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Las lecciones del entrañable camaleón

Hace unos días leí unas declaraciones del concejal de urbanismo de una ciudad que me es muy cercana (en todos los sentidos) en las que, con una claridad meridiana, explicaba cuál es el modelo de ciudad por el que apuesta su equipo de gobierno:
“Ahora toca la ciudad construida (…) para hacer una apuesta por la rehabilitación, la eficiencia energética, la accesibilidad, una movilidad sostenible y servicios de cercanía. Sostenibilidad.
Tocan operaciones de cirugía para tener un estándar de equipamientos de calidad al servicio de las personas, con zonas verdes para el disfrute colectivo.
Toca trabajar la cohesión social de nuestros barrios… Cuidar del paisaje que nos rodea, el natural y el cultural. Y por supuesto repensar los usos industriales, la gestión del agua, de los residuos…”
Y aunque ese concejal (¡mira que les gusta…!) adornaba sus declaraciones explicando lo mal que lo habían hecho los anteriores gobernantes, en realidad es de agradecer la firmeza y la claridad de su apuesta, como también es justo decir que eso de volver la mirada hacia la ciudad existente para volcar en ella la mayor parte de las iniciativas públicas y privadas se trata de un mensaje que felizmente ya va calando hondo en todos los niveles de la administración y que incluso cada vez se discute menos por la clase política:
Nuevas políticas para resolver problemas de accesibilidad, o de mejora de la trama urbana, o de integración de unos barrios con otros, o para prever la mejora de las dotaciones y servicios públicos, o para desarrollar estrategias de revitalización urbana y de rehabilitación del parque residencial, o para el desarrollo de iniciativas públicas de vivienda, o para erradicar impactos ambientales o paisajísticos. O incluso para identificar posibles proyectos urbanos de mayor calado.
Sin embargo, aunque algunas de esas nuevas políticas para la ciudad van a poder iniciarse con prontitud mediante iniciativas puntuales que vayan identificando los gestores públicos, en la mayor parte de los casos va a ser inevitable (y desde luego pertinente) que tales proyectos urbanos “hayan sido previamente identificados, contextualizados y dirigidos desde un plan, esto es, desde una mirada más amplia”:
- para que existan garantías de que supondrán una oportunidad para revitalizar, regenerar o mejorar la ciudad y con ella propiciar “una mejora apreciable de las condiciones de partida, en beneficio, sobre todo, de la calidad de vida de los ciudadanos “
- Y también para cumplir con todos los requerimientos legales y administrativos que se requieren para las actuaciones en la ciudad.
https://laciudadcomprometida.eu/la-hora-de-guadix/127-identificando-las-oportunidades-de-mejora-urbana-que-tiene-cada-ciudad-la-hora-de-guadix-8
Es fácil pensar, además, que muchas de esas nuevas políticas afectarán a los barrios históricos de la ciudad cuya protección legal va a requerir actuaciones muy sensibles con el patrimonio cultural por lo que previamente deben estar concertadas con las administraciones sectoriales e incorporadas en el ordenamiento jurídico de dichos ámbitos (esto es, sus correspondientes Planes Especiales de Protección).
Por eso aquellas ciudades qua ya hicieron sus deberes durante los últimos años, actualizando la planificación urbanística municipal (comúnmente llamada PGOU); específica para sus barrios históricos (a través de los ya citados Planes Especiales); o sectorial para la regulación de algunas de las cuestiones temáticas más relevantes (movilidad urbana sostenible, vivienda, o paisaje nocturno, por citar algunos ejemplos), ahora tendrán muchísima mayor capacidad de actuar en el corto plazo (y de acceder a las soñadas subvenciones europeas) por tener perfectamente identificados, concertados y aprobados todo un paquete de actuaciones, de mayor o menor calado, que llevar a cabo. Aparte de que al estar contempladas dichas iniciativas en el planeamiento municipal también supone la presunción de que con su ejecución se estarán atendiendo los intereses colectivos de la ciudad y por ende de los ciudadanos.
Sin embargo, ese no es el caso, claro que no, de la mayor parte de los municipios que yo conozco. Como tampoco es el caso de ese municipio “tan cercano a mí” cuyo voluntarioso concejal exponía con gran acierto el modelo de ciudad que quiere propiciar ¿Por qué?:
- Porque su PGOU data de hace 20 años y está obsoleto dado que no se adapta a las necesidades actuales de sus barrios y a las generales de la ciudad en su contexto metropolitano, cuya revisión va a ser una ardua tarea que va a requerir, al menos, hasta el final de la siguiente legislatura.
- Porque aquellos Planes de Protección que se diseñaron hace décadas para la mejora de los barrios históricos hace ya muchísimos años que dejaron de ser útiles y hoy ya son más una rémora que una ayuda, sin que hasta el momento se haya abordado con decisión su actualización. Una labor compleja pero imprescindible.
- Y porque las normas reguladoras de la vida cotidiana en las que deben enmarcarse las iniciativas públicas y privadas son obsoletas en muchos aspectos y excesivamente rígidas (tal y como diversos colectivos profesionales y empresariales ya han manifestado en reiteradas ocasiones al ayuntamiento).
Así que: alcaldes, concejales, asesores municipales… Aprendamos del entrañable camaleón: que sabe mirar con un ojo a lo cercano (al corto plazo) mientras que con el otro ojo mira hacia la lontananza (al futuro). Ya que avanzar hacia ese nuevo modelo de ciudad no podrá hacerse solamente a través de la ejecución de proyectos puntuales, por numerosos que estos sean.
Porque los mejores alcaldes (y concejales) que yo conocí, a lo largo de mis ya numerosos años de andadura, nunca fueron los que más obras inauguraron sino aquellos otros que, además, supieron levantar su mirada para invertir una parte significativa de su empeño en soñar un mejor futuro para la ciudad y sus gentes, dejándose la piel por conseguirlo y auspiciando buenos y oportunos planes, debidamente concertados social, política y administrativamente.
Una tarea muy difícil. Pero también una tarea imprescindible y apasionante.

Gratitud de ORO para este extraordinario arquitecto y buen ciudadano

¡Cuánto me alegro! ¡Qué merecido!
Permitidme que hoy comience mi reflexión con tanta expresividad, pero es que la ocasión lo merece. Porque en esta semana que ahora acaba el arquitecto PEDRO SALMERÓN ESCOBAR ha recibido la Medalla de Oro al Mérito en la Bellas Artes de la mano de los Reyes de España. Se trata de una distinción de enorme prestigio que había sido aprobada por el Consejo de Ministros a propuesta del Ministerio de Cultura y Deporte, pero cuya entrega formal había sido aplazada como consecuencia de la crisis sanitaria.
El Colegio de Arquitectos de Granada, muy orgulloso y con razón, se hace eco de dicha noticia recalcando que con estas medallas “se distingue a las personas y entidades que han destacado de modo eminente en el campo de la creación artística, prestando servicios señalados o fomentando notoriamente la enseñanza, el desarrollo y difusión del arte o la conservación del patrimonio artístico nacional”.

Y yo, a través de esta voluntariosa ventana, también quisiera mostrarle todo el respeto, la admiración y el agradecimiento que le profeso. Por el enorme prestigio que aporta a la profesión de la arquitectura, por los excelentes logros conseguidos a través de su prolífica vida profesional, por su afán por compartir los conocimientos adquiridos, y por ser un verdadero ejemplo de coherencia personal y profesional. Es decir, todo un espejo en el que mirarse... ¡Ahí es nada!
Esta mañana, antes de ponerme al teclado, me he regalado una visita virtual por su brillante “vida entre andamios” http://pedrosalmeron.com/ y me he llenado de orgullo sano al visualizar en apenas una hora el ejemplo vital y el camino que nos muestra a los arquitectos a través de sus algo más de 50 años de profesión.
Es verdad que sobre todo se le conoce y se le respeta como uno de los más grandes especialistas en cuestiones patrimoniales:
La labor profesional de Pedro Salmerón Escobar se caracteriza por la diversidad de proyectos desarrollados a lo largo de su trayectoria, entre los que cobran especial significación obras de conservación y restauración del patrimonio histórico inmueble de diferente naturaleza…
pero esa fama merecida no es solo porque haya dirigido proyectos en algunos de los monumentos más relevantes de Andalucía (La Alhambra o las Catedrales de Granada y Jaén, por ejemplo) sino porque a lo largo de los años supo llenar de contenido y de significado el papel que un arquitecto, en su rol de especialista integrador de conocimientos, puede aportar en los diversos campos que requiere la acción cultural: conservación, investigación, difusión, gestión, planificación…
Actualmente, cualquier propuesta metodológica aplicada a la conservación y restauración del patrimonio histórico plantea el concurso de numerosas disciplinas interesadas en desplegar todo su saber para alcanzar, de manera más integral y avanzada, los fines perseguidos. Pero las metas no están garantizadas simplemente con esta participación, sino que son el resultado del esfuerzo combinado y convergente de todos los agentes implicados.


Aunque hace ya muchos años que dejó de impartir la asignatura de Construcción e Historia de la Arquitectura en la Universidad de Granada, en realidad nunca ha dejado de enseñar y de difundir conocimiento y buenas prácticas. En mi caso, os reconozco que lo mucho que yo pude aprender de Pedro ha sido analizando y estudiando algunos de sus trabajos, muchos de los cuales han servido para definir criterios metodológicos sobre campos y temáticas antes nada o muy poco explorados. Por eso sus estudios sobre paisaje y patrimonio, sus planteamientos para intervenir en los conjuntos catedralicios, su capacidad para formular innovadores instrumentos de gestión para las políticas culturales, o el rigor con el que resuelve sus proyectos, constituyen por si solos una verdadera fuente de conocimiento:
Para intervenir adecuadamente en el patrimonio inmueble, es necesario estudiarlo, entender su significado y su devenir en el tiempo, y actuar desde cada proyecto con los apoyos científicos y tecnológicos necesarios. Esto quiere decir que las acciones pueden ser conceptualizadas y proyectadas empleando unos métodos capaces de integrar el conocimiento obtenido y las iniciativas programadas, sin huir del compromiso adquirido con la sociedad, ni del diálogo con los contextos


Te contaré algo que nunca le dije a Pedro Salmerón, con el que en realidad apenas he cruzado algunos breves saludos, a pesar de que ambos compartimos barrio: Hace ya muchos años, cuando era un joven arquitecto que asesoraba al Obispado de Guadix, se me encomendó la restauración de la Concatedral de Baza (Granada) y una persona muy querida me dijo:
“Aprende de Pedro: de su implicación, de sus conocimientos, y de su criterio para rodearse de los mejores especialistas”
Y vaya si lo procuré… y no solo entonces, sino que yo diría ¡A partir de entonces! ¡Gracias! Aunque ahora, años después, a aquellas virtudes que me narraron yo añadiría alguna más:
“Aprende también de su enorme coherencia como profesional, de su franqueza cuando tiene que pronunciarse sobre cuestiones que nos atañen socialmente, y de su generosidad al compartir lo que la vida le pudo enseñar”
En fin, que como os decía al principio, me siento muy gratificado con este reconocimiento público que se le ha hecho, ya que contribuye aportando mucha luz a la profesión de la arquitectura, y porque a través del mismo la sociedad muestra su gratitud a este extraordinario arquitecto y buen ciudadano, cuyos valores de alguna manera son los mismos que desde este blog también queremos propiciar, así que, maestro Pedro Salmerón, permítenos también a los lectores de La Ciudad Comprometida que te reconozcamos, a partir de ahora, como uno de nuestros más apreciados CIUDADANOS COMPROMETIDOS.
¡Salud para todos, que el cuerpo y el buen ánimo la necesitan!

Empieza la semana más festiva de Granada y con ella una de las tradiciones de GR-arquitectos. Así pues, uno de estos días nos iremos todo el equipo a disfrutar de la montaña para luego almorzar juntos alguna exquisitez de la tierra.
Este año el lugar elegido serán las montañas del Parque Nacional de Sierra Nevada que coronan al municipio de Ferreira. Fijaos qué lugar tan maravilloso y singular será el elegido, ya que nos permitirá durante su trayecto disfrutar de múltiples atractivos llenos de singularidad: caminaremos por la divisoria de dos cuencas hidrográficas: la del Sur, que recoge las aguas de múltiples barrancos y valles que miran hacia el mar Mediterráneo; y la del Norte, cuyas aguas empezarán un viaje apasionante que irá ensortijando unos afluentes con otros hasta llegar al gran río de Andalucía, el Guadalquivir, y con él al océano Atlántico.
Al caminar por esas cumbres, de oeste a este, tendremos a nuestra derecha el sur y con él a Las Alpujarras, y a nuestra izquierda el norte que nos abrirá el panorama hacia el Marquesado del Zenete y la comarca de las “Tierras de Guadix”, recientemente galardonadas por la Unesco al quedar englobadas dentro del Geoparque del Norte de Granada. ¡Ahí es nada!
Será un recorrido que nos quitará el hipo al descubrir tanta vida en la primavera serrana, y con seguridad que tendremos la oportunidad de saludar en la lontananza a las cabras montesas que gustan de otear desde los roquedos en las cercanías del Chullo, la gran cumbre de la provincia de Almería desde la que podremos saludar también al gran Mulhacén.


Seguro que durante el descenso nos sentiremos especiales al disfrutar del paraje de Laguna Seca, al pie del Cerro del Almirez. O que, bajo la mirada atenta del águila real también nosotros podremos contemplar algunos de los espacios naturales de esta tierra: las sierras de Gádor, de los Filabres, de Baza, Mágina, Castril, Segura, Cazorla y las Villas, Huétor…
Será también una ocasión maravillosa para deleitarnos con las aguas puras de los manantiales de alta montaña, mientras imaginemos la vida recia que hasta no hace tanto tiempo tenían los lugareños, a través de los vestigios de aquellos modos de habitar: apriscos, corralizas, sembrados, algunos nogales, repoblaciones forestales… que nos irán acompañando por el camino de vuelta hacia el Puerto de la Ragua.
Finalmente, en Ferreira, el antiguo Molino de San Antonio nos hablará con elocuencia de arquitectura vernácula, de sencillez en las formas, de sobriedad y funcionalidad, de sabiduría del hombre popular, de huertos, acequias, de ingenios preindustriales, de castaños, nogales, parras y membrillos. De la piedra a cuerda seca, de la cal y de la launa.
También de los pimientos rojos secos y de aquellos otros asados sobre las ascuas de los ramajes de almendro. Del olor y del sabor que aporta la lumbre a los platos llenos de personalidad de estas tierras. Y entre ellos, el gusto inigualable del arroz de conejo con alcachofas… regado con un buen vino… ¡Que seguro que también lo habrá!
¡Salud para todos, que el cuerpo y el buen ánimo la necesitan!

El que mira por los ciudadanos… y el otro.
Hace unas semanas recibí la invitación de un partido político para que impartiera a sus alcaldes y demás responsables políticos un taller sobre los retos actuales de las ciudades. La invitación vino de la mano de Gonzalo Mochón, que ha asumido recientemente la Subsecretaria de Estudios y Programas del Partido Popular de Granada, y me insistió en que valoraba sobre todo mi independencia y mi experiencia.
Comprenderéis que con esas mimbres todo pintaba bastante bien. Así que bastaron un par de conversaciones para que ambos conviniéramos que el enfoque debería ir orientado hacia la necesidad de propiciar un urbanismo ágil y dinámico que aborde los retos actuales de las ciudades.
Finalmente, ese taller ha sido celebrado el pasado 14 de enero y os confieso que fue muy gratificante explicarles que, a fin de cuentas, solo hay dos clases de urbanismo: El que mira por los ciudadanos, y el otro… Así que ya adivinaréis de cuál de los dos les estuve hablando…

Hay coincidencia general respecto de que contar con un adecuado proyecto de ciudad, que sea fácilmente gestionable, es imprescindible para generar desarrollo y actividad económica en los municipios. Como también de todos es sabido que la formulación de los instrumentos de planeamiento, en cualquiera de sus modalidades, suelen acarrear una tremenda complejidad administrativa, hasta el punto que sus trámites de aprobación requieren plazos tan amplios que las mayores de las veces se tornan inviables.
Y es que adoptar decisiones sobre la ciudad o el territorio, además de los aspectos meramente políticos, siempre supone la confluencia de numerosas cuestiones legales que tienen su origen en las regulaciones de numerosos organismos autonómicos o estatales, cuya aplicación y criterios interpretativos es como poco compleja.
En ese contexto administrativo, la sociedad actual demanda de los responsables políticos la regulación de numerosas cuestiones que guardan una relación estrechísima con la calidad de vida de las ciudades, y por tanto con el urbanismo local: la movilidad y el transporte, la mejora de la accesibilidad, avanzar en la sostenibilidad y en la reducción de la huella de carbono, la mejora de las dotaciones públicas, la inspección técnica de edificios, la protección del patrimonio cultural, propiciar un medio ambiente urbano saludable, favorecer el desarrollo económico local, avanzar en las políticas de vivienda o de salud pública…
Unas cuestiones diversas y bastante técnicas cada una de ellas que, a su vez, están reguladas por legislaciones cambiantes, aplicadas también de manera e cambiante, para conformar, en definitiva, un puzle legislativo e interpretativo de una gran complejidad (Baste comprobar, por ejemplo, la ingente producción legislativa producida durante los últimos dos años en Andalucía).
Sin embargo, la acción pública en los municipios debe seguir adelante. Porque, como se afirmaba al principio, hay coincidencia general sobre que el mejor instrumento para propiciar el desarrollo municipal no es otro que dotarse de un Plan Urbanístico Municipal bien realizado y actualizado y, lógicamente, propiciar su gestión, ya que va a ser la llave para propiciar infinidad de proyectos públicos y privados. Así que no hay otra alternativa que afrontar dichas tareas. Ello va a requerir de un asesoramiento bastante especializado en el que confluyan numerosos especialistas, pero así mismo requerirá de los responsables políticos puedan ejercer el liderazgo que les corresponde, para lo cual se hace imprescindible un mínimo conocimiento sobre dichas cuestiones.
Por otro lado, de manera paralela, la captación de recursos económicos por los municipios exige participar de manera competitiva en numerosas convocatorias de ayudas y subvenciones que directamente o indirectamente están relacionadas con la mejora de la calidad urbana, la sostenibilidad, la reducción de la huella de carbono… y gran parte del éxito en las mismas tiene que ver con el hecho de que desde el municipio se tenga bien definido y actualizado su modelo urbano y territorial, ya sea a nivel general (planeamiento urbanístico) o mediante planes sectoriales, como por ejemplo Planes Municipales de Vivienda y Suelo, Planes De Movilidad Urbana Sostenible, Planes Locales de Instalaciones Deportivas, etc. ya que serán la llave para acceder a numerosas ayudas públicas.
Por tanto, los nuevos tiempos van a requerir de nuevas políticas urbanas ya sea mediante la revisión en profundidad de sus PGOUs (lo que va a suponer un esfuerzo económico y administrativo intensísimo), o ya sea con sutiles labores de acupuntura en los mecanismos de gestión vigentes para hacerlos viables:
- porque las empresas necesitan que se les faciliten solares urbanizados para implantarse,
- porque las ciudades necesitan suelos para completar las dotaciones que demandan los ciudadanos,
- y porque las familias necesitan acceder a viviendas dignas y económicamente asumibles.”
Y, entre medio de todo ese discurso estuvo presente, la necesidad de propiciar la gobernanza municipal, con diálogo y acuerdos amplios… y para reconstruir puentes con una ciudadanía descreída. Por eso quise acabar con algunas buenas practicas municipales de las que fui testigo y que os compartí en La Ciudad Comprometida:









Así pues, mi mas sincera felicitacion a Gonzalo Mochón y por extensión a los Populares de Granada por esta inicativa que ojalá pueda redundar en el que tengamos mejores gobernantes, mejores ciudades y mejores ciudadanos.
¡Felicidades! GUADIX aprueba por unanimidad el Plan Especial que llenará de vida a su CH (1)

En mi anterior post os hice una propuesta, con tintes de promesa, y aquí me tenéis: empezando a mostrar, o más bien a lucir, únicamente noticias ejemplares. Iniciativas estupendas. Esas de las que enorgullecernos. Que hay muchas. Desde luego muchas más de las que se difunden. Para intentar que dejemos de lado, de una vez por todas, tanta mugre, tanta pena y tanto navajeo.
Y quiero que la primera felicitación va a ser para mi ciudad, Guadix (Granada. Andalucía. España). Un lugar maravilloso que quiere darle la vuelta a su historia más reciente para recuperar la senda de la prosperidad, que tanta faltica les hace a sus gentes. Y lo ha hecho aprobando por unanimidad el llamado comúnmente PLAN ESPECIAL DE PROTECCIÓN DEL CASCO ANTIGUO, su bellísimo Conjunto Histórico, que constituye un paso esencial para poder afrontar con rigor y con esperanza su rehabilitación y mejora urbana.
Hace un tiempo os escribí al respecto que Guadix había podido encontrar la solución gracias a la conjunción de una serie de factores, todos ellos imprescindibles:
“Unos munícipes absolutamente volcados con esta tarea colectiva llevada a cabo sin distinción de colores; excelentes dosis de concertación con todas las administraciones sectoriales; la implicación sin reservas de los servicios técnicos municipales; y el grito sordo, ronco y unánime de la ciudadanía, que no entendía tanta dilación ni tanto abandono…”
Y también os contaba que el pegamento de todos esos factores había sido, o al menos me lo parecía a mí, “el afán del urbanista por llevar a cabo un urbanismo pedagógico y participativo para que todos los actores comprendiesen el plan, entendiesen la trascendencia de lo que se estaba haciendo, y lo enriquecieran con sus propuestas. Armonizando con cordura conocimientos, pedagogía y determinación.”
https://laciudadcomprometida.eu/la-hora-de-guadix/286-la-hora-de-guadix-una-partitura-coral-sonada-tenida-y-sentida
Así que no solo Guadix se ha dotado de un ambicioso y atractivo plan que ejemplar es sus contenidos y propuestas (como lo demuestra el hecho de que son numerosas las ciudades históricas que ya se miran en él); sino que su corporación municipal, en el último acto que le correspondía, quiso rematar años de trabajo compartido, de colaboración, de concertación y de consenso político, aprobándolo por unanimidad, dando así una verdadera lección de responsabilidad y altura de miras en la que tantas administraciones y tantísimos políticos deberían mirarse. Sin duda, la mejor manera posible para que los ciudadanos recuperemos la confianza en nuestros representantes.
Por eso, ¡Felicidades Guadix! Y gracias por haberme permitido vivir, durante estos años de trabajo intenso, experiencias apasionantes.
(¡Ah! mi agradecimiento al maravilloso fotógrafo TORCUATO FANDILA por cederme para la portada una imágen tan especial)

La crónica de una decepcionante muerte más que anunciada…
Hoy no me voy a andar con rodeos… porque me avergüenza lo que le acaba de pasar a mi ciudad y a mi tierra. Porque Granada, y Andalucía, en definitiva, a cuentas de la ruina galopante que sufre uno de sus BIC (La Hacienda Jesús del Valle) acaba de ser incorporada en la vergonzante lista roja del patrimonio que elabora la prestigiosa y nada dudosa asociación Hispania Nostra con el propósito de llamar la atención sobre el deterioro dramático de algunos monumentos www.listarojapatrimonio.org.
"Se encuentra en estado de ruina completa, a pesar de estar catalogada como Bien de Interés Cultural (BIC). Ha sido expoliada parte de la solería en barro, azulejería y demás elementos ornamentales. Se han desprendido parcialmente las cubiertas, así como parte del primer nivel. Aún se pueden identificar zonas como las cocinas, palomar, refectorio, celdas, pozo, molino, etc. La vegetación ha invadido casi la totalidad del conjunto" https://www.granadahoy.com/granada/Hacienda-Jesus-Valle-Granada-patrimonio-ruina_0_1506149738.html




Para quien no la conozca le diré que se trata de un singular ejemplo de las haciendas jesuíticas que data del siglo XVI cuyos valores culturales e históricos están fuera de toda duda. Está ubicado en el término municipal de Granada, en pleno valle del rio Darro, un lugar cuya belleza es tan patente que hasta la toponimia le hace los honores: “Valparaiso”. Por eso, hace no muchos años, la Junta de Andalucía, con un especial apoyo que le fue brindado desde el Patronato de La Alhambra y del Generalife, inició su declaración BIC bajo la categoría de “Paisaje Cultural”. Y es que se trata de un lugar hermoso y delicado que guarda una estrechísima relación con todo lo que significa "el territorio Alhambra", hasta el punto de que ya se trabaja con la expectativa de que, más pronto que tarde, se solicitaría a la UNESCO su incorporación a la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco.

Y si bien es de justicia reconocer la importancia de todas esas iniciativas, no lo es menos exigir una más rigurosa tutela del patrimonio cultural existente, ya que, como tantas veces ocurre, a nuestros gestores públicos, al menos por esta vez, se les olvidó que una cosa es predicar y otra dar trigo. Porque mientras se soñaba la luna llegó de repente el chaparrón, más que anunciado y más que merecido, de Hispania Nostra.
Es verdad que se trata de un inmueble de titularidad privada cuyos propietarios no han dudado en dejarlo arruinar por causas clarísimamente especulativas… Pero también es igual de verdad que las leyes castigan estas mezquindades y facultan a las administraciones (ya sea el propio Ayuntamiento de Granada, ya sea la propia Junta de Andalucía) para intervenir de manera subsidiaria en defensa de su conservación… Pero a unos y a otros se les olvidó que el patrimonio cultural no es renovable, ya que los daños ya causados son irreversibles… ¡En fin!
Desde las páginas de La Ciudad Comprometida ya hemos lanzado nuestro grito de auxilio en varias ocasiones sin que tuviese eco. Al igual que hemos querido contaros iniciativas valientes (como por ejemplo la del ayuntamiento de Torredelcampo para salvar de la ruina a un castillo medieval de titularidad privada -cuyas obras de emergencia acaban de concluir por lo que en breve os las mostraré-). Por eso, ahora no nos duelen prendas para poner una vez más el dedo en la llaga:
¡Cúmplase la Ley del Patrimonio Histórico de Andalucía y el decreto de Inspección Técnica de Edificios y ante el patente abandono de sus propietarios, ejecuten las administraciones con urgencia obras de conservación que detengan este deterioro galopante!
Porque nos va muchísimo en ello: el prestigio de Andalucía como territorio de ama su cultura y su patrimonio. El prestigio de la propia Alhambra que atesora décadas de ejemplar gestión patrimonial. El prestigio de Granada, en su calidad de verdadero icono internacional que además aspira a la capitalidad cultural europea, Y, en definitiva, el prestigio de España, un país que ama su patrimonio, su historia y su legado cultural.
Así que, venga, que no es tan difícil… Solo hace falta determinación para hacer cumplir la ley, espíritu de colaboración entre las administraciones –municipal y autonómica- y, claro, tener las ideas claras, claras.

No te cortes… ¡Consume Cultura!

Se lo debemos a la cultura… perdón, mejor CULTURA con mayúsculas. Así que ahora toca volcarnos para dar impulso/oxígeno a cualquiera de sus manifestaciones. Ya sean pintura, música, fotografía, teatro, danza, arquitectura, literatura, artesanía… Por eso, estaría bien que cada pocos días compremos un disco o un libro, vayamos a un concierto, visitemos una galería de arte, crucemos el umbral de un museo o de cualquiera de los monumentos, conjuntos históricos o yacimientos del país.
Y no lo tendremos difícil, no. Porque en muchísimos lugares los diferentes actores del universo cultural se están prodigando con estupendas iniciativas, atractivas y novedosas, que más que unas invitaciones constituyen verdaderas tentaciones para los sentidos. Y eso está muy bien, desde luego. Pero también debe ser nuestra responsabilidad individual, ya que con nuestra participación activa no solo les insuflaremos algo de oxígeno reparador tras las enormes secuelas de estos tres meses de parálisis arrasadora, sino que les estaremos mandando un claro mensaje a las autoridades e instituciones de apoyo a la cultura.
No debemos olvidar que al igual que las crisis siempre se ceban con los más débiles, también suelen afectar especialmente a aquellas actividades no consideradas productivas en términos económicos, cuyas economías suelen ser también muy frágiles… Como es el caso de la mayoría de las personas, empresas e instituciones cuyas vidas giran en torno a la producción artística. Y por si ya fuera poco, con lo frustrante que es la vida actual en tantos y tantos aspectos, pues imaginemos la decepción que supondría por ejemplo la desaparición de la mitad de teatros, museos, librerías, galerías de arte o festivales.
Así que, como os decía, nos toca dar un paso y actuar individualmente.
Yo, por ejemplo, este fin de semana he visitado el Centro José Guerrero www.centroguerrero.es, un coqueto museo ubicado en el corazón de Granada cuya arquitectura refinada y sorprendente fue trazada por el recordado Antonio Jiménez Torrecillas hace ahora 20 años. Y que para celebrar este aniversario ha montado una bellísima exposición que abarca toda la trayectoria de este pintor granadino y universal, y que estará abierta al público hasta el próximo 6 de septiembre de 2020.
“… Cuando (José Guerrero) llega a Nueva York en 1950 reduce la gama de la paleta para centrarse solo en dos o tres colores en cada trabajo y explorar su interacción a través de la gradación tonal y las distintas formas de aplicar la pintura: arrastrada en seco, diluida, pura, mezclada, empastada, contrastada en grandes masas, franjas, gestos o acentos puntuales.
Probablemente la lección del Guernica, obra que contempló una y otra vez en el MoMA y que influyó tanto en la primera generación de expresionistas abstractos, su drástica reducción cromática, fue determinante.
El propio Guerrero escribió: «Me impresionaba la rica variedad de las gamas intermedias de color. Blancos puros, blancos más apagados y blancos más luminosos, grises que eran casi rosas, grises fríos, y negros uniendo espacios y rompiendo límites».
A partir de entonces, dio inicio a un modus operandi que ya nunca abandonó, y que le permitió profundizar en un conocimiento que hizo de él un maestro del color reconocido y reivindicado.” (Fuente: la propia exposición)
Por eso, en estos días y en las próximas semanas: No te cortes… Consume cultura. La Cultura nos necesita. Y nosotros también la necesitamos.

Hoy va por LOS TROTANOCHES…

Era domingo. Bastante temprano. Aquella mañana del mes de julio de 1999 había salido a entrenar por la carretera que asciende al Puerto de La Ragua, en el Parque Nacional de Sierra Nevada (Andalucía). Recuerdo que llevaba un rato oyendo unas voces de otros que venían también corriendo tras de mí, y a buen ritmo, por lo que pronto me alcanzaron… Sorprendido, les pregunté por la ruta que llevaban y uno de ellos me dijo que ascenderían hasta Laguna Seca (uff tremendo entrenamiento) para acto seguido decirme muy ufano que en pocos días harían la carrera más dura del mundo: 50 km para ascender los casi 3.000 mts. de desnivel entre Granada y el Pico del Veleta… Y, claro, ya fue inevitable que me preguntaran a mí. Cuando les dije que yo estaba preparándome para correr el Maratón de New York se quedaron mudos… Jajajaja
Ese fue mi primer contacto con la Asociación Deportiva Los Trotanoches (Guadix, Granada) y con su fundador, el multifacético Paco Garzón. Todo un torbellino social y verdadero alma mater del club durante mucho tiempo, al que hace unos años le tomó el testigo el buen Jesús Viciana.
Me acogieron con simpatía y enseguida fui uno más. Solicité tener el nº 42 de afiliación al club en referencia a los kilómetros de la prueba reina, y desde entonces he disfrutado de amistades y vivencias que nunca olvidaré…
Recuerdo que, en 2001, al finalizar el Maratón de Madrid, con la euforia por los éxitos deportivos, durante la comida de hermandad me ofrecí a viajar desde Granada cada semana para entrenar a cuantas chicas se animaran a trotar. Y dicho y hecho, porque al inquieto del “presi” no se le ocurrió otra cosa que difundir un anuncio en la radio comarcal así que el primer día aparecieron una docena de mujeres, el segundo 25, el tercero casi 50… que en apenas unos meses corrieron sus primeras carreras. Así que cómo olvidar las caras de Merce, Isabel, Inés, Ana José, Ana Cebrián, Mercedes Raya, Isa, Rosa, Mary, Toñíca, Antonia… y tantas otras a las que con la ayuda inestimable de Pepe “el Secre” les inoculamos el gusto por correr y por la vida activa.

Recuerdo los actos de confraternización con otros clubes de otras ciudades:
La ADA de Guadix, con cuya eqipación corrí el Maratón de NYC
Cantarranas de Baza, con los que colaboré en la organización del +QMaratón del Cascamorras que cada final de agosto conecta las ciudades hermanas de Baza y Guadix
Maimakansu de Mataró, con los que compartí un emocionante Maratón en Madrid
CAS Las Gabias, con nlos que hice varios ultramaratones al recorrer la Integran de Sierra Nevada en menos de 15 horas
Los cacereños de Navalmaratón, con los que gocé en la ultra Navalmoral de la Mata - Jarandilla de la Vera
El club de Zafra, con quienes corrí el Maratón de Praga
O el Club de Montaña de Arequipa, que me ayudó a coronar mi único 6.000: el Volcan Misti
Como también me vienen al recuerdo otros clubes de gente aficionada que alguna vez me acogieron para compartir algunos kilómetros o algunas trochas por la montaña (Club de Jeres, Alcazaba de Granada, Amigos 6h40’, Ciclistas del Colegio de Aparejadores de Granada, Senderos Inéditos de Sierra Nevada…)... o incluso el recuerdo de mi última pupila, Ana, a quien animé a adentrarse en los gozosos caminos de la larga distancia.
En fin, son algunos de los recuerdos que atesoro sobre mi paso por este club ejemplar de deportistas aficionados que de alguna manera también es como una peña con tintes de asociación lúdico festiva… En definitiva una pequeña gran familia en la que hoy, transcurridos sus primeros 25 años de vida, comparten su afición un centenar de corredores y senderistas, que con su amistad encuentran un acicate para hacer deporte al caer la noche de los martes y jueves, además de en las mañanas de los domingos.
Pero clubes como este hay por miles en tantas otras ciudades o barrios de cualquier lugar y para casi cualquier deporte, y por eso hoy, a cuento del inminente 25º aniversario de Los Trotanoches, desde La Ciudad Comprometida quiero felicitar a todos ellos y brindarles mi apoyo y mi respeto ya que contribuyen a que miles y miles de personas practiquen con asiduidad su deporte favorito, contribuyendo entre todos a difundir un mensaje esencial que ya tiene tres milenios: MEN SANA IN CORPORE SANO…
Mirad, yo en el año 1992 era un tipo con sobrepeso y con un estrés galopante… pero decidí cambiar y mi vida dio un vuelco: durante los siguientes 5 años vibré con la BTT y desde 1997 soy corredor sobre todo, y lo hago con asiduidad. Desde entonces he participado en aproximadamente un par de centenares de carreras populares y 35 Maratones o carreras de Ultrafondo que me han hecho diferente… Por fuera sí, pero esencialmente por dentro. Ayudándome a forjar mi carácter de tipo voluntarioso, luchador, tenaz y que en la carrera o en la vida, ha sabido aprender a dosificar los esfuerzos y a esperar siempre lo mejor en cualquier recodo del camino… Y gracias a ello estoy sano y también soy mucho más feliz.
Por eso hoy os mando un abrazo agradecido a todos los que practicáis deporte, cualquiera que sea, y con la excusa de mi felicitación a Los Trotanoches de Guadix por su brillante aniversario, también quiero agradecer a los miles y miles de clubes amateurs de aquí o allá, y a todos los que de alguna manera contribuyen en difundir eso que se ha venido en llamar el deporte popular, deporte salud, el deporte ocio, o el deporte de competición popular… ¡Verdaderos ciudadanos comprometidos!
¡¡Nos vemos por los senderos!!



Granada: ¿“Ciudad Comprometida en 2031”?
¿Por qué unas ciudades prosperan más rápidamente que otras? ¿Por qué mientras que unas pareciera que rezuman modernidad y dinamismo, a otras les cuesta salir de su ensimismamiento? ¿Por qué hay lugares en los que es más fácil que los agentes sociales se pongan de acuerdo, para definir primero e impulsar después, las cuestiones más importantes? ¿Tienen los ciudadanos las mismas oportunidades en unas ciudades que en otras?...
Ya intuís la respuesta: a pesar de contar con contextos geográfica y socioeconómicamente parecidos, sin embargo, unas ciudades son más competitivas que otras y por ende van a ser capaces de atraer mayores inversiones, por lo que sus ciudadanos tendrán mejores servicios y mayores opciones de todo tipo. Pero… ¿Y eso a qué se debe?
Mirad, en sentido positivo se me vienen a la memoria ejemplos clamorosos como el de Medellín (Colombia), una ciudad que estaba hasta hace no mucho destrozada por la violencia y la marginalidad, y que en apenas una década logró revertir ese declive colectivo para convertirse en la ciudad de moda en toda Latinoamérica. Todo un paradigma de lo que ha venido a denominarse el “urbanismo social”. https://granadablogs.com/gr-arquitectos/2011/12/30/%C2%BFvivirias-en-una-ciudad-donde/
O ya aquí, en Andalucía (España), todos hablan del milagro de Málaga, que en apenas un par de décadas ha pasado de estar identificada con el turismo de sol y playa a ser una ciudad extraordinariamente dinámica, cosmopolita y moderna, con excelentes infraestructuras de comunicaciones, culturales, portuarias y de servicios, y como consecuencia de todo ello, estar llena de oportunidades para sus gentes…
O incluso el caso de otra ciudad andaluza: Almería, que hace dos décadas supo definir las infraestructuras esenciales para modernizar la ciudad, y gracias a que también supo apostar por su ejecución hoy es mucho más próspera y eficiente. https://laciudadcomprometida.eu/component/k2/41-en-almeria-se-demuestran-las-excelencias-de-la-planificacion-urbanistica
Mientras que, en otras ciudades, como es el caso de Granada, desde donde os escribo, siempre flota en el ambiente la pesada losa de los agravios territoriales (“que habeilos haylos”) y de su pérdida de peso en el contexto andaluz… Aunque sin embargo a los granadinos les cuesta reconocer también que en ese devenir de las últimas décadas el hecho más determinante ha sido seguramente su permanente incapacidad para llegar a acuerdos colectivos… perdiéndose en interminables debates que a la postre han lastrado casi todas las iniciativas interesantes.
Y os contaba estas cosas porque hace unas semanas asistí a una interesante mesa redonda en el Colegio de Arquitectos de Granada en la que algunos ilustres colegas, de profesión (Peña, Santos, Reina) o de vocación (Isac), disertaron al hilo de la anunciada candidatura de Granada, Capital Europea de la Cultura 2031… Y aunque allí se dijeron cosas muy sensatas y pertinentes, me pareció que también debería sumarme a dichas reflexiones, aportando una visión integradora y trasversal, como suele ser la pauta de La Ciudad Comprometida, en la esperanza de que pudiera ayudar a contextualizar dicho debate, no solo en beneficio de Granada, sino que podría extenderse a otras muchas ciudades, por supuesto.
Ya que como imaginareis son muchas las ciudades y los territorios que depositan sus esperanzas de prosperidad en la obtención de títulos y reconocimientos exteriores que les pongan en el punto de mira de los turistas e inversores; o en organizar grandes eventos que conciten el compromiso de las administraciones públicas para invertir en infraestructuras que de otra manera tardarían años en llegar…
Y no digo yo que todo eso sea baladí… claro que no. Pero lo entendería mejor si antes esas ciudades (y sus gobernantes, claro) hubieran hecho de manera aplicada sus deberes para no basar su prosperidad exclusivamente en unos golpes de efecto (eventos) que el azar hará que se den o no se den, ya que la competitividad es altísima.
Por eso yo creo mucho más, muchísimo más, en el modelo de Vitoria (País Vasco, España) que fue elegida en 2010 como Ciudad Verde Europea en reconocimiento a las excelencias de su urbanismo moderado, en el que se conjuga maravillosamente su función como centro político y administrativo de Euskadi con el respeto a su patrimonio y a su cultura. Pero es que además han sido sus nuevos crecimientos urbanos, tanto aquellos a modo de ensanche de finales del siglo XIX como las actuaciones contemporáneas, los que mejor hablan del estilo de vida que han elegido sus gentes, configurando una verdadera ciudad comprometida: una ordenación urbana bien jerarquizada y armónica , un excelente sistema de parques y espacios libres, su red de recorridos peatonales y en bicicleta, su transporte público ejemplar, equilibrada distribución de equipamientos y servicios urbanos… En definitiva, una buena manera para vivir con calidad, reconocida con todo merecimiento por La Unión Europea para servir de ejemplo del resto de las ciudades.
Pero ¿Y Granada? “No solo la ciudad, claro, sino la Granada que se ha configurado antes en aglomeración urbana que en metrópoli, la de los pactos difíciles y la que gasta muchos más esfuerzos en la discordia que en la construcción de un modelo de futuro con el que caminar juntos… ¿Por qué a Granada cuyas condiciones de partida son más que optimas, le ha costado siempre tanto llegar a esos reconocimientos?” https://granadablogs.com/gr-arquitectos/2010/12/02/%C2%BFque-necesita-granada-para-ser-ciudad-de-la-cultura-y-para-ser-ciudad-verde-en-2020/

Tiene un tamaño óptimo, unos recursos paisajísticos y ambientales de primer orden, una vocación cultural y universitaria más que reconocida y apreciada, es cuna de monumentos y de espacios naturales de escala mundial, un destino turístico consolidado… Y entonces, ¿Qué es lo que falla? ¿Caminan todos en la misma dirección? ¿Existe un modelo nítido al que tender? ¿La sociedad local comparte lo fundamental?
Si echamos la vista atrás, veremos que hace apenas una década, en 2010, Granada también optó a la capitalidad europea de la cultura y no debió hacer un buen papel ya que ni siquiera pasó el primer corte. En este blog nos hicimos eco de aquella (mala) noticia y quise explicaros por qué esas otras seis ciudades españolas (Burgos, Córdoba, Las Palmas, San Sebastián, Segovia y Zaragoza), al contrario que Granada, sí que pasaron a la fase final como dignísimas candidatas:
“sea la que sea la elegida finalmente, todas ellas han dado un tremendo impulso en su modernidad y en su calidad urbana. Por eso podemos afirmar que el esfuerzo, el tiempo y el dinero que han invertido estas ciudades lo recogerán sus ciudadanos a través del mejor fruto posible: la mejora de calidad de vida en sus ciudades respectivas, con independencia del resultado final de este reto.”
Y también nos hicimos eco de las palabras del entonces presidente del Comité de Selección (Manfred Gaulhofer):
“muchas de las ciudades han invertido esfuerzo, dinero y tiempo en la preparación de sus proyectos… aunque una ciudad no llegue a la fase final el simple ejercicio de presentar la propuesta da importancia a su cultura…
Todas las candidaturas han destacado la alta participación y el apoyo de los ciudadanos y todas las ciudades han mencionado su intención de que la cultura sea un foco central en el futuro”
Y por eso desde La Ciudad Comprometida, ni cortos ni perezosos, organizamos un ciclo de debates para que los principales líderes políticos de Granada nos contasen su modelo de ciudad para el futuro, bajo el lema:
¿Qué necesita Granada para ser Ciudad de la Cultura y para ser Ciudad verde en 2020? Por tanto… ¿GRANADA CIUDAD COMPROMETIDA EUROPEA EN 2020?
Nadie duda que Granada es una ciudad universal que forma parte del imaginario de millones y millones de personas. Es que cuenta con atributos de primera magnitud (La Alhambra y el Generalife) que se ubican en un contexto urbano y natural que no hace sino ensalzarlos, configurando una ciudad única que enamora, atrae y atrapa a cuantos oyen hablar de ella y se deciden a visitarla.
Hasta el punto de que la ciudad disfruta (y sufre) un éxito, sin parangón hasta ahora, aunque todo hace indicar que no ha alcanzado aparentemente su mayor cota de visitantes. De modo que el turismo y lo turístico presiden, seguramente con mayor intensidad de lo soportable, la vida y las decisiones en importantes sectores urbanos… pero no como consecuencia de una estrategia institucional de nuestras administraciones para hacer de Granada una ciudad mucho más competitiva y con altas cotas de calidad de vida, o del establecimiento previo de un modelo de la Granada que queremos alcanzar a medio plazo, a fin de que todas las decisiones, o al menos las más relevantes, vayan orientadas en tal sentido…
Granada y su cinturón se merecen que las diferentes administraciones públicas se tomen en serio abordar los grandes retos que están pendientes desde la aprobación del POTAUG en 1999, entre los que son inaplazables la generalización del transporte metropolitano, la protección de la Vega y la implantación de estrategias de sostenibilidad, por ejemplo.
Así que, por decepcionante que pudiera parecer, resulta que los grandes retos que en 2010 propusieron para Granada, sus barrios y su metrópoli los candidatos a la alcaldía de Granada (PSOE, PP, IU y Los Verdes) fueron prácticamente los mismos que los que hace apenas unos días expresaron en el colegio de Arquitectos los expertos con vistas al 2031…¡En fin!:
- Recuperar el espacio público para los ciudadanos por su papel vertebrador de la vida cotidiana y como continente del patrimonio de la ciudad
- Avanzar en la cohesión territorial entre Granada y los municipios del cinturón.
- Un gran pacto por la sostenibilidad de Granada.
- Diseñar un proyecto de ciudad que mire al pasado, al presente y al futuro.
- Resaltar la vinculación de Granada con su paisaje cultural: urbano, de la Vega, de Sierra Nevada, el paisaje sonoro o el paisaje del agua.
- Un gran pacto social para aprobar los Planes Especiales pendientes: Albaicín, Sacromonte, Alhambra, y La Vega
Por eso, lamentablemente, los ciudadanos tenemos todo el derecho a dudar porque el tiempo va pasando y los grandes retos avanzan poco o muy poco incluso. Lo sabemos y lo percibimos. Y no se atisban vientos de trabajo coordinado entre los partidos que gobiernan, las administraciones y la sociedad local. Aunque sería extraordinario que al menos se intentase…
A mí la experiencia me dice que las apuestas de mirada larga y de larga vigencia surgieron no en legislaturas de grandes mayorías sino en periodos que requirieron construir acuerdos y consensos colectivos. Al igual que las mejores concertaciones entre las administraciones llegaron a partir de unos pactos locales sólidos previamente establecidos.
Así que en primer lugar el Ayuntamiento de Granada, aunque con la complicidad del resto de las administraciones públicas, tiene la palabra… porque como afirmó ese día uno de los expertos “Granada no se puede permitir perder la Capitalidad Europea de la Cultura en 2031”. A lo que yo añado: No solo por las innumerables consecuencias positivas que ello supondría (inversiones, notoriedad…), sino porque sería la mejor evidencia de que, al fin, Granada habría hecho sus deberes, dejando de lamentarse por lo que pudo ser y no fue, y ser capaz de soñar su futuro.
Ya que, para ser una merecida capital europea, de manera previa hay que ser una ciudad comprometida y ejemplar, en la que deban mirarse el resto de ciudades.
Y para ello se va a requerir liderazgo y mucha determinación.
Historias de la España vacia (6): El caso de CASTRIL (Granada)

Las buenas gentes de Castril de la Peña (Provincia de Granada, Andalucía, España) son muy correosas y duras de pelar… ¡Vamos, que no se vienen abajo, así como así! Porque salvo que la vida y la naturaleza les regalaron un lugar maravilloso en el que vivir, respecto del resto… ¡Uf! El resto lo tienen muy trabajoso y dificil. Bueno, en realidad tanto como la mayor parte de los pueblos en los que se dan todas esos “defectos” incompatibles con lo que la sociedad actual malentiende como modernidad:
Eso de ser pueblos serranos de reducido tamaño; alejados de las grandes vías de comunicación y del mundanal ruido (esto es: de las grandes ciudades); y en los que el tiempo fluye lento como el agua del río en uno de sus recodos, el aire huele a pan recién horneado, a tomillo y a romero, en el cielo bailan con parsimonia sus otros habitantes leonados, y donde tus paisanos saben de ti y tú de ellos…
Pero dejando de lado las ironías, pues claro que los castrileños viven en primera persona el “síndrome de la España vaciada”, porque siendo un municipio pequeño (apenas 2500 habitantes) se las ven y se las desean para prestar unos servicios básicos de calidad, ya que Castril es también Fátima, Almontaras, Fuente Vera, Cebas, Isidoros, Cortijillos… y así hasta diez pequeños pueblos. Y porque es tanto lo bueno que atesoran (excepcional diría yo), que tienen que ser cuidadores de su exquisita naturaleza (Parque Natural de la sierra de Castril); veladores de las límpidas aguas de su río (ya que se las rifan los cultivos bajo plástico de otras provincias); y amantes de su bello patrimonio (porque Castril y sus ruedos están declarados B.I.C. Conjunto Histórico) …

Y entre medias de todo eso… hay que tirar para adelante: bastantes agricultores, muchos pastores, algún que otro apicultor, un puñado de funcionarios, guardas forestales, muchos jubilados y también temporeros, gentes de oficios diversos y, desde no hace tanto, también hosteleros… Aunque en realidad casi todos sus habitantes viven un poco de todas esas cosas. Porque la vida en los pueblos de la montaña suele ser la suma de muchas pequeñas cosas.
Ya visteis por tanto porqué os decía que los castrileños son correosos, ya que de ser de otra pasta se habrían abandonado, dejándose llevar por ese desarrollismo que banaliza a tantos otros pueblos. Ese que tira por la borda sus tradiciones, su cultura, su memoria colectiva, su autenticidad y la pureza de sus montañas y valles… Pero aquí no. ¡Que no, que no!. Y os lo cuento porque los conozco bien.
Mirad, hoy mismo he pasado varias horas con su alcalde Miguel, dos jóvenes concejalas (María e Irene) y dos de sus más cualificados funcionarios (Juan y Fernando), retomando los trabajos para culminar una valiente planificación de su territorio municipal que está basada, sin dobleces ni excusas, en mimar todos esos valores que atesoran, porque sin ellos ya no sabrían ser como son... Aunque también, por supuesto, como fuente de vida y de prosperidad.

Y para mí constituye algo muy valioso ese compromiso de todo un pueblo para salir adelante. No a toda costa sino mimando lo que les regalaron su naturaleza, su historia y sus tradiciones. Y por eso están empeñados en trazar un Plan de futuro que garantice que sus gentes puedan vivir con prosperidad, pero en armonía con la mejor salud de su Parque Natural y del rico legado del patrimonio cultural y paisajístico de su Conjunto Histórico.
Y saben que más pronto que tarde llegarán los reconocimientos de las asociaciones e instituciones más exigentes como reserva Starlight, calificación como Cities Slow o su inclusión en el selecto club de los Pueblos más Bonitos de España.
Pero entre tanto, la vida sigue y Miguel, su alcalde, se multiplica ideando cosas. Una de ellas es organizar un Trail que una el pueblo con Cazorla, siguiendo la ruta que recorrieron los Reyes Católicos en 1489 en su camino hacia la conquista de Baza. Y también me habló con gran preocupación por la posible implantación de macrogranjas de cerdos en los municipios colindantes, una seria amenaza que podría alterar irreversiblemente la ecología de la comarca… En fin, que ¡Por si éramos pocos… parió la abuela!
Pero no olvidéis lo más importante: que os recomiendo que visitéis pronto este bello lugar…


