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¡Para quitarse el sombrero!

Te reconozco que entre tantos vaivenes de la vida profesional hasta ahora no había encontrado un momento propicio para hablarte de una proeza llevada a cabo por uno de los municipios más pequeños de Andalucía. Porque Carataunas, un bellísimo pueblito alpujarreño que acoge a no más de 200 habitantes, de los que algunos de ellos van y vienen, hace bien poco que ha culminado exitosamente su Plan General de Ordenación Urbana y entrado en vigor tras su reciente publicación en el BOJA .
Si eres lector asiduo de La Ciudad Comprometida es más que seguro que sabrás que aprobar un instrumento urbanístico constituye la labor más compleja que, cada pocas décadas, deberían abordar todos los municipios

¿Por qué? Pues porque su diseño debe coordinarse con el conjunto de las administraciones a las que corresponde la regulación de innumerables cuestiones que inciden de una u otra manera en nuestro día a día: urbanismo, cultura, turismo, vivienda, riesgos naturales, medio natural, economía, agricultura, paisaje, vías pecuarias, cauces, carreteras, equipamientos, servicios públicos, telecomunicaciones, etc.
Y estarás conmigo que no hay mejor manera de construir el mejor futuro posible que regulando desde el propio municipio de manera coherente cómo deba llevarse a cabo. Una norma propia que vele por todo lo positivo de cada territorio y que compatibilice prosperidad y desarrollo con el respeto a la esencia de cada lugar. Aunque, claro, también constituye una excelente oportunidad para que la sociedad local reflexione sobre cómo se esté produciendo su desarrollo urbano y sacar las conclusiones que sean el caso.
Pero lamentablemente se trata de algo que muchas veces el mundo rural no valora suficientemente y que se va dejando siempre para más adelante… como es el caso del 20% de los municipios de la provincia de Granada (Andalucía. España) y de más de la mitad de los pertenecientes a la Comarca de La Alpujarra. Y eso no es bueno, en absoluto.

Por eso adquiere ejemplaridad el afán con el que Carataunas, contra viento y marea, ha estado trabajando durante los últimos años hasta dotarse de un plan de manera exitosa por primera vez en su historia democrática. Lo dicho: Para quitarse el sombrero, y para felicitar públicamente a su alcalde Diego Fernández Fernández, un gestor voluntarioso y decidido como pocos he conocido.
Ahora te deleitaré diciéndote que Carataunas, está ubicado a 800 m.s.n.m. en las faldas meridionales de Sierra Nevada, a media altura entre el río Guadalfeo y las cumbres nevadas, y a medio camino entre los populosos Lanjarón y Órgiva y los conocidos pueblos del Barranco del Poqueira, al pie de cuya carretera se ubica.
Tiene como vecinos a otros pueblos tan evocadores como son Soportújar, Cáñar, Mecina Fondales, Ferreirola o Pórtugos con los que comparte su ancestral y característica manera de construir sus viviendas prismáticas, tan pegadas al terreno y con tanto ingenio a partir de materiales tan sencillos como la piedra, la madera, la cal y la launa. Un pueblo conformado por un puñado de abigarradas manzanas y callejas empedradas en torno a su delicada iglesia.
Sus ruedos están presididos por un paisaje de bancales agrícolas escalonados que miran hacia el fondo del valle y que reciben el saludo del mar Mediterráneo que se asoma por detrás de la Sierra de Lújar. Por eso Carataunas está: “entre la sierra y el mar, entre la vega y el cielo”.
Para finalizar te diré que, desde mi punto de vista, una de las bondades más importantes del planeamiento urbanístico aprobado consiste en que Carataunas, al contrario de lo que había ocurrido hasta ahora, vuelve a apostar decididamente por un modelo de desarrollo que aprende de las tipologías tradicionales y de la cultura comarcal, que mima el paisaje, que pone orden y que apuesta por la sensatez y la mesura.
Comprenderás que tanto mi equipo como yo mismo nos sintamos muy honrados por haber sido testigos de excepción de este ejemplar logro colectivo en el que debieran mirarse otros muchos municipios.

Las miradas colectivas
Las miradas colectivas siempre son más ricas,
aportan más matices,
alejan de las obsesiones
y resisten mejor el paso del tiempo...






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Feliz Navidad y un venturoso 2026
te desean Juan Carlos García de los Reyes...
... y tus amigos de GR-arquitectos y Desarrollo de Ciudades Comprometidas:
Kika, Mónica, Natalia, Alejandro, Elena, Juan Carlos, Paloma, José Miguel, Luis,
Darío, Víctor, Mario, Sabina, Alejandro, Joaquín, Orjona, Alicia, Margarita y Ana
'Me comería el pan untado en tierra de Guadix'

Mi padre, "Juanito" (Juan García Carrasco 1925-1995), fue un comerciante muy querido, gran soñador y de corazón grande. Vendía muebles, electrodomésticos y toda clase de menaje para el hogar. Venía de una saga familiar por cuyas tiendas pasaron todos los accitanos y todas las gentes de esta mitad de la provincia de Granada: Almacenes San Juan, Almacenes La Confianza o Almacenes Julián... la tienda que fundó mi abuelo y después siguieron regentando sus dos hijos Salvador y Juan. Ahora muchos de mis hermanos o cuñados son también comerciantes (Torcuato Fandila, Maricarmen, Rosa, Luis, Pepeluis, o Rafael y Paqui) y todos ellos tienen pequeños establecimientos desde los cuales ayudan a tejer un tejido social maravilloso que es la esencia de mi ciudad, Guadix. https://laciudadcomprometida.eu/la-sociedad-comprometida/269-los-comerciantes-se-ponen-de-punta-en-blanco
Fue un buen hombre que se hizo a sí mismo. Apasionado, generoso, emprendedor… y buen padre (de quien cada uno de sus diez hijos hemos heredado alguna de las facetas de su particular personalidad). De mi padre siempre oí decir que “me comería el pan untado en tierra de Guadix”. Y a Guadix dedicó su esfuerzo económico, su vida, y su biblioteca, sin duda un singular legado cultural. https://granadablogs.com/gr-arquitectos/2009/11/09/un-paseo-por-los-sentimientos/
En realidad, Juan García Carrasco fue el depositario de un valiosísimo archivo familiar y biblioteca cuyo iniciador fue Rafael Carrasco, quien fuera alcalde de Guadix en el bienio 1934-1935, amigo próximo a Lorca y a Falla (y anfitrión en esta ciudad de ambos y otras muchas personalidades destacadas del mundo de las letras) y erudito "alarconiano". Posteriormente y hasta el momento está siendo mi hermano Julio García de los Reyes el depositario de tan importante legado, al que le está dando un enorme impulso y desarrollo. https://www.facebook.com/ayuntamiento.deguadix/posts/el-accitano-julio-garc%C3%ADa-de-los-reyes-ofrecer%C3%A1-la-conferencia-pedro-antonio-de-a/667811762204868/
Aunque ya han pasado 30 años desde que nos dejó (y algo más de un siglo desde que nació), no dejamos de tenerlo presente.


RONDA y GUADIX, la lección de dos ciudades andaluzas
¡Si es que estaba de Dios! Se acaban de hacer públicos los Premios Andalucía de Urbanismo de 2025 (la anterior edición fue la de 2021) y quiero que sepas no quepo del gozo que siento.
Se suele decir eso de estar más feliz que una perdiz ¿No? Pues que sepas que no hay suficientes perdices en todas las cárcavas del Geoparque de Granada para igualar el confort, la paz y el agradecimiento a la vida me invade porque dos de nuestros trabajos han sido premiados, ya que en la categoría destinada a los mejores trabajos de Planificación hemos recibido dobles caricias. Mira:
- PREMIO ANDALUCÍA DE URBANISMO al Plan de Ordenación y Protección del Conjunto Histórico de RONDA (Málaga)

- MENCIÓN ESPECIAL al Plan de Ordenación y Protección del Conjunto Histórico de GUADIX (Granada)

Tiempo tendremos de detenernos para deleitarnos en las bondades de los trabajos premiados en las otras categorías, lo prometo, pero permíteme que hoy ponga el foco en estas dos ciudades maravillosas: RONDA y GUADIX, GUADIX y RONDA, a las que tuve la inmensa dicha de que la vida me vinculara profesionalmente.
Ha sido un verdadero reto y también un gran honor por haber vivido en primera persona los respectivos procesos de planificación que han vivido en los últimos años cada una de ellas. En ambos casos se ha tratado de los mayores retos profesionales que nuestro equipo había asumido, aunque en realidad te digo que trabajar en las ciudades históricas siempre requiere altísimas dosis de especialidad, experiencia, pedagogía, determinación, convencimiento, generosidad, concertación, e incluso de audacia para poder concluir la partitura de sus planes.
En ambos casos ha sido esencial que se diesen un cúmulo de circunstancias: la generosidad y la amplitud de miras de sus corporaciones, que supieron dotar de institucionalidad a los trabajos para aprobarlos finalmente por unanimidad; la implicación, los aportes y el rigor de los equipos técnicos municipales; la madurez y la participación de los colectivos sociales más interesados en estas cuestiones; la receptividad y los aportes recibidos desde las administraciones sectoriales, fundamentalmente de urbanismo, medio ambiente y cultura; y también, cómo no, gracias al apoyo y al compromiso de mi excelente equipo de profesionales, sin los cuales nada de esto sería de esta manera.
Así que a todos los actores de estos apasionantes procesos colectivos os felicito y os agradezco vuestra contribución imprescindible para que, finalmente, ambos planes hayan sido elegidos y premiados.
En el caso concreto de Ronda, su plan constituye “un hito en la historia local” y un verdadero ejemplo de eficacia y coordinación técnica y administrativa, dando lugar a un proceso ágil y fructífero que ha permitido que el plan se haya aprobado en apenas tres años y medio.
En el caso de Guadix, su plan constituye “una partitura coral, soñada, tañida y sentida”. En realidad, se trata del plan más esperado, siendo por décadas uno de los objetivos prioritarios de la ciudad que siempre quedaba frustrado dada su enorme dificultad. Ahora, la novedad ha residido en haber sabido articular un amplio consenso técnico, social y político.
Pero, como es lógico, ambos planes participan de una serie de ideas fuerza que me gustaría resaltarte:
- Son ejemplos de urbanismo pedagógico al haber sabido generar cercanía, complicidad y transparencia, favorecer un óptimo clima de diálogo y propiciar un debate sereno, constructivo y participativo durante todo el proceso de su formulación.
- Han conjugado la excelencia urbana y patrimonial de Ronda con el resto de las cuestiones que debe considerar la actividad urbanística, con especial referencia a las Estrategias de Sostenibilidad Urbana.
- Por la consideración del paisaje y su presencia en la escena urbana como factores determinantes para la ordenación de la ciudad y de su entorno;
- Por haber considerado de manera prioritaria las políticas de vivienda o la exhaustiva identificación de las oportunidades de mejora urbana existentes.
No quisiera olvidar agradecer a todas aquellas personas e instituciones que de una u otra forma han apoyado a la candidatura de ambos planes, cómo no felicitar a ambos ayuntamientos, alcaldes y delegados de urbanismo, y agradecer así mismo por su elección a los miembros del jurado y a la propia Consejería de Fomento, Articulación del Territorio y Vivienda de la Junts de Andalucía.
Pero ahora toca hacer una confidencia: Te confieso que nunca me he tenido por ser una pitonisa o un profeta, pero el caso es que, allá por el mes de mayo de 2024, en estas páginas de La Ciudad Comprometida escribí un post denominado Guadix y Ronda: Dos ciudades en donde mirarnos a través de cuyas letras lancé al viento más que una profecía un verdadero deseo:
“…Desde este humilde blog, con la máxima solemnidad, propongo postular a Guadix y a Ronda para la obtención del Premio Andalucía de Urbanismo ya que, con todo merecimiento, sus planes ya forman parte del mejor de los activos de dicha Comunidad Autónoma” https://laciudadcomprometida.eu/component/k2/5778-dos-ciudades-en-las-que-mirarnos
Así que me da cosa poner por escrito lo que se me está ocuriendo, no vaya a ser que se cumpla, jajajaj (porque a lo mejor también está de Dios que ambas ciudades se hermanasen)
En fin, que “la vida algunas veces toma con uno café…”



Un libro esencial sobre la arquitectura vernácula de La Alpujarra

Hoy voy a compartir contigo una agradable sorpresa que he recibido en los días pasados. Verás: Resulta que recibí un inesperado paquete en mi oficina, que abrí con enorme curiosidad. Contenía un bello libro con una aún más bella dedicatoria de su autor. Llena de afecto y de generosidad hacia mí.
Te diré que había perdido todo tipo de contacto con Alfonso Castellón Gallegos desde hacía unos veinte o veinte y cinco años cuando coincidimos profesionalmente en La Alpujarra, más concretamente en el Barranco del Poqueira. Fue cuando dirigía por entonces un complejísimo y voluntarioso trabajo para dotar de ordenación urbanística y de protección a ese hermosísimo valle que engloba a los municipios de Capileira, Bubión y Pampaneira y resulta que Alfonso era el técnico municipal.
Por esa razón tuvimos la oportunidad de coincidir y trabajar juntos, prácticamente codo con codo y absolutamente compenetrados. Desarrollando una enorme pedagogía patrimonial para hacer ver a aquellos alcaldes y concejales que sus pueblos, sus bancales, sus tinaos, sus muros y paratas, sus casas de piedra, madera, launa y cal, sus acequias, su urbanismo escalonado lleno de gestos solidarios, la sabiduría con la que generación tras generación supieron labrar el paisaje, su cultura del agua, sus prados, sus cortijadas, sus tradiciones… constituían algo muy valioso. Tan valioso que ya ni tan siquiera les pertenecía solamente a ellos, sino a todos los andaluces. A todos los españoles. A todos…
Pues allí que estaba presente Alfonso: juicioso, comprensivo y verdaderamente proactivo. El mejor cómplice municipal que pude soñar, a pesar de que por entonces era muy joven y deduzco que asesorar a los municipios del Barranco debió de ser uno de sus primeros trabajos profesionales.
A Alfonso en realidad no tuve nunca la necesidad de convencerlo de nada. Tan voluntarioso y comprometido con lo patrimonial y con lo ecológico, gracias a su enorme sensibilidad enseguida se alineó con el discurso de las propuestas urbanísticas y patrimoniales que yo llevaba a aquellas gentes. Por eso mi discurso era también su discurso. Comprenderás por tanto que sus aportaciones técnicas, siempre llenas de sensibilidad y de cordura, constituyeron una enorme contribución para que finalmente aquel planeamiento saliera adelante y fuera un verdadero éxito colectivo.
Fueron unos años más que laboriosos en los que coincidí con Alfonso Castellón. Los recuerdo enormemente. Intensos y apasionantes. Fueron decenas de reuniones con vecinos, visitando organismos, explicando propuestas, recorriendo cada rincón de los pueblitos y de sus ruedos, discutiendo detalles…

Aún sigo pensando que el Planeamiento Supramunicipal del Barranco del Poqueira (Normas Subsidiarias de planeamiento, con Contenido de Protección, de Capileira, Bubión y Pampaneira) constituyó una enorme lección del mundo rural para toda la sociedad, que aún hoy sigue vigente como uno de los mejores activos urbanísticos de Andalucía. Porque tres pequeños municipios, cuya población apenas sumaba 2.000 habitantes entendieron que, más allá de las líneas artificiosas de sus términos municipales, debían trabajar conjuntamente ya que compartían un mismo valle, una misma cultura, un mismo paisaje, unos mismos recursos… por lo que debían también soñar juntos un mismo futuro. Y así fue. Con el apoyo inicial de la Diputación de Granada aquel plan salió adelante y coniguió el aval de todas las administraciones, incluida la Consejería de Cultura que les delegó la gestión de sus Conjuntos Históricos. como colofón, tal y como había programado aquel plan, constituyeron un consorcio urbanístico que les permitió trabajar coordinadamente durante muchos años.
Por eso, con toda justicia, a aquel planeamiento supramunicipal, una vez concluido definitivamente, le fue otorgada en 2009 la Bandera de Andalucía. Una bandera que en justicia también es de Alfonso Castellón, al igual que de todos los funcionarios y concejales que contribuyeron en su diseño y aprobación.
Ahora, muchos años después, recibo con enorme alegría ese presente tan especial, plasmado en un libro esencial con el que su autor nos comparte todo lo que sabe y ama de la arquitectura vernácula de La Alpujarra. ¡Felicidades amigo Alfonso!
¡Ah! Que olvidaba compartirte tan bella dedicatoria:
“A Juan Carlos García de los Reyes: Maestro y pionero de la puesta en valor de las arquitecturas vernáculas de Las Alpujarras.
Tu trabajo abrió camino para quienes amamos este territorio.
Fue un privilegio coincidir contigo durante mi etapa en La Alpujarra y aprender de tu visión.
Que este libro sea también un pequeño homenaje a tu dedicación y a la belleza que juntos defendemos.
Con cariño y admiración, Alfonso Castellón”

CONJUGANDO LA EXCELENCIA CON LA ÉTICA
Sabía perfectamente que llegaría (llegaríamos) a la última semana del mes de julio con las fuerzas justitas y, en efecto, un año más así ha sido. En realidad, con este han sido cuarenta y un años en los que siempre ha pasado igual: once meses apretando, empujando, ensortijando entregas y forzando a la mente y el ánimo, sin apenas tiempo para regodearse en ninguno de los proyectos… y en las semanas previas al mes de agosto todo muchísimo más reconcentrado… ¡Ja, ja, ja! ¡Siempre detrás de los acontecimientos!
Pero ¿Sabes? No me queda otra que darle las gracias a la vida (y al cielo) porque también ha sido otro año más en el que mi profesión me ha regalado un sinfín de emociones, de vibraciones, de regalos… Nuevos proyectos, nuevos paisajes, nuevas ciudades y lo mejor, numerosas nuevas personas con las que compartí retos, sueños y anhelos.
¿Y algún mal rato también? Muchos. Muchos más de los que te piensas. … pero pesan infinitamente menos, al menos a mí me lo parece cuando ahora, como cada año por estas fechas, echo la mirada hacia atrás.
Pero hoy mis palabras serán fundamentalmente para esas dos docenas de valientes que me acompañan cada día y mi gratitud hacia ellos no ha cambiado ni un ápice:
“Quería deciros que estoy muy orgulloso de todos vosotros, individualmente y como equipo: sois buenos tipos, os esforzáis en sumar o en multiplicar cuando se puede, respetáis el trabajo de los demás y os integráis de maravilla en los equipos... ¡Ah! Y también sabéis sacar ese orgullo y genialidad que lleváis dentro cuando toca sacarlo.
Aún os quedan muchísimos retos profesionales que afrontar en los próximos años, desde luego muchos más que a mí, que ya viví centenares de ellos, pero eso no debe impediros que, de cuando en vez, os regodeéis en los fugaces logros conseguidos (¡¡siempre son fugaces!!)”
Así que permitidme que os recuerde algunos de los frutos de este último año, todos ellos conseguidos actuando de manera cohesionada y con la colaboración imprescindible de otras muchas personas de ayuntamientos, administraciones, empresas, otros asesores y ciudadanos. Así por ejemplo:
- Hemos sacado de la UCI a la Muralla Norte de Jaén junto con un Plan Director que dará coherencia a otras intervenciones futuras en este ajado monumento. Además, hemos tenido la fortuna de que dicha intervención haya sido premiada recientemente por el Colegio de Arquitectos de Jaén. En esta provincia también hemos concluido las obras de conservación de la Villa Romana de Bruñel (Quesada) al igual que en breve empezará a ejecutarse nuestro proyecto para 4 Torreones medievales de Andújar, que además serán iluminados junto con otros lienzos de la muralla en coherencia con el Plan Director del Paisaje Nocturno del Conjunto Histórico de Andújar, una experiencia pionera a nivel andaluz.

- O que, de la mano de Iniciativa Slowlight, hayamos apoyado a Santiago de Compostela para el Concurso Internacional que determinará una nueva iluminación monumental del entorno de su catedral.
- También estamos propiciado la ejecución de diversas obras de emergencia en los Acueductos de Antas (Almería), o que mientras tanto, la rehabilitación del monumental Ayuntamiento de Martos avance decididamente.
- Estamos dando todo para el diseño de dos delicados hoteles que destacarán por su singularidad: uno emplazado en el corazón de unos viñedos, al norte de la provincia de Almería, y el otro mediante la rehabilitación de un antiguo Convento del siglo XVI en la provincia de Málaga.
- Podemos anunciar a voz en grito que el Monasterio Jerónimo de Bornos y los “bornichos” están de enhorabuena, una vez que se ha podido “enterrar” un proyecto especulativo que abocaba su destrucción. Ahora ya queda garantizada su protección y su destino para usos dotacionales y culturales. 
- Estamos inmersos en la elaboración de los Planes directores respectivos de los Paradores Nacionales de Cáceres, Mérida y Trujillo, todos ellos ubicados en Extremadura, que serán clave para resaltar sus valores históricos, culturales y arquitectónicos.
- Hemos gozado por el éxito enorme que ha supuesto la culminación del PGOU de Carataunas (uno de los municipios más pequeños de Andalucía), que debe servirnos de acicate para seguir desenredando con paciencia la maraña administrativa que sufren Ferreira, Alquife, Valderrubio, Cijuela, Sorvilán, Pórtugos, Almegíjar o Albondón. Ojalá que pronto la aprobación de sus PGOUs sea también una realidad.
- Al igual que seguimos avanzando en la aplicación efectiva de la nueva legislación urbanística andaluza (L.I.S.T.A.) por lo que nos enorgullecen las aprobaciones iniciales de los PBOM de Bornos (Cádiz) y Antas (Almería); los Avances de los PGOM y POU de Mengíbar (Jaén) y Ronda (Málaga); o el inicio de los futuros PGOM y POU de Cenes de la Vega (Granada) y de los PBOM de Lahiguera (Jaén), Ibros (Jaén), Huécija Almería) y Los Corrales (Sevilla); al igual que hemos avanzado enormemente en el PGMO de Torre-Pacheco (Murcia).
- Pero uno de los mayores retos de los últimos meses ha sido confeccionar en tiempo record (y en unas circunstancias políticas muy complejas) los Avances de los PGOM y POUs de Jaén, poniendo todo de nuestra parte para que esta importante ciudad andaluza sueñe su futuro con una ilusión renovada.
- También otro de los retos más apasionantes vividos ha sido aportar nuestra mirada crítica en municipios y ciudades tan maravillosos y a la par complejos como son Archidona (Málaga), Níjar (Almería), Vera (Almería), Gualchos-Castell (Granada) o Torredonjimeno (Jaén).
- Y seguimos trabajando en numerosas ciudades históricas de aquí y allá, convencidos de que necesitan dotarse de instrumentos de gestión bien pensados y eficaces para su protección y mejora: Buñol (Valencia), Jumilla (Murcia), Bornos (Cádiz), Pórtugos (Granada), o Jaén, Torredonjimeno y Baeza (en la provincia de Jaén) son algunos ejemplos.
- Excelentes noticias han sido que Guadix y Ronda sigan dando pasos de gigante al recibir sus ayuntamientos desde la Junta de Andalucía las competencias para la gestión directa de sus Conjuntos Históricos, toda vez que recientemente quedaron aprobados sus respectivos "planes de protección".
- Y también en Ronda hemos sentado las bases para la creación de un parque periurbano en la Cornisa Sur del Tajo (donde antes había prevista una urbanización residencial) y hemos encauzado las características de un vial paisajístico que conectará dos barrios extremos de la ciudad.
- Hemos diseñado un Intercambiador de Transportes para Huéscar, gestionamos el futuro Ferial de Mengíbar, estamos ordenando crecimientos residenciales en Linares y en la cornisa de Cenes de La Vega, y gestionando transformaciones urbanísticas en Albuñol y Dílar (Granada) o La Carolina (Jaén)….
¡Uf! Y todo eso sin descuidar las publicaciones del Blog La Ciudad Comprometida, diversas conferencias, artículos, otras publicaciones… Además de que hemos sembrado el futuro de nuestro equipo a través del nacimiento de Desarrollo de Ciudades Comprometidas SL.
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Pero ¿Sabes? ¿Sabéis? Lo más importante es que seguimos demostrándonos día a día que podemos ser útiles a la sociedad propiciando buenas prácticas al acercarnos a cada encargo con humildad, pero también conscientes de nuestra responsabilidad y de nuestra capacidad transformadora… sabedores de que "Tan importante es crear ciudad como crear ciudadanía".
Por eso, queridos colegas, debéis sentiros muy orgullosos por lo conseguido y por haberlo sabido realizar todos juntos... pero procurad descansar el cuerpo y la mente porque el año, aunque ha sido apasionante, también ha sido duro, duro, duro... y porque dentro de muy pocas semanas, en realidad ya a la vuelta de la esquina, volveremos a tener que apretar bien los dientes e iniciar un nuevo ciclo.
Un abrazo enorme de vuestro compañero (y jefezuelo)


Causalidad en las cumbres de Sierra Nevada
Una buena amiga mía no cree que las cosas que ocurren sean fruto del azar, de la casualidad, sino más bien de la causalidad… Y tú te dirás que a qué cuento viene esto, pues te lo diré, pero empezando desde el principio:
Resulta que por estas fechas se cumplen cuarenta años desde la entrada en vigor de la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español (LPHE) uno de los primeros y más evidentes indicios de la nueva modernidad que empezaba a llegar a nuestro país (con posterioridad, ya en 2007, el Parlamento Andaluz la complementó con la Ley del Patrimonio Histórico de Andalucía).
Fíjate que la LPHE, ya desde su preámbulo empieza a sentar cátedra, al afirmar que “El Patrimonio Histórico Español es el principal testigo de la contribución histórica de los españoles a la civilización universal y de su capacidad creativa contemporánea. La protección y el enriquecimiento de los bienes que lo integran constituyen obligaciones fundamentales que vinculan a todos los poderes públicos....
Pero me estoy dispersando, jajajajaj. El caso es que hace apenas unos días decidí darme un respiro para coger aire (y fuerzas) e irme a la montaña. La ruta elegida sería ascender a la línea de cumbres del Parque Nacional de Sierra Nevada (Granada/Almería. Andalucía, España) y visitar el añejo Refugio de Elorrieta, conocido como el más alto de Europa, ya que se encuentra a nada menos que 3.187 metros de altitud sobre el nivel del mar, en el vértice superior del municipio alpujarreño de Capileira.


Pero (y ahí viene lo de la causalidad) esa misma mañana, mientras degustaba un rico café, me topé con un artículo publicado en Linkedin que se hacía eco de la efeméride de la LPHE… y, claro, ya fue inevitable que viniera a mi mente el recuerdo de una absurda polémica que se dio hace años. Pero te cuento.
Todo surgió a cuenta de la pretendida demolición del refugio por la dirección del Parque Nacional, obviando sus indudables valores arquitectónicos como edificio adscrito al Movimiento Moderno, con la justificación de que sería para renaturalizar esa cumbre tan emblemática... Parece ser que para ello contaban con el respaldo de la Federación Andaluza de Montaña, que consideraba que este tipo de instalaciones debían estar en cotas no tan extremas.
¡En fin! Que la que se armó fue de aúpa: Porque centenares de montañeros granadinos se pusieron en pie de guerra porque “estos espacios montañosos, han pasado de ser simples albergues para alpinistas a complejos arquitectónicos llenos de historia”.
El caso fue que se sucedieron iniciativas de todo tipo, algunas realmente bellas y memorables, aunque para mí la más emotiva fue la cadena humana en torno al refugio de 400 montañeros, que quedó recogida en un documental que te comparto:
https://youtu.be/JaqIqn0W7UY?si=Gie3bF516mNzODSM
También dio lugar a que la Fundación DOCOMOMO Ibérico (documentación y conservación de la arquitectura y el urbanismo del movimiento moderno) decidiese incluirlo en su inventario, con la siguiente descripción que hicieron los investigadores granadinos Juan D. López-Arquillo y Cristina Maldonado Granados:
El refugio de alta montaña Elorrieta, situado a 3.187 metros de altitud en la cabecera de un valle glacial, se llevó a cabo como albergue para trabajadores y técnicos forestales en el marco del proyecto de reforestación e investigación en explotación forestal de las altas cumbres de Sierra Nevada en el valle del río Lanjarón.
Promovido por D. Octavio Elorrieta, es un ejemplo perfecto de las arquitecturas extremas tradicionales, que no sólo se mimetiza con las cumbres por su ubicación, sino por estar construido con materiales del lugar…
Los espacios soterrados están dotados de una salida al exterior mediante otro volumen de pequeñas dimensiones que sobresale perpendicular al primero. Sobre éste segundo volumen se sitúa una gran alberca nival, para permitir la acumulación de agua. El volumen exterior acogía originalmente los servicios comunitarios del refugio, estando los dormitorios dispuestos en la zona soterrada.


El conjunto está realizado con cubierta abovedada rebajada sobre muros rectos sin contrarresto de empuje, con técnicas constructivas de mampostería de pizarra y serpentina de Sierra Nevada, obtenida en la zona, y con mortero mixto que, con enorme dificultad, los arrieros subieron hasta el lugar. Todo estaba revestido exteriormente con un bruñido muy resistente, que aún hoy se conserva en muchas partes.
https://docomomoiberico.com/edificios/refugio-elorrieta/
Y también ha dado lugar a trabajos de investigación de los cuales yo valoro especialmente el titulado "El Refugio Elorrieta. Herencia superviviente de Sierra Nevada" obra del arquitecto canario Cristóbal Adrián García Almeida, formado en la Escuela de Arquitectura de Granada, que nos sumerge en un viaje épico a través de la dicotomía entre lo natural y lo construido:
“En las majestuosas montañas de Sierra Nevada, donde la naturaleza y la arquitectura se entrelazan, surge una encrucijada que desafía el corazón de los viajeros y los guardianes del patrimonio…
¿Qué secretos guardan los refugios de alta montaña? ¿Cómo se equilibra la historia con la modernidad? ¿Puede un edificio ser un testigo silencioso de la lucha por la supervivencia?”

Su autor propone rutas para conectar estos refugios y plantea soluciones para su preservación futura, ofreciendo un enfoque práctico que enriquecerá el conocimiento sobre el patrimonio nacional.
Pero te dirás:
- “Sí, sí, Juan Carlos, pero ¿Qué ocurrió con aquella pretensión de demolerlo?”
Pues precisamente por eso hace unos días la causalidad hilvanó la efeméride de la LPHE con el Refugio de Elorrieta, a donde iría esa misma mañana, y mi propio quehacer profesional ya que, mira por donde, unos años antes de que surgiese esa polémica, había propiciado su catalogación por su valor arquitectónico y etnológico con motivo del Plan de Ordenación y de Protección del Barranco del Poqueira.

Eso lo salvó. Que un arquitecto y urbanista amante de la montaña dirigiese la regulación de los BIC Conjunto Histórico de Capileira, Bubión y Pampaneira (aprobada en 2006).
Así que, hace unos días me fui para la montaña rememorando todas esas vivencias y vicisitudes de las que fui testigo, con un sano orgullo por el papel que me tocó jugar en esta bella historia. También con la lección aprendida de que al patrimonio (ya sea natural, paisajístico, histórico o cultural) hay que blindarlo (es decir, protegerlo) antes de que arrecien las tormentas… Pero la cosa no quedó ahí ya que la jornada aún me tenía reservada una bella sorpresa.
El caso es que al poco de salir nos topamos con un taciturno montañero, ya curtido en años, al que no fuimos capaces de sonsacarle más allá de un parco saludo en las dos o tres veces que nos cruzamos con él. Ya en la cumbre, también le ofrecí algo de comer, aunque él lo rechazó amablemente… Pero ya casi en el final de la etapa, volvimos a alcanzarlo y, será por la manera de saludarlo o porque estaba de Dios, el caso es que nos interesamos por su vida, por su profesión, por su amor a la montaña, y felizmente nos abrió su corazón contándonos mil anécdotas de su vida como profesor de física en la Universidad de Granada y como gran conocedor de Sierra Nevada.
Al despedirnos, nos presentamos, y él, con un cierto orgullo, nos confesó que era coautor del famosísimo libro Sierra Nevada del Padre Ferrer, ya que había colaborado escribiendo uno de sus capítulos.
Al volver a casa, enseguida, abrí ese bello libro que siempre tengo junto al sofá y ya supe su nombre: el profesor Eugenio Fernández Durán. Uno de los padres del montañismo andaluz. Así que, amiga María García Pizarro, aquello no fue fruto de la casualidad, sino de la mejor y más bella causalidad.


Ahora a La Calahorra le toca demostrar que ama a su castillo

No hace mucho tiempo que un ilustre colega, también paisano mío por más señas, me compartió la enorme indignación que le produjo visitar el Castillo de la Calahorra (Provincia de Granada. España).
Se trata de uno de los B.I.C. más sobresalientes de Andalucía y uno de los mejores referentes monumentales de la rica Comarca de Guadix. También constituye el icono patrimonial más reconocible del flamante Geoparque de Granada ¿Por qué? Pues porque es imposible soñar un mejor fondo escénico para su imponente silueta que las impresionantes cumbres blancas de la cara norte del P.N. de Sierra Nevada que, en apenas distancia, se yerguen casi 2000 metros por encima del altiplano del Marquesado del Zenete.

Pero también se trata de un ajado monumento cuyos propietarios nunca han querido abordar con responsabilidad su deber de conservación ni tampoco nunca quisieron gestionar con altura de miras la visita turística al monumento, reduciéndose a un escueto mínimo legal de una tarde a la semana.
Esto me decía el arquitecto Paco Sánchez Martínez:
“Nos llamó poderosamente la atención que una joya arquitectónica de semejante porte y potencia se encuentre en una permanente agonía, sin más conservación que unos cartones para recoger el guano de las palomas que se cobijan en las tirantas de las galerías del patio, o un plástico atado sobre el barandal de mármol de Carrara de la planta superior… Un bochorno que enrojece a los que amamos nuestro patrimonio.
Verdaderamente indignante que un Castillo concebido como una auténtica gema: rudo e inescrutable desde el exterior y cristal precioso y brillante hacia el interior, se encuentre en un estado de abandono de proporciones colosales, que ha sido denunciado en repetidas ocasiones…”
Quizás ya sabrás que el Castillo de La Calahorra, que data de principios del siglo XVI, constituye uno de los mejores ejemplos de palacio-fortaleza renacentista en España. Está ubicado sobre una colina rocosa para así dominar la extensa llanura del antiguo Marquesado del Zenete. O que en el entrellano de ese cerro se asienta el pueblo de La Calahorra, a escasos kilómetros de la autovía A-92, y ubicado en un estratégico cruce de caminos ya que allí confluyen tanto la ruta que parte hacia La Alpujarra (a través del Puerto de La Ragua) como diversas carreteras que se dirigen hacia los otros pueblos del altiplano, todos ellos ubicados a casi un tiro de piedra (Ferreira, Aldeire, Alquife, Lanteira, Dólar, Charches o Jerez del Marquesado, por citar algunos de ellos).


Pero es que además de proximidad geográfica, entornos idílicos y costumbres ancestrales llenas de autenticidad, también debemos tener en cuenta que todos los pueblos del marquesado conviven con unas barreras difíciles de superar: envejecimiento de su población, recesión demográfica y unos niveles de empleo y renta ínfimos, lo que sitúa a esta comarca como una de las zonas más deprimidas de toda la Unión Europea.
Ahora sí que te será mucho más fácil imaginar la frustración de sus gentes al comprobar cómo los valores patrimoniales del castillo no han servido de acicate para propiciar el tan ansiado desarrollo socioeconómico: impotentes ante la no apertura al público en condiciones aceptables; impotentes ante el estado de degradación del monumento; e impotentes ante la histórica falta de implicación por parte de las administraciones públicas para la superación de este conflicto.
¿El resultado? Un tremendo desapego social e incluso municipal con respecto a su principal monumento en particular y con respecto a lo patrimonial en general. Lo demuestra el hecho de que la evolución urbana acaecida en este pueblo durante los últimos 30 años esté plagada de soluciones estéticas heterogéneas y llenas de imposturas impropias de un pueblo que ama su patrimonio y sus tradiciones. También pone de manifiesto la falta de control municipal y por tanto de implicación municipal para la aplicación del planeamiento planeamiento urbanístico vigente desde 1995 (NNSS), que ya por entonces quiso apostar por el mantenimiento de la armonía y los valores urbanos, ambientales y paisajísticos de su arquitectura tradicional. Por tanto::
- Deterioro de la riqueza patrimonial y cultural en el casco tradicional como consecuencia del abandono y desuso de los edificios.
- Importación de los gustos y modas que nadan tienen que ver con las tradicionales, dando lugar a “pastiches” arquitectónicos.
- Proliferación anárquica de edificaciones y usos diversos en el entorno urbano

Es decir, es como si en La Calahorra se llevara a gala dicha falta de valorización social del patrimonio como manera de protestar por el abandono de las administraciones en la resolución de los problemas de su castillo, ya que en otros municipios colindantes se aprecia mucho mayor esmero en el tratamiento de las edificaciones y espacios públicos a pesar de no disponer de un BIC tan relevante como La Calahorra.
También en el entorno rural inmediato del Castillo hay vergonzosas huellas de un desarrollismo inconsciente e inexplicable, del que en este caso ya no son responsables solo los habitantes de La Calahorra ya que todas las administraciones ya sea por activa o por pasiva permitieron en la década de los '90 que al hilo de la construcción de la autovía que articula Andalucía (A-92) se autorizase una terrible cantera de áridos en las mismísimas narices del cerro del castillo… cuyo impacto atroz siempre nos estará gritando.
Pero ahora cambiemos de tercio, porque ya por fin me haré eco de una bellísima noticia de hace unas semanas que ha corrido como la pólvora:
“El castillo de La Calahorra será público tras medio milenio en manos privadas”
Ha sido gracias a la feliz iniciativa de la Diputación de Granada, que ha gestionado su adquisición. Es más, Francisco Rodríguez, su presidente, se ha atrevido a aseverar que “se trata del anuncio más importante que ha hecho la diputación en 40 años de historia”. Presidente, estoy absolutamente de acuerdo y quiero felicitarte públicamente por ese compromiso de diputación con el patrimonio de la “Granada interior” ya que además del Castillo de La Calahorra se ha conocido que ha adquirido otros BIC en Guadix o en Huéscar, por ejemplo. ¡Felicidades!
Pero esta bellísima noticia, larguísimamente anhelada, como te contaba, resulta que ha pillado a este pueblo en "fuera de juego patrimonial"… ya que lamentablemente durante muchos años eligió el peor camino posible para mostrar su desazón y su impotencia: algo así como darse un tiro en el pie.
Por eso, vecinos de La Calahorra con vuestro alcalde Alejandro Ramírez a la cabeza, ahora toca arremangarse y demostrar que verdaderamente amáis a vuestro castillo. ¿Cómo? Yo os lo diré:
- mimando vuestra arquitectura tradicional,
- rehabilitando las casas en peor estado de conservación,
- instando a la conservación de las casonas históricas que aún se conservan,
- o protegiendo el paisaje rural de vuestra vega tradicional e instando para que siga estando cultivada…


Y para ello, nada mejor que empezar a aplicar sin dilación y con rigor el Documento de Criterios para la regulación del Entorno del BIC del Castillo de la Calahorra (Granada) que por encargo de la Delegación Territorial de Granada de la Consejería de Turismo, Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía fue elaborado en 2022, en el que de manera detallada se explica cómo hacer compatible el desarrollo local y la protección cultural en el entorno urbano y rural de este monumento.



Vivencias que se quedaron enredadas en tu cabello
¡Ja, ja, ja…! Hoy te ofrezco, en auténtica primicia, ja, ja, ja, una de mis facetas más divertidas, la de cocinero… Pero, ojo, cocinero de lumbre y chimenea, de sartenes grandes y raseras de hierro. Cocinero con sabor a madera de almendro, de almirez, de majaos y de medidas infalibles cargadas de sensatez, de secretos y misterios (una pizca, lo que admita, hasta cubrir, a buen ojo, un puñao, no mucha…). En definitiva, amante de la cocina familiar, de las tradiciones y de los recuerdos ya que, inevitablemente, cada matiz de su preparación te evoca vivencias que ya se quedaron enredadas en tu cabello…
Pero principiemos por el principio: La cosa es que mi buen amigo Pepe Raya, al que todos llamamos “el Secre” presentó mis credenciales para que mi particular “arroz de conejo con alcachofas y pimientos asados” fuese incluido en la colección de vídeos culinarios que forman parte del proyecto LOPERA EN SU COCINA //www.youtube.com/@LoperaensuCocina
Lopera, un pequeñísimo pueblo que no llega ni a los 200 habitantes, en realidad una pedanía municipio de Cortes y Graena (Geoparque de Granada, Andalucía. España) está situado en pleno Valle del Río Fardes, a escasos kilómetros de Guadix. Tierra de casas-cueva que miran embelesadas hacia la cara norte de Sierra Nevada, y tierra de los mejores melocotones que cualquiera pudiera soñar probar (¡Ahí lo dejo! Ja, ja, ja) y como también podrás comprobar, tierra con personas más que comprometidas con sus tradiciones y su cultura, porque mira que son poquitos y las cosas que son capaces de emprender. Bueno, que me disperso… ¡Al tajo!
El caso es que, en la fecha convenida, se me presentaron en el Molino de San Antonio de Ferreira Pepe Tomás (alma mater de la iniciativa culinaria) y otros miembros de la Asociación Cultural y Deportiva Valle Río Fardes dispuestos a comprobar si era verdad que yo atesoraba una verdadera reliquia culinaria propia de estas tierras del sur… El caso es que me puse en modo Arguiñano y hable casi más que cociné ¡ja,ja,ja!


Fue una velada maravillosa en la que al fin le puse cara a Ana María (cuyos maravillosos melocotones tuve el gustazo de degustar el año pasado por primera vez, y no será la última, ni mucho menos) y de la mano de Antonio Huertas pude degustar su afamado AOVE. También fue una oportunidad que me permitió reencontrarme con amigos tan queridos como Paco Garzón, Cristina Sanchís, Antonio Morillas o Josefa Navarro…

No solo me sentí honrado, mucho, por la simpatía que derrocharon conmigo y con mi familia, sino que también me llenó de ilusión poder sumarme a la iniciativa de este buen grupo que buscan “mostrar a la gente las tradiciones culinarias de la comarca dejando también un legado digital para las generaciones futuras.”
¡Que aproveche!

Así lo contaron ellos: "Hoy nos enseñan a preparar una receta con auténtico sabor mediterráneo, combinando la rica carne magra del conejo con hortalizas frescas, donde destacan las alcachofas y setas. El resultado impregna al arroz con un sabor único, lleno de matices de pueblo" y así te lo cuento yo en vivo y en directo:
¡Ah! Me recuerda Pepe Tomás que no olvides suscribirte al canal
Mi humilde capotazo
Hoy vengo decidido a hablarte de las buenas gentes a las que más admiro. ¿Que de quiénes? Pues de todas aquellas que viven en las decenas de pueblitos que se encuentran dispersos por el mundo rural español. Personas relativamente alejadas de las ciudades, lo que viene a ser lo mismo que decir que tienen bastante complicado acceder a los servicios y dotaciones públicas o privadas de las que disfrutamos todos los demás. Que disponen de muchísimas menos oportunidades para poder acceder a un empleo digno y relativamente estable, para poder ser emprendedores, para acceder a la cultura, para recibir atención sanitaria básica, para que haya un colegio bien atendido relativamente cerca, o para disponer de un transporte público razonablemente eficiente que les comunique con otros pueblos cercanos y con una ciudad…
¿Se tratarían entonces de ciudadanos de segunda? Muchos opinan que sí porque de otra manera cómo poder explicar que casi todos esos sitios en los que viven van languideciendo poco a poco en una especie de muerte en vida. Y sufren una diáspora juvenil que los va dejando cada vez más envejecidos, con menos gente y como consecuencia de ello también con menos recursos de todo tipo. Por eso hace unos años ganaron fuerza los sobrenombres de “La España Vacía” o “La España Vaciada” para reivindicar de las administraciones públicas un tratamiento diferenciado y una atención especial a esos territorios, a esos municipios, a esas comarcas… Un grito desgarrador que reclama no solo justicia, sino también inteligencia colectiva, porque nos va mucho en ello.
Yo lo que sé es que en la España interior, en la España rural, en la España despoblada, se concentran muchos de los valores identitarios, culturales, ambientales o paisajísticos que nos han permitido ser lo que somos, que forman parte de nuestra esencia como país y de los que nos sentimos orgullosos, por ser el poso y la fiel consecuencia de la enorme sabiduría popular que durante generaciones fueron atesorando nuestros padres, y los padres de nuestros padres:
- Ya que aglutinan lo mejor de nuestras tradiciones culinarias, porque ¿De donde nacieron, si no, la fabada, las migas, la fritaílla, los pucheros, el gazpacho o los pestiños?
- O de las tradiciones culturales, religiosas o festivas que remanecen del mundo rural y que constituyen señas de identidad que han sido adoptadas como propias por una gran parte de la sociedad: la tauromaquia y los encierros taurinos, la trashumancia, los mundos del aceite, del vino, del pan, del jamón o de los dulces; el fervor popular por las romerías; las verbenas…
- O, ¿Qué decir de las costumbres que nacieron precisamente de los vínculos ancestrales entre el hombre rural y su territorio? A mí, por ejemplo, no me cabe ninguna duda de que las mejores lecciones sobre el respeto que le debemos a la naturaleza las aprendí en mientras trabajaba para ellos. Y me siguen maravillando la red de acequias de La Alpujarra, los bancales agrícolas en los ruedos de los pueblos de montaña, las vegas feraces de los valles de interior, la inteligente gestión tradicional de los productos del bosque, la cultura de la vid, del olivar, de las dehesas o de las mieses, o el mundo de las aguas termales.
- O, ¿Qué decir de los paisajes majestuosos que nos regalan por doquier estos municipios, tan llenos de cultura? Porque a poco que los sepamos mirar nos van a hablar con elocuencia de las gentes que allí habitaron y de sus modos de vida, cuyas enseñanzas no deberíamos olvidar. Una arquitectura del paisaje llena de armonía, de equilibrio, de saber popular y de respeto al medio.
- O porque la arquitectura vernácula, o arquitectura popular como también se la conoce, suele ser una refinada conjunción entre lo funcional y la economía de medios, generalmente bellísima y rebosante de respeto al sitio. Con pueblos que se adaptan al lugar y a la orografía como un guante de seda a la mano. Con memorables ejemplos de arquitectura escalonada, con singulares tipologías arquitectónicas verdaderamente bioclimáticas, con hábitats sorprendentes como las casas cueva, por el uso inteligente de la cal, del barro, de la launa, del añil, de la madera, de la pizarra, del barro… o con ingenios arquitectónicos memorables como los molinos harineros, los batanes, los molinos de viento, los pozos de nieve, los apriscos, los chozos, las cortijadas, los manantiales, las ermitas, o los secaderos.
Por eso, como te decía al principio, hoy he decidido que mi reflexión será para echar un humilde capotazo al conjunto de la sociedad rural, a todos los que habitan en las comarcas más alejadas de las grandes ciudades, y específicamente a sus ayuntamientos, para agradecerles la labor abnegada y tantas veces frustrante que se realiza desde las administraciones locales, con apenas medios y desde luego con recursos insuficientes, en un intento desesperado por revertir la tendencia perversa de la despoblación con todo lo que significa. ¿Cómo? Pues dando visibilidad a una de las labores a las que deben enfrentarse sus ayuntamientos como es la de formular y aprobar un plan urbanístico que regule y ordene los usos y actividades urbanos y rurales en sus territorios.
Casi con vergüenza colectiva debo decirte que en la mayoría de los casos deben afrontar la ingente labor técnica, jurídica y administrativa que su pone formular el planeamiento urbanístico municipal con medios propios y tantas veces sin la comprensión del resto de las administraciones que pareciera que no hubiesen comprendido eso de la necesidad de apoyar y solidarizarse con los más pequeños, con los que tiene menos recursos económicos y humanos, con aquellos a los que la sociedad y sus normas se lo pone más difícil…
- Sí, sí Juan carlos, pero ¿Cómo has pensado darle visibilidad?
Pues, mira, por ejemplo, mandando un fortísimo abrazo, lleno de admiración y de solidaridad, al minúsculo municipio de CARATAUNAS (La Alpujarra Granadina. España) que con apenas 170 habitantes acaba de aprobar definitivamente su PGOU tras un esfuerzo y un empuje digno de los mayores elogios tanto para Diego, su alcalde, como para el resto de su corporación.


Y también, mandando otros abrazos igual de sentidos, y tan comprometidos y solidarios, a los alcaldes y alcaldesas y sus respectivos equipos, de los ayuntamientos de ALBONDÓN, ALMEGÍJAR, ALQUIFE, ANTAS, BORNOS, CASTRIL, CIJUELA, FERREIRA, JUMILLA, IBROS, LAHIGUERA, PÓRTUGOS, SANTA ELENA, SORVILÁN, VALDEPEÑAS DE JAÉN y VALDERRUBIO, todos ellos con muy poca población y la mayoría con menos de 1000 habitantes, para que continúen impulsando sus respectivos planeamientos urbanísticos ya que serán unos instrumentos esenciales para poder propiciar un adecuado desarrollo local, ajustado a la realidad social y física del municipio, que potencie y mime sus valores tradicionales, ambientales y paisajísticos, y tan sencillo de ser gestionado como se pueda. Con la finalidad, noble como pocas, de mejorar la calidad de vida de sus gentes en todos los sentidos.





Por mi parte, por nuestra parte, les seguiremos apoyando con todo nuestro afán y brindándoles toda la experiencia que hayamos podido acopiar durante casi toda una vida trabajando en el mundo rural, porque nunca voy a olvidar que mucho de lo que he aprendido me lo enseñaron sus gentes.



