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¿Tú ciudad histórica contamina o descontamina?
Tomarse en serio la protección de los Bienes de Interés Cultural como de cualquier otro inmueble al que la colectividad le reconozca valores patrimoniales, debería ser muchísimo mas que velar por el cumplimiento del deber legal de sus propietarios de conservarlos adecuadamente. En realidad, eso nadie lo discute aunque, a decir verdad, a la mayoría de los ayuntamientos les da una enorme pereza exigir que los edificios catalogados estén en un óptimo estado de conservación. Quizás sepas que son escasísimos los casos en los que las administraciones públicas llegan hasta las últimas consecuencias ordenando a los propietarios de estos inmuebles que los conserven adecuadamente y su arruinamiento, hasta el punto de exigirlas y en su defecto hacerlo ellas mismas de manera subsidiaria trasladándoles dichos costes.





Pero fíjate que nada de lo que hoy te cuento es nuevo, ya que en la Ley 14/2007, de 26 de noviembre, del Patrimonio Histórico de Andalucía (y de manera análoga ocurre con las leyes sobre el patrimonio cultural de todas las comunidades autónomas del país) entre las diferentes medidas que se establecieron que deberian ser reguladas por los planes urbanísticos para una adecuada protección de los bienes culturales, hay dos contenidos específicos respecto de los cuales me gustaría centrarme en la reflexión de hoy:
- 1. Identificación de los elementos discordantes y medidas correctoras tanto para el propio inmueble como para su entorno:
- A. Identificación de elementos discordantes existentes en los edificios y medidas específicas de descontaminación visual o perceptiva:
- Volúmenes discordantes
- Cierres discordantes
- Cubierta discordante
- Huecos discordantes
- Carpintería discordante
- Instalaciones discordantes
- Tratamiento de fachadas y medianeras discordantes
- Publicidad discordante
- Acabados discordantes
- B. Identificación de elementos discordantes existentes en el espacio público:
- Pavimentación
- Mobiliario urbano
- Recogida de residuos
- Aparcamientos
- Otros
- C. Normativa en la que se regulen las actuaciones en los edificios o el espacio público con presencia de elementos discordantes.
- A. Identificación de elementos discordantes existentes en los edificios y medidas específicas de descontaminación visual o perceptiva:




- 2. Normativa para el control visual o perceptivo de las futuras actuaciones, como, por ejemplo:
- Las construcciones o instalaciones de carácter permanente o temporal que por su altura, volumetría o distancia puedan perturbar su percepción.
- Las instalaciones necesarias para los suministros, generación y consumo energéticos.
- Las instalaciones necesarias para telecomunicaciones.
- La colocación de rótulos, señales, vallas y publicidad exterior.
- La colocación del mobiliario urbano, incluidos toldos, veladores, quioscos y demás elementos análogos.
- La ubicación de elementos destinados a la recogida de residuos urbanos.
- Cualesquiera otros elementos o actuaciones que puedan distorsionar o incidir negativamente en la percepción, disfrute, contemplación o integridad de los bienes culturales, poniendo en riesgo de algún modo los valores protegidos.



Saber elegir el camino más idóneo, no el más fácil
He tenido la oportunidad de conocer numerosas ciudades, y de trabajar también el muchas de ellas, en las que durante décadas pusieron todos sus esfuerzos en crecer y crecer, casi sin importarles que al mismo tiempo sus centros históricos se fuesen ajando lentamente. Una dialéctica perversa pues mientras que la supuesta modernidad iba llegando en virtud de la expansión urbana, las zonas centrales iban deteriorándose dejando un reguero de signos inequívocos sobre ese fatal proceso: arruinamiento de los edificios; proliferación de solares o de nuevos vacíos urbanos; sustitución progresiva de los edificios residenciales por otros destinados a oficinas, comercios, hoteles o apartamentos turísticos; encarecimiento de los precios de las viviendas y de los alquileres; expulsión de la población con menos recursos; empobrecimiento de los valores culturales e históricos…
Y esto ¿Por qué se ha dado tantas veces en realidad? A mí me parece que, aunque cada ciudad constituye un caso particular, sin embargo, hay una serie de factores comunes que aquejan a casi todos los centros urbanos. Yo te destacaría los siguientes:
- 1, que para los ayuntamientos y sobre todo para las empresas es mucho más complejo intervenir en las ciudades consolidadas (fraccionamiento de la propiedad, inquilinos, edificios obsoletos, valores culturales de diversa naturaleza, dificultades administrativas, inseguridad jurídica por los dictámenes de patrimonio…) que proyectar nuevos barrios que se diseñan de una sola vez y se urbanizan y construyen con relativa prontitud;
- 2, que los agentes inmobiliarios siempre prefieren eficacia, sencillez administrativa y plazos predecibles. Es decir, proyectos fáciles de aprobar, en promociones de cierta envergadura y con tipologías de viviendas atractivas para amplias capas sociales;
- Y 3, el hecho de que planificar la mejora y la protección de los barrios históricos siempre será una tarea mucho más compleja, tanto administrativamente como en su definición técnica, por lo que el mal del cortoplacismo hace que tantos y tantos alcaldes vayan aplazando una y otra vez esta ardua tarea.
Por eso, aquellas ciudades que decidieron dar prioridad a sus centros históricos y llenarlos de vida son un verdadero modelo a seguir. Y digo eso porque en todas ellas hubo políticos que supieron dotar de institucionalidad a dicho proceso; funcionarios y técnicos que trabajaron con tesón; y urbanistas que se supieron rodear de los mejores especialistas urbanos, ambientales y patrimoniales. Aunando entre unos y otros conocimientos, experiencia, inteligencia, audacia y compromiso.
Sobre todo compromiso para la formulación de un “plan especial” –como se denomina comúnmente a este tipo de trabajos de planificación- lleno de los mejores atributos a fin de favorecer al tiempo el desarrollo de ciudades y de ciudadanos comprometidos: con la equidad, con el desarrollo personal y colectivo, con la memoria histórica y los valores heredados, con la armonía, con la calidad de vida, con la sostenibilidad… https://laciudadcomprometida.eu/component/k2/254-los-4-atributos-esenciales-para-ser-urbanista
También ahora, felizmente, la revitalización de la ciudad existente ha pasado a ser un objetivo prioritario de las políticas europeas y específicamente de la Agenda Urbana Española cuyo objetivo estratégico nº 2 es:
Evitar la dispersión urbana y revitalizar la ciudad existente y apostar por las actuaciones que compacten la ciudad evitando la dispersión urbana, hacía un modelo de ciudad que prime la sostenibilidad sobre el crecimiento expansionista.


Y al hilo de todo eso, hoy quiero hablarte de una iniciativa ejemplar que como en tantas y tantas ocasiones está siendo impulsada por una ciudad de tamaño medio. Te hablo de GUADALAJARA (Castilla–La Mancha, España) porque su ayuntamiento ha decidido impular un Plan Especial de Reforma Interior y Mejora del Centro Histórico y de los barrios aledaños (PERIM - PECH).
Estos son sus argumentos:
- Guadalajara ha ido creciendo con arreglo a las determinaciones de su Plan General de Ordenación Urbana (febrero del 2000).
- En la actualidad la mayor parte de los nuevos desarrollos que el plan había previsto en el suelo urbanizable se encuentran ejecutados. Sin embargo, sólo se ha ejecutado parcialmente en el Centro.
- La existencia de numerosos solares sin edificar en el Centro se ha convertido en el problema más acuciante, habiendo perdido numerosos residentes en favor de los nuevos desarrollos.
El Ayuntamiento ya ha adoptado diversas iniciativas para paliarlo cuyas conclusiones quedarán insertadas en el futuro Plan Especial:
- Un Inventario de solares en el Casco Antiguo, a fin de favorecer su edificación, incluso por un tercero en sustitución del propietario,
- Un Plan de Acción Local de la Agenda Urbana Española,
- Un nuevo Plan de Movilidad Urbana Sostenible,
- Así como la Delimitación de una Zona de Bajas Emisiones.


Formular dicho Plan Especial va requerir que todos los actores (responsables políticos locales, urbanistas y especialistas, y los agentes económicos y sociales) por una vez vuelquen sus mejores esfuerzos en la ciudad heredada, para llenarla de vitalidad y de armonía... Y no me cabe la menor duda de que han elegido el camino más idóneo, aunque claramente no sea un camino fácil.



Si te gusta, te lo regalo…

Sé que te gustará, y si efectivamente te gustase, te lo regalo… Así de sencillo. Se trata de una bellísima publicación (perdón por la falta de modestia, pero es que…) de la Colección Cuadernos de la Ciudad Comprometida (la nº 5 ya) denominada: Educando la mirada sobre la ciudad histórica de Ronda con el que se pretende sensibilizar a la ciudadanía a cuentas de la exposición pública del denominado Plan Especial del Conjunto Histórico de Ronda (Aprobación Inicial de la Innovación del PGOU para la ordenación y protección del CH de Ronda. Andalucía, España).
EL LIBRO: Busca propiciar, una vez más, un urbanismo pedagógico, explicando de una manera bastante amena cómo se abordan las cuestiones paisajísticas (tanto urbanas como para su entorno rural) en los trabajos de planificación urbanística y de protección de las ciudades históricas, a cuentas del Plan Especial del CH de Ronda.
AUTORES: En esta ocasión he podido contar con la colaboración de los arquitectos municipales de Ronda Raúl Arroyo y Jesús Román; el arquitecto técnico municipal Fernando Álvarez; y de mis compañeras de GR Arquitectos Mónica Blázquez y Elena Medina. Además, el libro incluye una selección de dibujos realizados específicamente para ello por el colectivo de “dibujantes urbanos” de Andalucía.
EL PLAN ESPECIAL: “El Conjunto Histórico de Ronda constituye uno de los bienes culturales más relevantes de Andalucía, pero de la misma manera nadie duda de que se trata de uno de los iconos patrimoniales de España y como consecuencia de ello esta ciudad es conocida internacionalmente. Por eso el ayuntamiento está decidido a que, al fin, tras largos años de espera, esta ciudad pueda contar con un instrumento de planificación que lo ordene.” María de la Paz Fernández Lobato, Alcaldesa de Ronda
OBJETIVO PRIORITARIO DE LA CIUDAD: “Dicha regulación ha venido siendo por décadas uno de los objetivos prioritarios de la ciudad, pero que sin embargo siempre quedó frustrada como consecuencia de la enorme complejidad técnica, social y política que se requiere para su aprobación, y eso a pesar de que la ciudad siempre contó con grandes expertos en la materia. Sin embargo, en esta ocasión la novedad reside en amplio consenso técnico, social y político que se ha alcanzado hasta el momento bajo la dirección del arquitecto y urbanista Juan Carlos García de los Reyes.” Jesús Vázquez García, Primer Teniente alcalde y Delegado de Urbanismo de Ronda.
ACTIVIDADES PREVISTAS:

Aunque el libro se podrá recoger al visitar la exposición o al participar en los talleres programados. Pero, también propongo regalar el libro a los lectores de La Ciudad Comprometida, para ello bastará con que realices un comentario en el blog indicando:
- Si pasarás a recogerlo personalmente por nuestro Estudio de Granada (GR Arquitectos, Av. Constitución nº 18, portal 2, Bajo),
- O si por el contrario te lo mandamos en formato PDF a tu correo electrónico.
Sé que te gustará. Mucho. Al menos a mí me ha encantado cómo ha quedado…

¡A ver si cunde este bonito ejemplo!
Me encuentro muy feliz. Feliz y agradecido, sí, y quiero compartirlo con todos vosotros. ¿El motivo? Pues mirad, hoy ha sido aprobado por el Ayuntamiento de Ronda (Málaga), tras apenas un año de elaboración, el “Plan Especial” (como coloquialmente se le conoce) que regulará cómo proteger y hacer mucho más habitable su Conjunto Histórico (CH), uno de los BIC más sobresalientes de toda Andalucía y de España… hasta el punto de que constituye uno de nuestros iconos patrimoniales más reconcibles internacionalmente y también una de las ciudades más visitadas.

Pero… siendo esa una excelente noticia, mi felicidad y mi agradecimiento no tienen que ver exactamente con eso, sino con el hecho de dicho Plan Especial del CH de Ronda ha sido aprobado con el respaldo de todos los grupos políticos municipales (y la abstención de Ciudadanos). Algo verdaderamente sobresaliente y esperanzador. Mucho.
Mirad, todas las ciudades históricas tienen la necesidad (la obligación y el compromiso) de contar con un documento técnico y legal orientado de manera precisa hacia la protección, recuperación y conservación de sus valores, de acuerdo con las exigencias que para los CH prevén las legislaciones urbanística y patrimonial, entre otras. Pero su elaboración es tan compleja y difícil que Ronda, como tantísimas otras ciudades, lo ha venido demorando una y otra vez…
Y aunque su formulación ha venido siendo por décadas uno de los objetivos prioritarios de la ciudad, sin embargo, se trata de una labor de tan enorme complejidad que nunca prosperó, a pesar de que hubo varios intentos que siempre estuvieron dirigidos por grandes expertos en la materia…
¿Qué falló entonces? O mejor dicho ¿Qué es lo que ha podido cambiar ahora para hacerlo posible?
Creo sinceramente que el éxito ha residido en que, entre unos y otros, hayamos sabido crear un clima de trabajo favorable que ha propiciado finalmente un amplio consenso técnico, social y político en torno al Plan Especial, generando además optimismo y confianza entre todos los actores:
- La alcaldesa Mari Paz Fernández, con su equipo de gobierno, favoreciendo la creación de foros para el debate y el trabajo compartido;
- Los colectivos sociales, profesionales y empresariales, además de los medios de comunicación locales, participando actívamente y aportando sus ideas;
- Todos los servicios técnicos municipales, aunque especialmente el servicio de urbanismo, actuando con un rigor y un compromiso encomiables, siempre con el respaldo y el buen hacer del Delegado de Urbanismo y sus asesores;
- Los asesores de las administraciones sectoriales de la Junta de Andalucía (con especial énfasis a los de urbanismo y cultura de las Delegaciones Territoriales de Málaga), siempre receptivos y abiertos a analizar las propuestas del plan;
- Y también, cómo no, el afán del equipo redactor, ya que siempre hemos intentado actuar con la mayor profesionalidad, cercanía y compromiso posibles… desde el convencimiento de que estábamos propiciando para el conjunto histórico de Ronda el desarrollo de una ciudad comprometida, que podrá servir de ejemplo para que otras muchas ciudades puedan afrontar con rigor y responsabilidad un proceso similar (vaya desde aquí mi felicitación a todos los miembros del equipo de www.gr-arquitectos.com que han participado en este trabajo)

Pero permitidme que hoy ponga el foco de una manera especial en el papel jugado por todos los grupos políticos municipales, ya que han actuado con una grandísima responsabilidad y una altura de miras digna de agradecer y de ser resaltada. Por eso, desde este voluntarioso blog, me gustaría mandar un cálido abrazo a cada uno de los portavoces que los representan en la Comisión de Urbanismo municipal, por su constructiva participación durante todo el proceso, sabiendo entender que con ese apoyo colectivo estarían dotándole al Plan Especial de la máxima institucionalidad:
- Jesús Vázquez García (Delegado de Urbanismo, Partido Popular)
- Josefa Valle Álvarez (APR)
- Fátima Fernández González (PSOE)
- Isabel María Barriga Racero (Contigo Ronda)
- Mª Francisca Sancho Fernández (Izquierda Unida)
- Alberto Serrano López (Ciudadanos)
Por eso solo me cabe gritar al viento: ¡A ver si cunde este bonito ejemplo de Ronda en otras ciudades!

Las lecciones del entrañable camaleón

Hace unos días leí unas declaraciones del concejal de urbanismo de una ciudad que me es muy cercana (en todos los sentidos) en las que, con una claridad meridiana, explicaba cuál es el modelo de ciudad por el que apuesta su equipo de gobierno:
“Ahora toca la ciudad construida (…) para hacer una apuesta por la rehabilitación, la eficiencia energética, la accesibilidad, una movilidad sostenible y servicios de cercanía. Sostenibilidad.
Tocan operaciones de cirugía para tener un estándar de equipamientos de calidad al servicio de las personas, con zonas verdes para el disfrute colectivo.
Toca trabajar la cohesión social de nuestros barrios… Cuidar del paisaje que nos rodea, el natural y el cultural. Y por supuesto repensar los usos industriales, la gestión del agua, de los residuos…”
Y aunque ese concejal (¡mira que les gusta…!) adornaba sus declaraciones explicando lo mal que lo habían hecho los anteriores gobernantes, en realidad es de agradecer la firmeza y la claridad de su apuesta, como también es justo decir que eso de volver la mirada hacia la ciudad existente para volcar en ella la mayor parte de las iniciativas públicas y privadas se trata de un mensaje que felizmente ya va calando hondo en todos los niveles de la administración y que incluso cada vez se discute menos por la clase política:
Nuevas políticas para resolver problemas de accesibilidad, o de mejora de la trama urbana, o de integración de unos barrios con otros, o para prever la mejora de las dotaciones y servicios públicos, o para desarrollar estrategias de revitalización urbana y de rehabilitación del parque residencial, o para el desarrollo de iniciativas públicas de vivienda, o para erradicar impactos ambientales o paisajísticos. O incluso para identificar posibles proyectos urbanos de mayor calado.
Sin embargo, aunque algunas de esas nuevas políticas para la ciudad van a poder iniciarse con prontitud mediante iniciativas puntuales que vayan identificando los gestores públicos, en la mayor parte de los casos va a ser inevitable (y desde luego pertinente) que tales proyectos urbanos “hayan sido previamente identificados, contextualizados y dirigidos desde un plan, esto es, desde una mirada más amplia”:
- para que existan garantías de que supondrán una oportunidad para revitalizar, regenerar o mejorar la ciudad y con ella propiciar “una mejora apreciable de las condiciones de partida, en beneficio, sobre todo, de la calidad de vida de los ciudadanos “
- Y también para cumplir con todos los requerimientos legales y administrativos que se requieren para las actuaciones en la ciudad.
https://laciudadcomprometida.eu/la-hora-de-guadix/127-identificando-las-oportunidades-de-mejora-urbana-que-tiene-cada-ciudad-la-hora-de-guadix-8
Es fácil pensar, además, que muchas de esas nuevas políticas afectarán a los barrios históricos de la ciudad cuya protección legal va a requerir actuaciones muy sensibles con el patrimonio cultural por lo que previamente deben estar concertadas con las administraciones sectoriales e incorporadas en el ordenamiento jurídico de dichos ámbitos (esto es, sus correspondientes Planes Especiales de Protección).
Por eso aquellas ciudades qua ya hicieron sus deberes durante los últimos años, actualizando la planificación urbanística municipal (comúnmente llamada PGOU); específica para sus barrios históricos (a través de los ya citados Planes Especiales); o sectorial para la regulación de algunas de las cuestiones temáticas más relevantes (movilidad urbana sostenible, vivienda, o paisaje nocturno, por citar algunos ejemplos), ahora tendrán muchísima mayor capacidad de actuar en el corto plazo (y de acceder a las soñadas subvenciones europeas) por tener perfectamente identificados, concertados y aprobados todo un paquete de actuaciones, de mayor o menor calado, que llevar a cabo. Aparte de que al estar contempladas dichas iniciativas en el planeamiento municipal también supone la presunción de que con su ejecución se estarán atendiendo los intereses colectivos de la ciudad y por ende de los ciudadanos.
Sin embargo, ese no es el caso, claro que no, de la mayor parte de los municipios que yo conozco. Como tampoco es el caso de ese municipio “tan cercano a mí” cuyo voluntarioso concejal exponía con gran acierto el modelo de ciudad que quiere propiciar ¿Por qué?:
- Porque su PGOU data de hace 20 años y está obsoleto dado que no se adapta a las necesidades actuales de sus barrios y a las generales de la ciudad en su contexto metropolitano, cuya revisión va a ser una ardua tarea que va a requerir, al menos, hasta el final de la siguiente legislatura.
- Porque aquellos Planes de Protección que se diseñaron hace décadas para la mejora de los barrios históricos hace ya muchísimos años que dejaron de ser útiles y hoy ya son más una rémora que una ayuda, sin que hasta el momento se haya abordado con decisión su actualización. Una labor compleja pero imprescindible.
- Y porque las normas reguladoras de la vida cotidiana en las que deben enmarcarse las iniciativas públicas y privadas son obsoletas en muchos aspectos y excesivamente rígidas (tal y como diversos colectivos profesionales y empresariales ya han manifestado en reiteradas ocasiones al ayuntamiento).
Así que: alcaldes, concejales, asesores municipales… Aprendamos del entrañable camaleón: que sabe mirar con un ojo a lo cercano (al corto plazo) mientras que con el otro ojo mira hacia la lontananza (al futuro). Ya que avanzar hacia ese nuevo modelo de ciudad no podrá hacerse solamente a través de la ejecución de proyectos puntuales, por numerosos que estos sean.
Porque los mejores alcaldes (y concejales) que yo conocí, a lo largo de mis ya numerosos años de andadura, nunca fueron los que más obras inauguraron sino aquellos otros que, además, supieron levantar su mirada para invertir una parte significativa de su empeño en soñar un mejor futuro para la ciudad y sus gentes, dejándose la piel por conseguirlo y auspiciando buenos y oportunos planes, debidamente concertados social, política y administrativamente.
Una tarea muy difícil. Pero también una tarea imprescindible y apasionante.

¡Así da gusto!
Llevo más días de los acostumbrados sin compartir mis reflexiones en La Ciudad Comprometida y ya tocaba… así pues, en el amanecer de hoy cambié las zapatillas por el teclado para regalarme unos minutos antes de partir, inexorablemente a otra ciudad, para seguir aunando y sumando.
Durante las últimas semanas he tenido que viajar algo más de lo común en mí, pero eso también me ha permitido vivir en primera persona la evolución de dos de los trabajos con los que más implicado se siente mi equipo: precisamente los Planes para la Protección de los Conjuntos Históricos de Ronda, en Andalucía, y de Jumilla, en la Región de Murcia. Dos ciudades muy diferentes, cuya composición política municipal no se parece nada, y cuyas trayectorias urbanas en lo que respecta a su legado patrimonial también son muy diferentes:
Ronda, una ciudad conocida internacionalmente por su maravillosa inserción en el territorio de su serranía cuyo diálogo con el paisaje y con las tradiciones es lo más parecido al “amor urbano a primera vista”. Pero que llevaba casi tres décadas sin saber encontrar la manera de gestionar su rico patrimonio cultural de una manera rigurosa y también eficiente.

Vista desde el Tajo de Ronda
Y Jumilla, cuyo solo nombre enseguida evoca a sus vinos llenos de personalidad y a sus ricas tradiciones, que conjugan con gran originalidad la sobriedad de la meseta con la vitalidad mediterránea. Cuyo pasado histórico también ha quedado plasmado en una sorprendente atalaya que se yergue orgullosa sobre el oasis de su campiña, y en una arquitectura llena de matices que sueña con ser rescatada de su aletargo.

Vista del CH de Jumilla
Sin embargo, en ambas ciudades sus procesos de rediseño urbano se están produciendo siguiendo idénticas pautas de compromiso colectivo y social, de concertación política local, de colaboración con las administraciones sectoriales, de trasparencia y rigor, y de profesionalidad. Y en ambas, con el llegar de la primavera, también se han dado algunos pasos muy importantes que yo quisiera resaltar para vosotros, precisamente por no ser nada, pero que nada, frecuentes y también por la enorme carga de pedagogía urbanística que atesoran:
Se han celebrado procesos participativos con los sectores sociales, políticos y económicos y con la ciudadanía, con unos esperanzadores índices de implicación. Se han celebrado reuniones técnicas con cada una de las concejalías y sus asesores a fin de garantizar que el plan sea un instrumento trasversal que coordine a todas las políticas municipales. Con una indudable institucionalidad, se han presentado las conclusiones de dichos procesos participativos a sus respectivas Mesas de Seguimiento, en las que están integradas todas las fuerzas políticas. (las cuales así mismo se están compartidas en la web para que todos tengan acceso a las mismas:
JUMILLA: https://gr-arquitectos.com/es/proyectos/urbanismo/ciudad/plan-especial-de-proteccion-de-jumilla
Y ya se han iniciado reuniones técnicas con las administraciones sectoriales más relevantes a fin de garantizar la concertación de las propuestas.
Por eso, me siento muy afortunado y orgulloso de participar activamente en ambos procesos a sabiendas que el urbanismo pedagógico, riguroso y comprometido que estoy desarrollando con el apoyo de mi equipo de GR-arquitectos es con seguridad el mejor camino para favorecer mejores entornos en los que vivir. Propiciando como rezan nuestros postulados:
“un modelo de ciudad socialmente integradora, ambientalmente sostenible y económicamente activa y emprendedora, que utiliza racionalmente los recursos territoriales, sin esquilmarlos, para fomentar su crecimiento económico y la mejora socioeconómica y cultural de su población; que protege su patrimonio cultural y natural como herencia recibida de sus antecesores, que debe ser legada a sus sucesores; y que mantiene las características propias que la diferencian de otras ciudades o territorios”.
Por eso os decía… ¡Así da gusto!
Hoy voy a hablaros de una bella ciudad histórica…

Hoy voy a hablaros de una bella ciudad histórica, aunque mis reflexiones podrían ser extrapolables a la práctica totalidad de las bellas (y ajadas) ciudades históricas…
Mirad: El Conjunto Histórico Artístico de la ciudad de Jumilla (Murcia, España), fue declarado por Real Decreto del Ministerio de Cultura allá por el año 1981, es decir, hace nada menos que 40 años, justo en los albores de los ayuntamientos democráticos, y sin embargo el estado de salud de su patrimonio cultural no es nada bueno. Yo me atrevería incluso a afirmar que es bastante peor que el que motivó su protección como BIC. ¿Y por qué? Pues porque desde entonces las administraciones públicas (Ayuntamiento y Gobierno Regional) no han sabido articular un proyecto de futuro e ilusionante que aunara la mejora de la calidad de vida de sus habitantes, pero en consonancia con el respeto y la consideración a los valores culturales que justificaron su protección.
Y es verdad que desde entonces se han dado algunos pasos evidentes (recuperación de los principales edificios monumentales, diversificación de la oferta cultural, mejora de los servicios públicos o los criterios paisajísticos en los itinerarios periurbanos del cerro del Castillo) pero también con numerosos retrocesos como lo demuestran esas heridas que afloran por doquier hasta el punto de que un espectador como yo, recién llegado a la ciudad, pudiera pensar que en este lugar quizás no amasen suficientemente a su patrimonio:
- por el mal estado de conservación general de las edificaciones ante la dificultad burocrática de los permisos y la inseguridad jurídica de las autorizaciones, con la consiguiente pérdida de población y el abandono de muchas de las actividades y comercios tradicionales, dado que en estas circunstancias es más fácil buscar una vivienda digna en otras barriadas urbanas.
- por el elevado nº de edificios nuevos que, además, salvo contadas ocasiones, lo han hecho de una manera impactante para la armonía de su entorno, y la escasa tradición de rehabilitar como verdadero signo de autenticidad cultural.
- y por el deterioro del paisaje urbano, algo bastante apreciable, dada la falta de coherencia en los criterios de intervención (tipologías inadecuadas, incremento de alturas de pisos o globales, revestimientos, tipo de huecos, voladizos, soluciones de cubiertas, ornamentación, texturas y color, carpinterías, tratamiento heterogéneo de espacios públicos…) y quién sabe si también como consecuencia de una relajación municipal en el control de dichas intervenciones, sobre todo las de obra menor, explicable por la ausencia de criterios explícitos y normativos.




Por tanto, como os decía, parece evidente que, desde su declaración en 1981, ha disminuido la autenticidad de los valores tradicionales del CHA de Jumilla. Y, como suele ser también común en estos casos, pudiera ser que de manera paralela haya disminuido también la valoración social hacia el patrimonio urbano, algo contradictorio si tenemos en cuenta el gran amor que sus gentes profesan a otras señas de identidad por las que la ciudad es tan conocida (la cultura del vino o la Semana Santa, por ejemplo).
Y os cuento esto, amigos lectores de La Ciudad Comprometida, porque el equipo de www.gr-arquitectos ha recibido un ilusionante encargo: redactar el Plan Especial de Protección del CHA de JUMILLA (PEPCHA), precisamente el instrumento técnico y jurídico requerido para prever con visión de futuro las medidas necesarias para la mejora en todos los sentidos de este ámbito tan privilegiado, que deberá ser el fruto del consenso entre los ciudadanos, el Ayuntamiento con sus asesores y Gobierno Regional.
Es verdad que anteriormente ya hubo otros intentos fallidos para la formulación del PEPCHA, pero soy bastante optimista porque ahora he percibido un deseo generalizado de todas las administraciones implicadas, especialmente desde el Ayuntamiento, para que de una vez por todas se supere ese vacío regulador mediante la pronta aprobación de un plan, al tiempo responsable, eficaz y realista, que genere un amplio consenso de todos los agentes implicados, y que involucre de manera activa a los ciudadanos.
Por nuestra parte, ojalá que la experiencia que hemos acumulado en otras ciudades patrimoniales y nuestra determinación y compromiso con el desarrollo de ciudades (y ciudadanías) comprometidas pueda ser útil…
Os prometo que pronto, muy pronto, tendréis noticias al respecto.


CRITERIOS PARA REGULAR LOS VALORES TRADICIONALES EN LAS CIUDADES HISTÓRICAS. La hora de Guadix (15)
El pasado viernes os compartí una reflexión titulada “EL VALOR DE UNA CIUDAD HISTÓRICA RADICA SOBRE TODO EN LA AUTENTICIDAD DE SUS CARACTERISTICAS TRADICIONALES”, y en la que se afirmaba la importancia de garantizar el buen estado de salud de dichas características tradicionales a través de una regulación exhaustiva de todos aquellos parámetros definitorios de las mismas.
De ahí la importancia por seleccionar y orientar adecuadamente ese conjunto de parámetros y de regulaciones que constituyen lo que en términos urbanísticos y patrimoniales se suele denominar: ordenación pormenorizada con contenido de protección (que serán tanto de carácter gráfico como normativo).
Por lo que a continuación se exponen las determinaciones y criterios que desde mi punto de vista deben regir la definición de la Ordenación Pormenorizada en las ciudades históricas, y nada mejor que ayudaros a visualizar todo lo anterior a partir de sendas imágenes de los principales planos de ordenación pormenorizada (Calificación y Usos, y Ordenación Física y Alineaciones) del Plan de Ordenación y Protección de Guadix (Andalucía, España) que recientemente con mi equipo hemos concluido para el Ayuntamiento de dicha localidad:

1.- el mantenimiento de la estructura territorial y urbana que deba ser objeto de especial protección, así como los bienes y espacios que requieran dicha protección por sus valores históricos y culturales, estableciendo unas normas de protección adecuadas al efecto con especial incidencia del:
- parcelario histórico,
- sus alineaciones,
- el modelo de ocupación y de los espacios no edificados en el interior de las parcelas,
- el mantenimiento de las tipologías tradicionales
- el mantenimiento general de la altura de edificación,
- y el respeto a los sistemas constructivos tradicionales.
2.- la catalogación exhaustiva del patrimonio cultural (incluyéndose el etnológico e industrial, tanto de carácter material como inmaterial) con la aplicación de los criterios que ya han sido desarrollados en otros artículos recientes de La Ciudad Comprometida.
3.- el mantenimiento de los usos tradicionales y las actividades económicas compatibles proponiendo, en su caso, medidas de intervención para la revitalización del bien protegido.
4.- la conservación de las características generales del ambiente, con una normativa de control de la contaminación visual o perceptiva, identificando los elementos discordantes y estableciendo medidas correctoras, que en el caso de los bienes catalogados deberán estar identificadas de forma individualizada. Comprenderá al menos el control de los siguientes elementos:
- Las construcciones o instalaciones de carácter permanente o temporal que por su altura, volumetría o distancia puedan perturbar su percepción.
- Las instalaciones necesarias de carácter energético o de telecomunicaciones.
- La colocación de rótulos, señales, vallas y publicidad exterior.
- La ubicación de elementos destinados a la recogida de residuos urbanos.
- Cualesquiera otros elementos o actuaciones que puedan distorsionar o incidir negativamente en la percepción, disfrute, contemplación o integridad de los bienes, poniendo en riesgo de algún modo los valores protegidos.
5.- la protección del Patrimonio Arqueológico subyacente y emergente, que incluya la zonificación y las cautelas arqueológicas correspondientes, siendo recomendable la elaboración previa de una Carta Arqueológica que tenga presentes los estudios arqueológicos realizados en el ámbito. Considerándose como criterio general el mantenimiento del sustrato arqueológico, por lo que las construcciones bajo rasante deberán ser autorizadas de manera excepcional.
6.- una accesibilidad y movilidad sostenible para la conservación de los valores protegidos, basadas en criterios de uso y disfrute del espacio público, priorizando un uso peatonal y con respeto a los valores patrimoniales que se deban conservar y transmitir.
7.- el mantenimiento de las alineaciones, rasantes y el parcelario existente, permitiéndose excepcionalmente remodelaciones urbanas. A efectos del mantenimiento de las alineaciones se considerarán protegidas tanto la alineación exterior como la línea de edificación, no siendo admisibles las agregaciones ni las parcelaciones, tampoco las modificaciones de los linderos entre parcelas, pudiéndose contemplar pequeños ajustes que se valorarán individualmente.
8.- La regulación de los parámetros tipológicos y formales de las nuevas edificaciones con respeto y en coherencia con los preexistentes y supeditándose a la conservación general del carácter del lugar. En cuanto a las normas de edificación, se determinarán con detalle:
- Las condiciones volumétricas a las que deben someterse las edificaciones, señalando en todo caso las normas de ocupación en planta, alturas de edificación y retranqueos de linderos.
- Usos a los que puede dedicarse las edificaciones especificándose los permitidos, los prohibidos y los obligatorios, señalando para estos últimos la porción mínima exigida.
- Tratamiento, uso y conservación de los edificios que deban ser protegidos.
- Condiciones higiénicas de la edificación.
- Condiciones estéticas de la edificación, teniendo en cuenta la adaptación al ambiente en que estuviesen situadas. Para ello, las ordenanzas de edificación del Plan deberán contemplar determinaciones en relación a: materiales y técnicas constructivas, carpinterías, cubiertas, aleros, acabados, etc.
- la regulación de aspectos tales como color, texturas, pavimentos, mobiliario urbano, iluminación, etc.

9.- En cuanto a las sustituciones de inmuebles se considerarán como algo excepcional. No obstante, en caso de sustitución o de reforma de la edificación se deberá mantener la superficie edificada total, permitiéndose su redistribución dentro de la parcela. Y de cara a construcción de solares, si se tienen datos del edificio que ocupó anteriormente la parcela, se deberá mantener la superficie edificada de aquél. Si se trata de un solar nunca edificado o que se desconozca la superficie edificada del edificio anterior, se podrán autorizar una edificabilidad media en relación con los edificios próximos, no necesariamente los colindantes, para respectar la estructura urbana y arquitectónica del Conjunto Histórico. Aquellos vacíos históricos serán considerados preferentemente por el plan como sistemas de espacios libres.
10.- La regulación de los espacios públicos para la conservación de su estructura histórica, considerando aspectos tales como el mobiliario urbano (incluidos toldos, veladores, quioscos, etc.), pavimentos, iluminación, etc.
11.- Es necesario enfatizar la importancia que tendrá para las ciudades históricas descender al detalle a fin de regular de manera integradora cuestiones tan específicas como la iluminación urbana (a través de la figura del PLAN MAESTRO DE ILUMINACIÓN URBANA concebido desde todas las necesidades: social, cultural, económica y ambiental); o los colores, las texturas, el mobiliario urbano o la pavimentación (a través de diversas CARTAS específicas que profundicen en dichos aspectos).
y 12.- Cuando el Plan plantee remodelaciones urbanas a través de ámbitos de gestión o para los que señale una figura de planeamiento de desarrollo, se elaborará una ficha en la que, al menos y según el caso concreto, se incorporará al menos la información que se señala a continuación, junto al plano de emplazamiento y, en su caso, de ordenación:
- Usos globales y pormenorizados.
- Condiciones de edificación: edificabilidad, densidad, tipología y ordenanzas de edificación, aprovechamiento medio, alturas, alineaciones, ocupación, grados de protección, parcelario tradicional y entornos de bienes protegidos.
- Justificación de la actuación en cuanto afecte al Conjunto Histórico.
- Reserva de dotaciones: sistemas generales, sistemas locales u análogos.
- Determinaciones para su desarrollo y ordenación.
- Cautelas arqueológicas.
- Además, cualquier propuesta relativa a los parámetros indicados anteriormente, así como al volumen de las edificaciones y que modifique la situación actual del Conjunto Histórico, deberá quedar expresamente indicada en la planimetría, debiendo justificarse adecuadamente.
Os deseo que os pueda ser de mucha utilidad.
LLEGÓ LA HORA DE GUADIX. La hora de Guadix (6)

Llevaba muchos meses (años incluso) esperando poder informaros sobre la conclusión de los trabajos técnicos para la Ordenación y Protección del Casco Antiguo del Conjunto Histórico de Guadix (Andalucía, España)… y al fin ha ocurrido y no podéis ni tan siquiera imaginar con qué alegría os lo cuento.
Ya hemos reflexionado otras veces en este foro respecto de que los planes urbanísticos municipales son unos trabajos complejísimos (tanto en su contenido como en su proceso de concertación administrativa y social) que requieren de una gran determinación política, del concurso de un elenco de especialistas cada vez más numeroso y de un gran esfuerzo administrativo.
Y todo se multiplica cuando se da el caso de que se trata de ordenar una ciudad histórica con indudables valores patrimoniales, hasta el punto que muchas de ellas o bien optan por no abordar con rigor esta tarea, o bien van aplazando su planificación una y otra vez, como le estaba ocurriendo a Guadix, con el riesgo de que todo avanzado quedase inservible.
Debemos tener presente lo delicado que es planificar en los entornos patrimoniales ya que, al no ser renovables, una mala decisión casi siempre dejaría una herida que ya no tendría marcha atrás. Y si tenemos en cuenta que cualquier plan de ordenación requerirá de la suma coherente de muchas decisiones... que a su vez deben ser supervisadas y avaladas por numerosos técnicos de numerosas administraciones… pues el proceso corre el riesgo de ser interminable.
Pero también ocurre que muchas veces, sea por la dispersión de las leyes y normas que hay que aplicar; o sea debido a un exceso de celo y rigor, el caso es que los planes deben incorporar tantos estudios especializados que se han convertido en unos instrumentos tan densos que su simple elaboración (ni qué decir tiene de su concertación) siempre requiere de unos tremendos esfuerzos de todo tipo difíciles de asumir.
Así que ya sabéis porqué la ciudad histórica de Guadix (donde yo nací) ha estado enredada en esta madeja desde finales de los años ’90, de modo que si bien siempre ha estado latente la necesidad de regular definitivamente su protección y revitalización, sin embargo nunca se encontró la manera de culminarlo de manera satisfactoria. Y esto explica que allí exista un claro clamor social y político por la urgente conclusión de lo que se ha denominado coloquialmente el “Plan Especial del Casco Antiguo de Guadix”. Un importantísimo documento de gestión que permitirá a corto plazo la simplificación de todos los trámites y que dotará de claridad en la toma de decisiones y en las autorizaciones, ambas cosas imprescindibles para la revitalización de Guadix.
Yo asumí esta ardua tarea hace unos años y he trabajado estrechamente con tres alcaldes y sus respectivos equipos de gobierno, y con numerosos concejales de todos los espectros, en una labor titánica pero apasionante que ha permitido desarrollar una agenda muy exigente de reuniones, talleres y comisiones a través de los cuales ha ido tomando forma el plan. Además, gracias al apoyo de todos los grupos políticos municipales, que ha sido explícito siempre que ha sido necesario, se ha podido desarrollar una difícil labor de concertación técnica de las propuestas que demandaba Guadix con las diferentes administraciones sectoriales (sobre todo la Cultural). sin olvidar de la misma manera a todo el elenco de funcionarios municipales que han apoyado este dificil proceso.
Y con todo ello, hoy puedo contaros, eso sí con una felicidad contenida, que los trabajos técnicos del Plan Especial del Casco Antiguo de Guadix al fin han sido concluidos y ahora se abrirá primero un proceso de aprobación municipal; segundo un proceso de debate ciudadano; y tercero la supervisión del plan por los organismos sectoriales (cultura, urbanismo, medio ambiente, salud,…) que permitirá matizar, ajustar o completar los detalles que sean necesarios.
Estoy seguro que todos los ediles municipales y sus grupos políticos sabrán entender que se trata de un momento singular en la vida de Guadix, donde lo institucional debiera estar más allá, mucho más allá, de las cuitas, los dimes o los diretes… . En todo caso, yo los felicito a todos por el trabajo desarrollado, por su actitud constructiva, y por su visión de futuro, porque para mí, como para todo mi equipo, ha sido un verdadero honor trabajar con ellos en pro de Guadix.
Y ahora lo que toca es impulsar con la mayor celeridad y con el máximo consenso el proceso de aprobación de este plan, que marcará un antes y un después para la bella y sufrida ciudad de Guadix… mi ciudad.


