los batanes, los molinos de viento, los pozos de nieve, los apriscos, los chozos, las cortijadas, los manantiales, las ermitas, o los secaderos.
Por eso, como te decía al principio, hoy he decidido que mi reflexión será para echar un humilde capotazo al conjunto de la sociedad rural, a todos los que habitan en las comarcas más alejadas de las grandes ciudades, y específicamente a sus ayuntamientos, para agradecerles la labor abnegada y tantas veces frustrante que se realiza desde las administraciones locales, con apenas medios y desde luego con recursos insuficientes, en un intento desesperado por revertir la tendencia perversa de la despoblación con todo lo que significa. ¿Cómo? Pues dando visibilidad a una de las labores a las que deben enfrentarse sus ayuntamientos como es la de formular y aprobar un plan urbanístico que regule y ordene los usos y actividades urbanos y rurales en sus territorios.
Casi con vergüenza colectiva debo decirte que en la mayoría de los casos deben afrontar la ingente labor técnica, jurídica y administrativa que su pone formular el planeamiento urbanístico municipal con medios propios y tantas veces sin la comprensión del resto de las administraciones que pareciera que no hubiesen comprendido eso de la necesidad de apoyar y solidarizarse con los más pequeños, con los que tiene menos recursos económicos y humanos, con aquellos a los que la sociedad y sus normas se lo pone más difícil…
- Sí, sí Juan carlos, pero ¿Cómo has pensado darle visibilidad?
Pues, mira, por ejemplo, mandando un fortísimo abrazo, lleno de admiración y de solidaridad, al minúsculo municipio de CARATAUNAS (La Alpujarra Granadina. España) que con apenas 170 habitantes acaba de aprobar definitivamente su PGOU tras un esfuerzo y un empuje digno de los mayores elogios tanto para Diego, su alcalde, como para el resto de su corporación.


Y también, mandando otros abrazos igual de sentidos, y tan comprometidos y solidarios, a los alcaldes y alcaldesas y sus respectivos equipos, de los ayuntamientos de ALBONDÓN, ALMEGÍJAR, ALQUIFE, ANTAS, BORNOS, CASTRIL, CIJUELA, FERREIRA, JUMILLA, IBROS, LAHIGUERA, PÓRTUGOS, SANTA ELENA, SORVILÁN, VALDEPEÑAS DE JAÉN y VALDERRUBIO, todos ellos con muy poca población y la mayoría con menos de 1000 habitantes, para que continúen impulsando sus respectivos planeamientos urbanísticos ya que serán unos instrumentos esenciales para poder propiciar un adecuado desarrollo local, ajustado a la realidad social y física del municipio, que potencie y mime sus valores tradicionales, ambientales y paisajísticos, y tan sencillo de ser gestionado como se pueda. Con la finalidad, noble como pocas, de mejorar la calidad de vida de sus gentes en todos los sentidos.





Por mi parte, por nuestra parte, les seguiremos apoyando con todo nuestro afán y brindándoles toda la experiencia que hayamos podido acopiar durante casi toda una vida trabajando en el mundo rural, porque nunca voy a olvidar que mucho de lo que he aprendido me lo enseñaron sus gentes.

DISEÑANDO LA CIUDAD NOCTURNA
En más de una ocasión, a través de estas páginas, me he abierto en canal para reflexionar contigo sobre algunas de las historias más bellas que a lo largo de mi vida pude vivir. Al referirme a ellas, una vez te escribí:
“las historias más bellas suelen estar flotando en el ambiente a la espera de que alguien llegue con la sensibilidad suficiente, con el corazón henchido, o con el estado de ánimo preciso para percibirlas…
Por eso, seguramente lo más bello de las historias más bellas que viviste fueron aquellos protagonistas con los que la vida te cruzó; o la importancia que te supuso participar, hacer equipo o sumar con esos hombres y mujeres que no solo te aportaron experiencia o conocimientos, sino buenas actitudes y buenos ejemplos de vida”.
Pero te preguntarás: “Juan Carlos, ¿A cuenta de qué me estás contando esas cosas?”
Pues mira, se me ha venido a la mente ese recuerdo a raíz de la invitación que he recibido para participar en una mesa redonda en la que la temática será: “DISEÑANDO LA CIUDAD NOCTURNA” y eso me ha hecho evocar algunas experiencias que viví, hace ahora algo más de dos años, en Galicia (España) mientras elaboraba el Plan Director del Paisaje Nocturno del Conjunto Histórico de A Coruña. Allí tuve el honor de conocer y sembrar vínculos de afecto con dos personas entrañables:

- Una de ellas fue Juan Manuel Díaz Villoslada, por entonces Concejal Delegado de Urbanismo, Vivienda, Infraestructuras y Movilidad, que tuvo la valentía de impulsar ese pionero trabajo para la regulación del paisaje nocturno de su ciudad. Juan Manuel es un respetado intelectual que con asiduidad comparte sus postulados en los medios de comunicación, en uno de las cuales me hizo el honor de divulgar mis pensamientos al afirmar:
“El urbanista Juan Carlos García de los Reyes sostiene que es posible imaginar y planificar una estrategia de iluminación que no atienda solo a la función ligada a la seguridad y a la protección de los ciudadanos, sino como elemento que cualifica los espacios comunes, que facilita y propicia la vida social después del anochecer, que refuerza la identidad cultural mediante la puesta en valor del patrimonio histórico, y como instrumento de apoyo a la economía de la noche y al turismo. El Urbanismo de la Luz, señala, surge para integrar el paisaje nocturno en las políticas de desarrollo urbano.” https://www.mundiario.com/articulo/analisis-opinion/iluminacion-paisaje-nocturno-sostenibilidad-urbana/20220705151040245851.html

- Y la otra fue el ingeniero municipal Coque Alcázar Sánchez-Vizcaíno, verdadera alma mater de la asociación SLOWLIGHT, cuyo lema es “mejores ciudades a través de la luz”, que lleva años investigando, divulgando, educando sobre un nuevo enfoque en el diseño del paisaje nocturno a través de un uso calmado y responsable de la iluminación artificial nocturna. Fue Coque quien contactó con mi equipo cuando supo que estábamos trabajando en un nuevo Cuaderno de La Ciudad Comprometida dedicado a “El urbanismo de La Luz”, proponiendonos aplicar dichos postulados en A Coruña.
Meses después de concluir el Plan director del Paisaje Nocturno de A Coruña, Alberto Giachi y yo tuvimos el honor de presentar la publicación en Galdakao (País Vasco. España), con motivo de la celebración de uno de los congresos de SLOWLIGHT.

Te diré que ha sido más que gratificante colaborar con Slowlight en muchas de las actividades e inicativas que este colectivo viene desarrollando, la última de las cuales ha tenido que ver precisamente con la regulación del paisaje nocturno del evocador Santiago de Compostela (Galicia. España).

Pues, como te decía, recibir la invitación para participar en el Congreso SLOWLIGHT y pensar en estos dos buenos amigos ha sido todo uno… pero, ahora lo que toca es que te comparta algunos datos del evento, animándote a que te sumes, participes o aprendas, en la seguridad de que no te defraudará. Allí reflexionaremos sobre temáticas innovadoras como:
- la iluminación bajo perspectiva de género,
- el papel de la iluminación emocional,
- la propia consideración del paisaje nocturno como seña de identidad,
- la iluminación como herramienta hacia un turismo responsable,
- la iluminación como dinamizador cultural y de actividad económica,
- o la iluminación como vector de cambio climático y taxonomía verde.
- además de diferentes cuestiones relacionados con la innovación y tecnología.
Yo enfocaré mi intervención sobre la necesidad de planificar el paisaje nocturno en las ciudades, con especial énfasis en las ciudades históricas, ya que para poder obtener paisajes nocturnos óptimos y armónicos se me antoja imprescindible regular, normar, coordinar... ordenar, en definitiva, los diferentes modos de iluminación que se dan en la ciudad (espacios públicos, vial, monumental, comercial…). Una cuestión, por tanto, no solo relacionada con la sostenibilidad sino también de pura excelencia urbana. Pero lo mejor va a ser que compartiré mesa redonda con algunos de los más grandes especialistas españoles sobre iluminación y también con algunos extraordinarios políticos locales que nos compartirán sus experiencias al respecto.

Jueves, 27 de marzo de 2025
III Congreso Slowlight: SENTIR LA CIUDAD NOCTURNA
Alcalá de Guadaíra (Sevilla. Andalucía, España)

“La nature gagne terrain”
Leo en la prensa un titular más que sabido, que no todas las ciudades están asumiendo con rigor el reto de acabar con sus emisiones de dióxido de carbono (CO₂), el principal gas de efecto invernadero. Reza así: “Al ralentí o a gran velocidad según la ambición de sus alcaldes, la mayoría de municipios retrasan las inversiones verdes”,
Fíjate que, aunque hoy nadie duda de que cualquier estrategia urbana debe pasar por reverdecer la ciudad para que los espacios urbanos sean diseñados bajo criterios bioclimáticos, sin embargo, seguimos estando no lejos, sino muy lejos de que esa “buena práctica” forme parte de la agenda de la mayor parte de los municipios. Por eso, aprovechando que he disfrutado de un reciente viaje a la ciudad de Nantes (Región de la Bretaña. Francia) me gustaría hablarte de un ejemplar proyecto urbano que allí están desarrollando y que ha calado tremendamente entre sus habitantes. El eslogan que han escogido no deja lugar a la duda: "la naturaleza está ganando terreno".


Pero antes de adentrarme en el tema te diré que Nantes es una populosa y moderna ciudad de unos 350.000 habitantes, aunque con su área metropolitana asciende al doble, 700.000 habitantes. Si la visitas seguramente te sorprenderán, como a mí me ha ocurrido, cosas como:
- la exquisita delicadeza con la que han sabido compatibilizar modernidad y respeto por su patrimonio;
- la valentía con la que están sabiendo reconvertir su pasado industrial en las orillas del Loira generando nuevos barrios llenos de dinamismo y atractivos;
- y también su apuesta decidida por rediseñar los espacios públicos a escala humana, priorizando al peatón y a los modos de movilidad no motorizada gracias a que llevan años apostando por la construcción de una eficiente red de tranvías que ya la quisieran otras ciudades de similar tamaño.



El caso es que en el Nantes metropolitano se están tomando muy en serio eso de reverdecer la ciudad y para ello han diseñado un ambicioso plan para permeabilizar los espacios públicos de todos sus distritos, sustituyendo hormigón o granito por jardines y parterres en los que plantar hasta 50.000 árboles y arbustos. Se trata de un rosario de iniciativas, muchas veces de reducido tamaño, que buscan que cada habitante pueda disfrutar de al menos tres árboles en el entorno de su vivienda o de su lugar de trabajo.
Así que, permíteme que hoy más que escribir te comparta algunas de las fotografías que tomé de dichas iniciativas. Ojalá sean de tu interés.




https://elpais.com/espana/2025-03-03/barcelona-vitoria-zaragoza-y-valladolid-la-avanzadilla-urbana-que-busca-erradicar-sus-emisiones-de-co.html
https://metropole.nantes.fr/actualites/2024/environnement-nature/nantes-nature-gagne-terrain
8.000 años después somos capaces de lo peor
Hace unos días disfruté de un singular acercamiento al extraordinario patrimonio histórico y natural de un rincón de Andalucía por el que pasan cada año millones de viajeros, aunque casi siempre con prisa, ya sea porque su destino es llegar a los confines de esta bendita tierra, o ya sea al despedirse de ella camino de Castilla – La Mancha.
Quizás ya lo habrás adivinado. Me estoy refiriendo a la fracción más oriental de la inmensa Sierra Morena, un enorme macizo montañoso que divide de punta a punta la Península Ibérica, y por donde discurre precisamente la autovía A-4, una de las vías de comunicación españolas más transitadas, a través del famoso desfiladero de Despeñaperros, al que imaginación de los lugareños le puso un nombre tan descriptivo como pocos.
Se trata de un rincón agreste de la geografía española al que la geología convirtió a la vez en frontera y en puerta. Un lugar en el que la historia quiso que discurrieran algunos de los episodios bélicos más trascendentales del medievo español y europeo. Recordarás, por ejemplo, que, allá por 1212, por estos parajes discurrió la histórica batalla de las Navas de Tolosa que decantó la balanza a favor de los reinos cristianos capitaneados por Alfonso VIII, suponiendo a la postre el principio del fin de la ocupación hispano-musulmana.
Por eso durante unos días mis ojos, abiertos de par en par, y mi cara de sorpresa, no han podido disimular la emoción que sentí durante mi visita, entre lo profesional y lo lúdico, a los municipios en los que hoy voy a centrarme: La Carolina, Baños de la Encina y Santa Elena, todos ellos de la provincia de Jaén (Andalucía, España).
Permíteme que, antes de centrarme en la temática principal de este post, te deje algunas pinceladas de las maravillas que durante mi periplo disfruté y de las sorpresas que por allí encontré:
⁃ En su condición de frontera natural alberga algunos castillos y fortalezas memorables, unos oteando y controlando los accesos (como el ajado Castillo de Castro Ferral) y otros presidiendo bellísimos pueblos como ocurre en el conjunto histórico de Baños de la Encina.

⁃ A finales del siglo XVIII, bajo el reinado del preclaro Carlos III se desarrolló toda una política de nuevas poblaciones (Santa Elena, Guarromán, Navas de Tolosa…), todas ellas diseñadas ex novo, de las que La Carolina es su exponente más conocido y monumental (precisamente acaba de inaugurarse una exposición en la Universidad de Jaén sobre la magna figura y obra de Pablo de Olavide, precursor de estas nuevas poblaciones cuyo enlace te comparto):
https://www.linkedin.com/posts/nicolasruizuja_pablodeolavide-activity-7290827299652800512-Va24?utm_source=share&utm_medium=member_ios&rcm=ACoAAAmaAosBSiENCy0AZbcts6mHUdcZeLrLXz4

⁃ También ha sido desde hace más de dos mil años tierra de mineros. Lo supieron bien los romanos, y alcanzó su esplendor con la llegada de la mano de los inversores británicos que extendieron minas, poblados e ingenios por toda la comarca. Yo siento una especial predilección por el poblado minero y el valioso paisaje industrial de El Centenillo que pude recorrer y conocer de la mano de Alejandro, alma mater de la asociación de amigos de este sugestivo lugar.

⁃ Y qué podría decirte de sus montañas, de sus senderos, de sus aves rapaces, de sus manantiales o de los aromas con los que te impregnan encinas, lentiscos, pinares, alcornoques, romeros, jaras… conformando una sucesión de singulares parques naturales.
Pero, como te anunciaba, hoy quiero hablarte de otro tema. En realidad, hablarte de otra faceta de lo que atesora Andalucía y de manera particular este rincón serrano. Me estoy refiriendo al arte rupestre, porque además de ser una expresión artística, también “es un lenguaje, el más antiguo conservado”. Pero no solo es valiosísimo por su antigüedad y cualidades estéticas, porque “también nos informa sobre la Historia y la cultura de las comunidades que lo crearon.” Comprenderás por tanto que constituye un valor excepcional universal y por tanto algo único que nos debiera llenar de orgullo.
Como te decía, en las sierras de Jaén se conservan varios conjuntos de pinturas del denominado “arte rupestre esquemático” aunque hoy voy a centrarme específicamente en el yacimiento de las Vacas de Retamoso en el Parque Natural de Despeñaperros (Jaén) ya que hace no demasiado tiempo (en diciembre de 2021) fueron objeto de un deplorable acto vandálico, lo que generó un amplio rechazo social.


¿Qué por qué rescato este hecho? Pues porque mi periplo por este sorprendente rincón andaluz lo rematé visitando este yacimiento de la mano de dos de las personas más cualificadas: Pedro Ramos, director del Museo de La Carolina, y Noelia Martínez, responsable de los bienes culturales de la Provincia de Jaén. Pude integrarme en un grupo de visitantes que fuimos recorriendo un sendero que nos adentró por unos parajes bellísimos y que, bajo la batuta y con las explicaciones de estos dos apasionados defensores del patrimonio, pudo trasportarnos al modo de vida que se dio en este lugar hace ya al menos 8.000 años.

Mientras que Pedro nos embaucó con sus enseñanzas y sus conocimientos, Noelia nos fue narrando la desgarradora tropelía que sufrió una de las pinturas más valiosas cuando fueron rociadas con espray, y cómo la Junta de Andalucía, en una acción pública ejemplar y llena de compromiso, reaccionó con prontitud. Nos contó Noelia con mucho orgullo que, tras la voz de alarma que difundieron las redes sociales, inmediatamente se personó el equipo de asesores de la Delegación Territorial de Cultura con su delegado a la cabeza, y sin perder un segundo se pusieron manos a la obra.

Así lo reflejó la prensa por aquel entonces:
“La Consejería de Cultura restaura con éxito las pinturas rupestres vandalizadas en Jaén: Desde que la Consejería tuvo constancia del ataque perpetrado a las manifestaciones artísticas con un acto de pintura vandálica, encargó a un equipo de expertos un análisis del producto usado, de color rosáceo, así como el estudio de las posibles soluciones para proceder a su eliminación de forma segura lo más pronto posible…
Han finalizado los trabajos con éxito, gracias a la confección de un producto específico en gel que se ha aplicado mediante imprimación de isopos de algodón en varias fases de limpieza. Con esta técnica, la pintura vandálica va quedando adherida al algodón, lo que permite que sea removible sin afectar a las manifestaciones artísticas situadas debajo.”
Milagrosamente, estas pinturas rupestres conocidas popularmente como ‘las sacerdotisas’ recuperaron su estado natural: “Se trata de dos figuras antropomorfas bitriangulares con tocado, dispuestas junto a un ciervo en actitud de berrea. Sus pigmentos son rojizos, con el hierro como uno de sus principales componentes.”
A mí me parece que se trata de un excepcional conjunto pictórico, bellísimo y lleno de simbolismo, aunque no es mayor que varios palmos… Es probable que nunca sepamos con certeza que quisieron reflejar con esos trazos aquellos hombres y mujeres que nos antecedieron hace miles de años, pero lo que es seguro es que sintieron la necesidad de dejar constancia en la piedra sus creencias y sus sueños. Por eso me llena de orgullo y también de esperanza que, al menos por esta vez, la sensibilidad y el compromiso le hayan ganado la partida a la barbarie y a la incultura, dando continuidad, ojalá por otros miles de años, a esta maravillosa expresión artística y existencial del ser humano.
Así que estemos ojo avizor porque 8.000 años después, lamentablemente, también somos capaces de lo peor.


Experiencias únicas entre un mar de viñedos, tomillos y retamas
Casualidades de la vida, hace hoy justamente un año me preguntaba en un post ¿Por qué no sutileza e integración? porque “a poco que abramos los ojos y miremos con sentido crítico, comprobaremos que, en casi todos los municipios, ya sean grandes, medianos o pequeños, esa ansiada ‘prosperidad’ ha ido dejando por doquier diferentes heridas en sus paisajes urbanos y rurales. Huellas indelebles casi siempre absurdas e innecesarias, que por décadas devaluarán la imagen de esos lugares, dejando una fatídica impronta: La impronta de la fealdad…” https://laciudadcomprometida.eu/la-ciudad-comprometida/5771-por-que-no-sutileza-e-integracion
Ahora, al rememorarlo, veo que es probable que cuando lo escribí también estuviese pensando en un delicado encargo que acabábamos de recibir apenas unos días antes: la posibilidad de integrar un hotel rural en el seno de unos viñedos ubicados en La Loma del Perro, un bellísimo paisaje lleno de paz y armonía, ubicado a escasos kilómetros del Mar Mediterráneo, en el municipio almeriense de Antas (Andalucía. España).
Voy a intentar transportarte a ese sobresaliente lugar para que me sigas mejor. Se encuentra en pleno corazón de un paisaje alomado y lleno de cárcavas y rocas erosionadas, badlands lo denominan los geólogos, y está elevado unos 300 m.s.n.m. por lo que disfruta de gran amplitud visual en todas las direcciones. Allí afloran por doquier vegetaciones de escaso porte como matorrales o pastizales. Ten en cuenta que según el Inventario del Paisaje del Litoral de Andalucía se trata de uno de los principales conjuntos paisajísticos a proteger, conservar y promocionar.
Cuando lo visité por primera vez me sorprendió aquel mar de viñedos entre tomillos y retamas: Las cepas, cultivadas con primor, ocupando los fondos de las vaguadas, y en torno a ellas las laderas de mayor pendiente, cuya inclinación está orientada hacia los cultivos. Conjuntamente ocupan algo más del 90% de una finca de unas 30 has. en la que menos del 10% lo ocupan suelos desnudos o yermos, ya sea por la apertura de caminos o por antiguas explanaciones agrícolas.

En ese contexto, la construcción de un Hotel Rural de Gran Lujo vinculado a la cultura del vino y de los viñedos ya empezó a parecerme algo memorable. El enoturismo como base del proyecto: La presencia del viñedo como eje articulador de un hotel a través de la cual poner en valor el conocimiento de las tradiciones y procesos vitivinícolas de la comarca del Levante Almeriense. La clave sería que sus instalaciones conviviesen con la explotación vitícola, quedando plenamente integradas en aquel paisaje, favoreciendo que junto a la visita de los viñedos y las degustaciones, formen en su conjunto una experiencia única que permita al visitante conocer de primera mano los trabajos que se realizan en la viña y degustar la gastronomía de la zona desde un lugar privilegiado.
Comprenderás que con estas mimbres fue fácil coordinar con el ayuntamiento que se trataba de una actividad de clarísimo interés público y social por contribuir a diversificar la economía local de una forma sostenible, integrando el uso turístico dentro del medio rural de una forma respetuosa con el medio ambiente y con el paisaje característico del término municipal, así como poniendo en valor el patrimonio natural del municipio, haciéndolo más accesible a la población. Pero la clave debía ser, qué duda cabe, definir una serie de pautas que garantizasen que el hotel rural no afectaría a la calidad ambiental del ámbito ni de su entorno más próximo, sino todo lo contrario.
Ya ha pasado un año desde entonces y puedo compartirte con satisfacción que recientemente ha sido aprobada por el Ayuntamiento de Antas dicha Actuación Extraordinaria en Suelo Rústico, una vez recabados los informes favorables de diversos estamentos de la Junta de Andalucía. Estas han sido las tres claves principales que sustentan a este proyecto:
I. UNA IMPLANTACIÓN EN LA QUE PRIMA EL RESPETO AL LUGAR: Para garantizar que las construcciones se adapten a la topografía existente y que sean diseñadas con criterios de integración paisajística, hemos definido una serie de pautas con carácter normativo para el diseño arquitectónico del Hotel. La oportunidad de esta iniciativa reside precisamente en que el espacio turístico esté vinculado a los valores naturales del lugar para elevar su capacidad de uso y disfrute bajo principios de integración y bajo impacto ambiental y paisajístico y también como una oportunidad para restaurar los espacios más degradados de la finca:
- Se ha establecido una ordenación flexible para que el proyecto arquitectónico pueda adaptarse a las condiciones topográficas o geotécnicas que arrojen los correspondientes estudios, fijando la huella máxima de cada construcción, su superficie y unas alineaciones indicativas.
- Para garantizar la integración de la arquitectura en el paisaje y que la escala de las edificaciones que sea la óptima, se ha repartido el programa de necesidades del hotel en 4 zonas de actuación: un núcleo que albergará las zonas comunes y otros espacios vinculados a la enología (Zona 0) y tres núcleos más (Zonas 1, 2 y 3) distribuidos de manera orgánica por la finca, quedando interconectados mediante la red de caminos agrícolas existentes, evitando así alterar la topografía. Así, los huéspedes podrán disfrutar de mayor intimidad y descanso al estar las habitaciones agrupadas en pequeños grupos, orientadas hacia los viñedos, y evitando vistas cruzadas entre ellas.
- Conjuntamente supondrán 22 unidades de alojamiento (y 64 plazas) todas con la categoría de suite junior o suite, acordes a la calidad del establecimiento que busca el promotor.

II. UNA ARQUITECTURA QUE SE MIMETIZA CON EL PAISAJE: Para garantizar que las construcciones generen una imagen uniforme, integrada en el paisaje y acorde a la arquitectura propia del medio rural de la comarca, se han establecido los siguientes criterios:
- Se ubicarán semienterradas y estarán ubicadas a media ladera, ocupando algunos de los espacios yermos, y deberán estar orientadas hacia el interior de la parcela, actuando las laderas como pantalla paisajística, estando abiertas tanto hacia el paisaje circundante, como hacia los viñedos.
- Cada conjunto arquitectónico formará un edificio con características orgánicas mediante suaves curvas, para mejor adaptarse a la topografía de las laderas. Para evitar fachadas y cubiertas demasiado largas, los edificios se fragmentan mediante la apertura de porches.
- El acceso a cada zona de alojamientos se realizará desde uno de los caminos existentes, desde el que se bajará a un patio excavado en el que se sitúan las entradas a cada alojamiento.
- Delante de cada banda de alojamientos se abrirán terrazas volcadas a los viñedos, distribuidas de tal manera que cada uno de los alojamientos cuente con ámbitos privados abiertos al paisaje y a la vez protegidos del sol.


III. UNA MATERIALIDAD QUE APRENDE DE LOS MATERIALES DEL SITIO: Cuyos invariantes constructivos serán los siguientes:
- Muros de piedra seca, en consonancia con la materialidad de las construcciones rurales de la provincia de Almería. Aunque el tipo de piedra y tono particular serán especificados en el proyecto de arquitectura su elección debe garantizar una adecuada integración con los colores del paisaje donde se van a situar.
- Cubierta vegetal, en la que se plantarán especies similares a la vegetación que allí crece de forma natural, como el tomillo o la retama, quedando totalmente mimetizadas en el paisaje de Antas.
- Uso de madera y fibras naturales en elementos de carpintería, cubrición de porches, etc.
- Mejora ambiental de los espacios yermos, mediante un tratamiento de regeneración paisajística a través de plantación de especies autóctonas.


Tengo que decirte que la aprobación de esta iniciativa ha sido muy bien recibida por la sociedad local y muy bien valorada por los medios de comunicación (te comparto un par de enlaces de las noticias publicadas):
https://www.lavozdealmeria.com/noticia/3/provincia/285318/la-nueva-joya-del-turismo-rural-almeria-tendra-un-nuevo-hotel-de-lujo-unico
https://www.eleconomista.es/transportes-turismo/noticias/13181928/01/25/asi-sera-el-hotel-rural-de-gran-lujo-del-ceo-de-vodafone-espana-en-antas-almeria.html
Ahora, toca la elaboración del proyecto arquitectónico a partir de dichas pautas, que desarrollaremos con sutileza e integración, en coherencia con la pregunta con la que he encabezado este post.
No quiero olvidarme de felicitar a la empresa AGROECOPARK S.L. con José Miguel García a la cabeza por la bella iniciativa que han tenido para que sus viñedos también sean el escenario de un hotel singular y único por estos lares. Y de felicitar también y agradecer al Ayuntamiento de Antas, con su alcalde Pedro Ridao a la cabeza, por la clarividencia con la que actúan cada día, y por la ilusión con la que impulsan todas sus iniciativas.
¡Ah! Que se me olvidaba… que sepáis que la Bodega Sierra Almagrera acaba de presentar su primer caldo, comercializado como VINO ANTAS.


